¡Hola a todos! ¡Hace mucho que no actualizaba! Le pido disculpas a quienes siguen la historia, pero la verdad es que he estado con tantas ocupaciones que no me daba tiempo para nada más. Pero ahora he vuelto y prometo que lo terminaré. Agradezco de antemano que lean esta historia tanto a los que ya la seguían como a aquellos que la descubran ahora. Todos sus comentarios son apreciados.
Aclaración: Jimmy Neutrón no me pertenece.
Capìtulo 8
Jimmy no sabía que esperar con exactitud. Es decir, él conoce las sustancias y conoce sus, pero lo que no sabía lo que sucedería con exactitud si éstas son consumidas a la vez, pero era claro que no podía salir nada bueno de eso. Y si a eso se suma que la persona que las ingirió tiene una personalidad bastante peculiar –por decirlo de algún modo- que podría potenciar sus efectos. Es por esta razón que persuadir a Sheen se hacía imperioso. Había que llevarlo al laboratorio para encontrar un antídoto de forma urgente, y asì evitar el probable desastre que podría provocar en el caso que se le ocurriera aparecerse en esa audición. Y la única que podía hacerlo era Libby.
Es por esta razón que en cuanto convencieron a la morena de realizar la pequeña tarea de hablar con Sheen, toda la pandilla subió autodeslizador y se dirigieron a casa de Sheen. Pero al llegar, el cambio en la estética en casa de su amigo los sorprendió a todos, en especial a Libby. La casa que conocían ya no estaba, sino una casa medio destruida, como si hubiese pasado un huracán solo por la casa de Sheen. La parte de la cocina estaba tan destruida que alcanzaban a ver al Sr. Estévez caminando por la casa. También el techo tenía un enorme agujero, dejando al descubierto unas viejas maderas hacia el exterior –Jimmy supuso que por ahí había entrado Sheen-. Aun así no era divisible desde su posición.
Libby tragó saliva. "¿Vieron eso?" preguntó la gran elegida.
"Debe ser - " dijo Cindy, mientras pensaba en una buena excusa para que su amiga entrara "que el papá de Sheen está haciendo reparaciones en la casa"
"Si" dijo Carl, con un tono que hacía muy evidente el hecho que estaba mintiendo. "Sheen me contó que ayudaría a su papá remodelar la casa" agregó Carl, y le guiño un ojo al resto de los chicos.
Libby rodó los ojos "¿Y ustedes me creen tan tonta como para creerles esa ridícula mentira?" preguntó ubicando las manos en sus caderas.
"Hazlo de una vez, Libby" le dijo Jimmy, dándole un pequeño empujón hacia la casa de Sheen.
"¿Y si me pasa algo? Tú mismo dijiste que podía ser muy peligroso" replicó.
"Pero él no te va a hacer nada a ti" le contesto el genio, pero eso no la tranquilizó, asì que prosiguió. "Además no tienes nada de que temer, nosotros estaremos aquí para ayudarte por si ocurre alguna urgencia" le respondió Jimmy, quien se encontraba junto los demás al otro lado de la calle, detrás de un escudo protector proporcionado por Goddard. Cindy elevó sus dos pulgares como un gesto aprobatorio desde detrás del escudo protector. "¡Confío en ti, Libby!" le dijo la rubia en un intento de envalentonar a su amiga.
Libby suspiró y caminó resignada hacia la casa de Sheen. "¿Por qué me tienen que pasar estas cosas a mí?" pensó Libby. "Si tan solo Cindy no me hubiese arrastrado todo este tiempo detrás de Jimmy y sus amigos, yo a esta hora estaría descargando buena música en mi habitación" se lamentó.
Tomó aire para darse valor, y tocó la puerta. Pero esto lo hizo por llana educación ya que podría haber entrado fácilmente por un agujero de la casa. Después de pocos instantes se abrió la puerta, y el papá de Sheen salió a recibirla.
El señor Estévez parecía alegre y aliviado de verla allí. Sheen ya la había llevado a su casa, y le había presentado a su papá en una escena que querría borrar de su mente, pero aun así ella había dejado una buena impresión al señor Estévez. La verdad era que él jamás pensó que su muchacho fuese a encontrar una chica, y menos una así, tan centrada.
"¡Libby!" dijo al verla. "Pasa, pasa" le indicó a la morena hacia el interior de la vivienda. "¡Qué bueno que hayas venido!"
Libby obedeció, e ingresó a la casa. "Hola, señor" dijo la morena mirando el desastre que había en la casa. "Si, en cuanto a eso -"
"Sheen está muy extraño" le empezó a decir su suegro, antes que ella pudiese hablar. Y a pesar que necesitaba llevarse a Sheen urgentemente, quiso saber más detalles acerca del comportamiento de su novio.
"¿Si? ¿Por qué? ¿Qué ha hecho?" preguntó, tratando de disimular lo que ella ya sabía.
"Es decir, yo se que mi Sheen no tiene un comportamiento convencional, pero esto es totalmente diferente" le contestó rápidamente, mientras que Libby le ponía plenamente atención. "Cuando llegué a casa después de ir de compras al mercado, entré a la cocina y la encontré completamente destruida. Entonces subí para preguntarle a Sheen que era lo que había pasado, y no me abrió, pero en su voz sentí que era otra persona, como... " se detuvo para pensar en una palabra adecuada "…agresivo" dijo en un susurro.
A Libby le empezó a subir el miedo.
"¿Ves todo esto?" le dijo el papá de Sheen, mostrándole la evidente destrucción. "Creo que fue Sheen" le indicó con voz preocupada. "¿Tú no sabes si Jimmy estará involucrado en algo con esto?" le preguntó.
"¿Jimmy? ¡Claro que no! quiero decir... no lo sé, no lo he visto..." mintió Libby. "¿Está Sheen?" quiso cambiar rápidamente de tema y volver a lo importante.
"Si, está en su habitación" le respondió. "Te acompañaría, pero no puedo ir... por una extraña razón..." agregó, meditando sobre aquello.
"No se preocupe, señor Estévez" le dijo Libby " le respondió con una falsa sonrisa. "Yo estaré bien" dijo, sin mucha seguridad. La morena se levando del sofá, donde se estaba dando lugar esta pequeña charla, y se dirigió a las escaleras, que para ella, tenía destino al desastre.
"Te cuidado, está muy, muy extraño" le advirtió "he sentido grandes ruidos desde su habitación, como si estuviera destruyendo cosas"
Libby subió con cuidado cada una de los escalones, lamentando su desafortunada suerte en cada paso, hasta llegar a la misma puerta de la habitación de Sheen. En ese lugar suspiró por última vez, y tocó la puerta. "¿Sheen, estás ahí?" lo llamó con voz temblorosa.
Desde su interior se sintió una serie de ruidos y un gruñido. Se armó de valor y volvió a tocar. "¡Sheen! Soy Libby ¡Ábreme en este instante, o si no - " se detuvo para pensar en una amenaza, pero no fue necesario estrujar mucho su cabeza, ya que con un enorme estruendo, como una explosión que la hizo tambalear en el suelo, la puerta se partió en dos, cayendo sobre sus pies. Libby levantó la mirada, quedando al descubierto la nueva y aterradora apariencia de Sheen.
"¿Sheen?" balbuceó la morena dando un paso hace atrás instintivamente. "¿Eres tú?" preguntó abriendo los ojos. Sheen la miró tras su monstruosa apariencia. Era otro: su cuerpo era el triple al normal, con garras y ojos rojos. Pero detrás de eso, estaba Sheen.
"¿Libby?" gruñó el monstruo. La morena se acercó lentamente a lo que parecía ser Sheen, y le tocó su escamosa piel. "¿Qué - qué es lo que te pasó?" preguntó con una voz que mezclaba la sincera preocupación, el miedo y la lástima. Pensaba que se veía sencillamente horrible. Pero la respuesta no es la que ella esperaba.
"¿No es chido?" le dijo con su nueva ronca voz. "Mira el cuerpazo que tengo" agregó, indicándole sus tonificados músculos, y de improvisto, la tomó con tan solo el dedo meñique de su mano izquierda y la elevó por los aires. "Y además soy súper fuerte" le contó con orgullo.
"Sheen, ¡Bájame!" le ordenó, y el Sheen monstruo obedeció como un tierno cachorrito. "¿No lo ves? Esto no es bueno"
"¿Por qué? Mírame, soy super sexy" dijo Sheen, tocándose sus triceps de modo sensual.
"No, no es normal. Estas bajos los efectos de las sustancias de los hombres N y de otras cosas locas que hacía Jimmy en su laboratorio ¡Es peligroso!" le trató de explicar Libby.
"Claro que no" replicó el semi monstruo. "Los poderes de los hombres N fue lo mejor que me ha pasado en la vida después del momento que conocí el programa de Ultra Lord, y del día que dijiste que eras mi novia"
Libby omitió el dulce comentario que dijo acerca de ella. "¿Acaso no te acuerdas lo que le pasó a Jimmy? El monstruo grande y verde que destruyó la ciudad..."
"Ay si, pero yo no estoy así de loco y furioso. Soy un buscador de la justicia y la verdad, como UltraLord" respondió. "Además que yo no soy verde, soy así como más azul" agregó.
Libby pensó que su extravagante novio, por primera vez, había dicho algo coherente: él no estaba descontrolado. No era igual a lo que le sucedió a Jimmy. "Pero tú papá ha dicho que has destruido cosas..." le dijo sin entender.
"Es que como soy súper fuerte…" le dijo, mirándose ahora sus músculos de los brazos con orgullo y cariño. "…No controlo mi fuerza" le explicó. "Es por eso que pensaba buscar el capítulo número 1276 del programa de UltraLord, en el que se contaba cómo había logrado controlar su fuerza cuando recién empezaba a -"
"Como sea, esto no puede ser bueno" lo interrumpió. "Mejor vamos al laboratorio de Jimmy para que - " alcanzó a decir Libby, pero Sheen ya no estaba escuchando. Algo estaba pasando con él. El enorme Sheen empezó a retorcerse, y su expresión era como si fuese a explotar.
"¡Sheen! ¿Qué es lo que te pasa?" preguntó asustada. Pero Sheen no respondió. Cada vez se ponía peor. Ahora todo su cuerpo brillaba, y la luz era con tanta intensidad, que ya no se notaba su silueta.
Y de pronto sucedió. Se sintió un gran ¡BANG! y la luz invadió toda la casa.
"¡Sheeeeeeeen!" gritó Libby.
