Capítulo 28

Un molesto rayo de luz comenzó a colarse por la ventana de la habitación y le dio de lleno en la cara. Cuando pudo acostumbrarse a la claridad de la habitación, se giró para ver dormir a su acompañante que seguía abrazada a él, con el pelo cayendo por su espalda y las sábanas que le tapaban las nalgas y dejaba al descubierto esa piel suave que se había dedicado a besar y acariciar la noche anterior. Claramente era un tipo con suerte, jamás imaginó que alguien como ella pudiera quererlo, se había resignado a pasar una vida solitaria. Pero ella llegó para cambiarlo todo y no dejaría que esa oportunidad se le escapara.

Comenzó a acariciar la tentadora piel que tenía al alcance y a besar su cabeza para despertarla, sería fin de semana pero no podían pasarse todo el día en la cama por más que quisieran. Sintió como ella empezaba a moverse.

-Buenos días.

-Bueeenos días—dijo ella intentando suprimir un bostezo—qué hora es.

-Aún es temprano para ser sábado pero es necesario que vuelvas a tu habitación, sino el entrometido de mi ahijado se pondrá a imaginar cosas como que tú y yo pasamos la noche juntos y después vendrá a advertirme de no hacerte daño y todo eso y la verdad no me apetece hablar con él de lo que pasa aquí—dijo con una sonrisa en el rostro.

-Podría decirle que tuve que madrugar para terminar una poción, así no tendría que irme y podríamos quedarnos aquí acostados.

-Por mucho que me cueste admitirlo preciosa—dijo besando su frente—Draco no es tonto y sabrá de inmediato que lo que dices es una mentira—frente al puchero que le hacía ahora agregó—pero si quieres podemos salir al pueblo después del almuerzo, diré que iremos a comprar algunos ingredientes que necesito y que quiero mostrarte y problema resuelto, te parece.

-Está bien, si no queda de otra—y para provocarlo salió de la cama sin cubrirse y comenzó a recoger su ropa del suelo inclinándose de manera provocadora.

-No lograrás que cambie de opinión hechicera, por más que me muera de ganas de meterte a la ducha y tomarte ahí, no lo lograrás con tus trucos.

Hermione, sabiendo que a Severus le costaría horrores contenerse, decidió seguir con el juego y, contoneando las caderas, se dirigió al baño para darse una ducha dejando la puerta abierta para tentarlo.

Snape sabía a lo que jugaba y estaba usando todo el autocontrol que le quedaba para no ir a la ducha con ella, pero de sólo imaginar las gotas de agua corriendo por su cuerpo cubierto de espuma, que ella habría generado al frotar la barra de jabón por su cuerpo, logró que una parte de su anatomía mandara al autocontrol al fin del mundo y demandara atención inmediata. Frente a esto no le quedó otra que tragarse sus palabras y dirigirse al baño, donde sorprendió a una feliz chica al darse cuenta de que la acompañaría en la ducha y podría seguir haciendo de las suyas con su profesor. Él había caído, pero eso no significaba que la dejaría hacer lo que ella quisiera.

Primero la hizo darle la espalda mientras tomaba el shampoo y le masajeó el pelo hasta generar suficiente espuma. Lo hizo de tal manera que ella terminó recostada en su hombro relajada al contacto, luego la metió bajo el agua y, repitiendo lo anterior, sacó toda la espuma de su cabello. Después se dedicó a su cuerpo y, tomando la barra de jabón, la fue pasando por sus pechos (donde se entretuvo bastante logrando arrancar suspiros de la castaña), su vientre, brazos, espalda y nalgas. Con sus piernas fue diferente, la alejó un poco de sí y se hincó como pudo en la bañera para pasar la barra de arriba abajo por ellas y, cuando estuvo enjabonada por completo, la volvió a poner bajo el agua, pero esta vez la dejó ahí mientras él se acercaba, aún inclinado, y comenzaba a besar sus rizos que habían quedado a la altura perfecta. Ella brincó al sentir la lengua del hombre recorrer sus pliegues y fue necesario que se recostara contra la muralla, de lo contrario, corría el riesgo de caerse del placer que sentía.

Severus aprovechó la posición en la que estaba y comenzó a estimularla con su lengua y sus dedos, no es que lo necesitara mucho porque ya estaba lista para él, pero le gustaba hacerla temblar en sus manos y saber que se ponía así por su contacto.

-Severus, por favor—dio entre gemidos.

-Por favor qué hechicera, tú fuiste la que me provocó, ahora atente a las consecuencias—dijo mientras seguía con su trabajo hasta que sintió como los músculos de su cuerpo se tensaban y, al levantar la vista, vio la imagen más erótica que jamás haya visto. Ella había comenzado a masajear sus pechos y tiraba sus pezones para provocarse aún más placer mientras de su boca se escapaban gemidos mezclados con su nombre y el agua seguía corriendo por su cuerpo.

Y eso mandó lejos sus planes de tortura, la necesitaba ya mismo, así que se puso de pie, la tomó en sus brazos y la posicionó para poder penetrarla de un solo golpe ganándose un gemido por parte de ambos que estuvo a punto de hacer que se viniera antes de tiempo. Espero que se acostumbrara a él y comenzó a moverse lento primero para ir de a poco aumentando la velocidad llevándolos al orgasmo al por tiempo. Luego se ayudaron a jabonarse y enjuagarse mutuamente, se vistieron entre besos y la despidió en la chimenea para que se fuera a su habitación, ya se verían en la tarde. Por ahora él debía ir a hablar con el director para que lo autorizara a salir con Hermione por el fin de semana, quería darle una sorpresa que necesitaba preparación.

Una vez en su oficina, tuvo que aguantar el interrogatorio de su vida, qué cómo le iba con Hermione, que si la trataba bien, ¿le había hecho algún cumplido o un regalo? Y muchas otras que no se dio el trabajo de contestar, no estaba dispuesto a contarle su vida privada al viejo metiche. Al final consiguió la autorización que necesitaba, recordándole que debía permanecer en secreto hasta la graduación, al ser todavía profesor y alumna. Eso él lo tenía claro pero esperaba que los que sabían supieran mantener la boca cerrada. Prometiendo contar todo lo que ocurriera el fin de semana (aunque no tuviera intención de hacerlo) se dirigió al pueblo para poder aparecerse y tener todo listo para la tarde.


Disculpen la demora, me está costando encontrar tiempo para escribir, pero apenas pueda iré subiendo capítulos, tratando que no pase mucho tiempo entre uno y otro.

Es maravilloso ver que muchos leen la historia y dejan sus comentarios. Mil gracias por eso.

Espero que lo hayan disfrutado

;)