Capítulo 4: cazadores.
Francis Bonnefoy
-Maldición..-musité, poco a poco fui levantándome.
-¡Cuidado!-Debido al repentino grito, sin querer, pise un cubo lleno de hiebajos, haciendo que todo el peso de mi cuerpo fuera hacia atrás, y volviera a caer-¡L-Lo siento!¿E-Estas bien?, y-yo...
-Mi pobre cabeza...-La joven muchacha se arrodilló a mi lado, y con cuidado, comenzó a revisar mi cabeza, quede algo impresionado por el repentino Toqueteo. Estaba tan cerca que el olor a flores era algo intenso, y dulce.
-N-No tienes heridas, pero te aconsejo que te pongas hielo-Dicho esto, apartó rápidamente sus manos de mi cabello-S-Siento haberte gritado-Se excusó, parecía realmente arrepentida.
-No te preocupes, no hay nada que pueda acabar con el hermano mayor Francis.-sonreí, ella me miró de soslayo, y luego se apartó.
-B-Bueno, debo recoger esto...Y solucionar eso-Señaló unas flores que se encontraban debajo nuestros, ahora comprendí porque había gritado, esas flores eran muy bonitas y las había pisoteado; puse mi mano sobre su hombro.
-Puedo ayudarte, además yo las he aplastado.
-N-No hace falta, en serio-sonrio-G-Gracias..
-No ha sido una pregunta-me remange-Manos a la obra.
-P-Pero-Hice caso omiso y comencé a recoger los hierbajos.-Gracias..-Susurró.
Mientras recogiamos los hierbajos que había tirado, conversabamos sobre nosotros, sobre ella, y sobre mi, ese chica era más interesante de lo que aparentaba. Cuando terminamos de recoger, la acompañé hasta el cobertizo. Dejamos los cuatro canastas sobre la gran mesa de madera.
-Muchas gracia por todo, de veras, b-bueno, si quieres puedes irte, yo debo terminar.
-Oh no, dije que te ayudaría, no puedo dejar a una dama hacerlo todo sola, confía en mi-Le lanze un guiño, ella simplemente apartó la mirada.
-E-Esta bien, pero de veras, no hace falta que me ayudes.., bueno, volvamos al jardín-Caminamos de vuelta al jardín, donde se encontraban las pequeñas plantas, todas aplastadas; sinceramente, me sentía algo culpable.
-¿Vamos a arrancarlas?
-No exactamente..-Maddie suspiró-Veamos.., Francis si se te hace incómodo, p-puedes irte...-Llenó su pecho de aire, y lo expulsó, notaba algo de nerviosismo en ella-Vitalum vitalis...-Susurró. Inmediatamente las flores comenzaron a recobrar vida, lentamente. Miré a Maddie, la cual, estaba bastante concentrada. Cuando las flores recobraron al completo su vitalidad, Maddie bajó sus manos. Volvió a inalar una gran bocanada de aire, y lentamente la expulsó-Gracias por ayudarme Francis
-Vaya, un poder interesante, Alfred hace lo mismo, pero nunca lo había hecho con tanto ímpetu como tú-Puse mi mano sobre su hombro.
-Es complicado-Maddie, lentamente, retiró los guantes de goma que habia llevado hasta ahora, y los había dejado a un lado, divise varias marcas oscuras en su piel, que poco a poco desaparecían-Todo tiene un precio, al compartir mi vitalidad, yo he perdido energía, en caso de las plantas nunca me pasa nada más, a parte de esto.
-Vaya, ¿entonces tú puedes revivir a los muertos?-Maddie bajo un poco la vista-
-A-Algo así.., pero eso es algo más complejo y..b-Bueno, de momento no lo he visto necesario..-Me acerqué a ella y retiré un mechón de su rostro, el cual, estaba un poco manchado de tierra. Ella se sonrojo-B-Bueno, debo ir a la cuidad a comprar unas cosas, s-Si me disculpas...
-Oh si, entonces, nos vemos a la hora de comer-Sonrei.
-Si, bueno-Maddie me miró por unos segundos, sus ojos tenían un brillante lila oscuro, tras una gafas de cristal-Hasta ahora Francis-Tranquilamente, se retiró de la sala.
o_o
Scott y yo, nos encontrabamos en las afueras. después de comer, el señor Roderich y la señorita Elisabeth, nos habían enviado a la cuidad para vigilar si veíamos algo extraño, pero llevábamos como horas y no habíamos visto nada fuera de lo normal, además ya se estaba haciendo algo tarde. Mientras yo tatareaba una canción, Scott conducía-un coche que nos habian "prestado"un chico y su banda- cuando parabamos, la gente nos miraba, parecíamos los malos de una película-La ropa oscura no ayudaba, ni tampoco el aura enfadada de scott-.
-Scott, amigo mío,¿Por que no intentas no dar tanto miedo?-Scott me lanzo una mirada irritante, que casi inmediatamente cambió a una expresión algo más calmada.
-Oye Francis, ¿Esa no era la chica que vimos la primera vez?-Giré a ver, tardé un poco en darme cuenta a quien se refería, era Maddie, y estaba parada frente a una tienda de dulces, iba a salir a buscarla, cuando noté como un tipo la observaba desde lejos.
Maddie comenzó a caminar hacia la parada del bus, y aquel sujeto hizo lo mismo. Justo cuando aquel tipo estaba por acercarse más a Maddie, yo me interpuse y lo agarré del brazo, el sonido del frio metal chocar contra el suelo me hizo agachar la cabeza, era un cuchillo, instintivamente, agarré a aquel tipo y lo estampe contra el mural de anuncios.
-Vuelve a acercarte y te prometo que ese cuchillo acabará en tu cuello-Dicho esto, lo solté, y el tipo salió corriendo. Al mirar otra vez, el cuchillo ya no estaba.
-Luego me dices a mi que cambie mi expresión para no asustar a la gente-Musitó Scott.
-Lleva agua bendita-Maddie ahora era quien poseía el cuchillo-ese tipo estaba preparado..
-¿Estas bien?-Maddie levantó la vista, y asintió.
-D-Debo comentarle esto a la suprema-Con sumo cuidado guardó el cuchillo en una de las bolsas que llevaba.
-¿Esto sucede a menudo o..?-Preguntó Scott.
-Nosotras ya éramos conscientes del peligro, pero...
-Bueno, mejor volvamos, Maddie tenemos aquí el coche, te llevamos.
-Ah, s-si, gracias..-Los tres subimos al coche, el trayecto fue tranquilo, no dijimos nada, de vez en cuando, miraba de reojo por el retrovisor a Maddie, la cual, parecía perdida en el paisaje. Al llegar, Acompañé a Maddie a la cocina, donde dejamos las bolsas de compra, y después,entramos al despacho de Elisabeth para contar lo sucedido anteriormente.
-Ya veo..-Suspiró-De ahora en adelante deberemos estar más alerta; menos salidas, menos magia, y menos contactos. Cortaré la correspondencia por carta con los demás aquelarres durante un tiempo.
-Si, suprema-Asintió Maddie.
-Les avisaremos a la hora de la cena, y ahora, retiraros-con un movimiento de de ojos, las puertas de abrieron de par en par.
-Adiós señorita Héderváry-Dicho esto, nos retiramos.
o_o
-Vaya.., pues tu tarde ha sido mas interesante que la mia-Bufó Alfred, le habia contado lo sucedido anteriormente en la cuidad-Tu no has tenido que estar todo el día tras Alice para que no hiciera locuras en la cocina.
-Al menos a ti no te ha tirado del pelo y te ha arañado-Le reprimi.
Todos nos encontrabamos en la habitación, cada uno haciendo lo que quería. Yo y Alfred conversabamos en las literas.
-No te creas, he intentado ayudarla a coger un plato de la estantería de arriba y me ha golpeado por tocarla-No pude evitar reir-Oye, no mola, casi me deja sin un ojo.
-Bueno, mi tarde fue más tranquila, estuve con Maddie en el salón, hablando-Alfred giró a verme.
-Ya, y por culpa de que te has llevado a Maddie, yo he tenido que quedarme con Alice-Sonreí maliciosamente.
Estaba por contestar cuando de repente escuchamos un fuerte estruendo proveniente de la entrada, la puerta se abrió. Era Lovina.
-Necesitamos ayuda-Nos analizó a todos con la mirada-Ustedes dos, parecen fuertes, vengan-Berward y Mathias quedaron atónitos, algo que irritó a la chica-¡No os quedeis mirando, vamos!
Miré a Alfred y este me miró a mi.
