Hola ¡ Como ya saben solo pido prestados los personajes de JKR para estrujarme las neuronas un rato. Disfruten el capitulo.
Seremoon te nombro presidenta, secretaria, tesorera y directora de mi club de fans, todo eso porque eres la única. Saludos mi niña y que disfrutes.
Capitulo Dos
Charlie fue el primero en despertar y se incorporó algo desorientado topándose con Luna, aun dormida, tendida de espaldas a su lado. A su alrededor no había más que un claro rodeado del bosque espeso por donde habían llegado.
- Luna…Despierta, Luna- dijo dándole suaves golpecitos en sus mejillas- No sé dónde estamos. Ayúdame a despertar a los otros.
- Estamos en el mismo lugar, lo sé porque esa montaña se parece a la nariz del Profesor Snape- dijo Luna restregándose los ojos - ¿Dónde están las ruinas?
- No lo sé, quizás Malfoy activo un hechizo de invisibilidad o la niebla las desvaneció. De todas formas es mejor que nos vayamos ¿Cómo estás?- Charlie se había acercado a Hermione que se desperezaba sentada sobre la hierba.
- Me duele un poco la cabeza. Es mejor que volvamos… Theo ¿Estas bien?- le dijo al chico que en ese momento estaba ayudando a Draco a ponerse de pie- Yo bien pero Draco esta adormilado aun, ayúdame a hacerlo caminar para que se recupere.
- Déjame Nott, solo estoy un poco mareado. – Draco se suelta y camina un poco vacilante acercándose a Charlie, Hermione y Luna- ¿Nos vamos de una vez?
Charlie está mirando al cielo con ojos desorbitados y escuchan un rugido aterrador.
- ¡Mierda! ¡Al bosque, CORRAN YA!
Agarra a Malfoy con una mano y a Luna con la otra y corre a todo lo que dan sus piernas, seguido por Nott y Hermione quienes van tras el con sus varitas desenfundadas. Al amparo de los arboles los suelta y les obliga a esconderse entre los matorrales, por señas les indica que se pongan las capas de camuflaje y guarden silencio.
Con un brillo salvaje iluminando sus ojos azules y el capuchón de su capa cubriendo totalmente su brillante cabeza pelirroja, Charlie Weasley repta hasta ubicarse tras un tronco caído y comienza a sacar fotografías del enorme dragón que acaba de aterrizar en el claro y bufa frustrado por haber perdido a sus presas. La gigantesca criatura se para en dos patas y despliega sus enormes alas negras bordeadas de rojo y las púas de su cola relumbran al sol con un brillo dorado, mientras rasca el suelo con sus poderosas garras traseras. Emite un chillido que hace que todos cierren los ojos y se tapen los oídos. Con un potente coletazo final y una feroz llamarada al cielo emprende el vuelo hasta perderse en las montañas. Charlie, sonriente y rojo de emoción, voltea a ver las caras blancas de pavor de sus compañeros con excepción de Luna quien tiene los ojos brillantes y una sonrisa de oreja a oreja.
Corre hacia Charlie y se le tira a los brazos.
- ¡Yo sabía que aún quedaban!¡Es hermoso!- Luna llora de emoción abrazada a Charlie mientras el resto del grupo los mira sin entender.
- ¡Era un Colacuerno de Hibernia! Se supone que están extintos desde hace más de trescientos años. Este es un avistamiento histórico- les explica Charlie con la voz temblorosa de emoción- ¡Y logre fotografiarlo!
- Perdón por interrumpir este glorioso momento en que hacen un aporte trascendental a la ciencia pero ¿Podemos irnos ante de que regrese la lagartija gigante voladora?- la voz de Draco destila sarcasmo.
- ¿Es obligatorio que seas siempre tan maleducado y desagradable Malfoy?- los ojos de Hermione brillan de enojo- ¿Es necesario que seas tan inmaduro y egocéntrico?
- Dímelo tú. Para eso eres una insufrible sabelotodo- La mueca burlona de Malfoy logro sacar a Hermione de sus casillas y tomando la varita le apunto directo a la cara- ¿Qué vas a hacer Granger? ¿Matarme… torturarme? Volvamos al claro para un duelo, quizás tenga suerte y la lagartija logre almorzar.
- ¡Suficiente Malfoy! – Charlie se interpuso entre los dos- No perdamos tiempo y pongámonos en camino. Quedan pocas horas de luz y una larga caminata. Hermione ve con Nott, Malfoy y Luna conmigo. ¡Andando!
A medida que avanzaban Charlie se veía cada vez más preocupado y cada cierto tiempo verificaba su varita que apuntaba a una dirección definida rumbo a las montañas y al refugio. Todos caminaban en silencio, sus pasos amortiguados por una espesa capa de hojas que crujían suavemente y el único sonido a su alrededor era el canto triste de algunos pájaros. Un pálido sol se filtraba entre los huecos de los arboles proyectando haces de luz que iluminaba la vegetación dándole un verde brillante
Luna caminaba junto a Charlie, recogiendo moras silvestres y sacando algunas raíces, guardando todo cuidadosamente en su mochila. Incluso llenó de agua una botella al pasar cerca de un arroyo.
- Tú también lo notas ¿Verdad Charlie?- Le dijo Luna en un susurro- Parece que no fuera el mismo bosque…
- Es el mismo Luna, es solo que nos alejamos del sendero y esta parte es menos oscura y la vegetación se ve diferente, es todo. Ya debemos estar por llegar a la colina, aunque creo que nos hemos desviado un poco. De todas formas el encantamiento brújula funciona perfectamente.- Aun tratando de tranquilizarla Charlie se veía nervioso- debe ser una parte un poco más joven del bosque. Los arboles no son tan altos y son menos tupidos y las raíces no están tan enredadas y se perciben otros detalles.
- ¡Weasley!... ¿Qué es eso que hay allí? Algo brilla en ese matorral- Theo se separó del grupo seguido de cerca por Draco. Antes de que el resto pudiera alcanzarlos se percataron que ambos chicos venían de vuelta- Creo que debieran ver lo que hay allí….
Cuando se acercan, se encuentran con el cadáver ya convertido en un esqueleto de huesos amarillentos, el cuerpo viste una cota de malla herrumbrosa y esta semisentado con el torso apoyado en un árbol, retenido por algunas enredaderas que han crecido a su alrededor. La tela de su ropa ya está hecha jirones y solo se conservan un poco mejor unas altas botas de cuero, de las que emergen huesos amarillentos con trozos de piel acartonada pegados en algunas zonas. y el cinturón con una hebilla de bronce de donde cuelga una larga espada también oxidada. El reflejo que llamó la atención de Theo proviene del agua acumulada en el casco tirado a un costado del cadáver, junto a un carcaj destruido y un puñado de flechas que se deshacían al tocarlas quedando solo las agudas puntas de hierro oxidadas. Lo único que se conserva en mejores condiciones, es un arco largo hecho de madera de tejo con restos de fibras adheridas a sus puntas, donde una vez estuvo la cuerda de tensar.
- ¿Deberíamos sepultarlo?- pregunta Hermione al resto del grupo que permanece haciendo un corro alrededor del esqueleto.
Sin decir palabra Draco utiliza su varita para hacer un hoyo poco profundo en la tierra y levitar suavemente el cuerpo. En cuanto el esqueleto empezó a flotar fue evidente la causa de su muerte. Un feroz tajo rompía en dos el lado izquierdo de la cota de malla, fracturando las costillas. Con un movimiento de varita lo cubrió formando la sepultura. Luna hizo un pequeño ramillete con flores silvestres y lo dejo encima de la tumba.
- Pobre. Debió ser un soldado que abandonaron a su suerte- dijo Luna mientras trasladaba una piedra redonda con su varita para marcar el lugar.
- No creo que le importe que me lleve esto- Draco se adelanta en retomar el camino llevando en su mano el arco largo recién encontrado- ¡No me mires así Granger! No es para mí, lo voy a entregar al Departamento de Misterios.
El resto del camino lo hacen en silencio. El recuerdo del macabro hallazgo los ha dejado taciturnos. Instintivamente Hermione y Luna se han puesto al lado de Charlie, dejando a Draco y Theo caminar detrás.
Finalmente llegan al claro que marca el inicio del bosque y divisan la colina en donde se encuentra el refugio.
- Justo a tiempo… Se acerca una tormenta- Charlie aprieta el paso para llegar pronto al refugio, mientras sobre ellos el cielo toma un color grisáceo y se ve claramente el avance de una masa nubarrones negros – Apresúrense…
Logran subir la colina con dificultad, mientras las primeras gotas de lluvia empiezan a empaparlos, pero al llegar a la cima notan desconcertados que no hay ninguna construcción.
- ¡pero que dem…!- Charlie Weasley se queda de una pieza y frenéticamente revisa su varita- ¡Es aquí!
- ¡Eres un imbécil Weasly¡!Estamos PERDIDOS¡- Draco tira su mochila al piso con gesto de frustración.
- ¡Cállate Malfoy! El refugio debería estar aquí. Hoy mismo me senté en esta roca mientras los esperaba.- Charlie no se convence y lanza algunos hechizos hacia donde debiera estar la cabaña con la esperanza que reboten en sus paredes, pero los haces de luces de los hechizos continúan su trayectoria hasta desvanecerse naturalmente.- ¡NADA¡ ¡NI RASTRO¡
En ese momento los interrumpe el sonido de un trueno y un verdadero diluvio cae sobre sus cabezas. A gritos Charlie les indica que lo sigan y todos corren ladera abajo iluminados fugazmente por los truenos, hasta llegar a una pequeña depresión en donde se guarecen en una cueva rocosa. Maldiciendo entre dientes, se quitan las capas y comienzan a secarse un poco con el aire tibio invocado por sus varitas. Charlie enciende un fuego a la entrada de la cueva que crea figuras fantasmagóricas con el juego de sombras que se proyecta en la pared del fondo.
Luna se saca los zapatos que pone junto a la fogata e improvisa una especie de tendedero en donde va dejando sus prendas hasta quedar cubierta solo con la larga túnica de lana cuidadosamente cerrada desde el cuello a los pies "Es mas cómodo así " y se instala en el suelo sentada como un indio.
- Y bien…¿Qué se supone que hacemos ahora? Estamos en mitad de la nada, empapados, tengo hambre y creo que estoy incubando una pulmonía- Draco de pie en el centro de la caverna, miraba uno a uno con ojos furiosos.
- Podrías empezar por sacarte la ropa…- Luna estaba abstraída tratando de coger agua de lluvia en un cuenco sin mojarse.
- ¡Esto es ridículo! Convocare a mi elfina y me largo de aquí. – Draco exasperado trataba inútilmente de dibujar algún tipo de figura con el humo de su varita, pero este se borraba sin terminar el diseño- ¿Qué mierda le pasa a esta cosa?...
- Prueba con otro hechizo…- Theo lo miraba preocupado. Malfoy la verifico agrandando y empequeñeciendo las llamas de la fogata y secando su propia ropa con ráfagas de aire tibio. Finalmente trato nuevamente de convocar la llamada para su elfina pero esta vez ni siquiera logro hacer brotar humo- No es la varita la que falla. Al parecer no podemos pedir auxilio…
Consternado, Charlie prueba enviar un mensaje con su propia varita sin ningún resultado.
- Cálmense los dos… Debe haber algún tipo de interferencia que impide estos hechizos para comunicarnos. No es necesario asustar a las chicas... - Hermione y Luna no parecían preocuparse por ellos. Luna estaba ocupada lavando sus moras y Hermione estaba abstraída con la vista fija en el fuego - No podemos continuar con esta tormenta, acamparemos aquí y mañana continuaremos camino al pueblo más cercano. Desde allí podremos aparecernos hasta el Ministerio o usar la Red Flú. Mientras tanto comamos algo. Tengo pan, queso y jugo de calabaza. Después haremos algunas guardias, en este sector hay lobos y otros animales. No quiero que se apague esa fogata durante la noche.
Comieron en silencio. Luego Charlie dijo "Engorgio" y modificó su capa de camuflaje hasta dejarla tan gruesa como un saco de dormir, cosa que el resto imitó agradecido. "Bien… Tres turnos de guardia ¿Lo hacemos por sorteo?". Hermione haciéndose cargo de la situación lanzo toda suerte de hechizos repelentes y protectores desde el interior de la caverna hacia la entrada.
El primer turno tocó a Draco por lo que se sentó a la entrada de la cueva. El resto se organizó de manera de caber todos acostados respetando cada uno su espacio, cosa nada fácil pues la cueva era muy pequeña. Theo y Luna se quedaron dormidos nada más poner la cabeza en la mochila que les servía de almohada. "Nox", con una floritura de su varita, Charlie alejo la luz que provenía de la fogata con lo que la cueva quedo casi a oscuras. "Mufliato" Hermione se había acercado a él hasta quedar recostada en su brazo.
- ¿Estas despierto? He estado pensando… Sé que es una idea rara pero quizás este no sea el mismo sitio desde el que partimos.
- ¿A qué te refieres?
- Hay diferencias sutiles. Tú lo notaste en el bosque… Además de las ruinas que desaparecen, la cabaña también, encuentras un dragón extinto y ese esqueleto en el bosque… Da que pensar, no es normal. ¿Y si fuera una especie de realidad paralela?
- Debe haber una explicación más lógica que esa Hermione. Estas leyendo mucha literatura muggle ¿Ciencia ficción se llama?- Charlie suspira con cansancio, ya se le cierran solos los ojos- Duerme un poco. Mañana llegaremos al pueblo y daremos cuenta de todo.
Draco no tiene sueño, permanece sentado vigilante con la espalda apoyada en la pared de la caverna y los ojos fijos en la penumbra más allá de la luz del fuego, en donde la tormenta comienza a disiparse poco a poco.
Nunca pensó que le afectaría tanto encontrarse frente a Hermione una vez más y darse cuenta que no queda ni un rastro de ternura para él en su mirada. Theo, maldito cabrón inteligente, pudo adivinar que pospuso ese maldito viaje hasta que el ministerio la enviara a ella y tener una oportunidad de encontrarse, casi como una casualidad. "Iluso" el rencor en su mirada se hizo patente desde el mismo momento en que lo vio llegar.
Lo que no se explica es porque aceptó hacer ese viaje si, después de todo, el Departamento de Regulación de Ley Mágica tiene decenas de magos y brujas igualmente calificadas y algunas más que dispuestas de pasar unas horas y hasta unos días en su compañía. Esa idea le saca una sonrisa sarcástica, "Pobre niño rico. Tan solitario…"
Un leve rumor llama su atención y logra divisar una silueta menuda que se acerca a la comadreja mayor hasta quedar tendida a su lado y una garra invisible le aprieta el estómago cuando se da cuenta que es Hermione quien ha apoyado la cabeza en el brazo del joven pelirrojo y hablan en susurros algo que no logra entender y luego ella se acurruca y se duerme a su lado.
Siente que la garganta se le desborda de algo amargo "Esa era la idea. Demostrar que siguió con su vida. Si tienes algo con Weasley es porque no tienes nada de vergüenza o quizás tienes debilidad por las comadrejas pobretonas…" No pudo continuar con su discurso mental teñido de rencor, hace tiempo que ha perdido la habilidad de insultarla.
Nunca le ha gustado dejar las cosas a medias, pero la muy cabr… Hermione no le dio oportunidad de explicar nada. El maldito anuncio del compromiso fue publicado por su madre como último recurso de engancharlo. ¡Estaba furioso con ella! "Debes decidirte Draco. Esa chica es tu oportunidad de tener una vida normal… Y es de una familia excelente. Además está loca por ti" "NO MADRE… deja de meter ideas locas en la cabeza de esa mujer. Yo no voy a casarme con ella. ¡Esta es tu maldita idea! ¡No sigas insistiendo, me importa un carajo lo que tú quieras!".
Y después esa maldita loca desquiciada "Astoria no voy a casarme contigo. ¡Entiéndelo por favor!..." "¿Tienes muchas ganas de volver a Azkabán?... Soy una excelente actriz Draco…. "Ex mortifago ataca a la hija de una prominente familia"... No Draco, no me interesa que me ames siempre y cuando estés conmigo." La mirada siniestra de Astoria termino de convencerlo de encontrarse entre la espada y la pared. No dudo ni un momento que esa gata despechada era capaz de todo, demasiado acostumbrada a salirse con la suya y a pulverizar al que se le opone.
Su desesperación llego al límite cuando va en busca de Hermione y se encuentra con el departamento vacío. Deja de lado toda precaución y la busca en el Ministerio "No sr. Malfoy, la Srta. Granger ya no trabaja aquí. No, no estoy autorizada a dar su ubicación" Le dice la que fue su secretaria con los ojos brillando de curiosidad que le provocan impulsos de borrarle la sonrisa a bofetadas.
Después todo pasa a segundo plano, con la muerte de sus padres y con el odio quemándole las entrañas ya no tiene tiempo de pensar en nada más. El único detalle que no pasa por alto es terminar de una vez por todas con la persecución de Astoria "¡Déjame tranquilo Astoria! O te aseguro como que me llamo Draco Malfoy que voy lograr que ese desquiciado que mato a mis padres te haga picadillo a ti también"
Trabaja con los aurores, con todos menos Potter, no duerme, no come, su vida se transforma en un remolino de pistas que estudiar, se ofrece de carnada viva para el mortífago, pasa meses siguiéndole el rastro hasta que una noche lo encuentra.
La lucha es cruenta, los haces de los hechizos destrozan las paredes del callejón y en un golpe de suerte lo golpea en la muñeca y logra desarmarlo. Aún recuerda la expresión de terror en los ojos de Dolohov esperando un Avada Kedavra o algo peor que la muerte. El mortífago se encoge junto a un basurero, babea de miedo y ni siquiera es capaz de suplicar clemencia. Por la cabeza de Draco desfilan imágenes de muerte y tortura. El recuerdo de la última vez que vio a su madre colgaba por las muñecas del techo del salón con cortes en su rostro y la palabra "traidora" grabada a cuchillo en su pecho se superpone a las otras imágenes mentales más antiguas de la tortura de Granger en su propia casa. Por primera vez en su vida tiembla la varita en su mano y opta por la justicia en vez de la venganza y casi contra su voluntad lanza el hechizo que avisa a los aurores que la presa está atrapada.
Después de eso todo es un torbellino y siente que su mente se quiebra de dolor y se convence que si Hermione no apareció cuando más la necesitaba, ya no vale la pena que regrese. Decide marcharse lejos y comenzar de nuevo cortando todos los vínculos con su pasado. A la única persona que permite entrar en su vida es a Theo Nott, quien termina convirtiéndose en su "hermano".
Y hoy, después de evitar sistemáticamente resolverlo, lo único que queda pendiente es Granger. No sabe realmente que es lo que espera conseguir, quizás solo sacársela de la cabeza, pues si bien han pasado ocho años de alejamiento, no hay un día de su vida en que no haya pensado en ella aunque sea solo un instante o en que no haya sentido por ella alguna emoción desde el rencor a la melancolía.
Se acerca la hora más oscura que precede al alba y reprime la tentación de cambiar sitio con Weasley, despierta a Theodore y se acomoda en su lugar. El sueño tarda en llegar, pero cuando por fin logra dormir se encuentra con una plaga de pesadillas.
¡Hey! Hora de levantarse. Apresúrense- Charlie ya está apagando el fuego y reuniendo sus cosas.
Draco siente agujetas en todo su cuerpo y Theo está en la misma condición. Definitivamente un partido de Quidditch de vez en cuando no sirve para mantenerlos en forma. Luna y Hermione ya están en pie y traen consigo más moras y unas cuantas manzanas silvestres, que junto a un poco de pan y queso constituyen sus únicas reservas.
- Tomen, lo guarde para el desayuno- Theo saca de su mochila un termo lleno de café ya frio- si tienen algo en que servirlo.
- Gracias Theo- Luna vierte el líquido en las botellas vacías de jugo de calabaza y lo entibia con su varita.- Me gusta mucho el café con galletas… Lástima que no tenemos.
Sin decir nada Draco le alarga dos paquetes de galletas que saca de su mochila.
- Fantástico, con esto podemos guardar el resto de las provisiones. El camino es bastante largo y con suerte llegaremos a Wettown al anochecer. Caminaremos en línea recta hasta encontrarnos con un pequeño desfiladero y seguimos camino rio abajo hasta dar con el poblado. Imposible perderse pues es justamente donde el rio se bifurca.- Charlie dio un trago a su café - He estado vigilando desde el amanecer y no he visto ningún dragón sobrevolando esta zona, pero no está de más ponernos las capas de camuflaje.
- O sea que este desastre va a servir para que hagamos un recorrido turístico- Draco destilaba mal humor motivado por el dolor de sus músculos y por la perspectiva de volver a caminar un día completo- ¡Bravo Weasel! No se me hubiera ocurrido nada mejor…
- Lo siento Malfoy, no se me ocurre otra alternativa- dijo Charlie con calma.
- ¡A mí sí!- Hermione se había acerca do a Draco con los ojos brillando peligrosamente- ¿Por qué no nos esperas sentadito aquí? Matamos dos pájaros de un tiro: nos libramos de tu asquerosa presencia y avanzamos más rápido. ¡Además puede que tengamos suerte y no volvamos a encontrarte! ¿Qué te parece? ¿Te gusta esa alternativa?
- No te metas donde no te llaman Granger.
- Yo vine por trabajo Malfoy. ¡No estoy dispuesta a hacer de niñera a un chiquillo malcriado que no ha terminado de madurar!.
Draco se había incorporado de un salto hasta quedar casi nariz con nariz con Hermione, cegado por la ira.
- ¡Si tanto te molesto no debieras haberte ofrecido para venir Granger! ¿O esperabas encontrar algo más? ¡¿Algo que no aparece en los libros y que te haga sentir que no eres una solterona amargada y frustrada?!
Charlie se interpuso entre los dos sorprendido por el resentimiento y la violencia con que actuaban entre ellos "¡Ya basta! ¿Qué les pasa a ustedes dos? ¡Actúen como personas civilizadas!" Hermione, con los ojos llenos de lágrimas y los dientes apretados de rabia emprendió el camino seguida por Luna.
Un par de movimientos estratégicos por parte de Charlie y Draco se encontró aprisionado contra la pared de la cueva y una varita clavada en la garganta.
- Vuelves a insultar a Hermione y tendrás que encontrar tú solo el camino de vuelta ¡ENTENDIDO!- Charlie estaba rojo de furia y sus ojos azules echaban chispas- Nott, te hago responsable de controlarlo. No quiero ni un solo problema de aquí hasta que lleguemos al pueblo.
- No te preocupes. No habrá más problemas ¿Verdad Draco?
Sin responder, Draco se soltó del agarre de Charlie de un leve empujón, tomo su mochila y echó a andar en silencio.
La mañana transcurre en silencio y a paso de marcha. Las cinco figuras apenas visibles dentro del paisaje se desplazan con rapidez. Ya encontraron el desfiladero y avanzan siguiendo el curso del caudal rio abajo. El agreste camino dificulta un poco su marcha y a primera hora de la tarde deciden tomar un descanso y comer algo.
¿Huelen a humo?- Luna ha dejado de comer para levantarse de su lugar y olfatear el aire con expresión de animalito silvestre.- Creo que viene desde la otra orilla…
Alarmados comenzaron a correr por la orilla siguiendo a Luna que llevaba la delantera hasta que, más allá de los árboles, divisaron una planicie lejana con un camino de piedra y a un costado de la berma la silueta cubierta en llamas de algo parecido a una caja con ruedas, que despedía una gruesa columna de humo negro.
- Parece una jaula…- Charly trataba de enfocar la escena a través de los omniculares- No distingo bien, está demasiado lejos.
- No es una jaula- dijo una suave voz femenina a sus espaldas- Es una celda rodante o mejor dicho la tumba de una bruja.
