Hola ¡ Como ya saben, solo pido prestados los personajes de JK Rowling. (Aunque me encantaría que fueran míos)
Capitulo 13
La espesa niebla hacia imperceptibles los contornos del bosque, mientras un pálido sol se eleva como una moneda de plata tras las espesas nubes, rompiendo la monotonía del cielo gris.
En la nave ya empieza el primer trajín para ponerse finalmente en movimiento, mientras la quilla rompe la fina capa de hielo que comienza a formarse sobre el lago y que llena el aire con el sonido del cristal roto.
Reunidos alrededor del brasero, el grupo toma un frugal desayuno de leche pan y queso duro, mientras el aire, frio y cortante, transforma en vapor su respiración.
- El invierno llega temprano. El lago nunca se congela antes de la noche larga- Les comenta Edris mientras mira a su alrededor con preocupación- Freyja… Espero que no tengan problemas para el regreso.
- No te preocupes, tengo a Torfin para derretir hielo. Basta con amarrarlo al mascaron de proa y nos abre camino.- El rostro de la mujer se ensombrece- Lo que me preocupa es mar abierto. Por eso acortaremos nuestra estadía. Haremos un recorrido rápido y de vuelta a casa.
- Entonces nos acompañaras en nuestra boda- Dice Edris abrazando a Bricia y besándola en la frente – Queremos casarnos, pero esta vez bajo nuestros términos. La anterior fue casi a escondidas, sin celebración ni nada. Solo nos remojo en agua bendita un monje y eso fue todo.
- Queremos que esta vez nos acompañen los espíritus de la naturaleza y hacer toda la ceremonia como corresponde- a Bricia le brillan los ojos- y querría si ustedes… solo si pudieran… Hermione y Luna ¿podrían entregarme a Edris?
- Claro que si- Luna le toma las manos y la abraza con cariño- será un honor.
- Hey pelirrojo- ríe Edris- Tú me entregaras… y Erik me ayudara a pagar la dote. Eso lo va a decidir a casarse con Freyja de una vez por todas.
- Erik y Freyja…- Luna lo interroga divertida.
- Por Loki, que ya tenemos tres hijos. Y ese sinvergüenza aun no se decide a hacer la unión definitiva.- les explica Freyja dando un manotazo a Erik que no entiende una palabra de lo que han dicho, por lo que Edris le traduce rápidamente.
- Yo no decido porque mujer no quedarse a cuidar hoguera- le responde Erik, chapurreando las palabras- nosotros tres lindos cachorros, pero mujer con mar en venas… ¿Qué haga yo? ¿Cuidar ovejas? ¿Barrer cenizas del casa? Hijos con madre. Pero no… aquí hijos con abuela… y mujer con alas de sal…- Freyja interrumpe su discurso dándole un apasionado beso al que Erik responde con entusiasmo- Yo no poder casar con otra mujer… mujer de mar puso cadena a mi corazón y mi nunca… no feliz con otra.
- Te amo, tonto- Freyja lo abraza y el hombre sonríe mientras le restriega la barba color trigo en las mejillas y le da un apretón en las nalgas - Los dioses ya nos bendijeron. No necesitamos una boda.
El día transcurre lento mientras surcan el lago interminable. Cada cierto tiempo, la embarcación choca contra delgados trozos de hielo que Torfin derrite, lanzando pequeñas bolas de fuego que rompen la monotonía del gris que los rodea.
Hacia la orilla solo se divisa el oscuro bosques, con arboles negros de ramas desnudas recortándose contra el cielo y mas allá los altos picos de las montañas, ya cubiertos con la primera nieve.
La embarcación, protegida por un hechizo desilusionador, avanza calmadamente a salvo de las miradas indiscretas y de la posible guardia de Cearo.
Hacia el medio día, divisan tenues hilos de humo en una orilla y escuchan, a lo lejos, el sordo retintín de una campanilla. "Son leprosos. Debe haber un poblado cerca y avisan de su presencia" de a poco, las siluetas harapientas se dejan ver y los hombre apresuran el movimiento de los remos para alejarse pronto del lugar "Traen mala suerte" les dice Freyja para explicar la huida.
Todos los hombres se han sentado a los remos, incluyendo a Theo, Draco y Charlie, y siguen al son dado por Freyja quien los dirige dando golpes rítmicos en su escudo con una rama corta y gruesa.
El monótono golpeteo hace efecto en Luna y Bricia, que se quedan dormidas apoyadas la una contra la otra. Hermione se sienta al pie del mástil y observa como el cuerpo de Draco se mueve adelante y hacia atrás siguiendo el ritmo del improvisado tambor, con los músculos de su espalda tensándose bajo la suave camisa de lana.
Lo ve reír por un comentario de Theo y pasar la mano por el flequillo para secar su transpiración, nota su pelo rubio un poco más largo y la nariz sonrojada por el viento. Sin querer los ojos se le llenan de lágrimas de nostalgia, de ganas de echarle los brazos al cuello y reír con él, de cambiar el pasado o por lo menos de exorcizar el futuro. Y reconoce que, dentro de la dura coraza que envuelve su corazón, un amor triste y desahuciado trata de sobrevivir a la amargura y a la desesperanza.
Se le escapa un suspiro y un par de lágrimas mientras se aleja del lugar y se concentra en la estela que deja el navío al alejarse mientras desea con toda la fuerza de su corazón una taza de chocolate caliente que le suba el ánimo.
De pronto, tras un recodo, comienzan a aparecer signos de colonización. Una verja hecha de ramas y una rustica construcción de piedra marcan el terreno donde una vaca y algunas ovejas abrevan a las orillas del lago. Voces lejanas se unen al cantico de los pájaros y un par de niños juegan cerca del agua, pero cuando ven la embarcación, corren hacia el bosque riendo y dando gritos.
Finalmente divisan claramente un pequeño embarcadero, un puñado de casas de madera y piedra, aisladas unas de otras y un corrillo de gente que les saluda desde el borde del agua mientras otros lanzan chispas con sus varitas a modo de bienvenida.
Cassandra, rodeada de magos y brujas del pueblo que miran al grupo con curiosidad, los espera de pie en el muelle con los brazos extendidos en donde el primero en refugiarse es Edris, seguido de Bricia. La mujer los detalla con sus ojos turquesa cuajados de lágrimas de emoción. No deja de acariciar la barba de Edris y besa a Bricia en las mejillas después de darle una larga mirada llena de cariño.
Al ver esto, los aldeanos levantan las manos empuñando sus varitas y recitan palabras en un idioma desconocido que tiene el efecto de abrir las nubes por unos minutos y dejar pasar los tibios rayos del sol sobre los recién llegados.
El resto del día discurre sin contratiempos, siendo presentados a las brujas y magos locales, contando todos los pormenores del rescate de Bricia, despedir a Freyja quien partió esa misma tarde con la promesa de volver a tiempo para la boda de Edris y finalmente instalarse en una cabaña de troncos, construida especialmente para el grupo de visitantes.
Solo entrada la noche y ya instalados en la cabaña de una sola habitación que aun huele a pino, terminan de armar los cinco camastros de madera con colchones de paja y por fin pueden sentarse a la rustica mesa de madera junto al fuego de la chimenea de piedra, que alumbra la habitación.
Luna prende algunas velas y sirve cocido en platos de barro antes de sentarse a la mesa y empezar a comer lentamente en silencio. Hermione nota algo raro y la observa dar un sorbo a su jarra de cerveza endulzada con miel con la mirada perdida y una expresión soñadora.
- Luna… ¿Estás bien?- Hermione la mira preocupada por la nostalgia en los ojos de su amiga.
- Siento que nunca vamos a volver a nuestro tiempo.- dice Luna con voz apagada mientras los ojos se le llenan de lagrimas- que nos van a olvidar poco a poco. Quizás ya ni siquiera no estén buscando…
Con infalible certeza, las palabras de Luna se sienten como una bofetada de realidad y verla tan vulnerable incrementa la sensación de desamparo en el grupo. Antes de que nadie intervenga, Charlie se pone de pie y se acerca a la muchacha.
- ¿Quieres ir a dar un paseo? La verdad es que no tengo mucha hambre y me hará bien estirar las piernas antes de acostarme. - Charlie la toma por los hombros y la guía hacia la puerta mientras recoge, a la pasada, dos pesadas capas forradas en piel- ¿Te conté alguna vez de los dragones árticos que brillan en la oscuridad?...
Los tres continúan a la mesa, comiendo en un silencio que nadie se anima a romper. Luna ha dicho exactamente lo que cada uno teme y la sensación de ir a la deriva, sin ninguna pista, se materializa rápidamente en las mentes dándoles una sensación de angustia.
- Y ahora qué?- Theo se ha echado para atrás en su silla y su vos denota frustración- Que sigue… Construir cada uno su propia cabaña? ¿Buscar esposa entre las chicas del pueblo?
- Theo cálmate por favor- Hermione en un gesto de conciliación pone su mano sobre el brazo del muchacho, gesto que no pasa desapercibido para unos ojos grises- Creo que debemos seguir buscando los escritos de Merlín. Hasta el momento son nuestra única esperanza. No conozco otro mago lo suficientemente poderoso como para crear algo así.
- Excepto Salazar Slytherin, con el pequeño inconveniente que deberíamos esperar unos quince o veinte años hasta que se haga adulto y se le ocurra algo lo suficientemente brillante como para sacarnos de aquí.- Theo hace un gesto cansado.
Resurge el silencio mientras cada uno queda inmerso en sus pensamientos con la incertidumbre dibujando el futuro y haciendo mella en sus mentes, sumergiéndolos en un estado de ánimo depresivo y malsano.
- ¡Debemos partir de una vez por todas a buscar la maldita tumba de Merlín!- Draco da una palmada a la mesa- ¡Es la única pista que tenemos!
- Casandra dijo que…- Hermione da un respingo cuando Draco la interrumpe.
- Ya sé lo que dijo pero eso no significa que tengamos que obedecerla ¿O sí? – Draco tiene la mirada acerada- Podemos indagar por nuestra cuenta. La celebración de la boda es una buena oportunidad. Vendrán magos de diferentes partes y más de alguno soltara la lengua después de los brindis.
- Yo le prometí que lo dejaríamos como última alternativa- Hermione ha elevado el tono de voz sin darse cuenta- ¡No puedo deshacer mi palabra, Malfoy!
- Estas confiando demasiado en esa mujer, ese es tu error - los ojos de Draco echan chispas- ¡Ni siquiera la conocemos y ya estas dejando nuestro pasaje de regreso en sus manos!
- No se trata de confianza Malfoy – Hermione ya esta roja y mechones de su pelo comienzan a dispararse- ¡Además ya aprendí lo que sucede cuando confías demasiado! ¡Le di mi palabra y eso yo lo respeto!
- ¡No te hagas la mojigata! ¡No sería la primera vez que rompes una promesa!- la respuesta salvaje de Draco hace que Theo se sobresalte y trate de intervenir.
- Chicos… Porque no nos calmamos todos.- Theo mira a uno y otro como en un partido de ping pong.
- No te metas en esto Theo- Hermione se dirige a Draco con la voz convertida en un cuchillo de hielo y con una desagradable mueca en su rostro - ¿A qué te refieres exactamente Malfoy?
- ¿De verdad quieres te lo recuerde, Granger?
La sonrisa sarcástica de Draco hace que Hermione pierda su última pizca de paciencia y con un movimiento rápido le lanza el contenido de la jarra de cerveza a la cara. Dándose media vuelta sale de la cabaña a zancadas.
- Te lo ganaste Dragón- Theo lo mira con reproche mientras Draco trata de secarse los restos de cerveza que escurren por su ropa - ¡Porque, por una sola puta vez en tu vida, no puedes quedarte callado!...
Dando un portazo Theo sale tras Hermione a quien divisa caminando rápido.
- Hey, Granger... Espera un poco.- Theo le brinda una sonrisa simpática- Sabes que no es necesario que estés sola ¿verdad?
- Siento que me hayas visto así Theo.- Hermione parece avergonzada mientras le hace una seña para que se siente a su lado, junto a una de las hogueras que iluminan en muelle- No suelo reaccionar de esa forma, pero esta situación me tiene los nervios de punta y Malfoy no es precisamente un caramelito.
- No te disculpes. El estar varados nos está afectando a todos y Draco no tiene mucha paciencia- Theo da una carcajada corta- Por lo menos no le rompiste la nariz.
Ambos se quedan en silencio y Theo aprovecha observar a Hermione a la luz del fuego.
Si alguien le hubiera preguntado cuál es el tipo de mujer que más le atrae a Draco Malfoy, jamás hubiese pensado en ella. Hermione tiene sencillez natural, sus facciones son agradables y su figura es armoniosa, pero fácilmente se pueden encontrar chicas con las mismas características en cualquier calle de cualquier ciudad. Si lo piensa bien, su amigo debió ver algo más en ella, algo único e irrepetible que no logro encontrar en otra mujer.
Theo se reconoce como el mejor amigo de Draco. Salvo uno que otro recoveco celosamente escondido por el rubio, casi no hay secretos entre ellos. Por eso es capaz de adivinar que su amigo esta hasta los huesos de Hermione Granger y, a pesar que se lo niegue una y mil veces, esto viene desde hace demasiado tiempo, tanto que se ha convertido en una caldera de frustración.
- ¿Qué hay entre Draco y tú?- Estaba tan ensimismado en sus pensamientos que no se da cuenta que hace la pregunta en voz alta.
- Eh? ¿Por qué preguntas?- Hermione se sobresalta y después al ver la expresión inocente de Theo se relaja- ¿Qué te hace pensar eso?
- Draco me conto que tuvieron algo… y que termino mal- nota la incomodidad de Hermione y rápidamente se explica- Es solo por curiosidad. Pero a veces parece que aún queda algo entre ustedes.
- Eso fue hace mucho tiempo Theo. Tuvimos una oportunidad, pero las cosas no se dieron- Hermione se concentra en dibujar con una rama en la tierra, mientras Theo espera pacientemente a que continúe- Es complicado…
- Creo que puedo entenderlo. Tú estabas comprometida y tuviste escrúpulos de continuar…
- No fue así- Hermione lo interrumpe ruborizada, es un alivio poder hablar con alguien que no se escandalizara al saber parte de la verdad - Yo… Rompí mi noviazgo. Estaba decidida a quedarme con Malfoy contra viento y marea, pero él no pensaba del mismo modo. Al final yo tome la oportunidad de partir a Francia, luego vino el accidente de mis padres y …- Hermione calla y hace esfuerzos por tragarse las lagrimas- Y la peor época de mi vida… Hice cosas realmente feas en esa época.
- Bienvenida al club. Mira a quien le hablas de demonios de tu pasado…
- ¡Pero ustedes no tuvieron opción! En cambio yo decidí…- Hermione calla y niega suavemente en silencio- El pasado siempre te persigue de una u otra forma, Theo… Puede haber sido la guerra o la muerte de mis padres o todo junto, pero un día desperté sintiendo que no podía más y simplemente huí… Mi mente se quebró e hice cosas horribles, algunas que ni siquiera recuerdo bien, pero sobreviví una vez más y me levante para estar aquí. Estoy orgullosa de haberlo superado pero al mismo tiempo no puedo evitar avergonzarme.
- Te entiendo más de lo que crees. Yo aun no me perdono del todo.- Lanza algunas piedras al agua mientras espera que la frase haga su efecto. -¿Y tú crees que Draco nunca perdonaría esa parte de tu vida?
- ¡Perdonar? No entiendes Theo- Hermione agito la cabeza con expresión de cansancio- No necesito que me perdonen. No necesito ser juzgada y perdonada. Todo lo que he vivido, lo bueno y lo malo es parte de mi historia. No voy a pedir perdón por mi pasado, eso sería negarme a mí misma. Siento que hay muy pocas personas que lo entenderían sin juzgar.
- Existimos muchos que sentimos igual. Todos, en mayor o menor medida, hemos tomado malas decisiones, por las razones que sean. Algunos por miedo otros por amor o por rabia o por lo que sea que nos impulsó en ese momento.- Le palmea la espalda con cariño- Te ganaste un amigo Granger. En el colegio me caías bien pero no podía hablarte por razones "sangre purosas", pero siempre admire tu valentía. Y ahora me caes mejor sabiendo que no eres perfecta.
Hermione lo mira sin saber si reír o enojarse, pero al ver la sonrisa sincera de Theo opta por murmurar "gracias" bajito y tomar la mano cálida del hombre entre las suyas.
- En realidad estaba pensando que lo único que Draco no perdona es la indiferencia…- Theo hace una pausa, indeciso de revelar más de la intimidad de su amigo, pero si sirviera para plantar la semilla en la mente de Hermione…- Durante todos estos años lo he acompañado a cuanto evento social organiza el Ministerio solo para ver cómo llega hasta la puerta, echa un vistazo y se marcha argumentando cualquier excusa, dejándome a mí con las relaciones públicas. Solo hasta hace poco empecé a sospechar que busca a alguien que nunca llega y creo que era a ti.
- Ni de broma…
- No ha tenido una pareja desde que lo conozco, solo salidas intrascendentes. Chicas sin importancia a las que invita un par de veces y después desecha elegantemente- Theo apoya la espalda en el tronco del árbol y mira hacia el cielo- Apostaría a que la relación más larga de su vida fuiste tú. Y quizás la más importante.
- Y yo creo que debieras dejar de beber aguardiente de enebro porque, a todas luces, yo fui otra de esas chicas.- El leve dejo de tristeza en la voz de Hermione le dio pistas a Theo para pensar que no anda tan descaminado, pero no quiso seguir tentando a la suerte. Hace una pausa larga mientras que el ulular de las lechuzas y el aire frio lo relaja.
- Hermione… ¿Y si investigamos al estilo Slytherin? Tu prometiste no ir a la tumba de Merlín, pero nada nos prohíbe buscar otros lugares igual de importantes. Debió tener algún sitio propio para estudiar, investigar o para descansar. No creo que el hombre haya vivido a la intemperie.- la sonrisa de Theo es abiertamente traviesa- y si es que, por alguna casualidad o por la ingesta de aguardiente, a alguien se suelta de lengua y nos da la información… ¡Bienvenido sea!
- Tienes razón. Debemos empezar por algo- Hermione reprime un escalofrió- Parece que va a nevar. ¿Volvemos?
- Vamos- le dice y le alcanza el brazo para escoltarla cuando descubre tras ellos a Draco que los observa con expresión hermética y las mandíbulas apretadas.
- Edris te busca por algo de la boda. Te espera en la cabaña- Le dice a Theo, que se adelanta rápidamente dejándolos solos- Granger, espera un momento.
- Malfoy yo… Te ofrezco mis disculpas, fue una estupidez reaccionar de esa forma - Hermione habla rápido casi sin mirarlo.
- Disculpa aceptada- el rostro de Draco imperturbable pero sus ojos echan chispas y su voz destila ironía- Espero que estés más calmada. Nott suele ser de gran consuelo.
Antes de que Hermione se dé cuenta del significado de la última frase, Draco ya se ha alejado en dirección a la cabaña.
