Disclaimer: Ningún personaje es mio. Todo es de la autoria de J. K. Rowling, a mi solo me gusta jugar con sus personajes muy de vez en cuando.

Mala Praxis #8

Hermione se levantó cuando escuchó un fuerte golpe proveniente de la sala. Mirando confundida a su alrededor, se dio cuenta que estaba en la cama del rubio completamente sola, así que dedujo que el ruido era hecho por Draco. Mirando su celular en el buró junto a la cama, notó que llevaba una hora de retraso en su trabajo.

-¡Mierda!- susurró Hermione, tomando su celular y marcando al hospital.

-"Espero que esta llamada sea para decirme que estás muriendo en algún lugar o para decirme que estás debajo del cuerpo desnudo de algún hombre sensual, Hermione Granger"- contestó Carmen del otro lado de la bocina.

-Carmen, necesito una excusa.- comentó Hermione, llevándose la mano a la frente.- me quedé dormida y honestamente, no tengo muchas ganas de ir a trabajar después del día de ayer.

-Oh, pobre bebé.- se burló la mujer con voz infantil.- No te preocupes, le daré los casos a Kent. Ya tiene los casos de Malfoy, no creo que le moleste.- terminó Carmen soltando una risa.

-Pobre hombre. Lo regresaron de sus vacaciones para poder cubrir a Draco.- comentó Hermione, tallándose el sueño de los ojos.

-Eso le pasa por idiota. Se lo merece, la verdad.- Hermione soltó una risita junto con Carmen.- Solo diré que tienes fiebre y con eso es suficiente. Nadie te querrá cerca de su recién nacido con un virus.- Hermione sonrió.

-Eres la mejor, Carmen. Prometo llevarte el almuerzo mañana.- juró Hermione.

-Que sea cena mejor y haz que se lleve bien con vino blanco de Manolo's. El rubio de tu amigo me prometió uno. Dile que me lo traiga mañana también.- Hermione sonrió y luego frunció el ceño.

-Lo diré cuando lo vea…

-Oh, ¿entonces no estás con él?- preguntó Carmen.

-¿Qué te hace pensar que estaría con él?- pregunto Hermione frunciendo la nariz.

-¡HERMIONE!- la castaña rodó los ojos ante el grito del rubio y la risa de Carmen en el teléfono.

-Obviamente estás con él. Te veo mañana con mi cena y mi vino.- Carmen colgó el teléfono y Hermione suspiró.

-¡HERMIONE!- gritó de nuevo el rubio desde la sala.

-¡¿QUÉ?!- grito de vuelta la castaña, levantándose de la cama y saliendo de la habitación directo hacia la sala. Cuando llegó Hermione encontró al rubio y a un moreno frente al enorme televisor nuevo del cual le había hablado el rubio. Ambos hombres miraban la pantalla con horror, haciendo a Hermione molestarse. – ¿Me gritaste para poder verte mirar la televisión? Tanta tecnología te está volviendo imbécil…

-¿Estás viendo esto?- pregunto el rubio incrédulo señalando la pantalla.

-¿Qué?- pregunto Hermione colocándose junto a Draco y viendo la televisión que estaba en un noticiero.- ¿Qué se supone que debo de ver?- pregunto Hermione.

-¿Qué se supone que debo de…?- repitió el rubio, incrédulo.- ¡Eso!- dijo señalando de nuevo la televisión. La castaña volvió a mirar la pantalla.

-De verdad no entiendo que se supone que...

-Se murió.- susurró Draco, dejando su vista fija en la pantalla.

-¿Quién se murió?- susurró de vuelta Hermione viendo la cara del rubio.

-Paul Walker.- susurró de vuelta el moreno. Hermione frunció el ceño.

-¿No es ese el de…?- El moreno asintió lentamente.- Oh…- Hermione se mordió el labio. Draco se veía realmente triste sobre el deceso del actor de una de sus películas favoritas. ¿Qué se supone que se debe de hacer cuando tu actor favorito de muere? ¿Cuál es el protocolo? Hermione volvió a ver la pantalla.- ¿Chocó en su auto?- Ambos hombre asintieron.- ¿No les parece un poco sospechoso? Digo, parece más como publicidad para la nueva película, ¿no? Tal vez no está muerto.- comentó Hermione encongiendose de hombros.

-Hermione, esto fue hace horas. Paul Walker se murió. Lo sabrías si tuvieras Facebook o Twitter.- comentó el rubio molesto, alejándose de ella y caminando hacia la cocina, con su celular en su mano. Hermione rodó los ojos.

-No sé tú, pero creo que si le afectó.- se encogió de hombros el moreno. Hermione le miró con el ceño fruncido, un poco confundida.

-Y… ¿Quién eres tú?- El hombre sonrió.

-Oh, Blaize Zabinni para servirte.- dijo el moreno, besándole la mano, haciendo a Hermione sonreírle incómoda.

-Oh, no sabía de ti.- comentó Hermione al moreno, cruzándose de brazos. De pronto el estar enfrente de un desconocido con solo una camisa larga y sin brasier, no le hacía sentir muy cómoda.

-Nos conocimos ayer.- Dijo Zabinni encogiéndose de hombros.- Yo le ayudé a subir la televisión por las escaleras y a instalarla. Vivo al final del pasillo.- Hermione asintió lentamente.

-¡No lo puedo creer!- gritó Draco desde la cocina. Hermione frunció el ceño y caminó hacia el rubio que solo estaba con el celular en la mano.- Al parecer es imposible saber donde será el entierro. Algo de sólo familia.- Draco rodó los ojos. Hermione se acercó hacia él y la acaricio el brazo.

-Ya, todo estará bien.- Draco solo negó, mirando hacia el suelo, decaído.- ¿Quieres hacer algo divertido? ¿Quieres ir a Taco Bell?- El rubio sonrió levemente ante la referencia de "Chicas pesadas".

-No puedo ir a Taco Bell, estoy tratando de perder un kilo y medio. Dios, Karen, eres tan estúpida.- Hermione le sonrió de vuelta.- Deberíamos ir a almorzar.- la castaña asintió, caminando hacia la recamara a cambiarse. Cuando se puso unos jeans y una camisa interior del rubio porque no tenía nada de su ropa más que uniformes.

-Estoy lista.- comentó saliendo del cuarto, viendo todavía que Blaize seguía ahí.

-Blaize pensó que sería buena idea ir al DANNY'S. ¿Quieres ir o prefieres que vayamos a otro lado?- le pregunto el rubio. Hermione se quedó congelada por un momento. No es que le molestara el moreno, ni siquiera lo conocía. Además, Draco no tenía amigos hombres, Hermione era su única amiga. El hecho de que Draco lo incluyera en sus planes con ella debe de ser algo importante. Hermione no sabía si le gustaba.

-No, no hay problema.- sonrió un poco incómoda, dándose la vuelta y colocándose frente a un espejo de la sala para acomodarse el cabello. Draco fue con ella.

-Podemos ir a otro lado si quieres, ¿de acuerdo?- le susurró el rubio al oído, Hermione solo asintió.

-No, está bien. Es solo que no sabía que él iba a venir.- susurró de vuelta Hermione.

-¿Quieres que no vaya?- Hermione negó. No quería quitarle tampoco a su único y nuevo mejor amigo.- Puedo decirle que no vaya.- Hermione volvió a negar.

-No, no hay problema. Si a ti te agrada, probablemente a mi me agrade también.- El rubio sonrió y le pasó un brazo por los hombros y le besó la frente.

-¡Vámonos! – gritó Draco, saliendo los tres del departamento y bajando a la calle. Al momento de llegar al auto del rubio, Hermione se sorprendió cuando el moreno abrió la puerta delantera.

-Oh, ¿tu quieres ir adelante?- preguntó confundida Hermione, viendo como el moreno sostenía aún la puerta.

-No, sólo te abría la puerta.- comentó Zabinni con una pequeña sonrisa en el rostro.

-Oh, de acuerdo. Gracias.- Hermione se sonrojó y se metió al vehículo, siendo recibida por un rubio con una mirada extrañada, viendo el intercambio.

-¿Qué jodidos fue eso?- pregunto con tono serio, haciendo a Hermione mirarle confundida.

-¿Qué fue qué?- Draco rodó los ojos, señalando el lugar donde habían estad hace un momento.

-Eso.- Hermione se encogió de hombros.

-No sé, solo me abrió la puerta.- Draco miró hacia el asiento trasero, que acababa de ser ocupado por el moreno.

-Bien, me muero de hambre.- dijo Zabinni, tocándose el estomago y haciendo a Hermione sonreír.

-¡Lo sé!- comentó Hermione, haciendo al rubio rodar los ojos y encender el auto. Después de varios minutos, se bajaron del vehículo, el moreno volviendo a abrir la puerta de Hermione y entrando al local.

-Buenas tardes. ¿Mesa para tres?- Los tres asintieron con la cabeza y fueron dirigidos a una mesa cerca de una ventana. El rubio se sentó junto a Hermione y el moreno justo enfrente de ellos.

-¿De qué tienes ganas?- preguntó el rubio viendo el menú del lugar.

-No lo sé. De todo y de nada.- contestó Hermione encogiéndose de hombros, haciendo al rubio rodar los ojos.

-¿Están listos para ordenar?- El moreno asintió.

-Me traes un Filete de T-bone con huevos en salsa, por favor.- dijo Zabinni sonriendo.

-A mí me traes un omelette de queso con champiñones, tocino, salchicha y papas y a la señorita unos panqueques con chispas de chocolate, fresas y crema encima, por favor.- Hermione sonrió asintiendo y dejando el menú a un lado.

-De tomar nos traes dos malteadas, una de fresa y una de chocolate.- agregó la castaña.- ¿Y tu Blaize?- El moreno frunció el ceño.

-Un juego de naranja, por favor. – La mesera asintió y se alejó, dejándolos de nuevo solos.

-¿Dormiste bien?- le pregunto el rubio a Hermione. La castaña asintió.

-Sí, ya después de tu horrible intento de historia para que pudiera volver a dormir, lo logré.- El rubio soltó una risa sonora.

-Te encanto, no lo niegues.- Hermione rodó los ojos.

-Claro que no. Era sobre una niña que tenía cáncer.-se quejó la castaña, haciendo al rubio sonreír.

-Era una historia de la vida real. ¿Te hubiera gustado que te contara sobre hadas o princesas o algo?-Hermione frunció el ceño.

-¡Cualquier historia hubiera estado mejor que esa!

-Discúlpame, señorita dramas. Anoche te pusiste muy loca y me hiciste un drama del tamaño de Rusia. ¿Se supone que debería haberme portado bien después de eso?- preguntó el rubio con tono sarcástico.

-Pensé que nos habíamos disculpado. Nos dimos un abrazo de la disculpa, ¿no se supone que para eso es el abrazo de la disculpa?- comentó la castaña con una sonrisa socarrona, repitiendo las palabras que el rubio le había mencionado antes.

-Já, ja y más já. Yo nunca olvido, Hermione.- la mesera les trajo sus bebidas.

-Eres peor que una mujer en sus días, Draco. Te lo juro.- El rubio asintió, tomando un sorbo de su malteada de chocolate.

-No sé qué esperabas, Hermione. ¿Qué se supone que debería de hacer si un imbécil anda esparciendo rumores sobre el hospital?- Hermione le miro boquiabierta.

-Lo que sea menos que fueras a partirle la cara como un maldito enfermo.- El rubio le resto importancia con la mano.

-Se lo merecía. – Hermione bufó y tomo un sorbo de su malteada de fresa.

-Esto está riquísimo. Amo las malteadas de este lugar.- El rubio asintió, tomando la malteada de Hermione y dándole un sorbo. La castaña hizo lo mismo con la malteada el rubio.

-Si no estuviera tan lejos del hospital, vendría aquí todos los días.- comentó el rubio, haciendo a Hermione asentir, gimiendo por lo delicioso de la malteada. El rubio sacó su celular rápidamente y le sacó una foto.- Ohh, una belleza más para mi colección.- Hermione rodó los ojos y le dio un golpe con su codo, haciendo al rubio sonreír.

-Eres un cerdo.

-Un cerdo muy atractivo, cabe mencionar.- aseguró el rubio, guiñándole un ojo, haciendo a Hermione poner los ojos en blanco.

-Entonces… ¿desde cuándo llevan viviendo en mi mismo piso? Nunca los había visto. – comentó el moreno. Draco se encogió de hombros.

-Soy relativamente nuevo. Llevo unos, ¿qué?- el rubio miró a Hermione.

-Unos 2 meses apenas. Más o menos.- se encogió la castaña de hombros.

-Cierto. Relativamente nuevo. Apenas estaba cambiando de televisión.-comentó el rubio haciendo al moreno asintió.

-Con razón nunca los había visto antes.- volvió a comentar el moreno. La mesera llegó con la comida y todos comenzaron a comer.

-Qué bueno que se encontraron.- comento la castaña.- Draco necesita amigos.-El rubio frunció el ceño.

-¿necesito amigos? ¿Desde cuándo eres mi madre y yo tengo 5 años?- Hermione rodó los ojos.

-Lo que quiero decir es que no tienes muchos amigos.- comento la castaña como quien no quiere la cosa.

-Tú eres mi amiga. No necesito a nadie más.-dijo el rubio, robándole un pedazo de panqueque del plato haciendo que Hermione se ruborizara.

-No seas cursi.- Hermione tomó un poco de tocino del plato del rubio y un sorbo de la malteada.

-¿ambos son doctores, cierto?- pregunto Zabinni, tomando un sorbo de su jugo. Ambos asintieron. – ¿No es extraño verse todo el tiempo? Digo, trabajar juntos y luego llegar a casa juntos.- Hermione le miro pensativa.

-No tanto. Creo que ya nos acostumbramos.- comentó la castaña, sonriéndole levemente al moreno.

-¿Cuánto llevan juntos?- pregunto Blaize, haciendo a Hermione mirarle confundida.

-¿Juntos…?- pregunto de vuelta Hermione.

-Sí, juntos como pareja.- Hermione abrió los ojos como platos, tosiendo un poco. Draco solo sonrió un poco, no quitando la mirada del moreno.

-Llevamos casi 9 años de relación.- Hermione le dio un golpe con la mano.- Claro, sin contar el divorcio en nuestro aniversario número 4, el amorío lésbico de Hermione con su mejor amiga y no olvidemos, cuando intento asesinarme. No le hablé por casi un mes.- Hermione sonrió y volvió a golpear al rubio.

-No entiendo.- comento confundido el moreno.

-No somos pareja. Solo somos amigos.- comento Hermione, empujando el hombro del rubio.

-No me empujes.- se quejó el rubio, empujándole levemente el hombro. Hermione abrió la boca, incrédula y volvió a empujarlo, haciendo que el rubio le devolviera el empujón.

-Basta.- se quejó Hermione.

-Tu empezaste.- devolvió el rubio. La castaña le saco la lengua y le robó más tocino del plato del rubio, haciendo al rubio robarle una fresa del de ella.

-¡hey! No me robes mis fresas, tengo muy poquitas.- se quejó la castaña haciendo al rubio masticar la fresa sonoramente, abriendo la boca y enseñándole el contenido a Hermione.- ¡Qué asco!- la mujer se cubrió los ojos y con la mano desvió la cara del rubio de su línea de visión. Draco solo soltó una risa.

-Si no puedes con el juego, Hermione, no trates de jugar con el mejor.- comentó el rubio sonriendo ampliamente y mordiendo su tocino.

-Entonces…- empezó el moreno, terminando de digerir un pedazo de carne.-… ¿ustedes los doctores cuando tienen tiempo libre? Nunca los había visto antes.- el moreno tomó un sorbo de su jugo.

-Oh, es que aquí el señor está suspendido por golpear a alguien.- comentó Hermione con una sonrisa en su rostro.

-¿Nunca dejarás de recordármelo, verdad?- pregunto el rubio rodando los ojos.

-Nunca, a menos que hagas algo mucho mas estúpido, que, conociéndote, no lo dudo ni un poco.- dijo molesta Hermione, haciendo al rubio suspirar.

-Ya, necesito que empieces a olvidar eso, Hermione. O me veré en la penosa necesidad de marcar al hospital y decirles que de verdad no estás enferma.- Hermione abrió la boca, ofendida.

-¡Nunca harías algo así!

-No me retes, amor.- Hermione hizo un puchero y frunció el ceño, volviendo su atención a la comida, ignorando al rubio quien solo sonrió y le besó el cabello. – Así me gusta, callada y obediente.- Hermione le dio un codazo, sacándole el aire al rubio.

-Eres un machista de lo peor.- El rubio sonrió. Después de eso los tres comieron en silencio por unos minutos. Al terminar, el rubio pidió la cuenta. – Necesito ir al baño, ahorita regreso.- comento Hermione, el rubio solo asintió, dándole una palmada en el trasero, haciendo que Hermione lo mirará con el ceño fruncido y con el dedo medio. Ambos hombres se quedaron solos.

-Por cierto, gracias por ayudarme con la televisión el día de ayer.- agradeció el rubio.

-No te preocupes, de verdad.- dijo Zabinni, restándole importancia con su mano.- Aunque, si en verdad quieres agradecerme, puedes darme el número de Hermione.- El rubio frunció el ceño automáticamente ante la petición.

-¿Y cómo para que lo quieres?- pregunto escéptico.

-Bueno, como me comentaste que no están juntos, ¿Por qué no invitarla a salir? Es linda, inteligente y tiene un buen empleo en el cual es muy buena por lo que escuche.- dijo el moreno encogiéndose de hombros.- Es la clase de mujer a la cual llevas a casa a conocer a tus padres. – El rubio desvió su mirada hacía los baños, viendo la puerta cerrada aún, ningún rastro de la castaña.

-Hermione no tiene citas.- comento el rubio como quien no quiera la cosa, mirando al moreno de nuevo.

-Tal vez conmigo sea diferente. Nunca lo sabré a menos que lo intente.- dijo Blaize sonriendo y encogiendo de nuevo los hombros.

-¿Estamos listos?- pregunto Hermione, sonriendo y limpiándose las manos húmedas en su pantalón.

-Claro, bonita.- comentó Zabinni, haciendo a Hermione sonreír y ruborizarse. El moreno hizo un gesto con la mano, invitándola a pasar primero por la puerta lo cual Hermione agradeció. Ambos salieron juntos, dejando al rubio solo dentro del local con el ceño fruncido. Cuando Hermione soltó una risa y tocó el brazo del moreno como apoyo, Draco gruñó y salió del local a encontrarlos.


Después de MESES de no actualizar por fin les traigo un capítulo nuevo. Como pudieron haber notado (o no) este capítulo estaba desde que falleció Paul Walker, simplemente no lo había podido terminar debido a lo de siempre: VIDA REAL. La vida real puede ser un pequeño problema cuando se escribe.

¡MUCHÍSIMAS GRACIAS! A todas y cada una de ustedes que me leen y que me nominaron y votaron por "Mala Praxis" en los Dramiones Awards. Las amo, de verdad.

Espero poder actualizarles pronto y espero que les haya gustado el capítulo.

Atte: Friidaaa (a Miércoles 21 de mayo el 2014 a las 7:51 pm)