Capítulo 3: Presentaciones

Alfred.F Jones

Estar en aquel lugar era bastante cómodo, sin contar con las miradas desaprobadoras de Alice, gracias al Santo, ya no lanzaba cuchillos cuando me veía como cuando la primera vez. Conocimos a más personas que vivían allí a parte de la hermana de Ludwig-Esa no me la esperaba-, Alice, Maddie-Esta chica desaparece casi siempre-Y la chica asiática aquella; Fue en el desayuno de la mañana siguiente donde conocimos al resto.

Elisabeth se encontraba dandonos una larga y prolongada bienvenida. Yo trataba de no volverme a dormir, fue el fuerte golpe de las dos grandes puertas del comedor lo que hizo que despertara de golpe, instintivamente todos giramos a ver quien era, bueno, quienes eran.

-¿Señoritas a que se debe vuestra tardanza?-Las dos chicas miraron al unisor a Elisabeth.

-Lo lamentamos señorita Elisabeth, había surgido un imprevisto-Dijeron al unisor; un escalofrío recorrió mi espalda.

-Ya veo, no importa, Tomad asiento-Las dos caminaron al unisor y cada una se sentó frente la otra, una junto a Ludwig y la otra junto a Antonio-Ellas son las gemelas Vargas, a la derecha Felicia, y a la izquierda Lovina, bueno, terminada esta interrupción me gustaría proseguir con-Sonó un fuerte estruendo,la silla que se encontraba junto a Iván y Francis se había caído. De un salto, Madeleine se había incorporado, había vuelto a aparecer de golpe.

-L-Lo lamento de veras suprema, estaba en el cobertizo y bueno, he tenido un pequeño problema, pero no volverá a suceder, lo prometo-Dicho esto, colocó de nuevo la silla, y se sentó tranquilamente. Tenía el pelo algo desordenado y su ropa y cuerpo estaba manchados de tierra, aún así mantenía el olor a flores-l-lo siento...

-Este bien. Y con esto, les doy finalmente la bienvenida, pero antes de desayunar, les encomendare una guía-Sacó un pequeño papel-Bien, estas serán las siguientes parejas-Todos y todas lanzaron miradas de preocupación-Alice, irás con Francis-La rubia dio un fuerte golpe pero no rechisto.

-¿No te parece maravilloso señorita?

-Callate.

-Madeleine, irás con Alfred-Nos miramos mutuamente, Madeleine sonrió y no dijo nada.

-Chun-Yan, irás con Yong-La muchacha asiática no dijo nada, ni se molestó en siquiera mirarle.

-¡Yey, vamos juntos!-Yong se abalanzó sobre ella para abrazarla, igual, a inmutó.

-Oye...me haces daño...-Susurró.

-Julchen irá con Iván y Scott-La albina sonrió ampliamente.

-Si capitana

-Aki,tu irás con Vash y Li-La japonesa asintió.

-Vale, Tu Feliks irás con Toris, Berwald y Mathias-Un chico con una corta melena rubia se levantó.

-cuenta conmigo cariño

-Vale y para finalizar, Felicia irá con Antonio y Lovina con Ludwig, ahora, a desayunar, chun-yan, por favor haz los honores.-La asiática logró apartarse de Yong, y con un fino movimiento de mano, hizo volar los platos de comida de la cocina, a la mesa, haciendo que de un momento para otro la mesa se llenara de alimentos.

-Perdone señorita Héderváry-La nombrada levantó la vista-Pero aún no nos ha explicado el porque estamos aqui-Lo que decía Mathias era verdad. Roderich, algo molesto por aquella repentina "insolencia" quiso intervenir, pero Elisabeth colocó su mano sobre su hombro para que se calmara.

-Entiendo su curiosidad señorito Mathias, pero lamento que esa información debe quedar archivada, de momento.

Nadie dijo nada más asique nos dispusimos a comer.

o_o

Caminaba junto a Maddie por la gran mansión. Hacía unos momentos nos encontrábamos en su pequeño jardín, recogiendo las plantas que había, eran tantas, que debíamos a buscar más cubos. Durante ese rato, hablamos sobre cosas triviales como el aquelarre o Escocia.

-¡Escocia es mucho mas fria que este sitio!

-No puedo opinar, yo nunca he salido de aquí-Ya con los cubos, nos encontrábamos de regreso al jardín.

-¡Alejate de mi estúpido!-Los dos corrimos al jardín, vimos como Francis y Alice tenían la batalla más épica del mundo. Alice tenía el pelo de Francia amarrada en un puño, y se encontraba sobre este, mientras que Francis la tenía cogida de la coleta y la otra mano en su brazo,los dos tironeaban para soltarse del otro.

-¡Eres como los gatos!-Inmediatamente me acerqué, y cogí a Alice de la cadera, para alejarla de Francis, o para salvar a Francis.

-¡Hey, hey, tranquila!-Sonrei, ella giró para verme, tenía la cara completamente roja.

-¡¿Q-Que haces?, sueltame i-idiota!-Bajé la vista, una de mis manos estaba tocando su pecho, instintivamente la solté, ella cayó de pie, sin duda, parecía un gato-M-Me voy.

-Alice por favor...-Maddie trató de cogerla del brazo pero ella fue más rápido y se marchó-Alice...

-Voy tras ella-Dije, e inmediatamente salí tras ella.

Tras correr varios pasillos me la encontré sentada en uno de los sillones de la entrada, sonreí victorioso.

-Al fin te encuentro-Ella giró a verme, tenía una pequeña herida en el hombro-¿Estas bien?

-¿Por que debería decírtelo?-Contesto aún algo roja.

-Bueno, sin contar la pelea de antes, ese pelo desordenado y esa herida, supongo que nada-Miró su herida.

-Ojala fuera como Maddie y pudiera curar esto en segundos-Musitó.

-¿Y tu que puedes hacer?

-Nada especial, telekinesis, se transmutarme, pero no lo controlo bien, ¿y tu que clase de poder tienes?

-¿Yo?, bueno no es nada importante-Cogí una pequeña flor seca, que yacia bajo las hermosas flores de encima-Símplemente, puedo hacer esto-La flor comenzó a retomar vida. Alice abrió los ojos como platos.

-Increible, eres como Maddie...pero...

-Desde pequeño he podido hacer estas cosas, pero sólo con animales pequeños o plantas pequeñas.

-Bueno, algo es algo-Alice se incorporó-Si me buscas, estaré en la enfermería, n-no hace falta que vengas...

-Te acompaño-Alice no dijo nada más, asique los dos nos encaminamos hacia la enfermería.