Capítulo 6: Las brujas del norte
Berwald Oxenstierna
Mathias y yo bajabamos rápidamente las escaleras, tras la chica aquella. Los ruidos de la puerta no cesaban, ya me estaba inquietando. Al llegar a bajo, paramos cerca de la entrada, delante de nostros estaban la chica de antes, la rubia con gafas que vimos por primera vez y la hermana de Ludwig.
-Julchen, esto no me gusta-Dijo Madeleine.
-Ya, a mi tampoco, pero si no abrimos, no sabremos lo que es-Julchen se acercó a abrir, pero la chica de antes le paró.
-¿Estas loca?, puede que sean cazadores.
-Si fueran cazadores, serían más discretos-Julchen tenía razon, con un rápido movimiento, abrió las dos puertas, una gran brisa de aire frío, chocó contra nosotros, era más frío de lo normal, hasta me pareció ver hielo entrar. Un golpe seco, volví a mirar hacia la puerta, Julchen ya había cerrado la puerta con doble candado.
-Oh Dios mio...-Musitó Madeleine; rápidamente corrió a socorrer a las tres chicas que se encontraban tiradas en el suelo, dos de ellas aún se mantenían con los codos clavados en el suelo y la otra no se movía. Una de ellas tiró levemente del camisón que llevaba Madeleine.
Metsästäjät..-Susurró ella. Madeleine abrió los ojos como platos, Puso su mano sobre la frente de ella, para posteriormente darle la vuelta, estaba sangrando. La otra chica, se arrastró hasta estar al lado de esta.
-Oh dios Tiina...-Susurró Madeleine-¿Que ha sucedido?
-Lovise,¿Estas bien?-Lucila ayudó a la chica rubia de melena larga a incorporarse, esta tenía varias heridas poco importantes por las manos. Mathias se acercó a ayudarla, algo que no le gustó a la chica, que inmediatamente, apartó a Mathias de un fuerte empujón.
-¿Que hacen estos aquí?-Preguntó.
-Son invitados de un aquelarre lejano-Respondió Julchen, que trataba de ayudar a una tercera chica.
-¡Ellos...Ellos nos atacaron, voso-Mathias logró cogerla a tiempo antes de que cayera al suelo otra vez.
-¿Que?-Preguntó Lucila.
-Ahora eso no importa, debemos socorrerlas-Respondió Julchen-Tan sólo está cansada, llevemosla a la habitación de invitados-Mathias asintió, y comenzó a subir las escaleras junto a Julchen.
Yo me acerqué a ayudar a Madeleine, era boticario en el aquelarre. La chica no sudaba, pero se desangraba poco a poco.
-Respira Tina-La muchacha respiraba con tranquilidad. Puse mis manos sobre la herida para cortar la hemorragia, con algo de esfuerzo, ella puso su mano sobre la mía.
-Tu..Tu también, eres del Norte...-Musitó, su respiración se había vuelto entrecortada, miró a la chica que se encontraba tirada a su lado, estaba desmayada-E-Ella..ayudarla, fue atacada..
-Tu también-Dije seriamente, ella me miró.
-N-No importa.., ella es más importante..-La miré fijamente, era importante para ella salvar a esa chica, aún más que a ella misma.
-¿Por que tanto escándalo?-En la entrada estaba Li Xiao, el hermano menor de Yong.
-Li, llevate a esa chica a la enfermería y trata de reanimarla-Li no dijo nada, e hizo caso. Cargo a la chica y se la llevó a la enfermería.
-También debemos llevarla urgentemente a la enfermeria-Asentí, con sumo cuidado, cargué con ella. Ya en la enfermeria, la dejé sobre la camilla, me aparté un momento para buscar en el armario. Minutos después entraron Madeleine y Lucila-En el tercer cajón están las vendas y las toallas de tela.
-Tina,¿Puedes hablar?-Pregunto tranquilamente Lucila.
-S-Si..
-¿Que fue lo que sucedió?
-L-Los Cazadores.., ellos encontraron nuestro aquelarre..y..y nuestra suprema, ella..logró salvar a unas cuántas, pero fue demasiado tarde...c-cuando veníamos hacia aquí...fuimos atacadas...y-yo hice lo que pude..-unas lágrimas cayeron por sus pómulos, Madeleine, le limpió la cara con un pañuelo. Lucila se encontraba tapando la hemorragia con las vendas.
-Ya está Tina, sabemos que hiciste lo que pudiste-La chica asintió débilmente, Madeleine retiró con cuidado la venda-Ya hemos logrado parar la hemorragia, dejándolo a nosotras-Volvió a asentir.
-¿Puedo ayudar?-Madeleine giró a verme-Se de medicina-Ella asintió.
-Adelante..-Me acerqué, su rostro mostraba tranquilidad. Puse mi mano sobre su herida, y chispa salió de ella, Tina se estremeció un poco, pero no dijo nada-Te dolerá un poco..-El fuego comenzó a avivarse un poco. Tina me cogió con fuerza del brazo, pero no hizo ningún movimiento innecesario. Ya terminado, aparté lentamente la mano, la herida Ya se había sellado-Ya está, tranquila.
-Esta, sólo está profundamente dormida-Dijo Li xiao, señalando a la otra chica.
-Vale, por ahora está bien, puedes irte a dormir-Li asintió.
-¿Quienes son?-Preguntó antes de marcharse.
-Ellas son nuestras hermanas del Norte, su aquelarre se encuentra mucho más al norte, en Canadá, pero..-Madeleine miró a la otro chica, la cual, se encontraba tumbada en la camilla de al lado-Se supone que debían ir hacia el oeste..
-Ya veo.., buenas noches-Li decidió no decir nada más.
Volví a bajar la vista para comprobar como estaba-creo que se llamaba Tina-.
-Gracias...-Susurró, poco a poco, quedando dormida, su mano resbaló hasta caer en la camilla.
-Necesitas mucho reposo-Lucila, Puso una silla junto a la camilla-Tu te quedarás haciendo guardia-No dije nada-Buenas noches-Dicho esto, se marchó.
Me senté junto a ella, no fue hasta el paso de dos horas que ella volvió a despertar. Levanté la vista.
-¿Donde estoy?-Preguntó tranquila.
-En Boston. Este es el aquelarre de la señorita Elisabeth..-Ella giró a verme, pude observar mejor que tenía unos profundos ojos lilas.
-Tu.., gracias..
-..-No dije nada.
-¿Donde están?..-Supuse que se refería a sus amigas.
-Una de ellas está está junto a ti, la otra en la habitación de invitados.
Ella giró a verla, suspiró aliviada al ver a la menor, tranquilamente durmiendo junto a ella.
-Dios..-Extendió su brazo, y apartó unos mechones que habían caído por el rostro de la otra-Menos mal..está bien..
-Ah, Perdóname, no me he presentado-sonrió-Me llamo Tina Väinämöinen, mucho gusto..
-Berwald Oxenstierna..
Sonrió, extendió su brazo, y con suavidad, colocó su mano sobre la mia.
-Berwald Oxenstierna, nacido en Suecia en 1993..-sonrió-Yo tambien tuve una mascota-Frunci un poco el ceño, impresionado, algo que por algún motivo la inquietó, y rápidamente apartó la mano-Perdón..-Bajó la mirada.
-No..
-B-Buenas noches..-Dicho esto, cerró los ojos, para inmediatamente quedarse dormida.
