El encuentro

Vegeta ya había salido de su capsula espacial y tenía el propósito de localizar a su hermana, en el momento que iba a emprender vuelo salen al mismo tiempo, Raditz y Nappa.

- ¿Te has vuelto loco Vegeta? ¿y si Freezer descubre dónde estamos? Estaríais los dos en peligro – le recriminó Nappa a Vegeta

- No eres quien para darme ordenes, recuerda que soy el Príncipe Saiyan – dijo Vegeta con voz altiva y enfadado ya que no le gustaba ni que le dieran ordenes ni le echaran en cara nada.

- Venga haz caso a Nappa, volvamos al espacio antes de que nos localicen – dijo Raditz intentando calmar la situación y también que Vegeta entrara en razón

- He dicho que no, sino queréis que seamos detectados, apagar los rastreadores y cerrar la boca – gritó Vegeta muy enfadado y perdiendo la paciencia. A ver dónde se supone que viven tus padres Raditz – le dijo Vegeta intentando sonsacarle la información

- No lo sé, nunca vine a la tierra ni sé las coordenadas. Tendríamos que usar los rastreadores para detectar a mi padre e ir a su posición.

- Está bien, tendremos que sobrevolar la zona e intentar encontrar algún rastro, venga en marcha – dicho esto por parte del príncipe, emprendieron vuelo para encontrar pistas.

La mañana se presenta en la Capsule Corp, Bulma se despierta al oír el sonido de su despertador que marcaban las 7 de la mañana, lo vio y lo apagó. Se levantó rápidamente, se dio una ducha rápida y se fue en su nave a buscar a su amiga a su casa para ir juntas al instituto como todas las mañanas. En medio del camino, divisó tres figuras que estaban volando, ella se asustó y bajo el nivel de vuelo de su nave para que no la vieran pero Vegeta y los demás se dieron cuenta ya que al descender la nave hizo un ruido que solo podría ser oído por el sensible oído de un saiyan. Así de repente, Bulma se vio con la nave en el suelo pero estaba intacta y para cuando se dio cuenta tenía delante de ella a los tres saiyans.

- ¿Quiénes sois vosotros? – dijo algo enfadada, aunque por dentro estuviera aterrada por cómo imponían los tres juntos, no lo mostró en su rostro.

- A ti que te importa terrícola, te metiste en medio de nuestro camino, a lo mejor sabes cierta información que necesitamos saber – dijo Vegeta totalmente serio

- Ah, sí? Y ¿por qué debería ayudarte, eh? – dijo Bulma totalmente altiva

- Porque si no lo haces te destruiré ahora mismo – dijo Vegeta enfadado perdiendo casi toda la paciencia. En ese momento Bulma estaba muy asustada, pero como también ella era orgullosa no lo mostró más bien dijo lo siguiente:

- A ver, ¿qué quieres saber?

- Estamos buscando a una chica que se llama Ann, ¿te suena de algo?

- Ann? Has dicho Ann? Por casualidad, ¿te llamas Vegeta? – preguntó Bulma con curiosidad

- A ti que te importa, terrícola

- Pues si no me lo dices, no te contestaré, tú mismo

- Está bien, demonios, sí me llamó Vegeta ahora ¿hablarás o no? – dijo Vegeta intentando no perder la poca paciencia que ya le quedaba y con una vena hincada en su frente

- Encantada, me llamó Bulma soy amiga de Ann, tu hermana si no me equivoco, ¿no? – dijo Bulma fijándose más en Vegeta, viendo cómo era físicamente y las sospechas que tenía eran ciertas: tenía un cuerpo muy musculoso, una piel bronceada que le gustaba y aunque tuviera un carácter tan complicado como ella, tenía un atractivo, para ella, especial.

- ¿Eres amiga de mi hermana? ¿sabes dónde está?

- Sí, de hecho, me dirigía allí para ir a buscarla e ir al instituto

- ¿Nos puedes guiar hasta allí?

- Y el "por favor" dónde está porque no lo he oído, acaso ¿no sabes que tienes que ser amable con una dama? – dijo Bulma intentando rebajarle el orgullo, se estaba empezando a divertir

- No tengo por qué decirte eso, humana

- Tú mismo, entonces no te llevaré

- Está bien, por favor, ¿me puedes llevar junto a mi hermana? – dijo Vegeta totalmente furioso de que una humana lo sometiera y tuviera que rebajarse a eso y la maldijo entre dientes. Mientras esto ocurría Nappa y Raditz se estaban divirtiendo viendo a Vegeta de esa forma, no paraban de reírse por lo bajo.

En el transcurso del camino, Bulma no paraba de pensar en lo afortunada que era su amiga por tener un hermano tan guapo, pero lo malo es que era grosero y maleducado, pero no le quitaba lo bien que se veía físicamente. Una vez que llegaron a la casa, Bulma bajó de la nave.

- Esperar aquí, voy a llamar a la puerta

Toca el timbre y sale Bardock para ver quién era.

- Ah, hola Bulma, Ann está arriba. Sube. – dijo Bardock que cuando subió la mirada vio lo que más temía que ocurriera. Estaban Vegeta con cara de pocos amigos, su hijo mayor y Nappa detrás de él.

- Vaya, Vegeta nunca creí que descubrieras nuestro paradero

- Príncipe Vegeta para ti, recuerda que tú eres un soldado de clase baja - dijo Vegeta mostrando el orgullo de los saiyans

- Nuestro planeta ya no existe así que tu título no te sirve de nada Vegeta, ¿cómo te has enterado? - preguntó Bardock

- Fue gracias a un descuido que tuvo Raditz al llegarle un mensaje de su madre y oí todo. Ahora me vas a decir ¿dónde está mi hermana?

- Entra en casa y espera un momento, voy a avisarla.

Los tres saiyans entran en la casa y se quedan esperando en el salón. Pasado un buen rato baja Bardock, con Bulma y Ann, cuando Vegeta se gira primero mira fijamente a Bulma y se da cuenta de que es una chica muy hermosa con unos grandes ojos azules, cuando la encontró antes no se había fijado en ella tan detenidamente como ahora. También se dio cuenta de que tenía un gran físico, mejor que el de cualquier mujer que hubiera conocido en cualquier parte de la galaxia. Detrás de Bulma estaba su hermana, cuando dejó de mirarla se fijó en Ann. Realmente se parecía mucho a su madre, aunque también tenía rasgos de su padre.

- Ann, hija, éste es tu hermano Vegeta. Vegeta ésta es tu hermana – dijo Bardock ya que nadie decía nada

- Hola, ¿cómo estás? – dijo Ann educadamente y sorprendida de ver a su hermano mayor, no se lo imaginaba así.

- Hola así que tú eres mi hermana, francamente, has cambiado mucho desde la última vez que te vi, claro que eras un bebé. Me alegro de verte. – dijo con su semblante serio, no mostraba emociones en su rostro.

- Igualmente

- Es mejor que los dejemos solos, Raditz, Nappa venir conmigo – dijo Bardock dejando solos a los príncipes para que pudieran hablar. Bulma se unió a ellos aunque no quería porque quería enterarse de todo.

El salón quedó vacío, solo estaban los dos hermanos saiyans que no sabían qué decirse ni nada así que Ann habló.

- Siéntate Vegeta por favor

- Hmp

- Bueno… y… ¿cómo te va? – preguntó tontamente Ann por qué no sabía qué preguntar a su hermano

- Eso te lo contaré más tarde, quiero saber una cosa, ¿has entrenado en algún momento de tu vida?

- Sí, claro. Casi todos los días entreno o con mi padre o con Kakarot, pero sí que entreno. Soy una saiyan.

- Eso está bien, me gustaría tener un combate contigo para ver tu nivel de pelea.

- Vale, no hay problema, por cierto, espero que Bulma haya sido amable contigo. Tiene un carácter muy fuerte pero es buena persona.

- Sí, fue amable, aunque creo que te quedaste corta y tiene un carácter más que horrible – dijo Vegeta sabiendo que él también lo tiene incluso peor que ella

- Oye estaba pensando, ¿por qué no te quedas unos días aquí? Así podemos hablar más tranquilamente y conocernos, había esperado este momento en poder conocerte – le dijo Ann con una leve sonrisa.

- "Tiene la misma sonrisa que mi madre, con razón mi padre quería tanto a mi hermana" – pensó Vegeta mientras miraba a su hermana, entonces, él sacó una leve sonrisa también y le dijo: me gustaría quedarme unos días pero tampoco puedo quedarme demasiados, ya te explicaré el motivo.

- Que contenta estoy, gracias – de modo instantáneo abrazó a su hermano mayor y él le correspondió levemente.

Mientras tanto, Bulma estaba escondida escuchando la conversación entre los dos y se puso contenta ya no sólo por su amiga, sino porque así tendría tiempo de conocer a Vegeta más a fondo.

"Bien, se va a quedar unos días, así podré conocerlo mejor y a ver si así se fija en mi" pensó Bulma que estaba contenta.

En la cocina se estaba hablando de la situación.

- ¿Cómo ha podido pasar? – preguntó Bardock muy enfadado

- Papá fue un descuido mío, no debí dejar el rastreador en cualquier sitio pero tampoco sospeche que le interesara nada de lo que tuviera ahí

- Ahora ya está hecho, vamos a ver qué sucede ahora – dijo Bardock preocupado

- Espero que vaya todo bien – dijo Gine también preocupada

- ¿por qué os preocupáis tanto? No creo que suceda nada – dijo Kakarot inocentemente

Mientras estaban hablando, oían unos pasos y de repente la puerta se abrió. Eran Vegeta, Bulma y Ann. Bulma justificó a ambos que se dirigía al baño cuando iban a la cocina y se unió a ellos.

- Escuchar, acordé con mi hermano en que se quede unos días con nosotros para conocernos mejor y entrenar juntos, ¿qué os parece? – dijo Ann contenta

- Me parece bien hija, pero aquí en casa no tenemos sitio – dijo Gine

- Por nosotros no os preocupéis nos las podremos apañar, iremos por ahí indagando el planeta, ¿verdad Raditz? – dijo Nappa

- Sí, claro, pero también quiero estar con mi familia, hace muchísimo que no los veo

- Claro

- Pero aun así para Vegeta tampoco tenemos sitio – aclaró Gine, en realidad sí tenían sitio, pero le daba un poco de miedo que durmiera en su propia casa

- Por eso no os preocupéis, puede venir a mi casa, sabéis que tengo sitio de sobra – dijo Bulma, que por dentro estaba contenta de haber sugerido su casa para acoger a Vegeta

- Me parece bien, ¿tú que piensas Vegeta? – preguntó Ann a su hermano

- Como queráis vosotros, me da igual – dijo Vegeta de manera indiferente aunque también estaba intrigado de porqué la amiga de su hermana estaba tan interesada en que se quedara en su casa. Lo descubriría estos días

- Muy bien, llamaré a mi madre para que prepare una habitación para Vegeta. Ann vayámonos al instituto y de paso dejamos a Vegeta en mi casa para que descanse.

- Vale, vamos

- Hmp – dijo Vegeta

Y así los tres se fueron, las chicas al instituto y Vegeta a casa de Bulma. Cuando él llegó a Capsule Corp quedó sorprendido por cómo era la casa, el tamaño, la distribución, la tecnología. Al llegar lo recibió la Sra. Brief.

- Ah, hola, tú debes ser el nuevo novio de Bulma, ¿verdad? Me dijo que te preparara una habitación, acompáñame - dijo la Sra. Brief

- "Qué manera de hablar tiene esta señora, me irrita"- pensó Vegeta mientras la seguía hacia su cuarto. Cuando llegaron la Sra. Brief le explicó que su habitación estaba al lado de la de su hija, que cualquier cosa que necesitara se lo dijera a ella. Vegeta quedo sorprendido de este hecho.

"Que querrá la mocosa, será que le gusto, tengo toda la semana para descubrirlo" pensó con una sonrisa maliciosa.

Continuara…

Vegeta y Bulma ya se conocen, ¿qué pasará durante esa semana entre ellos?