Advertencia: algo de lemon, pero muy leve. Lenguaje vulgar
El primer día
La salida del instituto llegó a las 3 de la tarde como siempre y las dos chicas se fueron corriendo a Capsule Corp, Ann porque quería ir a ver a su hermano y entrenar un rato con él y Bulma porque quería conocerlo mejor. Cuando llegaron se dieron cuenta de que Vegeta no estaba en el edificio.
- ¿dónde estará mi hermano? Se había quedado aquí para descansar
- No sé, a lo mejor salió
- No tiene sentido, no conoce la ciudad
- Preguntemos a mi madre
Las niñas fueron a ver a la Sra. Brief que se encontraba preparando unos pastelitos en la cocina.
- Mamá, ¿has visto a Vegeta?
- Sí, hija tu padre le está enseñando el laboratorio
Se dirigieron al laboratorio y efectivamente estaban allí los dos hablando. Cuando se fueron por la mañana al instituto, Vegeta había estado curioseando por la corporación cuando se encontró con el Sr. Brief y estuvieron hablando de tecnología toda la mañana y al mismo tiempo le estuvo enseñando al saiyan sus inventos
- Hola papá, así que estabas aquí, te estábamos buscando Vegeta – dijo Bulma ilusionada de que el saiyan estuviera ahí, delante de ella, tenía ganas de quedarse a solas con él para empezar a conocerlo.
- Ah hola hija, estaba enseñándole a Vegeta cómo es la tecnología que tenemos en nuestro planeta, ¿verdad muchacho?
- Sí, es muy interesante. Tu padre me va a construir una sala de gravedad para que pueda entrenar.
- Sí, sólo tardaré dos días y podrás usarla
- Hmp… bien Ann, ¿vamos a entrenar un rato? Así veré lo fuerte que eres – dijo Vegeta a su hermana
- Está bien, te vas a sorprender – dijo Ann con un orgullo muy alto
Y así los dos se fueron a entrenar al jardín de atrás. Estuvieron gran parte de la tarde peleando y Vegeta comprobó que su hermana había sido muy entrenada, aunque vivió con guerreros de clase baja, tenía que reconocer que era una guerrera muy fuerte para su edad.
- Muy bien, estoy sorprendido de lo fuerte que eres – dijo Vegeta, contento en su interior de cómo era su hermana, pero lógicamente no lo iba a manifestar
- Gracias hermano, mi padre me entrenó muy bien
Mientras los dos saiyans estaban entrenando, Bulma estuvo presente y cada vez le estaba gustando más Vegeta, ya no sólo por su atractivo, sino por sus movimientos, como se desenvolvía en combate y sobre todo ver ese pectoral tan desarrollado que tenía más el sudor era una combinación explosiva.
El resto de la tarde la pasaron los tres charlando, aunque Vegeta estaba deseando poder irse a su cuarto pero como estaba su hermana estaba aguantando. Cuando Ann se fue a su casa, se despidió de su hermano cariñosamente y de Bulma.
"Al fin solos" pensó Bulma para sí misma.
El príncipe, aprovechando que ya su hermana se fue a casa, se iba a dar una ducha después de haber estado toda la tarde peleando con Ann. Mientras estaba en la ducha, Bulma se dio cuenta de que Vegeta no tenía ropa con la que cambiarse y se dirigió a su cuarto a llevarle. Cuando entró vio algo que la dejó sin respiración: a Vegeta desnudo saliendo del baño. Ella rápidamente se tapó la cara para que él no viera la cara de avergonzada que tenía y el sonrojo tan fuerte que tenía, pero a Vegeta le hizo gracia la actitud de Bulma, aunque dio otra imagen.
- ¿Se puede saber cómo se te ocurre entrar sin llamar, humana? – dijo Vegeta fingiendo que estaba enfadado pero realmente estaba disfrutando de la situación.
- No sabía que estabas así. Además me llamó Bulma, simio, BULMA!, ¿tengo que deletreártelo? – dijo Bulma molesta porque no la llamara por su nombre
- A mí no me hablas así
- Te habló como yo quiera, además solo venía a traerte ropa para que te cambiaras
- No necesito ropa humana para vestirme para eso tengo mi traje de combate
- Creo que no vas a poder usarlo
- Eh! Y eso ¿Por qué?
- Porque cuando estabas en el baño, lo cogí de tu cama para ponerlo en la lavadora
- Maldita, ¿cómo se te ocurre coger mis cosas?
- No voy a seguir discutiendo contigo, aquí tienes la ropa si quieres te la pones y si no te quedas desnudo
Bulma salió de la habitación furiosa por la discusión pero a la vez encantada por haber visto a Vegeta así, la verdad es que era mejor de lo que esperaba.
"Tiene un buen cuerpo jijiji" Pensó Bulma
Bulma se dirigía a su cuarto, cuando de repente oye a su madre que estaba hablando con alguien en la cocina, le entró la curiosidad y fue a ver con quién estaba hablando
- Ah, hola hija, mira quien vino a verte
- Hola Bulma – saludó Yamcha
- Hola, ¿qué quieres? ¿Quieres que vuelva a llamar a los de seguridad? Mama déjanos solos un momento por favor – le pidió Bulma a su madre
- Está bien
- A ver, ¿qué quieres?
- Quería disculparme contigo por lo del otro día, me volví loco
- Eso lo pensaste antes o después de querer forzarme
- No viene al caso, solo quiere pedirte disculpas, por favor – dijo Yamcha, a Bulma le parecía sincero pero aun así no se fiaba del todo.
- Está bien, te perdono pero aún no se me paso del todo, así que no tientes tu suerte
- Vale, venga dame un besito
- No, no quiero
- Venga mujer solo uno y te prometo que me marcho y quedamos otro día más calmados – A Bulma no le pareció mal, así que accedió. Al principio era un besito sin más, únicamente rozando los labios pero Yamcha se aprovechó y cogió a Bulma de los brazos, la abrazó contra su cuerpo y ella notó su miembro erecto contra su vientre. Ella intentaba sacárselo de encima, hasta que vio que de repente estaba liberada del cuerpo de Yamcha y se fijó el por qué había sido.
- No sé quién eres tú, pero si no quiere nada contigo, no deberías forzarla – Vegeta estaba bajando las escaleras para cenar algo e ir a dormir, cuando entró en la cocina se dio cuenta de lo que pasaba y decidió intervenir. Aunque Vegeta usara a las mujeres para satisfacerse eso no quitaba que no supiera lo que era tener respeto hacia ellas y tratándose de la mejor amiga de su hermana y alguien en quien se estaba empezando a fijar tenía más motivo.
- Y tú, ¿quién eres? – preguntó Yamcha molestó por la interrupción
- Eso a ti no te importa, no vuelvas a ponerle una mano encima y ahora lárgate antes de que te mate – dijo Vegeta furioso
- Está bien, ya hablaremos Bulma – Yamcha le dirigió una mirada algo furiosa y celosa porque otro hombre, que no fuera él, estuviera en su casa, Bulma, por su parte, volvió a caer en los engaños de su todavía novio o medio novio. Estaba en un rincón de la cocina llorando por la situación.
- Ya se fue, anda prepárame algo de cenar – Vegeta no lo quería admitir pero empezaba a preocuparse por cómo estaría ella ahora y lo único que le salió a relucir es su orgullo
- Vale, gracias Vegeta por salvarme, no es la primera vez que intenta algo así. Gracias en serio, ahora te preparo algo de cenar – aunque aún tuviera 16 años sabía cocinar alguna cosa porque se fijó en su madre y en cómo lo hacía
- Hmp – emitió Vegeta mientras se sentaba
La cena transcurrió sin más percances, no hubo conversación entre los dos, simplemente Vegeta comía y Bulma lo miraba disimuladamente. Cuando él terminó de cenar, se levantó sin decir ni una sola palabra, Bulma quería agradecerle otra vez por haberla salvado y lo siguió hasta la puerta de su cuarto. Antes de que él entrara, ella lo llamó.
- Vegeta espera, por favor – dijo Bulma
- Hmp
En el momento en que él se dio la vuelta para ver que le iba a decir, ella lo sorprende dándole un beso en la mejilla.
- Hasta mañana Vegeta – dijo Bulma con una leve sonrisa y entrando en su cuarto para poder dormir un poco. Después de eso Vegeta hizo lo mismo.
Vegeta se echó en su cama y se puso a pensar en cómo había sido estar con su hermana y en la vida que llevaba pero de repente pensó en Bulma. En cómo la había defendido y cómo ella le dio ese beso en la mejilla, él no se esperaba tal cosa y estaba confundido, no sabía ni qué pensar ni qué sentir.
Continuará…
Éste es el primer día, pero aún quedan otros seis… ¿qué ocurrirá entre los dos?
