Rescatar a la princesa parte 2

Todo parecía perfecto: los dos juntos, amándose, jurándose amor eterno… pero había un problema: la realidad. Cada día que pasaba se acercaba más el momento en el que Vegeta tendría que enfrentar a la dura y oscura realidad de tener que enfrentarse a Freezer para poder salvar a su hermana y empezar una nueva vida con su novia. Habían pasado ya dos noches juntos, esta vez fue él quien se había despertado primero y se puso a observar a su novia: realmente era una mujer muy bella, tenía un rostro muy fino y se cuidaba muy bien, una de las cosas que más le gustaban de ella eran sus preciosos ojos azules, desde que los vio por primera vez lo habían encandilado, de un momento a otro parece como si se hubieran leído la mente el día anterior porque le vinieron los mismos pensamientos que ella tuvo el otro día, no podía dejar de estar preocupado por lo que pudiera pasar, no quería morir antes y ahora teniéndolas a ellas dos menos todavía, debía salir victorioso de aquella contienda, debía y tenía.

"Prometo esforzarme para eliminar a Freezer, por mi hermana y por Bulma, ellas hacen que mis ansias de pelear aumenten. Lo haré por ellas" pensaba Vegeta mientras seguía viendo a Bulma dormir tranquilamente y con su rostro angelical.

Bulma notó que la estaban observando y se despertó.

- Humm…Buenos días Vegeta – emitió una leve sonrisa dando a entender la felicidad que le inundaba

- Buenos días, Bulma – se acercó para besar los labios de su princesa, en ese beso quería transmitir lo mucho que la amaba

Después de ese amoroso "buenos días" se dirigieron al baño para ducharse juntos y jugar un poco más. Al salir de la ducha, Vegeta se puso su traje de batalla y Bulma se extrañó de esta acción de su novio.

- Vegeta, ¿por qué te pones tu traje de combate?

- Es obvio, porque ya es hora de que vuelva a la base para enfrentarme a Freezer

- Pero… no me habías dicho nada, ¿pensabas irte sin decirme nada? – dijo Bulma enfadada por la repentina acción del príncipe

- Por supuesto que te lo iba a decir…

- Y ¿CUÁNDO? – interrumpió Bulma

- Estaba esperando el momento preciso para decírtelo pero luego he pensado que sería mejor hacerlo rápido, sin dar explicación

- ¿cómo que sin darme explicación? Soy tu novia por si lo has olvidado

- Precisamente, porque eres mi novia sabes que hay que hacerlo tarde o temprano y aunque me gusta estar contigo, mi hermana está en graves problemas y tengo que salvarla.

- Ya lo sé… pero…

- Pero… ¿qué?

- No me hagas decirlo por favor… - del enfado pasó a la tristeza, era una realidad que tendría que asumir pero no quería hacerlo tan pronto pero sabía que su amiga había que salvarla tarde o temprano sino puede que muriera a manos de ese tirano

- Bulma… ya hemos hablado de eso… tenemos que estar preparados para lo peor

- …

- Bulma… dime algo

- …

- Bulma…

- No quiero que mueras

- Lo sé, y te prometí que haría todo lo que pudiera para evitarlo pero tienes que tenerlo presente de todas formas… anda prepara la nave que despegaremos a la base enseguida – Vegeta se fue a terminar de poner su traje a la habitación y quedó Bulma sola en el pasillo, iba a ir al panel de mandos para empezar el viaje, el viaje más temido de su vida, ya no por ella, sino por su amor.

En el planeta Freezer, Bardock estaba ansioso por la llegada de Nappa, iba a destruir todo a su paso sino venía pronto, cuando de repente oyó la puerta y fue rápidamente y efectivamente: era Nappa.

- Por fin llegas, creí que me iba a hacer abuelo por todo lo que has tardado

- Sabes que tengo que salir sin llamar la atención

- Hmp… ¿has traído los planos?

- Sí, aquí los tienes

- Muy bien, ahora vete, avisaré a Raditz si os necesito

- Muy bien

Y se puso a investigar los planos que Nappa le había llevado, eran muy completos y se notaba que le hacían falta porque había partes de la base que no conocía porque había cambiado mucho.

En el interior de la base, concretamente en las celdas inferiores, la princesa estaba en su celda, no había visto a Freezer desde la última vez que fue y rezaba para no verlo nunca más salvo para matarlo a golpes ella misma por lo que le había hecho.

"¿Dónde estará Vegeta? Espero que me salve pronto, no sé cuánto tiempo podré aguantar estando aquí, si aún tuviera energías suficientes podría haber hecho explotar la puerta y haberme ido pero estoy tan agotada, física y mentalmente, que no puedo hacer nada… soy un absoluto fracaso como saiyan" pensaba Ann totalmente abatida, si su padre estuviera ahí con ella le hubiera echado la bronca por estar así, en ese estado.

Al lado de su celda, estaba Sergio, estaba dormido, agotado por las circunstancias, todavía tenía algunas heridas profundas de la última paliza que le había dado Freezer pero estaba mejor, Ann estaba viendo el estado en el que estaba su amor, porque aunque no lo reconozca ella aún seguía queriéndole, con la misma intensidad, le iba a costar perdonar todo lo que había descubierto pero ella pensaba que el amor que sentía por él iba a poder ayudarla a superar eso. De repente Sergio se movió dando a entender que se estaba despertando. En ese momento, él se dio cuenta de que ella le estaba viendo y quería aprovechar para poder hablar con ella.

- Hola – dijo Sergio con voz muy cansada y muy agotador

- Hola – dijo Ann muy seria

- ¿Cómo estás?

- ¿Cómo crees que estoy? Que pregunta más estúpida – dijo Ann molesta por la pregunta, también lo hacía así para no darle a entender a Sergio que quería hablar con él.

- Ya sé que estás mal, pero…

- Pero… ¿qué?

- Quiero salvarte, quiero sacarte de aquí

- Ya me dirás cómo lo vas a hacer estando como estás

- Hay que planear una estrategia y estas heridas, no son nada, estoy acostumbrado

- Me imagino

- Por favor, sabes que te amo

- Es mentira

- Es verdad, y si tengo que morir para demostrártelo, lo haré – esa frase dejo a Ann helada, no se esperaba algo como eso. No quería que muriera pero tampoco lo iba a perdonar tan fácilmente.

- Haz lo que quieras – ella no quería decir, dejó salir a relucir el orgullo saiyan tan característico de su raza como de su familia.

Y en ese momento se terminó la conversación, Sergio aún seguía débil y debía descansar, por otro lado, Ann tenía cada vez más claro que, aunque su hermano fuera a salvarla, tenía que idear algo si quería salir de esa situación.

Bardock revisó todos los planos y planeó una estrategia para poder entrar en la base, lo que sucediera después debía ser totalmente improvisado porque no conocía el interior de la base y no podía hacer otra cosa. Enseguida fue a buscar a su mujer y a su hijo, que ambos estaban entrenando fuera de la casa-capsula que estaban usando.

- Gine, Kakarot, venir aquí – ordenó Bardock

- Vamos ahora – dijo Gine. Después de la llamada de su esposo, entraron los tres en la casa.

- ¿Qué pasa? – preguntó Gine

- He planeado una estrategia para poder entrar en la base pero como no sabemos cómo es el interior, no puedo planear bien cómo vamos a actuar dentro pero por lo menos aparecen donde están los soldados ubicados.

- ¿Cuál es el plan? – preguntó bastante serio Kakarot.

- Bien, tú, Kakarot entrarás por la parte de atrás de la base, según los planos hay una pequeña abertura que no tienen vigilada porque parece ser insignificante, esta abertura va directamente a las celdas donde está tu hermana así podrás ir con Raditz y Ann. Tú, Gine, vendrás conmigo, entraremos por los conductos de ventilación todo lo silencioso que podamos, una vez dentro nos dividiremos, tú irás en busca de Nappa para que te guíe y yo iré en búsqueda de esa largatija. ¿entendido?

- Sí, papá, ¿cuándo lo pondremos en marcha?

- Esta noche, parece ser que va a ver menos vigilancia que otros días, Freezer organiza una fiesta y todos estarán presentes.

- Muy bien

- Espero que todo vaya bien y podamos volver todos a casa – dijo Gine

- No te preocupes, todo volverá a ser como antes – dijo Bardock decidido, no le importaba morir si con eso podía salvar a su familia y hacer que volvieran todos a la tierra a salvo.

"Hoy pondremos el plan en marcha, ya falta menos para que vuelvas a casa hija, te prometo que te llevaré a casa y que no te volverá a pasar nada más" Bardock se hizo una promesa mental de proteger a la princesa que la quería como una hija y así reafirmar la promesa que le había hecho al Rey Vegeta.

Vegeta y Bulma estaban ya de camino a la base de Freezer, los dos estaban en la sala de mandos de la nave controlando que todo estaba bien, Chichi estaba encerrada en su habitación, no quería salir para darle más privacidad a Bulma con su pareja.

- Vegeta, ¿qué vamos a hacer cuando lleguemos?

- Yo iré a la base a salvar a mi hermana y tú te quedarás aquí en la nave a salvo

- ¿Quéeeeee? Yo quiero ir contigo

- No

- ¿Por qué?

- No tengo que darte explicaciones

- Vegeta esto me afecta a mí, así que dime el motivo por favor.

- Hmp

- Vegeta, por favor

- No quiero que te pase nada, no quiero ponerte en peligro ¿contenta? – Vegeta estaba irritado por la insistencia de su novia, debería saber a estas alturas que Freezer mataría a cualquiera que estuviera al lado suyo y parecía que aún no se le metía en la cabeza.

- No me va a pasar nada Vegeta, por favor déjame ir contigo

- No es no, ¿qué parte no entiendes?

- Vale, está bien, me quedaré en la nave pero prométeme que tú tendrás cuidado

- Te lo prometo pero tú prométeme que te quedarás aquí, no soportaría que te pasara algo

- Te lo prometo

Y se dieron un beso tierno sellando así su promesa mutua.

"Sé que Bulma no va a cumplir su promesa, tengo que hacer algo para no ponerla en peligro… estaré pronto allí hermanita, te salvaré" pensó Vegeta decidido a acabar con todo eso

"Vegeta debe saber que no cumpliré mi promesa, me conoce. Intentaré tener cuidado, quiero ayudar a Vegeta, que me vea fuerte aunque no sea de forma física pero puedo ayudarlo, quiero ayudarlo, quiero estar a su lado, aunque pueda morir. Si eso pasa, moriremos juntos" pensaba Bulma decidida a hacer lo que sea para ayudar a Vegeta.

Continuara…

Otro capítulo más, lo publicó antes de tiempo porque el fin de semana no tendré tiempo.

Espero que os guste.