Advertencia Lemon, espero que os guste porque es el primero que hago

El día antes de la despedida

Habían ya pasado tres días desde que Bulma y Vegeta, por fin, habían dicho uno al otro lo que sentían, desde entonces Vegeta ha estado entrenando con su hermana, pasando tiempo con ella y después estuvo por las noches con Bulma hablando y saliendo aprovechando los últimos días antes de que Vegeta se fuera con Nappa y Raditz. Pero Bulma ese día estaba especialmente triste ya que al día siguiente ya era el día en que él se iría y no sabría por cuanto tiempo, entonces decidió hablar con él para saber si de verdad sentía algo por ella, si era algo pasajero, si podía esperarle, etc.

En otra parte de la Capsule Corp, concretamente en la cámara de gravedad, estaban Vegeta y Ann entrenando, aprovechando el tiempo para entrenar los dos juntos y también hablar y conocerse.

- Venga Ann, demuéstrame que eres la princesa de los saiyans – dijo Vegeta alentando a su hermana para que usara su verdadera fuerza

- Ya Vegeta, es que ya estoy cansada – dijo Ann con verdadero cansancio ya que su hermano le hacía entrenar muy duro

- Venga, no seas debilucha que eres una guerrera de clase alta

- Prepárate hermano

Estuvieron toda la tarde entrenando. Después de acabar el entrenamiento, Vegeta decidió hablar un momento con su hermana antes de la partida del día siguiente.

- Hermana quería preguntarte una cosa

- Dime – dijo Ann muy intrigada por lo que le fuera a preguntar su hermano

- Verás… quería saber… ¿tú eres feliz aquí en la Tierra?

- Pues… sí, tengo a mi familia, mis amigos, mi vida, ¿por qué lo preguntas?

- Por nada… es solo que…

- ¿qué?

- Cuando estaba llegando a la Tierra lo que quise es llevarte conmigo, lejos de aquí pero estos días que pase aquí me hicieron recapacitar de que si tú estás bien aquí, yo no te voy a obligar a venirte conmigo. También pensé que si venías conmigo, a lo mejor, te ponía en peligro ya que aún sigo bajo el dominio de Freezer.

- Mira Vegeta, soy tu hermana, siempre quise conocerte y ahora ya te conozco. Tú siempre puedes venir a verme cuando quieras, yo entreno todos los días pero de ahí a irme contigo dejando todo, ésa es una decisión muy dura para mí además tú lo has dicho, Freezer me esclavizaría y eso no lo quieres para mí, ¿verdad?

- Hmp – dijo Vegeta asintiendo la cabeza

- Eres mi hermano y te quiero mucho, eso es lo importante para mí

- Tú también eres importante para mí, hermana, pero no se lo digas a nadie eh?

- No, no tranquilo esto quedará entre tú y yo – le dijo Ann guiñándole un ojo. Bueno ya tengo que ir a casa, ¿mañana vendrás a despedirte de mí?

- Claro – dijo Vegeta mostrando una leve sonrisa

- Está bien, hasta mañana.

- Hasta mañana

Una vez que Ann se fue, Vegeta se dirigió a su cuarto a ducharse para luego buscar a Bulma y pasar el resto del día con ella. Mientras tanto Bulma estaba en su habitación pensando en lo que sucedería mañana ya que Vegeta se iría y no sabía ni cuando iba a volver a verlo ni cómo poder mantener el contacto con él estando tan lejos ni nada, también tenía el pensamiento de hacerle un regalo antes de su partida pero aun no sabía que podía ser, en ese momento, alguien llama a la puerta, fue a abrirla y descubrió a Vegeta.

- Hola Vegeta

- Hmp – enseguida él se metió en el interior de la habitación dispuesto a hablar con ella antes de irse

- ¿Qué tal el entrenamiento?

- Bien, verás, quería hablar contigo

- ¿de qué? – dijo Bulma un poco preocupada ya que no sabía que iba a decirle Vegeta

- Verás estos últimos días fueron especiales para mí, ya no sólo por haber estado con mi hermana, sino también por ti. Quiero decir que desde que te conozco, algo ha cambiado en mí, no sabría explicar que es lo que siento ni cómo ha podido suceder este cambio en mí. Yo soy una persona fría, sin sentimientos que lo único que conoce es muerte y destrucción pero desde que estoy aquí he conocido cosas que nunca pensé que conocería. – Bulma estaba sorprendida por la confesión de Vegeta ya que nunca se esperaría algo así por parte de él, en ese momento, Bulma decide intervenir.

- Vegeta… yo… no sé qué decir. Cuando te vi, el tiempo se paró para mí, nunca había conocido a nadie como tú, creo que en tan poco tiempo me he enamorado de ti, así que voy a aprovechar ahora antes de que te vayas para decírtelo… te amo Vegeta. – Vegeta quedó sorprendido con la declaración de ella, no se esperaba eso. Estaba claro que a ella le gustaba él, aunque sólo fuera físicamente, pero eso que le acababa de confesar no se lo esperaba. Vegeta quedó pensativo en medio de la habitación y Bulma estaba impaciente ya que no sabía si él le respondería, si se daría la vuelta y se iría… no sabía cómo iba a actuar después de eso. Como vio que no recibía respuesta ninguna, Bulma se dio la vuelta y empezó a llorar silenciosamente pensando que no era correspondida porque aunque días atrás se confesaron que se gustaban, él no se esperaba esa confesión tan explícita de un sentimiento que él no conocía… hasta ahora. En un instante se dio cuenta de que Vegeta se acercó a ella por detrás ya que notaba como unos dedos estaban rozando sus brazos muy delicadamente, como si ella fuera tan frágil que tenía miedo a que se rompiera, entonces, él aprovechó la situación y le dijo al oído.

- Bulma, hace unos días te dije que me gustas, yo pensaba que era un sentimiento puramente físico pero creo que siento algo más que eso, pero no sé qué es… ayúdame a averiguarlo – en ese instante ella se dio la vuelta para quedar cara a cara con él y se fijó en sus ojos, él tenía un brillo especial que no había visto antes en su anterior novio como si con la mirada quisiera decirle lo que verdaderamente sentía y no se atreviera a decirlo con palabras. Unieron sus labios en un beso tímido, a medida que transcurría el tiempo estaban comprobando que el beso se volvía más apasionado y más hermoso. Se tuvieron que separar por la falta de aire y en ese momento que no sabían ni cómo ni porqué Bulma le dijo a Vegeta.

- Hazme tuya Vegeta, por favor, quiero ser tuya antes de que te vayas

- ¿estás segura Bulma? Una vez que empiece no podré detenerme – ella en respuesta besó a Vegeta con la misma pasión de antes dándole a entender que sí quería ser de él.

Siguieron besándose como si no hubiera un mañana, con una pasión que solo ellos entendían que significaba. Vegeta la condujo hacia la cama, la depositó lentamente sintiendo todas las emociones emanadas en ese momento. Él se separó de ella, la luz de luna daba de lleno en la cama y se fijó en que se veía más hermosa de lo que ya era. Empezó a darle besos pequeños en el cuello bajando poco a poco hasta llegar a su pecho donde estaba cubierto por un camisón blanco y corto, Vegeta se detuvo un momento a contemplar a Bulma en el estado en que estaba, ella estaba nerviosa, ansiosa porque él la hiciera suya ya que la estaba mirando a los ojos y éstos irradiaban pasión, ansias contenidas y sobre todo amor. Ella se sentó en la cama y para facilitar las cosas se quitó ella misma el camisón y él quedó maravillado por el cuerpo que poseía, era sencillamente hermoso, con unos senos bastante grandes para la edad que tenía ella y una figura que hacía que cualquier chico que la mirara perdiera la cabeza por ella. Bulma se dio cuenta del efecto que provocaba en él, se acercó y le empezó a besar en el cuello como él le había hecho antes y le fue quitando la camisa que tenía. Besó su fuerte pecho con suaves besos que hacía estremecer a Vegeta, cuando se estaba acercando a la cintura él la detuvo, la levanto para estar a la misma altura y se dieron un apasionado beso encendiendo todavía más la pasión. La acostó en cama y volvió a bajar por el cuello de ella dándole besos suaves, cuando se acercó a la zona del pecho, besó cada uno de sus enormes senos haciendo que Bulma gimiera, y gimió más cuando rozó con sus labios los pezones de ella, cada uno estaba sintiendo sensaciones jamás vividas pero no se iba a quedar ahí.

Vegeta estaba tan embelesado en hacer suya a Bulma que no sabía cómo se estaba comportando con ella, así que se detuvo un momento y le preguntó

- ¿Estás bien Bulma? ¿Quieres que continúe?

- Sí Vegeta, estoy bien. Continúa, quiero ser completamente tuya

Con estas palabras, la pasión se encendió mucho más si es que se podía más todavía porque estaba a niveles insospechados. Entre besos, caricias, abrazos mutuos y otras demostraciones de afecto entre los dos, Vegeta bajó hasta la entrepierna de ella, vio lo húmeda que estaba y sin esperar más le dio besos en su zona íntima haciendo que ella perdiera la poca cordura que ya no tenía. En un momento en que Vegeta paró, ella alcanzó el miembro de él y lo masajeo con suavidad pero a la vez con rapidez, él gimió y sintió que estaba a punto de terminar cuando le quito la mano de ahí, la volvió a echar y mirándose a los ojos se dispuso a penetrarla lentamente ya que quería que gozara y disfrutara de ese momento mágico. Cuando entró por completo estuvo parado unos segundos antes de empezar las embestidas ya que al ser la primera vez de ella, sabía que le había dolido un poco, ella movió las caderas dándole a entender que podía empezar. Estaban disfrutando del momento, cada embestida que daba Vegeta lo hacía con más fuerza y rapidez y ella, aunque fuera su primera vez, estaba siguiendo el ritmo de él, la habitación estaba silenciosa salvo por los gemidos de ambos que llenaba el ambiente de la estancia, llegó un momento en que Vegeta dio su embestida más fuerte junto con el gemido más fuerte todavía y paró echándose encima de Bulma. Cuando terminó la miró a los ojos cerrados de ella, se fijó que estaba preciosa, con la piel sudorosa por el intenso ejercicio que acababan de hacer, con esos preciosos gemidos que ella le regaló era un sonido precioso que quería conservar en su memoria. Se echó a un lado dándole la vuelta para que quedaran ambos frente a frente.

- ¿Estás bien? – le preguntó Vegeta ya que ella seguía con los ojos cerrados y tratando de regular su respiración

- Sí, sí estoy bien… Ha sido maravilloso, te amo Vegeta – le dijo ella que estaba feliz de haber estado con él

- Quiero que sepas una cosa, aunque mañana me vaya, tú ya eres mía, no permitiré que ningún otro te ponga una mano encima, ni te toque de ninguna manera.

- No te preocupes Vegeta, sé que soy toda tuya – le dijo Bulma sonriendo

- ¿Quieres continuar?

- Claro, mi amado príncipe

Y así estuvieron hasta el amanecer, amándose mutuamente como si no existiera un mañana y teniendo la total seguridad de lo que sentían uno por el otro, esa noche Vegeta se permitió dejar el orgullo de lado y expresar, aunque sea de forma carnal, lo que sentía por ella, tendría que pensar en cómo iba a seguir con ella estando lejos y sobre todo que Freezer no se enterara de lo ocurrido en toda esa semana ya que si no sería el fin de todo.

Continuara…

Aquí va otro capítulo, intentaré actualizar todos los fines de semana siempre que no esté muy atareada con los estudios y demás jeje espero que os guste el lemon, no fui muy específica porque es el primero que hago.