El tercer día

Un nuevo día amanece en Capsule Corp, Bulma dormía plácidamente en su habitación con una sonrisa en el rostro ya que le había dado un beso a Vegeta, un beso de verdad, auténtico y para ella cargado de sentimiento, por otra parte, Vegeta estaba en su dormitorio, no había dormido en toda la noche pensando en lo que había pasado la noche anterior sobre todo el beso que tuvo con Bulma, pensaba que sería imposible que un saiyan tuviera o pudiera sentir esa clase de sentimientos ya que él no conocía más que muerte y destrucción pero realmente estaba empezando a tener ese sentimiento al que tanto temía pero a la vez quería.

Bulma se levanta de la cama feliz por lo sucedido anoche y decide llamar a su amiga para saber qué tal le fue anoche y para contarle lo que había pasado entre ella y su hermano.

- Hola Ann

- Hola Bulma, ¿qué tal?

- Bien, ¿qué tal te fue a ti? Yo también tengo que contarte algo que vas a alucinar.

- Bien, estuvo genial, creo que te puedo asegurar que me enamore de verdad

- Guau! ¿En serio? Eso es fantástico, así podemos hacer planes de parejitas

- ¿Qué quieres decir? Si me has dicho que ibas a dejar a Yamcha

- No hablaba de él, hablaba de Vegeta

- ¿Vegeta? ¿Qué tiene que ver mi hermano en lo que me quieres decir?

- Pues no te lo quería decir para que no te enfadaras pero me he enamorado de Vegeta y ayer nos besamos

- ¿Qué? ¿Qué Vegeta te besó? Eso es estupendo Bulma

- Pero…¿no te enfadas conmigo? Es tu hermano mayor

- No te voy a mentir, al principio pensaba que si una mujer se fijaba en mi hermano me lo podía quitar ya que como no lo conozco mucho pues no quiero que me separen de él, pero también pienso que eso es algo que no se puede evitar, ¿sabes? Pero bueno si es con mi mejor amiga, lo prefiero, así que me alegro – Bulma se sorprendió por lo que dijo su amiga aunque también pensó que era comprensible al fin y al cabo no conocía mucho a su hermano y es normal que tenga esos sentimientos, pero al comprobar que no le molestaba para nada lo que acababa de confesarle la alegro mucho.

- Me alegro Ann que estés contenta por partida doble, yo creo que él si me quiere porque el beso que nos dimos ayer era tan bonito y tan mágico.

- Me imagino jeje pues mira hoy no voy a poder ir por allí, pensaba llamarte ahora porque mi padre quiere que vayamos de picnic ya que estos tres últimos días solo estuve con Vegeta y quiere que esté con ellos también, así podéis salir y conoceros mejor, pero mañana si voy por allí, ¿se lo dices tú a mi hermano?

- Sí, yo se lo digo, no te preocupes

- Estupendo, os llamo por la noche así hablo con él y tú me cuentas. Un beso a los dos, chao

- Chao

Bulma estaba muy contenta, podría pasar todo el día con Vegeta, aunque lo primero que tendría que hacer es convencerle y se iba a dejar la piel para conseguirlo.

Ella salió de su habitación y cuando comprobó que él no estaba en la cocina decidió preparar un estupendo desayuno para los dos. A Vegeta le llegó el olor del desayuno y decidió bajar porque tenía mucha hambre, lo que encontró le impacto. Había zumo, tostadas, tortitas, fruta y demás, él se quedó muy sorprendido.

- ¿Y todo esto?, ¿a qué viene?

- Ah, hola Vegeta, buenos días, pues nada he decidido hacer un gran desayuno para los dos – Bulma le sonrió muy alegremente

- Ah, vale, pues no hay que desperdiciar la comida entonces – cuando Vegeta se sentó, empezó a comer como si no hubiera comido en días pero al ser príncipe lo hacía con educación, Bulma se sentó y se sorprendió de cómo comía el saiyan. Ella decidió aprovechar para preguntarle si quería pasar el día con ella

- Oye Vegeta, hable con tu hermana y me dijo que hoy no puede venir que va de picnic con Bardock y los demás entonces me preguntaba si quieres salir conmigo – preguntó Bulma un poco avergonzada ya que, normalmente, eran los chicos los que preguntaban, no ella.

- Tengo que entrenar

- Venga, vamos por favor, sólo será un rato, te lo prometo y por la noche te hago una gran cena – Vegeta dudó un momento, pero realmente se dio cuenta de que de esa forma podía aclarar su cabeza y también sus sentimientos.

- Está bien – dijo Vegeta resignado, ya que si no hubiera aceptado seguramente se quedaría sin cenar.

- Bien, pues voy a arreglarme y nos vamos en un rato – Bulma le guiño un ojo, estaba muy contenta, iba a salir con el chico del que está enamorada.

Los dos se fueron a sus respectivas habitaciones a ducharse y arreglarse, Vegeta terminó antes que Bulma y se fue hacia el salón a esperarla.

"Me da rabia que mi hermana no venga hoy a verme, aunque también es normal querrá también estar con la familia que la crio y educó. Tampoco es todo tan malo, voy a salir con Bulma, a ver cómo se desarrolla todo, debería ser frío como siempre, pero no puedo evitar sentir esto que siento por ella…" pensaba Vegeta cuando se dio cuenta de que Bulma bajaba las escaleras. Cuando la vio, se quedó maravillado: ella llevaba un vestido corto por encima de la rodilla de color rosa muy clarito acompañada de una chaqueta blanca y con bailarinas a juego, su cabello iba suelto totalmente liso y planchado, realmente estaba preciosa.

"Está muy guapa, como no diga algo se me va a notar en la cara lo que estoy pensando" pensó Vegeta

- Ya era hora de que bajaras, ya estaba empezando a cansarme de esperar - dijo Vegeta en un tono malhumorado para disimular

- Lo siento, tarde demasiado, ¿nos vamos?

- Hmp – emitió Vegeta asintiendo con la cabeza

Los dos salieron de Capsule Corp en uno de los coches encapsulados que tenía Bulma en su bolso y se fueron al centro de la ciudad.

Vegeta miraba curioso las calles, los edificios, el bullicio de la gente, de un momento a otro Bulma aparcó el coche en el parking de uno de los centros comerciales más grandes de la ciudad y también más popular.

- Ya hemos llegado, Vegeta

- ¿Dónde estamos?

- En un centro comercial, vamos a ir al cine, a comprar y después a comer, ¿qué te parece?

- Hmp – dijo Vegeta empezando a arrepentirse de haber aceptado porque él no soportaba estar rodeado de tanta gente y mucho menos de algunas miradas que le lanzaban algunas chicas, Bulma también se dio cuenta y se agarró al brazo de Vegeta para dar a entender que él era de ella, a él no le molestó pero le llamó la atención que lo hiciera pero no preguntó ni dijo una sola protesta. Llegaron al gran cine que tenía el centro comercial y estaban decidiendo qué película ver.

- Mira Vegeta, ¿te gustaría ver esa de ahí? – Vegeta vio el título y la imagen y se dio cuenta que era una película romántica, cosa que a él no le gustaba para nada

- No, no me gustan ese tipo de cosas, prefiero aquella – él señaló una película de acción, que no tenía mala pinta pero a ella le apetecía ver la que ella había escogido

- No está mal, pero prefiero ver la que yo te decía, hace tiempo que quiero verla – dijo Bulma intentando convencer a Vegeta

- He dicho que no, quiero ver la que dije yo, sino me voy – dijo Vegeta un poco fastidiado por la actitud infantil de Bulma

- Vale, está bien, veremos ésa, no hay problema – aunque ella quería tener una cita romántica, empezaba a entender que Vegeta no era cómo los demás chicos. Compraron las entradas y se dirigieron a ver la película. Durante el transcurso, parecían estar cómodos viéndola, al final no había parecido ser mala opción, hubo un momento en que Bulma se puso nerviosa y llegó a estar incomoda ya que, de repente, apareció una escena subida de tono y se fijó en Vegeta para ver su reacción y él estaba tranquilo sin mostrar ningún otro signo pero Bulma estaba nerviosa. Terminó la peli y ella se fijó en una tienda de ropa muy famosa, le cogió el brazo a Vegeta y lo arrastró hasta esa tienda, estuvieron allí dos horas ella mirando y probándose modelitos y él estaba gastando la poca paciencia que tenía ya que no estaba acostumbrado a soportar esas cosas. Cuando salieron de la tienda, Bulma le dijo a Vegeta que fueran a comer algo y él aceptó porque tenía mucha hambre, llegaron a un restaurante fino y de los más caros, él se dio cuenta de que debía comportarse así que limitó el tamaño del menú que solía comer.

- ¿Te lo estás pasando bien, Vegeta?

- Salvo por las dos horas que gastamos en la tienda de ropa, el resto normal – dijo Vegeta empezando a estar un poco fastidiado y con hambre

- Tampoco fue tanto y al final me compre un par de modelitos, nada mas

- Hmp – dijo él cuando el camarero trajo los platos que habían pedido. La comida transcurría normal, sin percances, hasta que Bulma giró la cabeza y se fijó en una mesa en una mesa en concreto, en ella estaba Yamcha con una chica mucho más guapa que ella, al fijarse en la escena ella se avergonzó de haber sido novia suya y de haberle querido, se tapó la cara para que no se diera cuenta de que lo había descubierto pero era tarde.

- Hola Bulma, ¿qué haces aquí? – dijo Yamcha que se dio cuenta de que estaba ella comiendo con otro y se acercó con la chica que lo acompañaba.

- Hola, estoy comiendo con Vegeta o ¿no lo ves?

"Así que se llama Vegeta..." Pensó Yamcha

- Ah, ya y dime una cosa ¿te estás acostando con él? Porque conmigo no quisiste hacer nada y después de lo que pasó el otro día en tu casa

- No, no me estoy acostando con él y a ti no te importa con quien esté ya que parece que a ti también te da igual – dijo Bulma señalando a la acompañante de su "novio"

- Ella es una admiradora, vine a comer con ella y ya

- Sí, claro y yo me lo creo – dijo Bulma. Vegeta estaba escuchando la conversación entre los dos y estaba empezando a irritarse por el tono que estaba teniendo así que intervino.

- ¿Por qué no te largas de una vez? Estamos comiendo – dijo Vegeta enfadado por la interrupción y harto de que estuviera allí hablando con Bulma.

- Tú no te metas, ella es mi novia y tengo todo el derecho a hablar con ella

- ¿No te das cuenta que quiere que te largues? Además lo que hagamos ella y yo no es asunto tuyo. Largo – dijo Vegeta que se levantó de su asiento y se puso enfrente de Yamcha con intención de empezar una pelea.

- Está bien, me iré pero esto no va a quedar así Bulma – dijo Yamcha saliendo del restaurante con la chica que estaba. Vegeta volvió a sentarse para terminar de comer y se fijó en la cara de Bulma, estaba triste y decepcionada por la escena que provocó Yamcha y soltando unas pocas lágrimas.

- Lo siento debí decirle que se fuera – dijo Bulma empezando a sollozar

- Anda, termina de comer y vamos a casa – ella estaba tan avergonzada por la situación que cogió su bolso, pagó la cuenta y se fue muy triste pero sobre todo avergonzada de no poder defenderse delante del hombre que quería ya que no quería parecer una debilucha delante de él. Cuando Vegeta se dio cuenta de lo que pasaba corrió detrás de ella.

- Bulma, espera – ella se detuvo al escuchar su nombre, que estaba sorprendida que la llamara así. Vegeta la alcanzó y le dijo:

- ¿Por qué te vas así? No tuviste la culpa

- Porque no quiero que me veas así Vegeta, no quiero parecer débil delante de ti

- No eres débil, Bulma, eres una mujer fuerte – bulma levantó su rostro y se dio cuenta de que él estaba sonrojado.

- Mejor vámonos a casa, estoy cansada

- Está bien – llegaron a Capsule Corp. Cuando se adentraron dentro de la casa, Vegeta la cogió del brazo y la acercó a él.

- No quiero que llores, él no merece tener a una mujer como tú – Bulma se quedó sorprendida de esas palabras, no se las esperaba. Eres una mujer hermosa, valiente y de fuerte carácter cualquiera estaría encantado de estar contigo – siguió diciendo Vegeta, era la primera vez que hablaba así sin tener a su orgullo impidiéndole expresarse con sinceridad.

- ¿de verdad lo dices?

- Sí, no suelo decir estas cosas, pero es la verdad

- Yo… - Bulma iba a hablar pero Vegeta le puso un dedo en su boca impidiéndole hablar, la iba acercando cada vez más hacia él hasta que sus labios se juntaron y se dieron cargado de sentimientos y emociones, un beso que ella identificaba lo que significaba realmente. Cuando el beso terminó se separaron, juntaron sus frentes y disfrutaron de ese bello momento.

- Me gustas mucho Bulma, de verdad, es la primera vez que siento algo así – dijo Vegeta sinceramente y otra vez tragándose el orgullo

- Tú también me gustas mucho, te quiero Vegeta

- Quiero que seas mía, pero sólo cuando estés preparada

- Vale, gracias por entenderme – dijo Bulma dándole otro beso como el de antes. Ambos se dieron cuenta de lo que sentía uno por el otro, Vegeta pensó que estando con ella a solas podía hacerla feliz y ser sincero con ella, pero para que su fachada de hombre frío y calculador siguiera no debía comportarse así ante los demás, lo que sentía por ella lo debía saber ella y él, nadie más. Por su parte, Bulma pensó que había encontrado a su príncipe azul y estaba feliz sabiendo que le correspondía, pero no todo iba a ser tan fácil como ella creía.

Continuara…

Aquí va otro más, ya se han declarado ahora hay que ver que va a pasar con los dos, estoy tratando de centrarme en ellos ya que son los protagonistas pero también relataré el resto de personajes. Nos vemos en el siguiente capítulo ;)