Capitulo 2b
Después de una interminable travesía, llegue a la base de la colina, el dolor de los pies me hacía retorcer con cada paso, mire hacia el pueblo.
Dos torres se alzaban a la vista, debían de medir más de 20 metros de altura, una pared recorría todo el ancho del valle, y solo una entrada se podía ver, una gran puerta adornada con imágenes de guerra, y muerte, esta era lo suficientemente grande para dejar pasar a un avión, mientras me acercaba pude ver más imágenes y algo parecido a una historia en los tallados, la cabeza de un dragón asomaba sobre donde debía estar la entrada, me acerque a la rendija para intentar hablar con algún guardia, o el portero, pero no había ninguna, de pronto un rugido me sobresalto y por instinto, corrí hacia el bosque y me oculte tras un árbol, voltee a ver alrededor mío, pero nada apareció, el rugido había sonado cercano, pero aun así diferente al de las bestias que me había encontrado anteriormente, hiperventile un poco, pero intente calmarme al ver que nada se acercaba, con miedo y angustia me acerque otra vez a la puerta, al no ver por donde entrar, levante la mano para tocar, cuando una voz dijo.
-Quien eres y porque me despiertas tan noche pequeñaja - mire asombrada como la cabeza de dragón se movía y me devolvía la vista con el seño fruncido.
- Ahhhhhh - deje escapar un grito y corrí a mi árbol de escondite.
- Eh! No huyas pequeñaja, no te hare daño, bueno no es como si pudiera hacerlo para empezar - dijo el dragón riéndose.
Tome mi brazo con una mano, y estire la otra apuntando cual pistola a la cabeza de dragón, y me acerque lento, y con cuidado.
- S..Se.. - trague saliva y empecé - Señor dragón, ¿u.. u.. usted es el po.. portero del pueblo? - pregunte con voz llena de terror, en mi mente solo sonaba una palabra 'miedo miedo miedo miedo miedo'.
- Mi nombre es Calgari, y si pequeñaja soy el guardián de esta puerta y básicamente mi trabajo es decidir quién entra y quién sale, mantengo la barrera por toda la ciudadela, nada ni nadie sale sino es bajo mi supervisión, si me dirás que es un trabajo aburrido, pero es mi castigo por no hacerle caso al jefe del clan, solo 22 soles más y saldré de este encierro - me contesto mientras reía.
- Cal...Calgari, no se dónde estoy, ni como llegue aquí... ni porque el cielo esta verde, o porque hay monstruos rondando, y, y, y, estoy sucia, y mate unas bestias allá atrás, y no encuentro a Elliot, y estoy cansada, y...- El dragón bufo y una bocanada de humo me interrumpió antes de poder volver a abrir la boca.
- Si si, muchas cosas, pequeñaja, mira es de noche y no puedo dejarte pasar, eres algún tipo de comerciante, y lo más importante, ¿Eres humana? - alzo su ojo y me miro detenidamente.
Me asuste ante la pregunta. - ¿Qui.. Quieres decir que aquí no hay humanos?, ¿Señor Gary en donde rayos me encuentro? -
- Esta es la zona norte del país de los dragones, aquí se encuentra el clan de viento, los únicos dragones que podemos volar sin la necesidad de tener alas, ahora que si somos más específicos, te encuentras en el mundo de los Demonios pequeñaja - Rio el dragón sonoramente.
- El mundo de los demonios...- caí de rodillas… -Eso explica a las bestias, y que esté hablando con un dragón pegado a una puerta, pero no explica dónde estoy realmente, o donde esta Elliot, o porque rayos lanzo cosas de mis manos. - empecé a hablar sola mientras el dragón me observaba.
De pronto la puerta se abrió, para mi asombro y para el de Gary, Un dragón con escamas de color plata emergió de la puerta, y tras verme adopto una forma humanoide, con el cabello plateado y una cara delgada y fina, algo alargada, su pecho desnudo marcado ligeramente de músculos, un atavió cubría de la cadera hacia abajo, y sus ojos centelleaban con un color esmeralda, me di cuenta que lo veía con la boca abierta y dando dos pasos hacia atrás, lo apunte con mi mano. -¿Quién Eres?
- SILENCIO INSENSATA - Gimió Gary al verme dirigirle la palabra al extraño que apareció.
- Basta Calgary - hablo el dragón que se acababa de transformar, con una voz firme y recia.
Nuevamente me di cuenta que lo veía con la boca abierta.
- Pequeña, yo soy el príncipe de este clan, mi nombre es Arget, y aquí Calgary es mi hermano pequeño, él no puede sentir el hedor del poder que posees, pero todos dentro lo han percibido, ¿podrías honrarnos con tu presencia en el palacio para hablar con mi padre?, honraremos tus deseos y por el amor al Dragón Madre, baja tu mano, que nosotros no atacaremos primero, a alguien con tu poder y fuerza - dijo rápidamente y agachando la cabeza al terminar, me tendió su mano.
