Frente a Freezer parte II

SORPRESA! OTRO CAPÍTULO ANTES DE TIEMPO! Espero que os guste, ya vi el nuevo capítulo de DBS, casi me echó a llorar después de ver lo que le pasó a Mirai Trunks… L L

La princesa saiyan tenía que ser fuerte, tenía que saber cómo sobrellevar esta nueva situación aunque nunca se hubiera enfrentado a nada parecido. De un momento a otro digirió la mirada hacia la celda de al lado, donde estaba Sergio, no sabe porque se puso a pensar en él de repente, quería saber si él estaba bien, si le pasaba algo porque no había escuchado su voz desde hace varios días y empezaba a preocuparse aunque le costara, en el fondo, ella aún seguía queriéndolo muchísimo, se sentía traicionada y dolida pero el amor que sentía por él no se podría difuminar de un día para otro, lo que no estaba segura es si podría perdonarle algún día, eso seguro.

En medio de sus pensamientos, escuchó un fuerte estruendo que la hizo asustarse y se dio cuenta de lo que pasaba. Un soldado había entrado en la estancia y se dirigía hacia la celda de Sergio, vio como lo sacaban de allí, se imaginaba a dónde iría o a lo mejor estaba equivocada.

"¿Lo llevarán ante Freezer? O ¿puede que fuera un paripé de tenerlo encerrado como un prisionero más y ahora lo dejan en libertad?" pensaba Ann, en parte su presentimiento era cierto, en parte.

Sergio se dio cuenta de a dónde lo estaban llevando: iba a ver a Freezer. Se podía imaginar lo que le esperaba pero rezaba para que, de momento, guardara sus ansias de venganza para otra ocasión. Para cuando se dio cuenta, ya habían llegado a la sala donde estaba el emperador.

- Majestad, ya estamos aquí. Aquí tiene al prisionero.

- Hum… hacerlo pasar y largaos – ordenó Freezer de muy mal humor

- Sí, señor – los soldados dejaron a Sergio allí y se retiraron de inmediato, no quería estar allí solo con él, pero no podía hacer otra cosa.

- Supongo que me debes una explicación, ¿no? – dijo Freezer esperando a que Sergio empezara su relato

- … - él permanecía en silencio, no quería decirle nada.

- ¿No vas a hablar? – a Freezer se le estaba agotando la paciencia, estaba acostumbrado a que cuando ordenaba algo se le obedeciera en el momento, pero parece ser que Sergio le estaba desafiando.

- … - seguía sin dirigirle la palabra, no pensaba decirle nada. Como Freezer vio que no iba a abrir la boca, decidió darle una lección. Se acercó a él, lo cogió del cuello haciendo presión como si estuviera ahogándolo.

- ¿Vas a empezar a hablar o tengo que hacer daño a lo que más quieres? Jejeje – sonrió maliciosamente haciendo referencia a que haría daño a la persona que él más amaba en el mundo.

- No pienso decirte nada, Freezer… - dijo Sergio con mucha dificultad ya que no podía respirar muy bien y le costaba articular palabra.

- Vaya, veo que no te ha comida la lengua los ratones jaajaj – al decir esto, Freezer lo soltó de golpe haciendo que al caer, Sergio se hiciera daño en las costillas, no se rompió ninguna pero se hizo bastante daño. Estaba intentando recuperarse cuando el emperador, de repente, le dio una patada en el estómago.

- Te daré una buena paliza por haberme traicionado, te haré sufrir, pero aún no te mataré… tengo otros planes para ti je je je – dijo maliciosamente Freezer.

Estuvo bastante rato pegando a Sergio hasta que se cansó y ordenó que lo devolvieran a la celda donde estaba, tenía golpes y moratones por todas partes, tenía fracturado el brazo izquierdo y una costilla rota, él ya sabía lo duro que era Freezer imponiendo esos castigos porque no era la primera vez que lo sometía a esas torturas solo que nunca había sido tan duro, pero también era lógico pensar que podía ser así, después de todo no había obedecido las órdenes de Freezer aunque le desobedeció porque había sucedido algo que él nunca se hubiera esperado: enamorarse. Por eso no le importaba recibir esas palizas si con eso calmaba la sed de venganza del emperador y dejaba en paz a Ann, por ahora.

En otra parte de la base, Vegeta estaba atacado de los nervios, gritando a sus camaradas.

- ¿Dónde está? ¿dónde puede estar? – estaba a punto de destruir la base entera sino conseguía noticias de su hermana o por lo menos alguna pista que le ayudara a localizarla para poder ir por ella.

- Tranquilo Vegeta, tenemos que mantenernos fríos poniéndote así no conseguirás nada – dijo Nappa

- Cierra la boca, tú no eres quien para decirme nada. Los dos sois escoria en vez de estar ayudándome, hacéis de psicólogos. – si seguía en ese estado iba a hacer que las venas de su frente explotaran.

- Vale, vale… tranquilo – Nappa ya no sabía cómo controlar a Vegeta después de todo ya no era un niño pequeño el cual se le podría gritar o darle una palmada en el trasero para castigarlo.

- Ya sé, llamaré a mis padres para ver si saben algo… después de todo, tu hermana se crio con ellos – sugirió Raditz

- ¿Y? ¿a qué esperas? HAZLO – ordenó Vegeta

Mientras tanto en el Planeta Tierra, Bulma estaba haciendo las comprobaciones de las correspondientes capsulas espaciales que Bardock ocultó durante tantos años, después de no haberlas usado durante mucho tiempo podrían necesitar arreglarlas, cambiar algunos circuitos… Kakarot escucha que el rastreador de su padre emite el sonido de llamada y decide contestar él mismo.

- ¿Hola?

- Hola hermano

- Ah, eres tú Raditz, ¿has descubierto algo?

- No, todavía no, ¿y vosotros? Estoy con Nappa y Vegeta, está atacado de los nervios…

- Me lo imagino, pero mira hay que algo que hemos descubierto pero no sé cómo interpretarlo…

- Dinos

- Ann se enamoró de un terrícola que se llama…Sergio, sino recuerdo mal y también ha desaparecido como ella, no sé si tendrá relación.

- ¿Sergio? ¿de qué me suena ese nombre? ¿A ti te dice algo Vegeta? – Vegeta se quedó un momento procesando la información y se dio cuenta de que en la base siempre merodeaba un chico que correspondía a ese nombre, pero sería demasiado casualidad pensar que se trata del mismo sujeto, de todos modos lo averiguaría, cualquier pista hay que tenerla en cuenta.

- ¿Hermano? ¿pasa algo? – preguntó Kakarot viendo que no recibía respuesta

- Es que resulta que en la base hay un chico que se llama así, pero no sabemos si puede tratarse de la misma persona, lo averiguaremos, gracias hermano.

- Vale, chao Raditz.

- Un momento… - dijo Vegeta

- ¿Qué pasa Vegeta? – preguntó Raditz

- Dame el rastreador

- Toma

- Kakarot dile a Bulma que se ponga, tengo que hablar con ella.

- Está bien pero ahora está ocupada

- Haz lo que te digo o te doy una paliza, insecto

- Vale, vale… Bulma, es Vegeta

En cuanto Bulma escuchó eso, se dirigió corriendo hacia Kakarot quitándole el rastreador para hablar con su príncipe.

- ¿Vegeta?

- Hola Bulma, ve a un lugar privado por favor

- Está bien – y así lo hizo, fue a una parte alejada para hablar con él.

- Ya estoy

- Yo también.

- ¿Cómo estás cariño?

- Lo voy llevando, oye, dime una cosa, ¿por qué no me dijiste nunca que mi hermana se había enamorado? ¿No crees que tenía derecho a saberlo? Soy su hermano

- Ya lo sé cielo, pero ella me pidió que no te dijera nada porque sabía que te pondrías así.

- Ya no sólo me refiero a eso y si ese tipo tuvo algo que ver con su secuestro, debiste habérmelo contado, ¿qué pasa? ¿no confías en mí?

- Claro que sí, pero una promesa es una promesa, tú mismo me dices eso a mí.

- Eso es diferente, tú y yo somos pareja y las promesas que nos hagamos sé que se cumplirán – Vegeta al decir eso se dio cuenta de que otra vez estaba dejando el orgullo de lado, y estaba manifestando sus sentimientos.

- Ohhh! Qué bonito eso, anda no te enfades ¿vale?

- Hmp…

- Vegeta… - dijo Bulma en tono de regaño

- Está bien no me enfadaré… rayos!

- Bueno tengo que seguir trabajando, mi amor. Te echo de menos, mucho, mucho, mucho – Bulma al decir eso le salió una sonrisita de enamorada que no podía disimular.

- Hmp… yo también… te…te…

- No hace falta que lo digas, ya lo sé. Te amo Vegeta

- Hmp… y yo a ti Bulma, hasta pronto.

- Chao

Bulma estaba encantada con haber hablado con su amado aunque al principio le echara la bronca, pero entendía la reacción de Vegeta. Era el hermano mayor.

Volvió junto a los saiyans para terminar de reparar las capsulas, sin que ellos se dieran cuenta estaba reparando la que ella usaría una vez que ellos se fueran para tenerla a punto y poder ir junto a Vegeta.

3 horas después…

- Bien ya he terminado, no había mucho que arreglar sé nota que son buenos materiales – Bulma había terminado de arreglar las naves e iba a avisar a la familia que estaban cerca entrenando mientras esperaban.

- Chicos, ya está. Las tres naves arregladas

- Bien, entonces podemos salir ahora mismo – dijo Bardock con ganas de salir para salvar a su hija

- Por supuesto cuando vosotros queráis. – aclaró Bulma

- Bien introduciré las coordenadas, Gine mete en algunas capsulas comida y medicamentos por si acaso y dile a Kakarot que te ayude.

- Está bien.

Bardock programó las naves e introdujo las coordenadas donde estaba localizada la base de Freezer, no se había olvidado de nada. Cuando todo estuvo a punto, llegaron Gine y Kakarot para entrar en sus respectivas naves e iniciar el viaje.

- Tener buen viaje y mucho cuidado por favor – dijo Bulma a los tres saiyans

- Adiós Bulma y espero que cumplas lo que le prometiste a Vegeta, eh! – dijo Kakarot, conocía a su amiga y sabía que a la mínima oportunidad que tuviera haría lo posible para poder irse junto a él, pero si tenía esos planes en la cabeza no podía hacer nada, ella era así.

- Que sí pesado, iros ya.

Se notó un temblor en el suelo y las naves despegaron de golpe hacia el cielo y ya no se veía nada.

Daría un margen de un día o dos para no tener que toparse con ellos en el trayecto y la obligaran a volver, mientras todo esto pasaba, Yamcha estaba escondido observando todo. Ahora debería aprovechar que Bulma se había quedado sola para intentar algo con ella, tenía camino libre y no dejaría que se fuera sin luchar todo lo necesario, porque sabía a dónde iría y no le hacía gracia.

Continuara…

Ya sé que hasta el fin de semana que viene no esperabais un nuevo capítulo pero me animé a escribir, no es tan largo como los demás pero creo hay bastante avance en la historia. Nos vemos.