Capítulo 15
Una vez que hubo llegado a su habitación, luego del interrogatorio de Malfoy que estaba preocupado por su estado de ánimo y su apetito (al ver que no bajaba a comer, decidió guardarle unos postres y llevárselos a la torre para que comiera) se puso pijama y se detuvo a pensar con más claridad lo sucedido en el laboratorio. No era la primera vez que tenía ese tipo de acercamiento con su profesor, durante las vacaciones lo había hecho también pero eso se debía a que él no podía tomar los ingredientes que se utilizarían en la elaboración de la poción. Después en Australia había dormido con ella tras una pesadilla y fue la primera noche que dormía realmente bien, a lo que le siguió el beso y paseo por la costa que terminó en una huida precipitada con una carta como explicación. Y ahora esto, pero este contacto no tenía excusa aparente, podría haberle demostrado él sin tener que acercarse, además se quedó acariciando su cintura y apoyó su cabeza en su hombro. No podía negar que eso la hiciera sentirse bien y que el beso anterior la hubiera dejado deseando por más, pero no quería que le volvieran a romper el corazón y, probablemente si ella aceptaba seguir, la alejaría de su lado por ser su estudiante. No, si todo eso le gustó, lo guardaría para ella y trataría de seguir adelante, se comportaría como si nunca hubiera pasado nada y se mantendría alejada de Ron lo más posible, es más, haría como si no existiera. Con ese último pensamiento se durmió y, si bien soñó, fueron cosas agradables con una persona de ojos negros que la acompañaba y la relajaba, sueños que al día siguiente no recordaría.
Cuando sonó el despertador, se encontraba descansada y decidida. Se duchó, vistió y bajó a esperar a Draco a la salita que compartían. Cuando él bajó peinado al más puro estilo Malfoy, se fueron juntos a desayunar, mientras el rubio miraba contento la nueva actitud de su amiga. ¿Qué habría pasado ayer durante la detención con su padrino que la tenía tan cambiada? De una u otra manera lo averiguaría. Al llegar al gran comedor, sus amigos ya se encontraban allí, incluso Ron estaba sentado al lado de Harry aunque se veía que el enojo del segundo seguía estando. Hermione se despidió de Draco y fue a sentarse junto a Ginny y Harry. Su ex levantó su cabeza para saludar, pero ella actuó como si no existiera, y saludó al resto de sus compañeros que se encontraban por ahí cerca de su lugar. Luego comenzó a charlar animadamente con Ginny como si nunca nada hubiera pasado. Esto alegró de sobremanera a la pareja Potter-Weasley que había quedado muy preocupada luego del estado en que la dejaron antes del castigo y se pusieron al día de lo que había pasado con sus padres y las vacaciones. Hermione dio buena cuenta de su desayuno porque no había cenado nada la noche anterior y, durante el día, casi no había probado bocado. Draco siguió atentamente todo lo que pasaba en la otra mesa, feliz que su amiga estuviera volviendo a ser la que era antes y en la mesa de profesores también se percataron de eso, y varios quedaron tranquilos, en especial un pocionista que estaba muy nervioso después de lo sucedido ayer.
Estaban terminando el desayuno y sintieron la presencia de la profesora McGonagall a sus espaldas y se giraron a ver que necesita.
-Buenos días, espero que estén disfrutando su desayuno. Señorita Granger cuando termine de desayunar, podría ir a mi despacho unos minutos, me gustaría hablar una cosa con usted.
-Claro profesora, iré inmediatamente—contestó extrañada.
Se despidió de sus amigos y siguió a la profesora hasta su oficina, entraron y se sentaron en unos silloncitos que tenía a modo de salita.
-Hermione (cuando estaban solas volvían al trato que mantuvieron en las vacaciones) ayer varios de los profesores me comentaron que la notaron un tanto distraída durante las clases, espero que hoy se encuentre mejor.
-Sí Minerva, gracias, ayer no me encontraba muy bien pero hoy estoy mucho mejor.
-Me alegro querida—contestó una más tranquila profesora—la cité porque, a raíz de lo de ayer, estuvimos hablando con el profesor Dumbledore y el profesor Snape y se nos ocurrió una cosa. Ya que ha demostrado tanto interés en el área de las pociones, pensamos que podría interesarle hacer una pasantía con el profesor Snape. Él le enseñaría pociones más avanzadas y trabajarían en investigaciones y pociones para la enfermería y San Mungo como lo hicieron durante las vacaciones. ¿Qué le parece?
-Me encantaría Minerva—dijo alagada—pero debo revisar mi horario para ver si no me coinciden con los turnos de vigilancia como Premio Anual y que me deje espacio para poder hacer mis deberes.
-No te preocupes, eso se puede solucionar, el director está de acuerdo en que organices tu horario de tutorías con el profesor Snape como les acomode y de ahí vemos el tema de los turnos de vigilancia.
-Entonces no hay problema, estoy feliz de que me den esta oportunidad, así podré darme cuenta si realmente lo mío son las pociones o la medimagia.
-Perfecto—dijo la profesora—el profesor Snape se reunirá contigo luego de la cena en su despacho, yo le informaré que irás.
-Muchas gracias, debo irme si no le molesta, tengo clases en unos minutos.
-Adelante, no le quito más tiempo Hermione—se despidió McGonagall.
-Hasta luego Minerva y gracias otra vez—respondió la castaña y se retiró.
Iba feliz por los pasillos pensando en la gran oportunidad que le ofrecía. Lo único que temía era que volviera a pasar lo mismo que la noche anterior y ella no fuera capaz de contenerse. Para que andaba con cuentos, le agradaba la presencia del profesor, lo encontraba atractivo y misterioso, su inteligencia también era un punto a su favor ya que se podía conversar con él de variados temas y no solamente de pelotas y escobas. Pero tenía miedo y mucho, no quería que le volvieran a hacer daño, que la usaran para jugar y la mandaran lejos, en resumen no quería ser rechazada por su profesor y perder una oportunidad como la que le ofrecían. Así que decidió hacer como si nunca hubiera pasado nada y asistir como una estudiante más a su despacho en la noche. Ya vería que pasaría.
Esta vez el día fue bastante bien, contestó y participó en todas las clases, se puso al día con los deberes que habían quedado pendientes el día anterior, conversó y rio con sus amigos y fue a visitar a Hagrid al que todavía no había ido a saludar luego de su regreso. Durante la cena comenzó a ponerse nerviosa, no sabía cómo enfrentar a su profesor y estaba ansiosa por empezar las tutorías. Apenas vio que el profesor se retiró, se despidió de sus amigos (a los que previamente les había contado sobre lo que le habían ofrecido) quienes le desearon suerte. Llegó a las mazmorras más rápido de lo que quería, se arregló el uniforme, golpeó y esperó.
-Adelante—dijeron desde el interior.
Entró.
Uno más para que no desesperen, espero lo hayan disfrutado.
Pido disculpas anticipadas, mi intención original era escribir un fic corto pero está saliendo más largo de lo pensado, espero no les moleste
Cariños
