Capitulo 2a

Estaba de pie mirando de frente a los hechiceros, o al menos pienso que eran hechiceros o magos, ya que pudieron invocarnos a este mundo, y se necesita magia para lograr tal objetivo, mientras ellos se miraban entre si y hacían comentarios, fije mis ideas.

Lo mas probable es que yo fuese un héroe invocado, había leído en historietas y en novelas, acerca de los héroes invocados, los cuales poseían poderes increíbles, quizá yo también podría hacer uso de ellos, y salvar a este mundo utilizándolos correctamente, mi mente empezó a divagar en las aventuras que podría tener, aunque mi prioridad es Clara, ella es frágil y débil, necesito encontrarla cuanto antes, y ellos deben de tener alguna idea.

-Diganme donde se encuentra ella- exclame molesto.

Lo sentimos yusha... - Mi nombre es Elliot - interrumpí al sujeto.

- Lo sentimos... Elliot, no lo sabemos, se supone que la invocación es individual, en los escritos antiguos nunca se hablo acerca de una doble invocación, ella debió haber quedado fuera de ello y solo tu fuiste traído al reino Mythrilo -

- ¡Espera! ¿Reino Mythrilo? ¿Aquí tienen ese metal en existencia en serio?... /no no NO, concéntrate, - dije en voz alta - ¡No! ella entro primero al circulo, y yo salte junto a ella - tras decir esto hubo mas murmullos en la sala.

- Sal.. saltaste al circulo de invocación?, no... no... no... - bajo la mirada mientras sus energías se desvanecían y caia al suelo, ya en el suelo pude ver que su cabello era de color azul oscuro.

- Chico, deberías de tener la fuerza para destruir la roca con un golpe, y la resistencia de un Wyvern de garras escarlata, chico... golpea el suelo por favor - exclamo un viejo de cabello verde oscuro.

Si realmente era un héroe invocado, no me importaba salvar este mundo si con ello podía recuperar a mi novia, resistencia y fuerza descomunal… sonreí y empece a respirar agitadamente, ¿yo... un héroe?, bestias, monstruos, subir de nivel, aprender magia, seria genial todo, me agache y golpee el suelo con todas mis fuerzas, tras lo cual, me hice daño y sangre empezó a brotar de mis nudillos, salte con los ojos llorosos y agitando la mano, mientras dos pantallas aparecían frente a mi.

'Resistencia a los golpes aprendida, nivel 1, exp 22%'

'Perforación de roca, técnica aprendida, nivel 1, exp 1%'

La mayoría de ellos se tiro al suelo, exclamando maldiciones, solo la chica morada y un joven con cabello naranja, se quedaron de pie.

-Yusha Elliot, no tienes ningún poder del hablado en las escrituras- eres un fraude, me señalo el tipo naranja.

-Un fraude ni que cosa, ustedes me invocaron esperando una salvación, y lo único que tengo son estas pantallas de aprendizaje. - exclame molesto por la actitud de todos ellos.

-Quizá.. y solo quizá... la chica clara de la que hablas, se llevó los poderes, puede que ella tenga la resistencia y la fuerza, de la que tanto se habla en las escrituras, tu amiga está a salvo pero debes encontrarla y nos debe de ayudar a salvar nuestro mundo de la gran caída - hablo la chica.

-¿Cual es tu nombre?... ¿cuales son sus nombres? no puedo nombrarlos por sus colores de cabello, aparte ¿porque tanta variedad de colores?, de igual manera, dices que ella ¿puede estar a salvo? - señale a morada.

- Mi nombre es Vivy - Hablo morada

- Yo soy Sandar - Dijo naranja

- Cafer, Roin, Blas, Mirao, Rimbick, Derwal, Petif, Boris, Zii, Wendel. - Terminaron de presentarse.

- Si puede estar a salvo Yusha Elliot, prometo ayudar a buscarla, pero prométenos que nos ayudaras en la gran caída, ya usamos todo nuestro poder y no podemos apoyarnos en nadie mas - soltó Vivy con tono desesperado.

Me voltee de espaldas a ellos, una sonrisa se dibujo en mi, obviamente iba a ayudarlos, una historia épica, aventuras, misiones, subir de rango, era todo lo que esperaba de un mundo alterno, y Clara podía estar a salvo, agradecía que ella tuviera mis poderes, yo puedo mejorar, pero ella debe estar bien, debe de estar a salvo...

Cerre los ojos y me di la vuelta, - Necesito armas, saber si puedo aprender magia, y algo de dinero, Hay un mundo que salvar y una chica que rescatar - les dije a los presentes mientras ellos me

miraban inseguros de poner su confianza en mi.