Comienza la búsqueda de las bolas
Llevaban ya un día y medio de viaje y el radar no daba señales todavía de la localización de ninguna bola mágica, era un poco frustrante para Bulma y sus amigos. Se hacía ya de noche y decidieron parar para descansar, detuvieron el coche en el que iban y Bulma lo transformó en capsula, lo guardó y después sacó la capsula correspondiente a una casa, que era bastante amplia para todos, incluida Chichi que se apuntó en el último momento y cada uno tenía su habitación.
- Bueno vamos a preparar la cena, ¿Ann me ayudas? – le preguntó Bulma a su amiga
- Sí, claro. Kakarot, ¿te gustaría cenar algo especial?
- No, lo que vosotras queráis, me da igual. ¿Y tú, Chichi?
- Yo como lo que vosotras preparéis, como de todo.
Las dos amigas se pusieron a hacer la cena y mientras lo hacían, se pusieron a charlar un poco.
- Bueno y ¿qué tal con mi hermano? No me has contado nada o casi nada desde que se fue
- Pues… bien… jijiji al principio me llamaba muy poco, pero ahora me llama todos los días o casi, estamos hablando mucho más, conociéndonos y a veces jugamos un poquito jijiji ¿me entiendes? – dijo Bulma pícaramente dando a entender lo que hacía a veces con Vegeta a través del rastreador
- Jajajaja te entiendo perfectamente, me alegro que te vaya tan bien con mi hermano, creo que le hacía falta sentir lo que es estar enamorado
- Sí, yo creo que también, pocas veces me dice que me ama pero el hecho de llamarme casi todos los días, me demuestra que le importo
- Por supuesto, mi hermano es muy orgulloso pero sentimientos tiene… ocultos, pero los tiene… ¿qué más preparamos? – dijo Ann cogiendo platos e ingredientes de la nevera.
Mientras hacían la cena, Kakarot y Chichi estaban en el salón hablando cómodamente.
- Me alegro mucho de que estés aquí con nosotros – dijo Kakarot un poco sonrojado por el comentario
- Oh! Gracias, yo estoy encantada de estar aquí pero me da la sensación de que no le caigo muy bien a Bulma
- Y, ¿por qué dices eso?
- Pues porque parece que está molesta que yo haya decidido venir con vosotros en este viaje
- Ah, es por eso. No para nada, no te preocupes, ella tiene mucho carácter. Eso es todo.
- Vale, pero quiero preguntarte una cosa y espero que no te molestes
- Dime
- ¿Hay algo entre tú y Bulma?
- Queeee? Noo, noo, para nada, sólo somos buenos amigos. Ella es la mejor amiga de mi hermana, además ella tiene pareja.
- Ah, vale, es que… verás… tú… me gustas mucho – al decir esto Chichi se sonrojó como un tomate y giró la cara avergonzada por el comentario que acababa de hacer
- Eh! Vaya… pues… creo que es buen momento para decirte… que… tú… pues… a mí también me gustas – dijo Kakarot acercándose más a ella. En el momento en que Chichi giró la cara para encarar a Kakarot, se dieron un tierno beso, ambos no eran para nada expertos en cómo besar pero les gustó mucho beso y pudieron confirmar lo que se acababan de declarar. Cuando, por fin, se separaron, Ann y Bulma estaban entrando en el salón con la cena, estaban poniendo los platos de comida en la mesa.
- Vamos a cenar hermanito, venga que hice tu comida favorita.
- Humm… que hambre tengo. A comer. – dijo Kakarot doblemente feliz, por un lado por declararse a Chichi y por otro, por la comida que había en la mesa.
La cena transcurrió de manera muy tranquila y bastante animada ya que estaban contando anécdotas, haciendo comentarios de todo tipo, entremedias, Kakarot y Chichi se miraban disimuladamente con una tierna sonrisa, cuando Ann y Bulma estaban recogiendo los platos, Kakarot, por debajo de la mesa, cogió la mano de Chichi y estuvieron así hasta que las chicas llevaron el postre a la mesa.
La hora de dormir había llegado, cada uno se fue a su habitación ya que no había problema de espacio, Bulma había acabado de ducharse y se echó en cama esperando que sonara el rastreador para hablar con su amado príncipe, esperó una hora, dos horas… hasta que el sueño la venció. A mitad de la noche, se escuchó un leve pitido que Bulma escuchó y del susto se cayó de la cama, supo enseguida de dónde provenía: era del rastreador, lo cogió rápidamente y se lo puso en la oreja.
- Hola, ¿Vegeta?, ¿estás ahí?
- Hola, si soy yo, perdona que tardara tanto en llamarte. Tuve una misión y acabó de llegar.
- Tranquilo, sé que no siempre puedes llamarme todos los días, así que lo di por hecho, ¿cómo estás?
- Bien, bastante cansado pero soy muy fuerte y aguanto todo – dijo Vegeta con orgullo
- Jejeje ya sé que eres muy fuerte, ojalá pudieras estar aquí conmigo, estaríamos los dos juntitos
- Ya sabes cómo son las cosas mujer, sabes que de momento no podemos hacer más. Y ya verás cómo pronto podré ir a verte otra vez, ya ha pasado mucho tiempo.
- Ya lo sé y me da rabia. Ojala pudiera ayudarte a derrotar a Freezer de alguna manera.
- De eso me encargo yo, esa lagartija va a pagar muy caro el haberme tenido esclavizado.
- Bueno te dejo descansar, cariño. Te amo.
- Hmp… yo también… buenas noches
- Buenas noches Vegeta – al decir esto Bulma le lanzó un beso y apagó el rastreador. Vegeta agradecía que no estuviera ella delante de él porque si no se habría dado cuenta del enorme sonrojo que tenía ahora en su cara. El príncipe empezaba a estar inquieto, se dio cuenta de que Zarbon y Dodoria estaban más controladores que antes con las salidas de todos los soldados, incluidos de la clase de elite, en un principio no le extraño ya que Freezer era obseso del control pero después empezó a darse cuenta de que esos controles iban más hacia él, tendría que tener más cuidado si no quería poner a Bulma y a su hermana en peligro y por el momento no podía viajar a la tierra, aunque se muriera de ganas de ir, pero sabía que era extremadamente peligroso. Ya pensaría qué hacer para poder burlar las nuevas medidas de seguridad y control, ahora lo que debía hacer era descansar ya que tenía que entrenar duramente si algún día quería derrotar a Freezer.
Un nuevo día llegó al Planeta Tierra, Ann y Bulma ya estaban levantadas y estaban preparando el desayuno, de repente, un pitido salió del radar de las bolas mágicas, Bulma lo cogió para comprobar que estaba pasando.
- Guay, Ann mira el radar está indicando la presencia de dos bolas mágicas y por lo que parece están juntas.
- Perfecto, ¿en qué posición están?
- Pues están muy cerca de aquí, ¿quieres que vayamos a comprobarlo?
- Sí, por supuesto, vamos.
- Y ¿qué hacemos con tu hermano y Chichi?
- Primero vamos a ver dónde están y si nos hace falta su ayuda, vengo yo a buscarlo.
Las chicas se dirigieron al lugar donde supuestamente indicaba el radar que estaban las bolas mágicas. Estaban detrás de una cascada dentro de unas rocas.
- Creo que están detrás de esa cascada
- Vale, dame el radar y vuelo hasta allí a ver si las veo
- Toma y ten cuidado.
- No te preocupes jeje
Ann cogió el radar y voló hasta allí. Tardó unos 15 minutos en salir de allí y Bulma estaba de los nervios, no sabía que había detrás de la cascada pero le extrañaba que su amiga tardara tanto en volver. 5 minutos más tarde, vio salir a Ann con las dos bolas mágicas en la mano.
- Las tengo, aquí están las bolas mágicas – dijo Ann muy contenta de haber encontrado dos de golpe.
- Bien, genial, ya sólo nos quedan 4, si seguimos así no tardaremos encontrarlas todas.
- Vamos a casa y las guardaremos
- Vale
Mientras se estaban dirigiendo hacia la casa-capsula, Ann empezó a encontrarse mal y se cayó al suelo desmayada.
- Ann, ¿qué te pasa? Contéstame – Cuando Bulma escuchó el golpe, se giró y vio cómo se desplomaba su amiga en el suelo. Corrió rápidamente hacia el interior de la casa a despertar a Kakarot para que la llevara en brazos y ver que le pasaba.
- Kakarot, despierta, por favor.
- Emmm… ¿Qué pasa?
- Tu hermana se ha desmayado, no responde
- ¿Qué? – a Kakarot se le paró el corazón pensando en qué podía haberle pasado a su hermana para que se pusiera así, salió corriendo de la casa en busca de su hermana. Cuando se acercó a ella, vio que en su mano derecha había una mordedura de lo que parecía una serpiente, seguramente era venenosa.
- Mira tiene esto en la mano, hay que hacer algo…
- Sí, voy a buscar en los libros a ver si hay algún remedio – dijo Bulma totalmente asustada porque no sabía qué podía ayudar a su amiga.
Con todo el alboroto, Chichi se despertó, se dirigió al salón y vio lo que estaba pasando
- ¿Qué ocurre?
- Ah, hola Chichi, mi hermana se ha desmayado y tiene esta mordedura en su mano, sospecho que pudo ser una serpiente. – cuando Kakarot le dijo eso, Chichi salió fuera de la casa, él se sorprendió porque no sabía que iba a hacer. Al momento Chichi volvió a entrar y le pidió a él que la ayudara.
- Ayúdame, rápido, hay que actuar ya.
- Vale, pero ¿qué vas a hacer?
- Tú mira y calla
Chichi se dispuso a hacer que el veneno saliera por los dos agujeritos provocados por los dientes de la serpiente, cuando vio que ya no había ni rastro del veneno le puso a Ann dentro de la herida unas hierbas que había cerca de la casa que servían para curar la herida y desinfectar.
Ann pasó todo el día durmiendo, al principio tenía mucha fiebre, pero cuando actúo Chichi le fue bajando progresivamente. Ya era otra vez de noche y se despertó de golpe.
- Eh, ¿hola? ¿Bulma? ¿hermanito? – Estaba desorientada, no se acordaba de lo que había pasado.
- Ah, hola ¿cómo te encuentras? ¿estás bien? – dijo Bulma contenta de que su amiga se hubiera despertado
- Sí, estoy mejor, gracias pero ¿qué me pasó? ¿Me desmaye?
- Sí, cuando cogiste las bolas te desmayaste, por lo visto te mordió una serpiente y si no fuera por Chichi a lo mejor hubieras muerto.
- Ufff menos mal, por cierto ¿dónde está? Le quiero dar las gracias
- Salió un rato con tu hermano a tomar el aire.
- Ah, vale, entonces ¿qué estrellas tienen las bolas?
- Son las bolas de tres y seis estrellas. Pero ahora no te preocupes por eso y descansa, te traeré algo de comida.
- Vale, gracias.
Por suerte había sido un susto, pero debía andar con más cuidado, por poco se muere y si hubiera pasado eso a Vegeta le habría dado algo. Ahora ya tenían tres bolas mágicas, ya sólo les quedaban cuatro.
Mientras tanto en la base de Freezer, éste está reunido con Zarbon y Dodoria.
- ¿Tenéis novedades o no?
- Sí, Lord Freezer, parece que Vegeta se comunica casi todos los días con alguien pero no sabemos con quien todavía.
- Averiguarlo cueste lo que cueste, a lo mejor tiene aliados y si lo son, podría usarlos para atacarnos. Quiero resultados enseguida.
- Sí, amo
- Fuera de mi vista los dos.
Cuando Freezer se quedó solo, hizo pasar a una figura, que era de su total confianza, más que Dodoria y Zarbon juntos.
- ¿Alguna novedad que deba saber?
- No, señor Freezer, ninguna novedad.
- Muy bien, quiero que vigiles a la princesa, si Vegeta se cree que no sabía nada de que su querida hermana estaba viva es que es muy ingenuo.
- Por supuesto amo, así lo haré
- Confío plenamente en ti…jejeje – dijo Freezer con una sonrisa diabólica a la extraña figura con la que hablaba.
Continuara…
Aquí va el capítulo que os debía del fin de semana pasado que no pude subir, intentaré subir el domingo a ver si me da tiempo porque con los estudios estoy hasta arriba.
¿Quién creéis que será la figura con la que Freezer estaba hablando?; ¿Dodoria y Zarbon descubrirán lo que hace Vegeta todas las noches? Lo veremos en el siguiente capítulo, abrazos a todos.
