"Levi:
Agradezco que entiendas mis deseos por pelear el territorio que le pertenece a la humanidad y, también, aquellos un poco más egoístas. Lo que hay en ese sótano, en el sótano del Dr. Jeager… realmente necesito saberlo, puede ser la respuesta a esta realidad, la respuesta a este mundo… al por qué mi padre tuvo que morir.
He de admitir que mis acciones no han sido las más empáticas. Estoy seguro que si existe un mundo más allá de la muerte, mi hogar será en el infierno. Ciento de soldados han perecido en mis manos. En más de una ocasión estuviste al borde de pertenecer a la lista. Y aún incluso de esa manera, has continuado siendo mi mano derecha.
Gracias. Por confiar en mí, por permanecer a mi lado aún cuando las órdenes que te di llegaron a ser insensibles, por hacerme compañía en la oficina mientras terminaba los reportes hasta la madrugada, por compartir tus horas de té conmigo y escuchar mis ideas, estrategias y creencias e, incluso, opinar en ellas. Gracias por preocuparte por mí.
Esta misión es la más grande jamás comandada. Tenemos mucho por ganar, pero también por perder. Y, como lo has comentado, las probabilidades de que sobreviva son escasas. Y es quizá la razón por la que he decidido escribir esta carta.
Levi- Contrario a lo que los ciudadanos y hasta nuestros soldados piensan, eres una de las personas más nobles en nuestras tropas. Preocupándote siempre por los tuyos, dentro y fuera de combate… Aún después de sufrir tantas y dolorosas pérdidas. Aunque la vida que llevas al día de hoy es en parte obra mía… Por Farlan e Isabel… discúlpame.
Estar a tu lado mantuvo en mí el constante recuerdo de lo que ser humano significa. He disfrutado cada minuto de tu compañía. Por mi propia mano, y desgraciadamente con una caligrafía que deja bastante qué desear, he de admitir que en algún momento, sin estar seguro cuál, he desarrollado sentimientos por ti…
Al inscribirme al cuerpo militar, decidí dejar de lado cualquier tipo de felicidad que involucrara relaciones personales. Era la mejor manera de mantener la distancia y minimizar el dolor tras una pérdida, ajena o mía. Esta es la razón por la que nunca comenté nada al respecto. Sin embargo, aún así, has logrado hacerme sentir 'aquello' que me perdí: La paz que se siente estar con alguien que amas, la alegría de verle a los ojos y observar cómo respira… saber que está vivo; la plena confianza depositada.
El día que desperté después de perder mi brazo, entendí lo mucho que significas para mí. Me hubiera agradado pensar menos la situación y… haberte besado en cuanto abrí los ojos.
Levi. Que esta misión signifique la posibilidad de miles de personas de saber que están seguros y de miles de parejas de tener la oportunidad que yo mismo me prohibí.
Gracias por todo,
Erwin."
Contempló la carta que sostenía con su mano temblorosa. Su cabeza daba mil y un vueltas y su corazón una fuerte punzada de dolor.
Dejó caer su peso en la silla y pasó su mano por el cabello.
-Erwin…-exclamó- Idiota.
Mantuvo un momento la quijada apretada e hizo bola las hojas de su mano y las aventó por toda la oficina. Soltó un leve bufido entre enojo y risa y posó sus codos en el escritorio, entrelazando sus manos y recargando su barbilla en el dorso. Controló su respiración y una vez logrado, se alzó de su asiento y recogió los papeles.
Se quedó de pie en el centro de la habitación.
-Ojalá hubiera encontrado esto antes…
Un par de lágrimas resbalaron por sus mejillas y decidió salir de ahí. Sin duda, iría por una bebida para distraerse un rato.
-… Cuando Levi aún estaba con nosotros.
Ajustó sus anteojos y dio permiso para retirarse a los soldados que se encontraba en su paso exclamando 'Comandante Hanji'.
"Aunque, quizás ahora puedas decirlo de frente…" pensó.
