La batalla final parte 3

Kakarot se había quedado solo con el tirano, no sabía cómo salir de la situación pero tenía que ocurrírsele algo pronto, ya no sólo por salvarse sino también por su familia y por Chichi.

- Jejeje ahora que te has quedado solo, ¿cómo vas a pelear contra mí? Mírate no puedes mantenerte de pie, estás muy débil jajajaj – el tirano se estaba burlando del guerrero, Kakarot no lo soportó y sin pensarlo se lanzó hacia él sin pensar en nada más.

Freezer estaba esquivando bien los golpes que intentaba propinarle el saiyan, se le estaba agotando las fuerzas y eso es lo que el emperador quería: agotarlo para acabar con él de un solo golpe, no es que le gustarán las victorias fáciles pero era lo que había.

El guerrero saiyan estaba muy cansado, no podía mantenerse mucho en pie y cuando Freezer tuvo la ocasión de poder darle un golpe certero, alguien se lo impidió: era Bardock. Había llegado justo a tiempo para poder salvar a su hijo. Se puso en medio de los dos evitando así que mataran a su hijo.

- Vaya, vaya… creí haberte dado una paliza, ¿a qué has venido? ¿a por más? – dijo Freezer con el orgullo muy alto, dando a entender que era invencible.

Bardock no respondió, lo ignoró y se dirigió a Kakarot:

- Hijo, descansa en un rincón, yo me ocuparé de Freezer

- Pero… papá

- Obedece, estás agotado y no te mantienes en pie.

- Está bien

Kakarot se fue a una esquina para poder descansar un poco y recuperar un poco de sus energías.

- Llegó tu hora Freezer, te mataré con mis propias manos.

- Je je inténtalo.

Bardock se lanzó hacia el tirano con todas sus energías sabiendo que podía salirle mal, pero no tenía otra opción.

En otra parte del planeta, Bulma estaba en la habitación de la nave, estaba mirando por la ventana hasta que pudo localizar algo en el cielo que le preocupó: vio a Ann con Vegeta a sus hombros, no tenía muy buen aspecto. Salió rápidamente de la nave y gritó todo lo que pudo para que ella la viera:

- Ann, estoy aquí… Holaaa – La princesa escuchó el grito de su amiga y se dispuso a ir hasta allí.

- Bulma, pero… ¿qué haces aquí?

- Vine para poder rescatarte, ¿qué ha pasado? ¿Qué le pasa a Vegeta? – dijo mientas iba corriendo hacia ella y ver cómo estaba su príncipe.

- Freezer lo atacó y agotó todas sus energías, está desmayado.

- Bien, llévalo a dentro de la nave, lo curaremos allí. Llévalo a mi habitación.

- Vale.

Y así se hizo, Ann llevó a su hermano a la habitación de Bulma, lo colocaron con cuidado en la cama de ella, mientras la científica iba por utensilios médicos para poder curarlo. Cuando entró pudo comprobar mejor en qué estado estaba el príncipe.

- Dios mío, ¿cómo está en este estado?

- Se esforzó mucho en la pelea e hizo una de sus mejores técnicas de combate y lo acabó agotando. – explicó Ann

- ¿Crees que se va a recuperar?

- Sí, solo necesita descansar. Cuida de él, yo voy a volver al campo de batalla

- Pero… no deberías ir, te acaban de rescatar y ¿vas a pelear?

- Bulma, soy una guerrera saiyan, lo llevó en los genes, no te preocupes, estaré bien. – Ann salió volando por la ventana dejando a Bulma y Vegeta solos.

Bulma estaba curando las heridas de su pareja, estaba impresionada que no hubiera muerto, no quería que le pasara nada, tenía que pensar en algo para poder salvarlo si no lo perdería y eso no podía permitirlo. Una vez terminó de curarlo y vendarlo, le dio un suave beso en los labios y le dijo en voz baja:

- Tranquilo mi príncipe, esto se va a solucionar. Me voy a encargar de ello, no te preocupes. Te amo tanto mi amor.

Parece que Vegeta escuchó algo de lo que ella dijo porque movió un poco la cabeza como si estuviera asintiendo o a lo mejor fue una alucinación de ella, no lo sabía.

Bulma salió de la habitación y fue a la sala de control de la nave, se puso a investigar todo lo que podía de Freezer, tenía que tener algún punto débil que nadie sabría.

"Voy a ver que puedo averiguar de este ser malévolo, pero lo que tengo claro es que no me va a quitar a mi príncipe" pensaba Bulma decidida a llevar a cabo la tarea que tenía entre manos.

Bardock estaba peleando contra el tirano, llevaban bastante rato sin un minuto de descanso, pero el receso le sirvió a Kakarot para poder reponerse y volver a la lucha cuando tuviera la mínima oportunidad. Su padre estaba peleando bastante bien, cosa que le extrañaba mucho pero también se dio cuenta de que nunca había visto a su padre pelear en serio, ya que en todos sus años de existencia jamás había tenido que librar ni una sola batalla en serio, salvo ésta.

Kakarot estaba contemplando como las fuerzas de su padre estaban disminuyendo poco a poco, se sentía un poco impotente sabía que si ahora se metía en medio del combate, su padre no le perdonaría, además le ordenaría de nuevo que se retirara a descansar un poco más y quería evitar un conflicto así. De momento continuaría un poco más en el rincón a ver qué pasaba.

Por otro lado, Freezer estaba sorprendido de las habilidades y fuerza de su contrincante, nunca pensó que se vería en serios apuros al enfrentarse a un saiyan, ya que según él, no es rival para él, se estaba empezando a inquietar y a dudar un poco de sí mismo, así que decidió probar una técnica oculta. Bardock detuvo por un breve instante sus ataques contra él y de repente, desapareció. Esto al guerrero le sorprendió enormemente, no sabía qué pensar, no sabía dónde podía estar el tirano, hasta que de repende sintió un golpe bastante fuerte en la base del cráneo provocando que perdiera el equilibro y cayera al suelo perdiendo totalmente la conciencia, Kakarot vio esto y fue hacia su padre:

- Papá, papá… ¿estás bien? Responde por favor – Kakarot estaba desesperado, pensó que su padre estaba muerto porque no respondía pero realmente estaba desmayado completamente. El susto no se le quitó ni mucho menos.

- Te vas a enterar Freezer – dijo Kakarot muy enfadado por la situación

- JAJAJAJA y ¿qué vas a hacer? No ves que ninguno de vosotros es capaz de pelear contra mí, si lo que quieres es morir te ayudaré encantado. ATACAME!

El guerrero sin pensar, se lanzó hacia Freezer, ninguno de sus golpes era certero, no sabía qué hacer estaba desesperado.

De repente un rayo separó a ambos en pleno combate: Ann había llegado justo a tiempo para poder ayudar a su hermano, no sabía cómo hacerlo pero iba a intentarlo.

- Ahora me toca a mí, hermano, ve con papá yo me ocuparé de Freezer – Kakarot asintió con la cabeza, no le quedaba más alternativa, tenía que descansar y ocuparse de su padre.

- Veo que eres muy atrevida, te lo dije antes y te lo vuelvo a repetir: debí haberte hecho mía y haber acabado contigo.

- Lamento decírtelo pero no lo conseguirás, ni ahora ni nunca.

El combate entre la princesa y el tirano empezó, parecía que ambos estaban muy igualados, Kakarot estaba sintiendo el ki de los dos y estaban casi al mismo nivel y era extraño en su hermana porque nunca pensó que pudiera ser tan fuerte como para llegar a igualar al tirano. La pelea continúo sin tregua, parecía que ninguno de los dos quería ceder ni cansarse hasta que hubo algo que fue decisivo y que desequilibró la balanza en favor de la princesa: Freezer estaba intentando regular su respiración por el esfuerzo de combatir sin descanso, la princesa aprovechó este momento para agarrarlo de la cola y lanzarlo con fuerza y fiereza hacia el suelo provocándole un gran daño al emperador, no se esperaba ese golpe sino lo hubiera previsto. Ann bajo rápidamente cerca del tirano:

- Estás perdiendo tus energías Freezer.

- No puedo dejarme ganar por una princesa saiyan, sois una raza inferior

- ¿No lo has notado todavía? La que va ganando soy yo y te aseguro que me voy a cerciorar de que quedes bien muerto.

- Ni en tus mejores sueños princesa

- Humm… - Ann le lanzó un nuevo ataque a Freezer provocándole una herida algo profunda en su pecho pero que aún podía sobrevivir, se puso de pie y fue directo hacia la saiyan y empezaron a propinarse patadas y golpes como si no hubiera un mañana.

Vegeta aún estaba inconsciente pero notaba en su interior las variaciones de energía, tanto de su hermana como de Freezer, él esperaba que ella acabara con él pero no creía que fuera posible. Su hermana había recibido un buen entrenamiento pero para poder acabar con el tirano se necesitaba algo más que la simple estrategia y fuerza, aún no lograba averiguar el qué pero tenía que averiguarlo lo antes posible si quería ir a ayudarla y también estar en condiciones. Se despertó de golpe y pudo ver a su amada junto a él durmiendo, tenía mala cara y reconoció que ella estuvo cuidándole sin descanso, se encontraba bastante mejor y se propuso volver al combate, no iba a permitir que su hermana luchara sola, después de haber estado buscándola durante muchos años no iba a perderla. Antes de partir, le dijo algo a su novia al oído:

- Te prometo que volveré o por lo menos eso trataré, te amo Bulma, te amo tanto – le dolía tener que hacer eso pero sabía que si ella estaba despierta no dejaría que él se fuera de alllí.

Salió por la ventana y fue directo hacia allá.

"Espero llegar a tiempo, aguanta" pensaba Vegeta.

La princesa y el tirano estaban empezando a quedarse sin fuerzas, sobre todo Ann, era la primera vez en su vida que luchaba a ese nivel y no estaba acostumbrada, en un despiste que tuvo Freezer, la lanzó al suelo provocándole daño a la princesa. Ella estaba retorciéndose de dolor y se acercó el emperador a ella.

- Vaya, vaya, parece que las cosas han cambiado jejeje prepárate para morir, me hubiera gustado haberte convertido en mi esposa pero no ha sido posible. MUERE! – Freezer lanzó su ataque a ella pero nunca llegó, algo lo había detenido y Ann enseguida vio el que o más bien quien había sido.

Sergio se encontraba entre los dos, provocando que el ataque fuera hacia él, tan grande fue el impacto, que cayó enseguida al lado de la princesa medio moribundo. Ella, horrorizada, fue hacia él rápidamente.

- ¿Qué has hecho? ¿Por qué lo has hecho?

- Para protegerte, hice lo que debí hacer desde que te conocí en el instituto

- No debiste hacerlo – lo pronuncio con una dureza y una contundencia que no quería dar a mostrar los sentimientos que estaban aflorando dentro de ella.

- Sé que me odias y haces bien, pero no quería que te pasara nada malo, ódiame y sé feliz – ya no dijo nada más, Sergio había muerto en los brazos de la princesa.

Ella sintió su corazón partirse en dos, desde que supo la verdad había intentado convertir el amor que sentía hacia él en puro odio pero no había podido hacerlo en ningún momento. Lo dejó en el suelo y dejó escapar su rabia y furia en un grito tan fuerte que se oiría en todo el planeta. Freezer estaba sorprendido por esta reacción.

- Una sabandija menos, ahora te toca a ti

- Ni lo sueñes Freezer, te mataré ahora mismo, acabaré contigo sin ninguna piedad igual que tú acabaste con mi pueblo y mi planeta – realmente quería decir alguna referencia a Sergio pero quiso disfrazarlo de esa forma para preservar su orgullo sabiendo que su hermano y padre estaban cerca de ella.

Ella se lanzó hacia Freezer con la nueva furia que tenía, y siguió el combate pero esta vez con la ventaja en la princesa saiyan. El combate prosiguió sin que ninguno de los dos cediera ni un poco, golpes certeros y buen manejo de técnicas por parte de ambos. De repente, Ann sintió un ki que se estaba acercando a gran velocidad, supo enseguida quien era: Vegeta.

"No sé qué hace aquí, se supone que estaba recuperándose" pensaba Ann

De un momento a otro el ki de su hermano desapareció y se sorprendió, pero enseguida supo el motivo. Vegeta había aparecido de sorpresa entre los dos parando el combate.

- Jejeje pensé que ya no podrías levantarte, ¿a qué has venido? ¿a qué te mate? – dijo Freezer con actitud altiva

- Seré yo quien termine contigo por todo lo que me has hecho pasar durante todos estos años, te arrepentirás de todo, sabandija.

- No hables tanto, podría matarte de inmediato y nadie lamentaría tu muerte

La princesa estaba viendo la discusión de los dos y decidió intervenir.

- Vegeta aún no estás recuperado deja que me encargue de esto

- Ni hablar, vete tú, no voy a permitir que pelees más

- Hazme caso, ¿acaso quieres morir?

- Hmp – Vegeta no supo que contestar. Un guerrero saiyan siempre tenía ese riesgo de morir en combate aunque fuera excelente y en la actual situación, él no quería morir pero tampoco quería dejarlo entrever.

Por alguna extraña razón, Vegeta hizo caso a su hermana y descendió al suelo, tenía razón en que no estaba recuperado del todo y estorbaba más que ayudar.

La princesa lanzó un ataque contra el tirano, que estaba desprevenido, lo que provocó que se enfureciera mucho más de lo que ya estaba. El combate prosiguió bajo la atenta mirada del príncipe saiyan.

Al cabo de un rato, ocurrió algo que decidiría el destino de uno de los guerreros, Freezer dio un golpe en la nuca a la princesa provocando que perdiera el equilibrio en el aire y cayera abruptamente contra el suelo, mediante un impulso, Vegeta se puso en medio de ella para protegerla y recibir el ataque que el emperador iba a lanzar y así ocurrió: un rayo de Freezer le atravesó el pecho y cayó al suelo fulminado, la princesa vio con horror cómo fue abatido su hermano mayor, estaba en estado de schock, no podía creer lo que acababa de ocurrir. Fue rápidamente hacia él.

- ¿Qué has hecho Vegeta? ¿Qué has hecho?

- Lo que debí haber hecho hace tiempo…

- No debiste meterte, ese ataque era para mí

- Mata a Freezer, venga nuestra raza y vive tu vida… - le estaba costando hablar

- No digas eso, tú no te vas a ninguna parte.

- Hazme un favor

- Dime

- Cuida a Bulma, hazlo por mí – en ese momento Vegeta se echó a llorar por romper la promesa a su novia.

- Vegeta, yo…

- Prométemelo

- Está bien, lo haré – él iba a decir algo, pero ya no pudo hacerlo, sus ojos se cerraron y ya no dijo nada más.

Se dio cuenta de lo que había pasado, pero se negaba a creerlo, desde que se enteró de quien era siempre había querido tener a su familia con ella y ahora no tenía a nadie, todos se habían ido.

"Te lo prometo Vegeta, vengaré nuestra raza y te vengaré a ti" pensaba mientras lloraba desconsoladamente, no se podía creer la situación que estaba viviendo. Enseguida se repuso y fue directa hacia el tirano.

- Vaya, vaya al final pude terminar con ese mono traidor

- Te mataré Freezer, aunque sea lo último que haga en mi vida, acabaré contigo

Continuara…

Lamento haber tardado tanto pero me estaba comiendo la cabeza por cómo seguir el final de la historia. Vegeta, nuestro querido príncipe, ¿estará muerto o no? Dejo la incógnita…

Os deseo que paséis una feliz navidad y que tengáis un próspero año 2017. Saludos.