La llegada y el inicio de los problemas
La distancia entre el Planeta Tierra y el Planeta de Freezer era de una semana de viaje, más o menos y a máxima velocidad, mientras transcurría el viaje, Nappa y Raditz estaban durmiendo pero Vegeta estaba despierto pensando en todo lo que había ocurrido en tan poco tiempo y en qué haría a partir de ahora.
"Ahora tengo más motivos para terminar con esa lagartija que me tiene esclavizado así podré estar en la Tierra con mi hermana y con mi mujer… Mi mujer… nunca pensé en que tendría una, siempre pensé que sólo servían para satisfacerse y punto, pero lo que siento es mucho más fuerte y que no debe saber nadie sino echaría a perder todo mi orgullo y no puedo permitirme eso"
Los días pasaron rápidos no se detuvieron ni siquiera para comer porque Nappa estaba preocupado por la reacción de Freezer cuando llegaran a la base y Vegeta, con tal de que él se callara, le hacía caso ya que no le apetecía discutir.
Ya pasó una semana desde que salieron de la Tierra, estaban llegando ya al Planeta Freezer, en la base detectaron tres capsulas que estaban llegando y dieron el aviso al emperador. Cuando aterrizaron, salieron de golpe de sus respectivas naves y unos soldados menores estaban delante de ellos.
- Buenos días, el poderoso Freezer quiere que se presenten inmediatamente, les está esperando.
- Hmp - dijo Vegeta yendo dirección a la sala donde estaba esa lagartija que tanto odiaba.
Cuando llegaron a la sala, estaba flanqueada por un par de soldados que entraron comunicando a Freezer que habían llegado.
- Pasar, el gran Freezer os recibirá enseguida.
Entraron en la gran sala, que era lujosa y con las comodidades que el emperador tenía a su disposición. Freezer estaba sentado en su trono mirando a los tres saiyans con un gesto muy poco amigable.
- Acercaros. ¿DÓNDE SE SUPONE QUE ESTABAIS MALDITOS ENGREIDOS? Sabéis perfectamente que si os ausentáis, debéis comunicarlo a los generales para que se os dé permiso. – gritó Freezer muy enfadado porque los saiyans, en concreto Vegeta, se habían saltado las normas, aunque también era habitual ya que el trato de toda la base hacia ellos no era el mejor del mundo ni mucho menos.
- Estuvimos en misión de reconocimiento buscando nuevos planetas para conquistar – explicó Vegeta, más bien mintió, porque, lógicamente, no iba a decirle la verdad ni aunque lo torturaran
- Hmmm… y los demás, ¿qué tenéis que decir? – dijo Freezer dirigiéndose a Nappa y Raditz
- Sí, Lord Freezer estuvimos en misión de reconocimiento, nos costó mucho trabajo y tuvimos que viajar muy lejos – dijo Nappa un poco dubitativo
- ¿Y por qué vuestros dispositivos no funcionaban? No dieron ninguna señal de vuestra localización
- Se nos estropearon durante el viaje y no podíamos volver a la base ya que nos dimos cuenta bastante tarde – dijo Vegeta rápidamente antes de que alguno de esos dos metiera la pata.
- Está bien, podéis retiraros, pero si descubro que me engañasteis os torturaré hasta la muerte, ¿lo habéis entendido?
- Sí – dijeron los tres a la vez y haciendo una reverencia al mismo tiempo.
Después de eso se retiraron de la sala y de una esquina salieron Dodoria y Zarbon que habían escuchado todo.
- ¿Qué os parece a vosotros? – preguntó Freezer
- Yo creo que están mintiendo poderoso Freezer, las misiones de reconocimiento las llevan los generales, no los soldados. – dijo Dodoria.
- Es cierto, ocultan algo, pero no sé el qué – dijo Zarbon.
- No les perdáis de vista – ordenó Freezer a ambos.
Vegeta llegó a sus aposentos después de dejar a los otros en la sala común comiendo como salvajes, se quitó la armadura y se echó en su cama.
"Menos mal que lo tenía todo pensado, si le hubiera dejado a esos dos decir algo, hubieran metido la pata, ahora que lo pienso le dije a Bulma que le mandaría un paquete a ver si encuentro lo que quiero mandarle"
Vegeta buscó en sus cajones con ímpetu y encontró lo que buscaba: un rastreador. Los rastreadores no sólo sirven para localizar a los soldados, también sirven para poder comunicarse entre ellos, pensó que sería buena idea mandarle uno a ella y otro a su hermana para poder estar en contacto con ellas cuando él estuviera solo en su habitación. Los modificó, les puso nuevas coordenadas y estaba preparando los paquetes. A parte de los rastreadores, les escribe a cada una las instrucciones de cómo funciona y una advertencia a las dos. Una vez que ya realizó los paquetes, se dirige a la sala de naves y se le ocurre una forma de mandarlos bastante ingeniosa y que espera que dé resultado. El ejército de Freezer siempre tenía cápsulas de sobra, millones de ellas, entonces no se iban a preocupar si faltan un par de ellas. Lo que hizo Vegeta quitar el chip de localización de ambas naves y meter los paquetes en cada nave respectivamente, metió las coordenadas de la Tierra y envío las capsulas. En el momento en que le dijo a Bulma que le mandaría un paquete no se paró a pensar cómo hacerlo, se le fue ocurriendo sobre la marcha.
Mientras tanto en el planeta Tierra se vivía otro ambiente distinto al que estaban viviendo los tres saiyans en la base de Freezer, en la Capsule Corporation, Bulma estaba triste en su cuarto, desde que Vegeta se fue no fue capaz de dormir seguido cada noche, siempre estaba pensando en él y en los días que estuvieron juntos y además aún no había recibido el paquete que él le dijo le iba a mandar, pero tampoco sabía cuánto tiempo se tarda ni en llegar ni nada, en general, no sabía nada de esas cosas y pensó que ya era hora de saberlo.
Era una mañana de sábado temprano, Bulma estaba en su cama, no había podido pegar ojo en toda la noche pensando en Vegeta, realmente estaba preocupada por él, de pronto se oyó un estruendo en su patio trasero como si algo cayera de golpe del cielo, se levantó apresurada para ver que sucedía y a que venía ese ruido. Cuando llegó al patio trasero, vio dos capsulas espaciales como las que usaba Vegeta para viajar por el espacio, ella al momento se puso feliz pensando que podía ser él pero cuando se abrieron las capsulas comprobó que no había nadie, eso la puso triste pero se fijó en que en el interior de cada uno había un paquete en su respectiva nave. Los cogió y subió a su cuarto para ver que era. Comprobó que uno era para ella y otro para Ann, al principio le extraño, pero cuando abrió el sobre que venía en su paquete se puso feliz sabiendo que era de Vegeta. La nota que había en su interior ponía esto:
"Hola Bulma, espero que seas tú quien esté leyendo esto. Esto es un rastreador lo usamos para poder estar en contacto todos, te envío éste para que podamos hablar de vez en cuando tú y yo. Sólo te voy a dar unas pocas instrucciones: programe ambos rastreadores para que no haya interferencias y no puedan escuchar nuestras conversaciones otros soldados, de momento y hasta que te diga, sólo te llamaré yo de momento, no quiero que me llames tú podría estar en medio de una misión y no es conveniente. Con el aparato tienes un libro de instrucciones de cómo se usa, pero recuerda espera a que yo te llame. Espero verte pronto y recuerda esto: ERES MÍA, ERES MI MUJER. Vegeta"
Aunque la nota no era romántica para nada, Bulma se emocionó por haber recibido el primer regalo de Vegeta, ahora si podía estar algo más tranquila sabiendo que podía hablar con él. Se duchó, desayunó y cogió una de sus naves y se dirigió a la Montaña Paoz a darle su paquete a Ann. Cuando llegó vio a Kakarot entrenando con ¿una chica?, Bulma pensó que era muy raro que él entrenara con una mujer que no fuera ni su madre ni su hermana.
- Hola Kakarot – saludó Bulma
- Ah, hola Bulma – respondió él de manera muy amistosa
- ¿Está tu hermana en casa? Tengo que darle algo.
- Sí, está en su cuarto estudiando, sube si quieres
- Vale, por cierto, ¿quién es ella? ¿una admiradora? Jejeje – dijo Bulma intentando picar un poco a su amigo
- Jejeje no, no es una admiradora, ella es Chichi, Chichi, ella es Bulma, mi mejor amiga de la infancia y también de mi hermana
- Ah, encantada. Kakarot me habló de ti – dijo Chichi pensando dentro de ella que Bulma realmente era una chica muy guapa y tenía miedo de que ella sintiera algo por Kakarot, ya que desde que empezaron a verse y entrenar juntos, sus sentimientos por él estaban floreciendo.
- Encantada Chichi, bueno voy a darle esto a tu hermana
- Muy bien – dijo Kakarot con una sonrisa
Bulma entró en casa y vio que no estaban los padres de ambos. "a lo mejor han salido" pensó Bulma dirigiéndose a la habitación de su amiga. Tocó a la puerta y entró.
- Hola Ann, ¿qué tal?
- Ah, hola Bulma no te esperaba, ¿qué haces aquí?
- Nada, vine a traerte esto que llegó a mi casa. Es de tu hermano Vegeta. – dijo Bulma. En cuanto Ann escuchó que el paquete era de su hermano se lo quitó rápidamente a su amiga de las manos y lo abrió con ímpetu.
- ¿Qué es esto? – preguntó Ann
- Es un rastreador, es el aparato que utiliza Vegeta para poder comunicarse con sus compañeros, nos ha mandado uno a cada una.
- Ah, genial, así podré hablar con él.
- Espera, él dijo que nos iba a llamar él de momento, por nuestra seguridad.
- Sí, es lógico. Bueno por lo menos, ya tenemos algo para comunicarnos con él. – Ann estaba contenta, iba a poder estar en contacto con su hermano. Las dos niñas estuvieron juntas todo el día, hablando, estudiando…etc.
Cuando se hizo de noche, Bulma se fue a casa contenta. Llegó a Capsule Corp y vio que sus padres no estaban, le dejaron una nota en la cocina avisándola de que se iban de viaje de negocios unos días, a ella no le importaba estar sola en casa, estaba acostumbrada. Cenó y se fue directa a su cuarto, dispuesta a acostarse ya que al día siguiente tenía clase en el instituto, de repente, se oyeron fuertes golpes en la puerta principal, Bulma se asustó mucho, no sabía que hacer además se acordó de que los guardias de seguridad tenían el día libre y estaba completamente sola. Le echó valor y bajo para ver que estaba pasando y se sorprendió de ver quien estaba golpeando la puerta.
"No puede ser… que hago… Vegeta ¿por qué tendrías que estar tan lejos de mí?" pensó Bulma, ya que no daba crédito por ver quién estaba detrás de la puerta.
En el Planeta Freezer, un hombre de mediana estatura, con piel bronceada, pelo azabache y el pelo en forma de flama estaba entrenando duramente cuando le dio un mal presentimiento.
"¿Por qué tengo la sensación de que algo está pasando? Deben ser imaginaciones mías, espero que mi hermana y Bulma estén bien… después las llamaré ya debieron recibir los rastreadores" pensó Vegeta un poco intranquilo al tener esa sensación en su pecho y en su cabeza.
Continuara…
SORPRESA! Aquí va otro capítulo, dejarme vuestros reviews con vuestras opiniones, quiero saber si os está gustando la historia. ¿Quién creéis que está golpeando la puerta de Capsule Corp asustando a Bulma? ¿Qué hará Vegeta? ¿Freezer descubrirá lo que sucedió durante la semana de ausencia de los tres saiyans y los castigará?
