Advertencia: Lemon, lenguaje vulgar y contenido sexual.

Empiezan los problemas de verdad

Ann no fue capaz de dormir en toda la noche pensando en la nueva situación: Ahora se había incorporado Sergio en el viaje, el chico del que se había enamorado, con el que se dio el primer beso de verdad (para ella), tenía una mezcla de sentimientos que no sabía hacia dónde tirar ni que actitud tomar. Eran las 8 de la mañana, a esa hora todavía no había nadie levantado y ya que no era capaz de dormir ni 10 minutos decidió salir a entrenar un rato antes de desayunar. Bajo las escaleras y vio que no había nadie en el salón.

"Deben estar durmiendo todavía" pensó Ann. Abrió la puerta de la casa-capsula y se llevó un susto al ver que Sergio estaba sentado en el suelo con los ojos cerrados, supuso que estaría meditando aunque le extraño esa acción de él ya que no le pegaba nada. No quería decirle nada pero, sólo por ser educada, le habló.

- Hola, buenos días – dijo Ann intentando mantener el tono de su voz de manera neutra.

- Ah, hola Ann, buenos días, no te había visto – dijo Sergio contento ya que quería intentar un acercamiento con ella.

- ¿Qué haces despierto a esta hora? Es muy temprano todavía.

- Ya, es que no podía dormir más después de lo de ayer. ¿cómo estás? ¿has dormido bien?

- No he dormido en toda la noche pensando en lo de ayer

- De verdad Ann, no tenía otra opción, siento haberte hecho daño. – Sergio realmente estaba enamorado de la hermana de Vegeta, pero tenía que obedecer las órdenes del emperador sino quería morir en el intento, tenía que encontrar la forma de no perder a su amada y por otro lado, conseguir que Freezer no descubriera a Ann ni nada referido a ella, lo que aún no comprendía es porqué tenía tanto interés en descubrir todo lo que pudiera de ella, entre otras cosas su paradero.

- Ya hablaremos de ese tema, ahora voy a entrenar un poco, si me disculpas…- Ann se alejó de Sergio, no quería estar cerca de él, tenía que mostrar el orgullo que caracterizaba a una saiyan de la realeza como le decía su hermano. De esa forma, se alejó bastante de la casa para poder entrenar un poco y de paso descargar tensión acumulada.

Mientras tanto en el interior de la casa, concretamente en la habitación de nuestra peliazul favorita, estaba en su cama durmiendo, estaba relajada y tranquila. De repente, se despierta alterada ya que oye un sonido proveniente de su rastreador, lo coge, lo pone en la oreja y contesta.

- Eh, ¿hola? – contesta Bulma medio dormida

- ¿Bulma? ¿Qué pasa? ¿estás medio dormida? – dijo Vegeta medio malhumorado

- Hola Vegeta, cariño, me acabó de despertar, ayer tuve un día complicado y no dormí demasiado, ¿y tú? ¿qué tal? Qué raro que me llames tan temprano. – dijo Bulma extrañada de que Vegeta la llamara tan temprano, normalmente la llamaba por la noche así de paso "jugaban" un poco.

- Hmp… ¿qué pasa no puedo llamar a mi mujer cuando yo quiera? O es que estás haciendo algo que no debes, eh? – Vegeta, realmente, quería aprovechar que estaba en un planeta desierto para poder hablar con ella tranquilamente y como solían hacer antes de que empezara a sospechar que lo espiaban en la base y se lo ocurrió llamarla para hablar con ella, le fastidiaba que ella se pusiera pesada poniendo en duda todo lo que él hacía.

- No, cielo, para nada, solo que me extraña que me llames de mañana, nada más. Olvídalo por favor, bueno entonces, ¿estás en la base?

- No, estoy en un planeta desierto para poder entrenar tranquilamente, en la base no consigo hacer grandes progresos y necesito hacerlos si quiero vencer a Freezer.

- Ya lo sé pero no quiero que te exijas tanto, a ver si te va a pasar algo – le dijo Bulma preocupada

- Tranquila mujer, soy un hombre muy fuerte, no hay nadie que pueda hacerme sombra. Escucha te llamo por la noche y así jugamos un poquito que hace tiempo que no hacemos nada – realmente a Vegeta la abstinencia le estaba costando mucho ya que la única forma que encontraba para poder "relajarse" era haciendo jueguecitos con Bulma ya que por nada del mundo iría con otra mujer ahora que tenía pareja, ni ahora ni nunca.

- Está bien mi amor, esta noche quedamos, te amo – contestó Bulma con mucho ímpetu e ilusión porque la verdad es que también ella tenía muchas ganas de estar con él.

- Hmp… yo también – en ese momento, Vegeta cortó la comunicación y se dispuso a entrenar. Antes de coger la nave e irse, había cogido algunas reservas de comida y bebida para poder subsistir los días que iba a estar entrenando en ese planeta lejano, ahora mismo tenía que centrarse en entrenar duramente.

Bulma estaba radiante de felicidad, había hablado con Vegeta y por la noche iban a volver a hablar y algo más, estaba muy contenta. Pero de repente paró ya que se fijó que ya eran las nueve de la mañana y que debía levantarse ya que le tocaba a ella preparar el desayuno, se dirigió a la ducha, se vistió y bajó hacia la cocina. Detrás de ella, Yamcha la estaba siguiendo sigilosamente ya que había escuchado la conversación que tuvo su exnovia en su cuarto y le daba mucha rabia, sobre todo en la parte que escuchó que iba a suceder por la noche y tenía que hacer algo si quería recuperarla y que volvieran a estar juntos, cuando llegó a la cocina vio que estaba radiante y más hermosa que de costumbre.

"Supongo que le influye el haber hablado con ese tipo, tengo que hacer algo para que vuelva a ser mi novia" pensó Yamcha.

Cuando Bulma se dio la vuelta, vio que su exnovio estaba en la puerta de la cocina mirándola fijamente y se sintió incomoda por la situación.

- Ah, estabas ahí, buenos días.

- Buenos días Bulma, estaba pensando en si te apetece salir a pasear esta noche

- Ah, eh, pues lo siento pero esta noche tengo planes, no puedo, lo siento de verdad.

- Vale.

En ese momento, entraban en la cocina Kakarot y Chichi que, desde lo que pasó el día anterior, habían decidido compartir habitación, sólo dormir de momento porque ella quería reservarse hasta que ellos se casaran.

- Hola Bulma, huele delicioso, por cierto, ¿sabes dónde está mi hermana?

- No, supongo que saldría a entrenar como hace a veces, ¿quieres que la llame?

- No, no te preocupes, iré yo a buscarla. Chichi vengo enseguida.

- Vale, no tardes. Bulma ¿quieres que te ayude? – preguntó Chichi muy cordialmente

- Vale, ocúpate de los zumos.

Así las dos mujeres se pusieron manos a la obra con el desayuno, mientras Kakarot iba a buscar a su hermanita, después de lo que pasó el día anterior no quería que estuviera sola. Estuvo durante 10-15 minutos volando por los alrededores buscándola a ver si la encontraba.

"Sí, que se fue lejos, ¿dónde estará?" pensó Kakarot. Hasta que se dio cuenta de que su hermana estaba echada en el suelo cerca de un río, bajó rápidamente y se acercó por si le había pasado algo.

- Ann, ¿estás bien? Contéstame por favor – Kakarot estaba realmente asustado.

- Eh! Ah, hola hermanito, sí, estoy bien, no te preocupes.

- ¿Qué hacías tumbada en el suelo? ¿quieres matarme de un susto o que?

- Lo siento hermanito, cuando pare de entrenar estaba muy cansada y decidí echarme para descansar un poco pero me quedé dormida. ¿Pasa algo?

- No, no pasa nada, pero Bulma está haciendo el desayuno y venía a buscarte para eso, además luego ella y yo tenemos que ir a buscar la bola mágica que no pudiste coger ayer.

- Yo también quiero ir con vosotros.

- De eso nada, te quedas en casa, no quiero que vuelvas a tener otro accidente como te pasó ayer, ¿entendido?

- Vale, está bien, me quedaré en casa - A Ann no le gustaba nada que le dieran órdenes pero como él es el mayor no le quedaba otra opción.

Los se dirigieron hacia la casa para desayunar tranquilamente. El desayuno transcurrió muy tranquilo, sin ningún altercado. Ann se quedó como le dijo su hermano, así que se puso a limpiar la cocina, Chichi se fue afuera para entrenar, Bulma y Kakarot se dirigían hacia la montaña donde estaba la bola mágica, Yamcha estaba en su cuarto pensando en qué podía hacer con Bulma, cómo podía reconquistarla, en aquel momento se acordó de que la había oído hablar por la mañana en su cuarto así que se dirigió hacia allí para ver si encontraba algo, rebusco y rebusco pero no encontró nada que le llamara la atención, hasta que en su mesilla de noche divisó una foto enmarcada donde aparecía ella con un bonito vestido blanco, corto por la rodilla y sin tirantes con el pelo suelto y no demasiado largo.

"Realmente es preciosa, es la chica más linda de todas, me da rabia que ya no sea mi novia, sé que también no debí haber hecho lo que hice pero soy un hombre y no satisfacía mis necesidades físicas, no me puede culpar por eso" pensó Yamcha. Salió del cuarto de su exnovia y se encerró en su cuarto. Cuando entró se dirigió al cuarto de baño para darse una ducha fría y de pasó aliviarse a sí mismo.

En otra parte del bosque, Sergio estaba apartado intentando pensar en cómo se iba a acercar a Ann, ya no sólo por la misión de Freezer, sino porque quería arreglar las cosas con ella pero se lo iba a poner muy difícil porque no quería verlo, de repente, le sonó el rastreador que portaba consigo mismo y contestó.

- ¿Quién es? – preguntó Sergio, aunque era una pregunta un poco absurda porque sólo había una persona con la que hablaba a través del aparato.

- Humm… Soy yo, ¿hay alguna novedad?

- Ah, amo perdón no lo reconocía, no, de momento no hay novedad alguna.

- Ya sabes cuál es tu misión: tienes que encontrar a la princesa y cuando lo hayas hecho la traes a mi presencia, eso sí, viva, ni se te ocurra matarla, ¿entendido?

- Sí, amo – y se cortó la comunicación. No sabía si había hecho bien mintiendo a Freezer de esa manera, pero luego pensó en que de momento no iba a decirle nada porque Ann le importaba de verdad, aunque no iba a poder engañarlo por mucho tiempo. Eso es lo que pensaba él, lo que Sergio no sabía es que los rastreadores llevan un chip de localización que podía localizar a la persona que llevara el rastreador. Freezer estuvo todo el tiempo triangulando su posición, precisamente para evitar que le mintiera.

- Jejeje pronto sabré si me dices la verdad – dijo Freezer con una sonrisa maligna en su rostro.

La noche había llegado, el día transcurrió sin ningún percance así que tuvieron el día muy tranquilo, por fin ya tenían la quinta bola mágica, ya sólo quedaban dos más y podrían pedir un deseo para ayudar a Vegeta, Bulma estaba muy contenta por los avances que habían hecho y también ansiosa de que su amado príncipe la llamara. Ella ya estaba en su cuarto esperando a que el rastreador emitiera el típico sonido para poder contestarle y no hacerle esperar ya que no quería enfadarlo.

La medianoche había llegado y Bulma aún no tenía noticias de Vegeta, no la había llamado. Estaba empezando a enfadarse, al no recibir respuesta decidió echarse a dormir ya vería lo que haría con él cuando le llamara, pero antes de que se quedara dormida, el rastreador sonó. Se incorporó rápidamente en la cama, lo cogió y lo puso en la oreja.

- Hola – dijo Bulma con tono enfadada.

- Hola, ¿qué? ¿ya estás enfadada? – dijo Vegeta queriendo enfadarla ya que a él le gustaba discutir con ella pero hasta un cierto límite.

- ¿Se puede saber por qué llamas tan tarde? Habíamos quedado en que hablaríamos y eso por la noche

- Y es de noche todavía, yo no te dije a qué hora iba a llamarte además que yo tengo cosas que hacer y lo sabes Bulma

- Encima que te espero para poder hablar con mi novio, desagradecido – Bulma estaba exagerando un poco, es verdad que Vegeta no le había dicho a qué hora iba a llamarla pero también es cierto que él sabe las horas a las que puede llamarla sin problema.

- Bueno no te enfades, no quiero discutir no me apetece, en estos momentos me apetece otra cosa… jijiji – dijo Vegeta pícaramente dándole entender a Bulma lo que quería hacer esa noche. Dime ¿qué llevas puesto?

- Pues… llevo un camisón corto de color blanco que me transparenta un poquito jijiji – dijo Bulma sabiendo que diciéndole eso y con un cierto tono de voz iba a excitar a Vegeta.

- Hummm… que pena no estar ahí contigo para arrancártelo con los dientes

- Sí, verdad, me encantaría que estuvieras aquí conmigo como en aquella semana, comiéndonos a besos y tú encima de mí haciéndome tuya – Bulma estaba empezando a excitarse ella también con lo que le estaba diciendo a Vegeta, los dos estaban en un punto de excitación alto.

- Me pones muchísimo bulmaaaa… - Vegeta estaba excitadísimo y estaba llegando al clímax.

- Y tú a mí también, Vegeta, aaaahhhh, más Vegeta, más – dijo Bulma llegando al mismo nivel que el príncipe.

Así estuvieron los dos toda la noche, amándose en la distancia, ya que no podían de otra forma, conectados a través de los rastreadores, hasta que pudieran verse en persona o estar juntos no tenían otra forma.

- Te amo Vegeta, no lo olvides mi príncipe. – dijo Bulma en tono agotado ya que había tenido una noche intensa con su príncipe.

- Yo también Bulma, tengo que dejarte, debo descansar para entrenar mañana. Te llamaré pronto – dijo Vegeta en tono cansado ya que todo había sido intenso.

- Vale, adiós Vegeta.

- Adiós mujer

Cortaron la comunicación y los dos estaban pensando lo mismo en ese momento, que tenían muchas ganas de estar juntos pero sabían que era peligroso, Freezer andaba vigilante por cualquier movimiento sospechoso y no podía cometer errores.

"A partir de mañana, entrenamiento intensivo, tengo que transformarme en superguerrero, debo hacerlo por ellas" pensó Vegeta decidido.

"Echó tanto de menos a Vegeta, quiero estar con él, es demasiado tiempo separados, tengo miedo a que le pase algo" después de cortar la comunicación, Bulma estuvo pensando en toda la situación y de repente se puso a llorar, aunque estaban cerca de conseguir las siete bolas mágicas, no sabía cuánto iba a poder aguantar todo esto.

"Tengo que ser fuerte por él, por nosotros, mañana retomaremos el viaje y conseguiremos nuestro objetivo. Sé que lo haremos" pensó Bulma orgullosa y decidida a no rendirse, tal y como era ella.

En el Planeta Freezer…

Freezer había descubierto que probablemente Sergio le estaba ocultando información, ya que estaba haciendo el seguimiento del rastreador y aunque tenía unas coordenadas establecidas de dónde estaba, tenía que mandar a alguien para asegurarse de que no le estaba traicionando.

"Nunca dudo de mis sospechas, la intuición me dice que ese crío encontró a la princesa y eso lo sabré pronto" pensó el emperador.

- Zarbon, Dodoria, venir, es una orden! – gritó Freezer y al instante ya estaban ambos frente a su amo

- Preparar una patrulla de reconocimiento, los mandaréis a estas coordenadas y decirles que sólo vigilen y que me informen.

- Sí, amo, enseguida – dijo Zarbon dirigiéndose a preparar las naves y los guerreros, Dodoria había ido con su compañero.

Continuara…

Otro capítulo más… En primer lugar quiero disculparme por cómo ha salido el lemon de VxB es que como aún no sé cómo hacerlo porque no sé si se puede hacer muy específico o no, por eso lo hice tan light, por eso pido disculpas.

Varios frentes abiertos: Freezer sospecha de Sergio y manda a sus soldados para vigilarlo, Vegeta aún no sabe cómo convertirse en superguerrero y no tiene mucho tiempo, parece que lo único positivo es la búsqueda de las bolas mágicas que ya les quedan pocas. ¿Qué creeis que sucederá? ¿Vegeta lograra convertirse al final? ¿Descubrirán los soldados a la princesa? Saludos a todos.