Capitulo I

Si le preguntaban a Naruto su opinión sobre Londres tal ves diría que se parecía a las grandes capitales de los países ocultos, solo que con más frio y con gente que actuaba como autómata. Era difícil ver sonreír a alguien o que no te tacharan de raro, por la forma de vestir.

Sakura, Sai, Sasuke y él llevaban dos días en la capital inglesa en busca de los Potter, la familia perdida de su novio. Les tomo 2 días completos el poder llegar a este lugar. Al principio Tsunade se opuso terminantemente a que él viajara con Sasuke, pero después de aplicarle su jutsu más secreto (ojitos de cachorrito perdido en la lluvia) cedió a dejarlo acompañarlo, con la condición de que Sakura y Sai fueran con ellos. Decir que esto no agrado mucho a su pareja es poco y no por la presencia de la chica, sino por Sai. Sasuke había desarrollado cierta enemistad con el pintor; en otras palabras no lo soportaba. Lo que ocasiono que la convivencia fuera un poco tensa. Pero eso no impediría llevar a cabo su misión.

El día anterior descubrieron que el tío de Sasuke, James Potter y su esposa Lilith, habían muerto hace catorce años, pero les sobrevivía un hijo de nombre Harry, que en unos días cumpliría quince. Al parecer el primo era solo un año menor que ellos.

Para poder saber la dirección de Harry tuvieron que ir a un edificio muy alto, en el que según les dijeron, se encontraban los datos de todos los habitantes de Londres. Cuando llegaron a ese lugar, algo extraño sucedió. Al pedir información sobre Harry James Potter, los empleados empezaron a alegar que tenían otras cosas en que ocuparse y se iban. Sasuke detecto enseguida que algo parecido a un genjutsu se había activado en esas personas, con solo la mención del nombre de su primo. Era por eso que se encontrara con Sakura distrayendo a los empleados, mientras el teme y Sai, se escabullían en los archivos para averiguar donde se encontraba el último familiar vivo del Uchiha.


Burlar la vigilancia resulto ser muy fácil, el problema ahora era encontrar los datos de su primo en semejante mar de documentos. Pero no importaba él era un ninja capacitado y los encontraría. Además necesitaba saber del chico si deseaba tener al dobe solo para él por toda una vida e incluso más allá.

Aunque lo que le incomodaba era el porque había un jutsu tan potente en los empleados de ese lugar; que se activaba solo por la mención de un nombre en especifico. Sus cavilaciones fueron interrumpidas por el pintor de cuarta como le llamaba a Sai.

-Hey Uchiha, creo que encontré algo, estos documentos tienen rastros de chakra y no puedo leerlos, aun con el jutsu de traducción. – Ni bien termino de decirlo cuando Sasuke ya le había quitado los documentos.

-Esto es extraño, la vieja dijo que eran una especie diferente de ninjas, pero este jutsu es muy complejo; me tomara algunos minutos poder ver el funcionamiento del jutsu aun con el sharingan. Vamos, no creo que el dobe y Sakura puedan seguir distrayendo a los tipos de la entrada – Dijo al mismo tiempo que él y Sai salían.

Cuando estuvieron fuera Sakura coqueteaba con un empleado y Naruto fingía ser el afectado novio. Les hicieron una seña y se juntaron en la plaza a la salida del edificio.

-¿Encontraron la dirección de Harry-Kun? – Pregunto la única chica del grupo.

-Si pero esto es muy raro; Uchiha descubrió que el documento contiene un jutsu y al parecer tomara su tiempo saber el contenido –

-Así es, mejor volvamos al hotel, para que pueda cancelarlo –

- ¿No puede ser disuelto con un simple "Kai"? – pregunto Naruto.

-No dobe, si lo intento puede que el documento se destruya solo y no sepamos su contenido. Al parecer alguien no quiere que se sepa la ubicación de Harry Potter – Respondió Sasuke.


Volvieron rápidamente al hotel en el que se hospedaban, para desactivar tan extraño jutsu y por fin descubrir la dirección de Harry. No permanecieron juntos mucho tiempo, ya que Sakura arrastro a Naruto a que la acompañara de compras; alegando que no serian de mucha ayuda ya que Sai y el Uchiha eran los expertos en ninjutsu y que no volvería a estar en una ciudad fuera de los países ocultos en mucho tiempo. Además debía comprarse algo para la boda, que dejara atónita a Ino. (A pesar de ya no competir por el amor de Sasuke, lo hacían por todo lo demás)

Los minutos del Uchiha se convirtieron en tres horas, pero al fin podían leer claramente el historial de su primo. Tenia que darle crédito al pintor le había ayudado bastante.

Naruto y Sakura llegaron una hora después. Sobra decir que cargados con paquetes, que posteriormente la chica sello en un pergamino para que fuera más fácil transportarlos.

-Ya esta listo. Podemos ir por Harry-Kun y marcharnos con él a casa, aunque la ciudad es linda, el ambiente es malo hay demasiado humo y el aire esta viciado – comento la pelirosa.

-Sakura-Chan tiene razón ttebayo, espero no volver en mucho tiempo, extraño el aire puro de Konoha. – Afirmo el kitsune.

-No te preocupes dobe ya tengo la ubicación; tenemos que ir a Privet Drive numero 4, Llittje Whinging, surrey; a las afueras de Londres –

Revelado el misterio empacaron sus cosas y se dirigieron rápidamente al lugar donde se encontraba Harry Potter.

Llegaron a eso de las 5 de la tarde a su destino. El barrio parecía tranquilo, las casas estaban formadas una junto a la otra dando un aspecto homogéneo al lugar. Les agrado respirar un aire menos viciado que en el centro. Después de pedir algunos informes llegaron a un pequeño parque, el numero 4 de Privet Drive se encontraba a solo dos cuadras.

-Creo que lo mejor seria que Sai y yo esperemos aquí mientras Sasuke-Kun y tu van por Harry-Kun – Propuso la chica – Después de todo pronto será tu familia Naruto.

-Pero Sakura-Chan – Naruto estaba un poco renuente a dejarlos pero cuando volteo a ver a Sasuke, este ya se hallaba caminando a la casa de su primo.

-Vamos dobe hagamos esto rápido –


Mundungus Fletcher, se encontraba nuevamente haciendo guardia frente a la casa del "niño que vivió". Su anterior descuido había provocado la furia de toda la orden, en especial de Albus. Nunca pensó vivir para ver a tan calmado y afable mago tan enojado por un pequeño desliz suyo. Bueno lo que realmente molestaba al viejo mago era el ataque que sufriera su protegido. Pero en fin, él no volvería a distraerse ni por el mejor cargamento de calderos que se presentara; no quería volver a enfrentarse a un Dumblendor, colérico.

Pensaba en como distribuir la mercancía que consiguiera en su último negocio, cuando diviso a dos chicos tocar el timbre de la casa que vigilaba. Le resto importancia, después de todo el primo gordo de Potter, tenía bastantes amigos que iban a buscarlo todos los días; así que siguió en lo suyo. Sin saberlo Mundungus volvía a meter la pata.


Harry Potter había pasado los peores días de todo su verano. Hacia apenas tres días del ataque de los dementores y aun seguía en casa de sus tíos. Llevaba tres angustiantes días sin noticias de sus amigos y padrino; sus esperanzas de ser sacado de ahí se desvanecían con el tiempo.

En estos momentos se encontraba solo con su tío, quien estaba entretenido viendo el televisor; su tía Petunia llevo a su gordo primo al psicólogo. Desde el ataque Dudley se encontraba ido y con pesadillas constantes; provocando así que sus tíos lo confinaran en su cuarto. Apenas y había salido fuera de su habitación.

Tirado sobre su cama, lamentaba su existencia. Hacia unos minutos escucho el timbre; seguramente eran los amigos buenos para nada de "gran D", como llamaban a Dudley. Empezó a extrañarse al oír que su tío subía por las escaleras; se enderezo rápidamente, con renovadas esperanzas. Tal vez por fin sus amigos lo sacarían de ahí e iría a la madriguera, su lugar favorito después de Hogwarts.

-¡Hey¡ chico te buscan – Dijo tío Vernon al tiempo que abría la puerta – mas te vale no causar problemas – Le advirtió antes de dejarlo con sus visitas.

Detrás de su tío entraron dos muchachos que nunca había visto. El primero era alto de tez blanca, ojos y cabello tan negro como el suyo; no tenia que envidiarle para nada el peinado, al parecer, su pelo era más rebelde que el suyo, al grado de tener dos mechones largos a los lados de su cara y el resto parado en la parte posterior arriba de la nuca. Tenia el ceño fruncido, al parecer se molesto con la actitud de tío Vernon. El otro chico era totalmente diferente al primero, empezando por su cabello rubio y sus grandes y expresivos ojos azules, en su corta vida nunca vio ojos con esa tonalidad, que parecían desprender luz propia; era casi de su misma estatura y parecía estar sumamente contento, lo cual se apreciaba por su gran sonrisa. Hasta sus vestimentas eran diferentes. El chico alto vestía pantalón negro con playera de manga larga del mismo color, y el rubio resaltaba con esa playera naranja, que tenia una flama estilizada en el centro y pantalón tipo pescador de color blanco.

-¿Por qué te trata como si fueras un delincuente? – Pregunto el pelinegro.

-¿Quiénes son ustedes, acaso son enviados de Voldemort? – Respondía a su vez Harry, quien con todo el estrés acumulado se temía lo peor.

-¿Qué? – Pregunto el chico – No se quien sea el tal Voldemort, nosotros…….. – No pudo terminar debido a la tremenda carcajada que el rubio soltara.

-Jajajajajaja Voldemort, jaja quien en su sano juicio se llamaría así, jajajaja – Reía a mandíbula batiente y sin disimulo alguno – que nombre tan gracioso.

-Ne dobe cállate, si el nombre es ridículo, pero no es para tanto; recuerda que estamos aquí para otra cosa. – Decía el pelinegro tratando de calmar al otro.

Harry Potter ahora si se estaba preocupando. Ningún vasallo del Lord Oscuro se reiría así del nombre su señor. Tal vez estos chicos eran amigotes de Dudley y habían venido a saldar cuentas por lo del dementor.


La primera impresión que Sasuke tuvo de su primo fue que estaba demasiado mal nutrido, además de ser un poco bajo para su edad. Por herencia todos los Uchihas eran altos, en cambio Harry competía en estatura con su Kitsune. Luego estaba el hecho del trato que recibió por parte del viejo panzón, que les abriera la puerta; a la sola mención del nombre Potter, este había empezado a refunfuñar cosas parecidas a "gente anormal en casa de gente decente" y a conducirlos de mala manera, a la alcoba del muchacho. También le preocupaba que el chico pareciera estar en alerta constante como si temiera un ataque eminente. Todo esto aunado a la dificultad que tuvieran para encontrar su dirección, le hacía pensar que tal vez su primo estaría mejor con ellos en Konoha, que en ese lugar donde definitivamente no era feliz.

-Mi nombre es Uchiha Sasuke y él es Uzumaki Naruto – presento al tiempo que ambos hacían el saludo tradicional, inclinando la cabeza. – Nosotros nos vamos a casar y como en alguna ocasión te habrá comentado tu abuela Helen, necesitamos que estés presente en nuestra boda. – Termino de decir, no le gustaba dar vueltas al asunto así que fue directo al grano.

-Errr….Me gustaría ayudarles, pero creo que se equivocaron de persona. Yo no conozco a ninguna Helen – dijo el chico de ojos verdes.

Sasuke torció el gesto, ¿en verdad se habrían equivocado?, tal vez el pintos de cuarta, pero él no cometía errores de esa índole.

-¿Tú no eres Harry James Potter, hijo de James Harold Potter? ¿El nombre de soltera de tu madre no era Lilith Evans? – Interrogo Uchiha.

-Si ese es mi nombre y el de mis padres, pero no conozco a ninguna Helen – Respondió consternado Harry.

-Entonces no estamos equivocados. Helen es o, bueno era el nombre de la madre de tu padre y también mi tía abuela, lo que nos hace primos. – Dijo Sasuke quien ya estaba definitivamente convencido de que Harry estaría mejor con ellos. – No entiendo porque no conoces a la abuela, según el informe ella murió hace tan solo seis años, debiste conocerla o verla aunque fuera solo una vez –

-Ne teme tal vez a Harry-Kun le han hecho lo mismo que a mi por lo del Kyuuby – comento Naruto a quien el semblante le cambio y sus ojos se oscurecieron.

Oh si, esto no lo iba a tolerar, Harry viviría con ellos y no dejaría que alguien más le ocultara cosas o lo alejara de su familia, de su pasado. Pero primero debía hablar con él, contarle del clan y convencerlo para que fuera con ellos; le daría un nuevo hogar.

-Como te dije en un principio mi nombre es Uchiha Sasuke y a lo que me refiero, con que debes venir a nuestra boda, es una ley que el clan Uchiha implemento para cualquiera que deseara casarse – Empezó nuevamente Sasuke – Tu abuela era parte de mi familia, por razones que después te contare con más calma; ella fue dada en adopción a una familia de este país. Sabemos de tu familia, porque tu padre y la abuela asistieron a la boda de mis padres, mira – Le dijo al tiempo en que le mostraba la foto de dicha unión – los que se encuentran sentados son mis padres, la mujer de la derecha es tu abuela Helen y el hombre de la izquierda…… -

-Es mi padre – Termino Harry por él. Su expresión cambio totalmente, se relajo totalmente y una pequeña sonrisa escapaba de sus labios; como siempre pasaba cuando alguien hablaba de sus padres.

-No te estoy mintiendo, en verdad me gustaría que vinieras con nosotros a nuestro hogar y si quieres también puede ser tu hogar, no tienes por que quedarte aquí, con gente que a leguas se ve que no te aprecia – Ofreció Uchiha.

-Es verdad Harry-Kun puedes venir y quedarte con nosotros, en la casa del teme hay espacio de sobra y los tres seriamos una familia – le dijo Naruto con la mejor de sus sonrisas, esas que hacían que Sasuke cayera rendido a sus pies.


¿Vivir lejos de los Durley? Harry no negaría que era su más grande sueño, desde que tenía uso de razón. Jamás le habían gustado sus parientes y siempre había deseado estar en un lugar donde lo apreciaran por ser simplemente él; tal como sucedía en la madriguera por eso era de sus lugares favoritos. Lo que le llevaba a recordar que no podía irse así y ya, debía avisarles; cayendo en cuenta que Hedwig llevaba tres días con sus amigos, quienes no habían tenido palabras de apoyo y no salieron corriendo por él al enterarse del ataque de los dementores. "Tal vez no les interesas tanto como has pensado" dijo una voz en lo profundo de su mente. Era verdad había sido un niño bueno y a cambio ¿que recibía?, un "quédate donde estas", así sin más. Ya estaba decidido se iría con su primo. Si sus amigos en verdad se preocupaban por él enviarían a Hedwig, a Pig o cualquier otra ave para saber donde estaba.

-¿Y cuando nos vamos? – Pregunto Potter, por fin luego de meditarlo.


Esa era la segunda cerveza de mantequilla que Mundungus, tomara para refrescarse un poco, del calor que hacia. Casi se atraganta con esta al observar como Potter y los chicos que tocaran el timbre salían juntos de la casa con las cosas del primero.

Debía avisar cuanto antes a la orden; ¡maldita sea¡ la hora en que se le ocurrió a Figg ir por la comida de sus estúpidos gatos.

No tenía tiempo de aparecerse en el cuartel, así que lo hizo en la casa de Arabella; quien a pesar de ser una squib, estaba conectada a la red flu.

-¡Grimmauld Place numero 12¡ – Grito fuerte y claro.

Su cabeza apareció en la chimenea de la ancestral casa que servía como cuartel de la orden. Ahí como ya era costumbre solo se encontraba Molly.

-¡ALERTA ROJA! ¡ALERTA ROJA! – Gritaba para llamar la atención de la pelirroja que en esos momentos le daba la espalda.

-¡Por Merlín Mundungus! Que pasa, por poco me matas del susto – se volteo rápidamente Molly.

-¡No hay tiempo para eso mujer! ¿Hay alguien más de la orden en estos momentos? – Pregunto la cabeza en la chimenea.

-Remus esta en la biblioteca con Sirius, los demás aun no llegan ¿Por qué tanto alboroto? – Pregunto la matriarca de los Weasley.

-¡Dile a Remus que venga enseguida a Privet Drive, Potter ha salido de la casa, con otros dos chicos y llevan sus cosas! Tratare de detenerlos – Finalizo Fletcher.

Molly no perdió tiempo y salió rápidamente en busca de Lupin para plantearle la situación; solo esperaba que llegaran a tiempo.

El contrabandista se apareció nuevamente en la calle y diviso a lo lejos a los muchachos, estos estaban llegando al parque. Perfecto si llegaban ahí podría usar magia sin que los vecinos muggles se alteraran ya que a esas horas no había nadie. Apresuro su caminata y cuando llego a solo algunos pasos de donde estaban los chicos, vio algo que lo dejo perplejo, nunca había visto semejante magia.

"El niño que vivió" y sus acompañantes eran esperados por otro chico pelinegro y una chica de cabello ¿rosa?; bueno eso no lo impresiono. Lo que lo dejo deslumbrado fue lo que el rubio hiciera; le vio mover las manos de manera rápida, para después ver como de la nada "por arte de magia" aparecía un sapo gigante. Pero la cosa no termino ahí; los cinco muchachos entraron voluntariamente en la boca del sapo, el cual se empequeñecía al tiempo que oía un POOFF a su lado. Lupin había llegado.

-¡Fletcher! – le llamo con un tono desesperado en la voz - ¡¿Dónde esta Harry?!

El aludido solo pudo levantar el dedo índice y señalar a una pequeña rana en el pasto semi-seco del lugar. El lobo iba a replicar, cuando los dos magos vieron como la "ranita" desaparecía frente a sus ojos, con un simple PLOF, envuelta en una nube de humo sin dejar rastro alguno.

De lo único que Mundungus Fletcher estaba seguro, era de que volvería a enfrentarse a un Dumblendor colérico y que definitivamente Sirius Black lo despellejaría vivo, (eso si Molly Weasly no lo hacia primero) por perder al chico Potter.