Gracias por sus comentarios :)
No soy dueño de Jimmy Neutrón, ni de sus personajes.
Capítulo 2
El entrenador estaba comiendo su almuerzo en su despacho, cuando sintió que alguien tocaba fuertemente la puerta. "¿Quién rayos viene a molestarme en mi hora de almuerzo?" gruñó el corpulento hombre. "Saben que la comida es algo sagrado para mi..."
Todos sabían que no se le debía molestar durante la hora del almuerzo, así que ignoró a quien quiera que fuese el que estuviera tocando la puerta. Se inclinó hacia la mesa, quedando muy cerca de su emparedado. Lo tomó firmemente para que la mayonesa, que había puesto generosamente en todo el pan, no se saliera de los bordes. Se inclinó aún más, y abrió la boca lo más grande que puedo para hacerse de ese exquisito manjar, cuando la puerta volvió a sonar, pero ahora de un modo mucho más escandaloso, tanto así como para que la puerta de su despacho temblara.
"¿Quién rayos toca la puerta de esa manera?" murmuró el entrenador, mientras levantaba la vista hacia la puerta. Y volvieron a tocar.
"¡Entrenadoooor!" escuchó una desagradable voz desde el otro lado de la puerta. ¡Dios! ¿Qué podría ser tan urgente?
Después unos segundos resopló y le indicó que pasara con desgano. De inmediato la puerta se abrió violentamente de par en par, provocando un gran estruendo que hizo saltar al entrenador, y a su vez, botar su suculento emparedado. Sheen entró con una inhumana sonrisa, y con paso firme se ubicó justo enfrente del escritorio del entrenador, pisando su emparedado caído.
"Quiero entrar en el equipo"
El entrenador se quedó en completo silencio. Su emparedado, su suculento y delicioso emparedado, estaba ahora en los pies de este chico estúpido. Levantó la vista hasta Sheen, y lo recorrió con todo el odio que podía expresar con la mirada.
"¡FUERA!" gritó el entrenador, casi lanzando humo por la nariz.
"Pero yo..."
"¡FUERA!"
Que desagradable momento le había hecho vivir ese muchacho extraño, Sheen. Se había olvidado por completo de aquel chico, pero tras el reciente incidente con él, recordó otros desastrosos momentos que le había ocasionado durante la clase de gimnasia, que mejor será volver a mantenerlo en el olvido.
Ahora lo único que importaba era que el entrenador se había quedado sin almuerzo, y eso significaba estar de más mal humor que el habitual. Caminó con paso firme hacia el campo de juego cuando ya era hora del entrenamiento, y se dirigió hacia donde sus muchachos, quienes ya se encontraban con su uniforme de fútbol.
"¡Dean!" gritó a Nick, la última incorporación del equipo, quien estaba distraído hablando con la nueva porrista Brittany "¡Deja a esa muchacha, y ven a entrenar si no quieres que te deje en la banca!"
"Tranquilo" dijo suavemente con un movimiento de manos. Después se dirigió a Brittany. "Él jamás sacaría a la estrella del equipo" le dijo, y ella sonrió de forma coqueta. "Por supuesto que no" respondió Brittany con el rostro embobado. "Sería un estúpido si te sacara del equipo. Eres el mejor"
"¡DEAN!" le volvió a gritar el entrenado, con un tono que no permite reclamos.
"Ya voy" dijo mientras caminó lentamente hacia donde estaba el resto del equipo.
"Bien.." dijo el entrenador cuando ya estaban reunidos todos los jugadores "Ahora que Dean se dignó a honrarnos con su presencia..."
"Tú sabes que soy un hombre ocupado, viejo" lo interrumpió Nick. El entrenador hizo como que no escuchó nada, y prosiguió con las instrucciones.
"Hoy vamos a practicar la jugada que hablamos ayer ¿Ok?" Todos asintieron. "Bien, cuanto toque mi silbato, Dean mueve el balón, y bueno, ustedes saben que hacer..."
"1-2-3" y sopló el silbato. Pero cuando Nick se disponía a hacer la jugada, algo rapidísimo pasó. Alguien lo había botado. Sheen tenía el balón y la seguridad de ser el mejor jugador que podría tener el equipo.
"¿Ya estoy dentro?" preguntó sonriente.
El entrenador llevó sus manos a la cabeza y corrió hacia ellos horrorizados "¿Pero qué has hecho, muchacho estúpido?"
"Hice lo que éstos" dijo Sheen refiriéndose a los jugadores. "...debieron hacer hace mucho. Debe ser la mejor jugada que han visto..."
Nunca habían visto al entrenador tan molesto, pero antes de que pudiese matar a Sheen, los interrumpió el grito desgarrador de Nick.
"Mi pierna, mi bellísima pierna, está rota!"
Sheen caminó con paso firme hacia él, indiferente. Le tocó la pierna y la examinó. "No es nada. Nick siempre se la rompe, así que..."
"¡Eres un verdadero inepto, Shon!" le gritó Nick desde el suelo mientras se tomaba su pierna.
"ES SHEEN" lo corrigió. "Entrenador ¿Va a permitir que Nick me hable en ese tono?"
La respuesta del entrenador se limitó a mostrar lo hinchada que estaba su cien en la frente.
