Capítulo 24

A la mañana siguiente, Hermione despertó con algo de frío. No recordaba que en su habitación hiciese tanto frío y menos haberse acostado desnuda, ¿¡desnuda?! Fue ahí que su mente le recordó lo que había estado dispuesta a hacer y lo que finalmente había pasado: había dormido con Severus Snape. Y hablando de él, se giró para verlo pero encontró la cama completamente vacía, olvidaba que él era muy madrugador. Se invocó un pijama para no circular desnuda por el lugar y vio que sobre una mesita había una bandeja con algo de desayuno y una nota de Severus que decía:

"Buenos días, pedí que te trajeran el desayuno porque tenemos que hablar. Cuando termines, te espero en el despacho.

Severus"

Ella sabía que debían hacerlo, sólo no esperaba que fuera tan pronto, así que tomó desayuno, se metió al baño para asearse y se vistió con magia con su uniforme, porque este se encontraba en su habitación. Ya lista, decidió no retrasar lo inevitable, además tenía clases en un rato, y fue a enfrentar al hombre.

Lo encontró sentado en el sillón, mirando la chimenea, pensando. No sabía cómo reaccionaría, por lo que decidió aclararse la garganta para hacer notar su presencia, él levantó la mirada y le indicó que se sentara a su lado. Hermione estaba nerviosa, no sabía que pensar de esto, y eso lo notó él.

-Tranquila Hermione, pareciera que te estás presentando ante el mismísimo Voldemort que evaluará si pasas o no de curso—dijo dándole un pequeño beso en los labios para tranquilizarla—sólo quiero que hablemos de lo que sucedió anoche, más específicamente de la primera parte cuando entraste a mi cuarto.

La castaña que se había relajado con el beso se volvió a tensar.

-Primero—siguió Snape—quiero que sepas que no me arrepiento de lo que hicimos anoche, como te dije, yo te amo y eso no cambiará. Pero lo que no me gustó fue lo que estuviste dispuesta a hacer, esa no eres tú Hermione. La chica que me gusta y de la que me enamoré es valiente que si bien está dispuesta a todo para lograr lo que se propone, jamás lo haría cayendo en bajezas como la que estuviste a punto de hacer. Si no hubiese sido espía y estuviera acostumbrado a dormir con un ojo abierto y uno cerrado, me habrías violado—Hermione sólo lo miraba en silencio con la cabeza gacha—y ahí que hubieras hecho, hubieras podido vivir con ese cargo de conciencia aunque yo no recordara nada. La valentía no va solamente por hacer las cosas que te propones, sino que hacer lo correcto aunque no sepas si resultará o no. Claramente no tenías cómo saber si yo te aceptaría o rechazaría, pero hubiera esperado que al menos lo intentaras ya que tenías tantas ganas de estar conmigo. Me hubiera esperado ese comportamiento de una de las serpientes, pero no de la princesa de los leones. Así que ahora señorita Granger—dijo acariciando su mentón para que la chica levantara el rostro, que se dio cuenta tenía unas lágrimas de vergüenza que corrían silenciosas—primero, no quiero que llore, usted debe asumir la consecuencia de sus actos y bien lo sabe y segundo, quiero que se retire y vaya a pensar en esto que le acabo de decir y quiero que mañana, después de la última tutoría, me dé una buena explicación a todo esto.

-Sí profesor Snape, con su permiso me retiro.

Se puso de pie avergonzada y un poco triste, sabía que sus actos tendrían consecuencias pero esperaba que al menos hubiera habido un beso de buenos días o de despedida decente después de haber dormido juntos.

-Un momento Granger—dijo acercándose por atrás, por lo que ella se giró para verlo—una cosa más—aquí la abrazo fuerte, hundiendo su cara en su cuello y dejando un beso en sus labios—que tengas un buen día, pero recuerda, no quiero que vengas a verme hasta la tutoría, salvo que tengas clases conmigo. No estoy enojado contigo pero si un poco decepcionado de tu actitud, por eso quiero que pienses bien las cosas, ¿está bien?—ella asintió un poco más calmada—ahora usa la red flu para llegar a tu cuarto, nos vemos—dijo saliendo él por la puerta en dirección al despacho del director, necesitaba hablar con él.

Mientras esto sucedía, en el gran comedor Harry y Ginny se preguntaban por su amiga. Había estado muy rara las últimas semanas, en especial después de las vacaciones de navidad y no habían conseguido sonsacarle nada al respecto. Más encima, hoy no se presentaba a desayunar y eso los tenía preocupado, así que la pelirroja se acercó a la mesa de las serpientes y buscó a Draco, él podría darles más información de su paradero. El chico conversaba animadamente con Luna, que había decidido sentarse con su novio a pesar de las miradas que le dirigían los de la mesa.

-Hola Draco, Luna, saben dónde está Hermione, ella es madrugadora y no ha bajado aún a desayunar.

- Tranquila Ginny—respondió Malfoy—probablemente se quedó estudiando hasta tarde pociones y hoy se quedó dormida. Ya le llevaré yo algo a la torre para cuando despierte.

-No te preocupes, sé que está bien. Vi unas hadas volar cerca de la torre, así que no debería haber ningún problema o ellas no estarían por ahí—dio Luna mientras le sonreía.

-Gracias chicos, es que estoy realmente preocupada por ella, la he notado extraña desde las vacaciones. No será por Ron otra vez, no quiero que vuela a estar mal por culpa del zopenco de mi hermano.

-No te preocupes Weasley, ella está bien. Si te tranquiliza le tendré un ojo puesto encima para que se cuide—terminó de decir el rubio mientras guardaba algunas cosas del desayuno en una servilleta, tomaba de la mano a su chica y se iban en dirección a la torre.

Un poco más tranquila, se volvió a buscar a Harry para contarle lo que le habían dicho y se dirigieron a buscar sus cosas para ir a clases.

Hermione llegó a su cuarto y se hecho sobre la cama, ya había tomado desayuno y estaba vestida, por lo que todavía tenía un rato para relajarse y pensar antes de la primera clase. Sabía que Severus tenía razón, pero qué explicación podría darle si ni ella misma lo sabía. Se había comportado prácticamente como mortífaga al espiarlo durante días y entrar a su cuarto dispuesto a violarlo. Poniéndolo desde esa perspectiva ya no sonaba tan valiente como había sonado en la sala multiuso, al contrario era pura cobardía y bajeza. ¡Gracias a Merlín y Morgana que Severus estaba despierto e impidió que cometiera semejante atrocidad! Qué la había llevado a comportarse así. Tenía demasiadas interrogantes en su cabeza y ésta comenzó a dolerle, por lo que decidió olvidarlo por el momento y dirigirse a clases, ya sabía quien la podría ayudar, pero probablemente se espantara cuando lo supiera. Bajó al escuchar a Draco y Luna que entraban en la torre y la llamaban. Como Luna no sabía nada del plan, Draco sólo se limitó a sonreírle de manera pícara y le entregó lo que le había llevado contándole que Potter y compañía habían estado preguntando por ella durante el desayuno porque estaban preocupados por su comportamiento, él les dijo que se tranquilizaran, que era por las pociones pero que estaría pendiente. Terminó diciéndole que creía que debía hablar con ellos.

Les dio las gracias por los bocadillos y juntos bajaron a sus respectivas clases. Por el camino se les unieron Harry y Ginny quienes optaron por no preguntar nada todavía, porque la veían feliz comiendo y charlando con ellos. Las horas fueron pasando y Hermione fue poniéndose cada vez más nerviosa, debía hablar con sus amigos y tenía miedo a su reacción, pero esta vez lo haría sería valiente y hablaría con la verdad. Después de comer Luna se dirigió a la biblioteca a terminar unos deberes pendientes, por lo que la chica aprovechó de invitar a sus tres amigos a la sala multiuso, le había pedido a unos elfos que le facilitaran algunas bebidas y algo para comer para tener allá, porque la charla sería larga, y salieron juntos del comedor bajo la atenta mirada del profesor, quien había notado lo nerviosa que estaba Granger durante la cena, probablemente hablaría con sus amigos y les pediría consejo y eso la tenía tan asustada. Ojalá saliera bien y ella aprendiera del error que estuvo a punto de cometer, porque si la conversación con el director lo había alegrado a él, ella estaría aún más feliz.


Me alegra tanto saber que les gustó el capítulo anterior. no se preocupen que el que tendrá celos es Ron, embarazo no sé todavía si habrá, lo tendré en mente.

Cariños ;)