La noticia

Kakarot estaba desesperado, su hermano no aparecía y se temía lo peor. Estaba llegando a la casa capsula para avisar a Bulma y los demás antes de ir a su propia casa a decírselo a sus padres.

"Mi padre me va a matar, me dijo que la cuidara y protegiera y no lo cumplí…" pensó Kakarot desesperado, triste, enfadado, rabioso… tenía un cumulo de sentimientos por no haber encontrado a su hermana y temerse lo peor.

"¿Y qué va a pasar con Vegeta? De eso que se encargue Bulma de decírselo ya que es su pareja, porque si no seguro que me mataría sin pensarlo dos veces…"

Mientras pensaba esto, ya estaba en la puerta de la casa capsula, entró sin perder tiempo y fue al cuarto de Bulma. Cuando llegó abrió de par en par la puerta provocando que Bulma se asustara por el ruido que había hecho él al abrirla.

- ¿Se puede saber qué haces Kakarot? Estaba durmiendo

- Lo siento, ha ocurrido algo terrible

- ¿Qué ha pasado? No me asustes

- Mi hermana ha desaparecido, no sé dónde está lo único que encontré es el collar que siempre lleva encima y un charco de sangre, me temo lo peor. – Bulma al escuchar eso se quedó petrificada porque, al principio pensó que era una mentira de Kakarot, pero al fijarse en su mirada comprendió que no era mentira que era verdad, una noticia realmente horrible.

- Vale Kakarot tranquilo, vamos a estar en calma y pensar, ¿la has buscado por todas partes?

- Sí, ya no sé ni dónde mirar ni que hacer, tengo que ir a casa a decírselo a mis padres. Mi padre me va a matar con lo que quiere a Ann.

- Espera, vamos a agotar todas las posibilidades antes de decirle nada a nadie incluido a Vegeta, ya sabes que se pondría frenético si se entera que Ann ha desaparecido. A ver… ¿has buscado a Sergio? A lo mejor sabe algo…

- No, no se me había ocurrido. Voy a ver si lo encuentro.

- Vale yo miraré alguna forma de localizar a Ann.

Kakarot sale volando buscando el ki de Sergio a ver si lo daba localizado a él, mientras que Bulma iba a comprobar si detectaba alguna señal de su amiga ya que después del accidente que había sufrido días anteriores, Bulma le había instalado un pequeño localizador en su reloj, Ann no sabía que lo tenía porque si se llegaba a enterar se enfadaría, así que era el momento de ponerlo a prueba.

Saco de la caja de capsulas un pequeño laboratorio portátil que siempre llevaba encima, ya que siempre se le ocurría alguna idea y tenía que tenerlo a mano, introdujo las claves para activar el localizador y ahora solo tenía que esperar a ver si daba alguna señal. Esperó y esperó hasta que parecía que empezaba a emitir una pequeña señal, bastante débil por lo que sospechó que estaba en una distancia bastante alejada incluso se dio cuenta de que estaba fuera de la atmosfera, pero para la mala suerte de Bulma, cuando quiso escribir las coordenadas de dónde se encontraba la señal desapareció. No pudo hacer muy potente el localizador porque tenía un límite, lo que ahora estaba segura es que su amiga no estaba en el planeta por lo que la hipótesis de que pudiera haber sido secuestrada es más que probable. A ver cómo se lo decía a Kakarot, le iba a dar un ataque.

Pasó bastante tiempo y Kakarot volvió a la casa capsula junto a Bulma que aún seguía en su laboratorio no se dio cuenta de que él había vuelto y cuando se fijó se asustó bastante.

- Desde luego no consigues entrar como una persona normal, ¿o qué? – dijo Bulma enfadada

- Je je je por si no te has dado cuenta no soy una persona normal, soy un saiyan.

- Déjate de bromas, ¿lo has encontrado?

- No lo he encontrado por ningún sitio, es como si se lo hubiera tragado la tierra.

- Pues yo sí tengo noticias, verás después de que Ann sufriera aquel accidente, decidí colocarle un localizador en su reloj por precaución, no lo había probado hasta hace un rato. Cuando lo conecte, vi que se detectaba su señal fuera de la atmosfera de la Tierra pero después de la señal desapareció, lo que se deduce con eso que alguien la ha secuestrado y se ha ido del planeta con ella. – al escuchar esto, Kakarot quedó en blanco, nunca pensó que pasaría nada. Su padre le había dicho repetidas veces que un día podría pasar y que había que tomar todas las precauciones posibles pero nunca le había hecho caso porque pensaba que exageraba, pues al final… ocurrió.

- Hay que mantener la cabeza fría, no me quedara más remedio que decírselo a mis padres, tengo que ir con ellos. Bulma ya que Vegeta es tu pareja deberías decírselo tú, si se lo digo yo, me matara sin pestañear.

- Vale, yo me encargaré de Vegeta, cuando hables con tus padres les dices que vengan aquí a ver que podemos hacer y por supuesto, de momento es mejor suspender la búsqueda de la última bola mágica, creo que es más importante salvar a tu hermana que eso, aunque lo siento mucho por Vegeta pero seguro que él querría que fuera así.

- Yo también lo creo, bueno me voy, volveré pronto.

- Muy bien, ten cuidado. – Kakarot se dirigió volando a casa de sus padres, mientras Bulma estaba pensando en la forma de cómo comunicarse con Vegeta ya que siempre la había dicho que sería él quien la iba a llamar siempre y no ella a él, así que como no se le ocurriera algo pronto, tendría que esperar y el problema que no sabía cuánto.

En el espacio…

Una nave espacial se dirigía hacia la base de Freezer, en su interior había tres guardias de su total confianza y en una celda, encerrados estaban Sergio y Ann. La pareja no se había dirigido la palabra desde la captura, por un lado, Ann no quería ni ver a Sergio ni en pintura no es que tuviera un gran sentimiento de odio hacia él pero lo que era cierto es que si pudiera le daría una paliza por la traición, por otro lado, Sergio estaba pensando en todo lo que había ocurrido: la emboscada, la captura de su amada, el odio que seguramente sentiría ella hacia él, en un montón de situaciones que nunca pensó que ocurrirían.

De un momento a otro la celda se abrió e ingresó uno de los soldados de Freezer.

- En dos días llegaremos a la base, así podrás explicarle al gran Freezer que es lo que has hecho durante todo este tiempo, en vez de cumplir sus órdenes te dejaste liar por esta saiyan, jajajaja que estúpido eres

- No la llames así gusano, si pudiera te daría una paliza ahora mismo

- Y aunque pudieras, cualquiera de nosotros te ganaríamos sin ningún esfuerzo, aunque hayas sido entrenado igual que los demás, sólo eres un simple humano. No lo olvides jajaja disfrutar del viaje

- No te vayas, vuelve – gritó Sergio pero ya era tarde, ya se había ido. Cuando giró la cara se dio cuenta de que Ann le estaba viendo con ojos curiosos, él interpretó su mirada de tal forma que pensó que ella no sabía el motivo por el cual la defendió en ese momento si su objetivo era llevarla ante Freezer.

Ann se puso a pensar para sí misma que tendría que haber entrenado más duramente como le decía su padre, pero tampoco pensaba encontrarse en esta situación, tendría que buscar la forma de salir adelante como fuera ya que no sabía si su hermano Vegeta se enteraría a tiempo, ahora es cuando lo echaba más de menos, siempre lo añoraba pero en ese momento que necesitaba su protección, su cariño y tener a su hermano mayor con ella, Vegeta no era para nada afectuoso, más bien todo lo contrario, pero sabía que en el fondo la quería mucho.

"Espero que mis padres y mis hermanos vengan a por mí, porque no creo que pueda con Freezer yo sola, debía hacerle caso a mi padre y haber entrenado como hacía él…por favor… encontrarme, quiero volver a casa…" pensó muy triste la princesa, normalmente ella era tan fuerte como su hermano mayor, pero en esos momentos se sentía indefensa porque no sabía lo que le podía esperar ni cómo saldría de esa situación.

En otra parte del espacio, Vegeta estaba en su capsula espacial, estaba a menos distancia que la nave donde estaba secuestrada su hermana, como ya estaba harto de no recibir noticias de la base decidió llamar. Tuvo que llamar más de una vez porque ni Nappa ni Raditz contestaban, hasta que uno de los dos respondió.

- ¿Nappa? ¿Raditz?

- Hola Vegeta

- Nappa, ¿se puede saber por qué no os habéis puesto en contacto conmigo?

- No te enfades Vegeta, no lo hemos hecho porque no ha pasado nada en la base y dijiste que te avisáramos si pasaba algo

- Hmp… me extraña que no haya pasado nada, espero que no me estéis ocultando algo.

- No, tranquilo Vegeta, no estamos ocultando nada, por cierto, ¿dónde estás?

- Estoy en la nave volviendo a la base

- Está bien, te esperamos aquí

- Hmp – y Vegeta cortó la comunicación, la verdad era que no se creía ni una palabra de lo que le dijo Nappa por la sencilla razón de que había notado en su tono de voz algo distinto a lo que estaba acostumbrado, pronto llegaría y se enteraría de lo que estaba pasando.

En la base de Freezer, dos saiyans se encuentran en la sala común hablando.

- Creo que se te notó en la voz que algo le estabas ocultando Nappa – dijo Raditz

- Espero que no se diera cuenta, si se entera de lo que está sucediendo nos mataría a los dos sin contemplaciones y tú lo sabes.

- Ya lo sé, pero Vegeta tendrá que enterarse tarde o temprano ¿no?

- Ya, pero bueno ya veremos qué sucederá cuando él llegue.

Los dos saiyans habían recibido una noticia que a Vegeta no le haría ninguna gracia ya que la noticia le afectaría directamente, no a él, no a su integridad física pero sí que le afectaría a nivel emocional.

- Tenemos que estar preparados para cualquier cosa. Creo que se avecina la guerra.

- Probablemente, intentaré contactar con mis padres y mi hermano a ver si saben algo ellos – dijo Raditz dirigiéndose a su cuarto para poder hablar con ellos.

En la Tierra…

Kakarot había llegado a su casa, estaba aterrorizado por cómo se lo tomaría su padre y no digamos ya su madre que estaría atacada de los nervios ya que, aunque no fuera su hija de sangre, él sabía que era la niña de sus ojos.

- ¿Papá? ¿Mamá? ¿dónde estáis? – Kakarot los llamó sin éxito, supuso donde estarían a esas horas y se dirigió con sumo cuidado a la habitación de ellos. Puso la oreja en la puerta por si oía ruidos ya que, por experiencia sabía, que era mejor asegurarse ya que no quería pillar a sus padres en situaciones "muy íntimas" como ya había pasado alguna vez. Al no oír nada, se dispuso a abrir la puerta y los encontró durmiendo en la cama matrimonial tan tranquilamente.

- Papá despierta, papá tengo que hablar contigo – Bardock estaba profundamente dormido pero cuando le pareció escuchar la voz de su hijo mayor, se despertó poco a poco.

- Kakarot… ¿qué haces aquí?

- Ven conmigo al salón, tenemos que hablar – y así los dos se dirigieron al salón para hablar, Bardock estaba muerto de sueño ya que desde sus hijos se habían ido de viaje él y su mujer no habían parado de demostrarse su amor de manera carnal y estaba agotado, la edad no perdona ni siquiera a los saiyans.

- Bien, ¿de qué quieres hablar?

- Verás papá… lo que te voy a decir es muy serio así que por favor no te alteres porque no lo pude evitar… no sabía que pasaría.

- Kakarot sabes que tengo muy poca paciencia, así que habla o te arranco la lengua

- Ehhh, está bien…verás…es que… Ann ha desaparecido – Bardock al escuchar eso se le congeló el corazón, no se lo podía creer, la niña de sus ojos había desaparecido, no sabía cómo reaccionar, así que antes de mostrar un cabreo muy grande pensó que podía ser una broma de su hijo.

- Kakarot sabes que no me gustan las bromas y menos de este estilo, así que por favor, dime que era una broma y no lo tendré en cuenta – él esperaba que su hijo le dijera que sí que era una mentira, pero el rostro de Kakarot mostraba lo contrario que era muy en serio lo que estaba diciendo.

- Esto no puede pasar… PERO NO TE DIJE QUE LA VIGILARAS… QUE LA PROTEGIERAS…CLARO COMO PASAS AHORA MÁS TIEMPO CON ESA HUMANA QUE CON TU HERMANA, PASÓ LO QUE PASÓ… - estaba furiosísimo, su hijo le hizo prometer que la protegería a toda costa pero no pudo ser.

- Papá no fue mi culpa, por favor, cálmate, no sabíamos que pasaría esto – Kakarot estaba muy disgustado porque su padre le echara la culpa de todo. Bardock se dio cuenta de lo cruel que había sido con su hijo, se acercó y le dio un abrazo.

- Lo siento hijo, no debí decirte eso, perdóname. A ver mantengamos la calma, ¿cuándo la viste por última vez?

- Pues… ahora mismo no me acuerdo… lo último que sé de ella es que había ido a pescar un pez para la cena y como vi que tardaba, salí a buscarla pero nada más.

- Vale, despertaré a tu madre

- Está bien

Bardock fue en busca de su mujer para ver cómo podían arreglar la situación, en un momento el rastreador de su padre empezó a sonar, Kakarot estaba dudando de sí contestar o no así que se decidió a hacerlo.

- ¿Hola? – preguntó Kakarot

- Hermano… ¿eres tú?

- Sí, Raditz soy yo

- ¿Dónde está papá?

- Ha ido a buscar a mamá, ha pasado algo terrible

- ¿Qué ha ocurrido?

- Ann ha desaparecido, no sabemos dónde está

- Pues creo que yo podría tener esa respuesta hermano

- ¿Qué? ¿A qué te refieres?

- Nappa y yo escuchamos aquí en la base un rumor de que la princesa saiyan había sido encontrada y que ya la habían capturado, al principio pensamos que sólo serían habladurías, pero creo que no es así y por lo que me acabas de decir se confirma lo peor.

- ¿Vegeta sabe algo?

- Todavía no, estaba entrenando en un planeta lejano, ahora está en una nave viniendo hacia la base.

- ¿Qué vamos a hacer?

- A ver tranquilo, Nappa y yo intentaremos averiguar todo lo que podamos, tú mientras tanto dile a papá lo que te acabo de decir, si sabemos algo nuevo os lo diremos.

- Está bien

- Hasta pronto

- Adiós Raditz.

Los peores temores de Kakarot habían sido confirmados: Freezer había capturado a su hermana. ¿Qué podrían hacer para salvarla? ¿Cómo llegarían hasta la base? ¿Cómo se lo iban a decir a Vegeta?

Continuara…

Aquí os dejo otro capítulo más, lo subo ahora siendo viernes porque este finde estaré totalmente ocupada y así ya no os dejo con la intriga. Espero que os guste. Deseo leer vuestros reviews.

Esperaré con ansias el nuevo capítulo de DBS, espero que a Vegeta no le pase nada... pobre de Akira Toriyama jejeje. ;)