Capítulo 5
El despacho del profesor Snape era grande, con un sillón frente a una agradable chimenea, dos butacas a los costados y una mesita. También tenía su escritorio y varias repisas llena de libros, ingredientes y cosas varias. Mientras observaba con atención, no me percaté que él había aparecido por una puerta oculta entre los libreros y miraba con interés mi reacción frente a lo que iba descubriendo.
Espero me informe los libros que tome prestados de las repisas y los trate con cuidado, me dice, mientras doy un salto por el susto que me dio. Me indica que lo siga para mostrarme mi habitación y el baño para que me pueda acomodar y empezar con la poción cuanto antes. Caminamos por un pequeño pasillo y al final hay dos puertas, abre la de la derecha y me muestra una gran habitación con una bella cama, un escritorio, un ropero y una pequeña salita frente a una chimenea por si quisiera invitar a alguien y tener privacidad. Luego abre la puerta de la izquierda y me indica que esa es su habitación, es parecida a la mía sólo que bastante más grande y con más libros. Al fondo se ve una puerta, el baño, me informa. Lamentablemente sólo hay uno, pero puedo ocuparlo sin problemas cuando lo necesite aunque el acceso es a través de mi habitación.
Me deja para que ponga mis cosas en orden y se retira al despacho a esperarme. Una vez que estoy lista voy a su encuentro. Cuando entro al despacho, lo veo sentado pensativo lo que le da un aire atractivo (¡de dónde salió eso! Desde cuándo encuentro a Snape atractivo). Nota mi presencia y me invita a sentarme.
- Señorita Granger.
- Hermione, por favor. Si debo tratarlo de Severus, usted también podría llamarme por mi nombre.
- Está bien, Hermione. Comenzaremos a trabajar inmediatamente, usaremos mi laboratorio privado porque tendremos todos los ingredientes a mano. Cada parte de la poción requerirá que la prepare exclusivamente usted, desde el procesamiento de los ingredientes hasta la elaboración misma. Pero no hará nada sin que yo esté supervisando su realización, para que no ocurra ningún accidente, no porque crea que usted la vaya a arruinar (agrega al ver mi cara de disgusto cuando sugiere que algo puede salir mal si yo estoy sola trabajando), sino que requiere de movimientos precisos y cortes especiales que nunca realizamos en clases, por lo que deberé guiarla en todo momento.
- Está bien Severus, si esto ayuda a que mis padres recuperen la memoria, soy capaz de hacer lo que sea por ellos.
- También quiero proponerle algo. Hay momentos en que la poción deberá estar en período de cocción, pueden ser minutos como pueden ser días dependiendo en la etapa en que esté, por lo que quería pedirle que me asistiera en la elaboración de pociones para la enfermería y San Mungo, porque con todo lo acontecido, las reservas quedaron bastante mermadas y no quiero pasarme todas las vacaciones realizando pociones para la fiebre y cicatrizante si puedo evitarlo. Estás podrá realizarlas sin mi supervisión porque sé que es capaz de hacerlas sin problema por lo sencillas que son. ¿Qué opina?
- Feliz de colaborar con usted Severus, de alguna manera debo devolverle el favor que me hace al ayudarme con la poción y el hechizo para traer a mi familia de regreso.
Nos dirigimos al laboratorio y me dejó impresionada, había lugar para poder realizar varias pociones a la vez, pero lo que más me impactó fue ver la cantidad de ingredientes de todo tipo que había, nunca creí que existieran tantos. Tomó un gran libro que tenía sobre la mesa y empezó a nombrar los ingredientes que necesitaba. Fue a buscar un caldero con agua y lo puso al fuego. Apenas me puse a cortar me detuvo diciendo que estaba mal, que no lo hacía con suficiente cuidado, que tomaba el cuchillo de manera incorrecta y no recuerdo cuantas cosas más. Se puso atrás mío, me tomó la mano y me empezó a guiar. Que bien se sentía tenerlo tan cerca, su olor era tan relajante que, sin darme cuenta, recargue mi cabeza en su pecho. De inmediato sentí como se tensaba y aguantaba la respiración. Nos quedamos así unos minutos, ninguno se atrevía a romper el momento, hasta que juntó fuerzas y me dice que si me quedo dormida contra él, jamás podrá ensañarme como se realiza una buena poción, sobre todo una tan difícil. Luego me soltó la mano y se retiró a observar como trabajaba. De vez en cuando me corregía, pero ya no volvió a ponerse a mis espaldas para ayudarme (menos mal porque estaba realmente nerviosa de su contacto). Una vez que terminé de agregar los ingredientes correspondientes a la primera parte, la dejamos reposando y Snape me enseñó a poner un hechizo que funcionara como alarma en mi cabeza para alertarme cuando debíamos volver a trabajar en la poción.
Regresamos al despacho y le pedimos a un elfo que nos llevara la comida ya que la hora se nos había pasado. Luego de eso, el profesor fue a conversar con Madame Pomfrey para pedirle el listado detallado de pociones que se necesitaban para el siguiente año y que le consiguiera la lista del hospital para poder realizarlas también. Mientras yo me dediqué a dormir. No lo hacía muy bien por las noches, por las constantes pesadillas que me atormentaban, así que si disponía de unos momentos para hacerlo, los aprovechaba.
Gracias por seguir leyendo.
Yetsave: ya van a interactuar más, no te preocupes. Con respecto a Harry y Ginny, trataré de incluirlos más adelante aunque no puedo prometerte nada porque todavía Hermione está escribiendo sobre lo sucedido.
Cariños
