Capítulo 2
Que feliz me sentía, Harry había vencido por fin a Voldemort, Ron me había besado ¡por fin! Y me pidió que fuera su novia, no podía estar más contenta. Una vez que Harry nos hubiera puesto al día con lo que había sucedido con las memorias del profesor Snape, de las que nunca nos mencionó que era lo que había visto sólo que era inocente, y todo lo acontecido en el bosque, nos aseguramos que no quedaron mortífagos en los alrededores del colegio , Ron se fue a ver a su familia que lloraba la muerte de uno de sus integrantes y con Harry nos dirigimos a la casa de los gritos a recuperar el cuerpo del profesor Snape para poder enterrarlo como es debido. Cual no fue nuestra sorpresa al encontrar al profesor Dumbledore curando sus heridas junto a Fawkes. Luego de las explicaciones respectivas sobre la supuesta muerte y resurrección del director, trasladamos al Profesor Snape a la enfermería para que terminara de recuperarse y el Profesor Dumbledore partió al Ministerio a organizar todo para absolver a su "asesino" de toda culpa ya que él estaba vivito y coleando y había actuado bajo sus órdenes para poder terminar con el mago oscuro.
Una vez resuelto los problemas del papeleo, fue también reconocido como héroe de guerra (aunque todavía me río de la cara de horror que puso cuando se lo dijimos y que debería asistir a la ceremonia para aceptar dicho título, creo que hubiera preferido estar muerto antes que eso) y se unió a nosotros en la reparación del colegio.
El castillo estaba casi en ruinas, cualquiera hubiera pensado que era imposible repararlo, pero teniendo a todos los profesores dispuestos a cooperar junto a los miles de sobrevivientes que se ofrecieron de voluntarios, no tardarían mucho. El director comenzó a organizar grupos de acuerdo a las habilidades que cada uno había demostrado tener. A Neville y la profesora Sprout, con un grupo de estudiantes, les encargó el área de los invernaderos; a Seamus le pidió que armara un equipo y "volaran" todos aquellos trozos de castillo demasiado grandes para ser movidos con magia por una sola persona y así facilitar el traslado de material. Siguió así hasta que fuimos quedando unos pocos alumnos más adelantados y algunos profesores. Entonces nos explicó que quedaban áreas del colegio más difíciles de reparar y que requerían de mayor cantidad de magia por lo que sería necesario trabajar en grupos de manera que la magia de cada uno se combinara para volver a construir esas áreas. La más compleja era, sin duda, la sala multiuso. El profesor preguntó por dos alumnos voluntarios que harían equipo con el profesor Snape y la profesora McGonagall. Sólo se levantaron dos manos, la mía y la de Draco Malfoy, que a pesar de todos los problemas que dio durante la guerra, logró zafarse de sus padres al final y luchó valientemente a nuestro lado. Dumbledore nos preguntó por qué queríamos ser parte de esto, debía tener claro que los que la repararan lo hicieran desde el corazón y por un buen motivo, de lo contrario la sala podría ser todavía más impredecible de lo que ya era y generar más conflictos de los que solucionara. Mi motivo era simple, ese lugar nos había ayudado mucho a lo largo de los años que estuvimos en el colegio, primero con el Ejercito de Dumbledore y, más importante aún, escondiendo a todos nuestros amigos cuando se escondían de los Carrow durante el penoso año que estuvieron dando clases, por lo tanto quería devolverle la mano por decir de algún modo y ayudar a reconstruirla. Malfoy, por su parte, dijo que se sentía responsable por el trágico final que había tenido la sala y que por eso quería trabajar en ella para devolverle su gloria. Para el director fue válida su razón por lo que nos envió a planificar con los profesores los pasos a seguir.
