Besos de buenos días.

Ya no se escuchaban más buenas noches dentro de la habitación desde hace unos minutos ¿Para qué hablar? ¿Para qué perder el tiempo en eso cuando así se lo decían todo? ¿Para qué separar sus bocas, si al hacerlo dolía? No sabían bien cómo es que habían llegado al futón de la habitación, no sabían si fue por él o por ella, les daba igual, quizás fueron los dos.

Sus lenguas habían comenzado a participar, curiosas al principio, luego demandantes y sedientas de algo que recién estaban conociendo. Las manos de ambos de a poco fueron descubriendo la calidez y suavidad del otro.

Akane recorría con ambas manos el torso de su prometido, una de ellas delineaba los músculos de su espalda, pasándola suave a momentos, mientras que en otros apretaba todo a su paso clavando sus uñas y dejando pequeñas marcas. Su otra mano había vagado lenta por el frente, sintiendo los firmes músculos del abdomen, que estaba segura podrían detener cualquier golpe de cualquier enemigo que llegara. Siguió subiendo hasta llegar a sus pectorales ¿Cuántas veces había soñado con dormir apoyada en ellos? Pero al llegar al lado izquierdo se detuvo, sorprendida al sentir tan claramente su corazón, ese latir tan acelerado, como si hubiese corrido kilómetros enteros, pero no, era ella quien provocaba que su corazón latiera de esa manera. Se regocijó ante este pensamiento.

Ranma en cambio solo tenía una mano libre, ya que la otra soportaba su peso para no aplastarla, pero sabía cómo aprovecharla. Primero comenzó tímido, solo mantuvo su mano en su cintura, sobre la tela, disfrutando de lo firme y bien definida que se encontraba. Luego paso a su espalda, apretándola a él, quería sentirla cerca. Pero quería más, el miedo a ser muy atrevido e incomodar a su prometida no lo dejaba seguir. Fue cuando sintió por primera vez las uñas de Akane enterrarse sobre su piel. Ese fue el detonante, decidido metió su mano bajo la polera de la chica y lentamente comenzó a acariciar su cintura. Sentía el calor que emanaba, la suavidad de su piel, como se estremecía ante su tacto. Volvió a su espalda, apretándola nuevamente contra él, hundiendo sus dedos en la piel.

Dejo la boca de la chica de lado y se posó en su cuello, esa parte que tenía sin atención y que clamaba por ser besada nuevamente, como lo había hecho unos días atrás en un arranque de valentía. Que irónico, ese día no podía creer que había osado hacer tal cosa, cuando ahora disfrutaba a su antojo esa parte que para él era tan deliciosa. En el mismo instante que combino un beso y una mordida en su cuello se atrevió a pasar su mano desde la espalda hasta llegar a uno de los pechos de la chica y tocarlo directamente, apretándolo. Esta acción coordinada hizo que la menor de las Tendo dejara escapar su primer gemido. Fue pequeño, casi imperceptible, pero al estar tan cerca del oído de su prometido este lo había escuchado perfectamente. Solo eso le basto para volverse adicto a ese sonido, quería más, mucho más, le arrancaría esos gemidos a gritos.

Pero este mismo sonido fue un pequeño rayo de lucidez para la chica, controlándose lo más que podía para no volver a gemir mientras hablaba – Ranma… esto está mal.

Al escuchar esto el joven se separó de su cuello y levanto su rostro hasta dejarlo a la altura del suyo. Clavó su mirada en ella, la analizo unos segundos, su rostro sonrosado, sus ojos semi cerrados y esa respiración agitaba lo único que hacían era que quisiera más – Si esto está mal ¿Por qué se siente tan jodidamente bien?

Volvió a besarla, con más pasión si fuera posible. Los hizo rodar a ambos, quedando de espaldas al futón y ella sentada a horcajadas sobre él. Akane tomo el rostro de su prometido y correspondió el beso de manera desesperada. Tenía razón, todo eso se sentía muy bien.

Sentía un calor generalizado, que iba creciendo con cada movimiento que realizaban, no podía creer que por fin se estuvieran besando, y más que eso. Después de años de pequeños roces, tocarse con excusas tontas, besos castos y tiernos de buenas noches donde el tacto duraba apenas unos segundos, pero que era suficientes para dejarlos con el corazón a mil, esto se salía de toda escala, acostumbrados a satisfacer su necesidad de ellos mismo con esos breves momentos, esto era totalmente embriagante, se ahogaban por no poder aun respirar mientras se besaban, pero no les importaba, sofocados por tanto calor, pero no querían ni podían separarse. Ambos juraban que sus respiraciones y jadeos ya podían ser escuchados por cada habitante de la casa, que en cualquier momento alguien podría descubrirlos, pero eso tampoco les importo.

Ranma aprovechando la libertad que le daba esta nueva posición colocó ambas manos en los muslos de su prometida, acariciándolos suavemente para luego hacerlo con más presión. Poco a poco comenzó a subir por ellos hasta llegar al trasero de la chica. Se permitió un lujo que llevaba años añorando, con ambas manos apretó con algo de fuerza ambos glúteos, atrayéndola hacia él. Esto hizo que ambos dejaran de besarse y emitieran un sonoro gemido. Ranma abrió los ojos para ver la reacción de su prometida. Ella hizo lo mismo, se miraron unos segundos, como preguntándose si todo estaba bien. La primera en contestar la pregunta que nunca salió de los labios de ninguno fue Akane, quien se acercó y mordió suavemente el labio inferior de su prometido ¿Acaso él alguna vez dijo que la chica que tenía encima suyo no era sexy? Como se recriminaba haber dicho alguna vez tamaña mentira.

Continuaron los besos. Más demandantes y más desesperados cada vez. Una mano del joven siguió en el trasero de Akane, mientras que la otra fue al cuello, atrayéndola hacia él, jugando con los cortos cabellos de ella. Las manos de la chica recorrían con plena libertad el trabajado torso de su prometido ¿Cuántas horas de arduo y duro entrenamiento se reflejaban en ese monumento humano?

Ranma volvió a hacerlos girar, quedado posicionado entre las piernas de Akane, haciendo que esta las abriera un poco para recibirlo. Descaradamente volvió a tomar uno de sus pechos y comenzó a jugar con él, a apretar el sobresaliente botón que gritaba por atención. También volvió a besar el cuello de su prometida, dejando un rastro de besos que bajaban hasta su clavícula. A Akane le quemaba, sentir la saliva y calor de la boca de Ranma le quemaba, y deseó sentir ese calor en su pecho. Al parecer su prometido pensó igual, ya que mientras bajaba por el cuello de la chica él subía de a poco la camiseta de ella.

Pero este pensamiento hizo despertar a la Tendo de ese estado de excitación. Todo iba demasiado rápido, ella no quería que todo esto pasara, no así, sin saber antes qué es lo que sentía su prometido. Conocía la naturaleza tímida del muchacho y él no haría esto con cualquier mujer. Además los avances en el último tiempo le daba esperanzas de que sintiera lo mismo que ella, pero nada se lo aseguraba.

Antes de que terminara de levantar su camiseta tomo poso su mano sobre la del chico y lo freno usando una suave presión.

-No.

A Ranma nada en el mudo lo podría detener en ese momento, ni sus padres entrando y descubriéndolos, ni un terremoto que remeciera el país entero, ni sus "prometidas" con sus gritos de siempre. Salvo ella, solo una palabra o gesto de Akane lo harían detenerse. Y ese simple no fue suficiente para él.

Bajo la camiseta que hace segundos deseaba arrancar del cuerpo de su prometida y levanto su rostro para ver el de ella y saber si se había sobrepasado y estaba molesta. Grande fue su sorpresa cuando la vio asustada, expectante a alguna señal de él ¿Pensara que se había enojado por detenerlo? Podía ser tan boba a veces. Le sonrió, se acercó a ella y le dio un tierno beso en los labios, se separó y se acostó a su lado, apoyándose en su costado mirándola.

Akane también giró para verlo. No parecía molesto, es más se veía feliz. Debían hablar sobre todo esto, pero no quería hacerlo ahora, sus ideas no estaban fijas, volaban por su cabeza, no quería que algo no se entendiera bien y arruinara el momento que acababa de pasar. Estaba perdiéndose en sus propios pensamientos cuando su prometido hablo.

-Mañana … mañana hablaremos sobre esto, sobre todo.

Poso sus ojos en su rostro, le estaba sonriendo– Si, mañana, sin falta – Sonrió ella de vuelta. Que Ranma quisiera hablar era buena señal, antes lo hubiese dejado estar o hasta actuado como si nunca hubiese pasado - Creo que … es mejor que me vaya a mi cuarto - Se giró y sentó en el futón para irse, pero el brazo de su prometido sujetándola desde su cintura la detuvo

-No. Quédate – Su mirada era suplicante- prometo que no pasara nada… nada que tu no quieras – Ese era un problema, ella lo quería todo.

Lo pensó un momento. Akane creía que era lo mejor, si se quedaba podían descubrirlos y además no sabría si podría resistir toda una noche con él sin intentar nada. Pero, se imaginó separándose de Ranma, no sintiendo su calor, no compartiendo el mismo aire y le dolió, no quería separarse de su prometido.

-Está bien – Dijo sonriendo, él se acostó y estiro hacia un lado el brazo que tenía más cercano a Akane, ella entendió el mensaje de inmediato. Se acostó descansando su cabeza en su pecho, cumpliendo uno de sus sueños. Él la abrazo desde la cintura y con la otra mano la tomo desde la barbilla, alzó su rostro y deposito un beso en ellos– Buenas noches, Akane.

Ella sonrió, sin entender aun como habían pasado de un momento tan pasional a uno totalmente tierno-Buenas noches, Ranma.

Akane fue la primera en despertarse, sin creerse el lugar en donde estaba. Seguía en la misma posición en la que horas antes se había dormido, la mano de Ranma no había abandonado ni por un segundo su cintura. Aún no sabía cómo había resistido toda la noche. En varias ocasiones se despertó dispuesta a despertarlo a él y seguir con esos besos y caricias tan placenteras, pero se detenía ella misma, no quería que el egocéntrico de Ranma Saotome pensara que la tenía a sus pies, aunque sea cierto.

Puso atención a los sonidos de la casa, no se escuchaba a Kasumi en la cocina, así que todos debían estar aun durmiendo. Se deshizo del abrazo con algo de pena, se giró dispuesta a salir, pero el brazo de Ranma volvió a acercarla a él.

No pudo evitar reír – Oye, déjame ir.

-Nunca –La tenía abrazada por detrás mientras seguían acostados – Solo un rato más, no escucho a nadie, deben estar todos dormidos aun.

Akane se había congelado con la respuesta de Ranma, "nunca", se sentía bien pensar que nunca la dejaría ir.

-De acuerdo.

Ese día, tras varios intentos por parte de Ranma, los cuales fueron interrumpidos por sus propios compañeros, prometidas, y familiares, pudo declarar sus sentimientos a Akane, con la luna y estrellas de testigo, sobre el techo de un alto edificio. Ella por supuesto que también expresó los suyos, aclarando al fin todo. Algún día les contaré esta historia.

Después de todo lo ocurrido ya ninguno podía siquiera imaginar despertar y no ver al otro a su lado. Lo habían intentado para disminuir el riesgo a ser encontrados, pero siempre había uno que no podía aguantar y se pasaba a la habitación del otro, así que decidieron hacerlo de todas manera, lo peor que podía pasarles era que los obligaran a casarse y a heredar el Dojo, y eso a ninguno le desagradaba. En lo absoluto.

Tiempo después, cuando ya se cumplía algo más de un año de compartir en secreto sus noches, un domingo por la mañana una madrugadora Nabiki ingreso a la habitación de Akane para poder corroborar sus sospechas. Hace días que escuchaba ruidos por las mañanas que no correspondían a los de una chica sola en su cuarto. Así que con cámara en mano ingreso para poder tener pruebas y sacar provecho de ello. Tuvo que aguantarse un grito de felicidad al ver a su pequeña hermana abrazada del idiota de su cuñado. El flash de la cámara captando la evidencia los despertó.

-¡Los atrapé! ¿Cuánto están dispuestos a pagar por que no venda esta foto?

-Véndela – Dijo un muy seguro Ranma sentándose en la cama- Intenta sacarle un buen precio a los Kunos, queremos el 50% de las ganancias.

Nabiki no sabía que decir, no entendía como no armaban escándalo por haber sido descubiertos – ¿Dejarán que venda la foto y además quieren parte del dinero?

-Hay que empezar a juntar dinero para la boda – La sonrisa con la que lo dijo seguida de la de su hermana no tenía precio.

La sonrisa también se le contagio a ella – Esta bien, pero solo les daré el 20%.

-50%- Intervino esta vez Akane - Y te damos una foto nuestra besándonos, eso si que sacará mucho más dinero.

-¡Acepto!

Nabiki no era tonta, podía vender la primera ya a un buen precio, pero las otras prometidas no creerían que estén juntos solo por dormir en la misma cama. Si les vendía la del beso al doble o triple no tendría reparo en darle la mitad a la pareja, además ella era de las personas que querían que esos ya se casaran, llevaban años comprometidos, todos sabían que se amaban, y si debía compartir ganancias con ellos aceleraba el proceso lo haría feliz.

Le entregaron la fotografía que Akane sacó de uno de los cajones de su escritorio y volvieron a quedar solos en la habitación.

-Ya se habían tardado en descubrirnos – Dijo el chico acostándose y viendo como la chica hacia lo mismo.

-La verdad es que si- Se giró de espaldas a él mientras era abrazada por detrás- De saber que tendríamos que hacer tanto ruido para que Nabiki entrara a espiar no nos hubiéramos preocupado tanto durante las noches.

-Y él pervertido soy yo – Dijo Ranma intentando aguantar su risa.

Akane se sonrojó a más no poder, pero lo dejo pasar -Supongo que ya no necesito usar esto aquí – Dijo mientras se sentaba en la cama y sacaba una cadena del cuello, que al final tenía una pequeña argolla.

-Permíteme - Ranma tomo la argolla y la dejó en el dedo de ella– Se ve mucho mejor ahí.

-Tienes toda la razón. Será mejor que nos levantemos, no creo que sigamos durmiendo.

-Está bien, pero antes – Puso una de sus manos en la mejilla de su prometida (ahora por decisión de ambos) y la acercó a él para besarla – Buenos días, futura Señora Saotome.

La chica sonrió, como cada vez que él le decía así – Buenos días, amor.

Los dos amaban sus besos de buenos días.

Fin.

Notas de la Autora: Volví con el final de este fic. Si a alguien le molesto que el inicio fuera algo pasional le pido perdón, pero siempre imagine que siguiera así la historia. Todos mis fic, a menos que se exprese lo contrario en un principio, son posterior al manga. La madurez de estos dos y los avances que tienen durante el manga y durante la misma historia narrada de alguna forma encaminan sus acciones, los contextualiza para que no sea descabellado lo que se escribe. Aclarado esto espero les haya gustado leerlo tanto como me gusto a mi escribirlo. Perdón también por no escribir la declaración, pero estaba escribiéndola y todo me salía extremadamente cursi, muy "no ellos" y luego al escribirlo como lo termine dejando de verdad me gustó como quedo, pero si gustan quizás en algún tiempo la escriba, no lo descarto.

A continuación responderé los reviews que dejaron en el capítulo anterior:

Mizukii16: ¡Ese meme es muy bueno! Se puede usar para muchas situaciones. Me alegra que te gustara.

Haruri Saotome: Que rico que te gusto, espero esta continuación también sea de tu agrado.

Vann GP: Es un muy buen meme.

paulayjoaqui: Aqui está lo que querías! Espero este fin sea de tu agrado.

AkaneSayumi: Sin duda algo muy tierno, espero esta parte un poco menos tierna igual te guste. Saluditos.

Jauca97: Cuando la inspiración llega no hay que criticar desde donde lo hace hahah. Que rico que te gusto la historia.

YolotzinTaisho: No entiendo el significado de "Te rifaste" y no lo puedo imaginar hahaha porfa si lees esto ¡Explícame! Gracias por hacer mi miércoles más agradable gracias a tu comentario.

rosefe-123 : Me gusta que te guste.

Lizzy Dezzy: A mí me encantan tus historias largas, son muy lindas y con muchos detalles que me permiten imaginar todo muy bien. Estoy atenta a Fama! Besos.

pamela5718: A mí me gusta mucho que te guste mucho!

Astron: Aquí la continuación que querías, fue místico, estaba escribiéndola cuando me llego tu review, besos espero te guste.

Anonima muy efusiva: Espero leas esto, me dan mucha risa tus comentarios ¡Pero los adoro! Espero te guste esta continuación, besos.

Recuerden que tengo Twitter donde aviso sobre cualquier actualización o si estoy escribiendo algo. Y a veces escribo cosas no tan relacionadas a Fanfiction. Búsquenme como Nube_escarlata

Besos.