Disclaimer: Todo es de JK Rowling. A mi solo me gusta poner a sus personajes en situaciones fuera de sus libros.
Mala Praxis.
Hermione se limpió el sudor de su frente con el dorso de su brazo y siguió corriendo en la caminadora del gimnasio.
-Oh, esa sí que es una vista.- dijo el rubio tomándole una foto a Hermione llena de sudor y cansada por el esfuerzo.
-Eres un imbécil.- dijo la castaña, deteniendo la maquina y tomando un sorbo de una botella de agua.
-¿Tuviste un mal día?- Hermione asintió. El rubio solo sonrió comprensivo y se sentó junto a la castaña en la orilla de la caminadora.
-¿Cómo te fue en las pesas?- pregunto Hermione, tratando de cambiar el tema y de recobrar el aire perdido por el esfuerzo.
-Bien.- dijo el rubio encogiéndose de hombros.- Me tocó el imbécil con cara de rata. Ese siempre me hace querer golpearlo en el rostro.- Hermione sonrió.
-No sé como sigue aceptando trabajar contigo si siempre se te pasa un golpe.- El rubio sonrió, recordando como siempre se le escapaba un golpe "accidentalmente" y le pegaba a su entrenador.
-Soy la persona más atractiva de este lugar.- dijo Malfoy encogiéndose de hombros.- Probablemente le gusto o algo. No sé.- Draco le quito la botella de agua a Hermione justo cuando ella le iba a dar un sorbo y le dio un trago. Hermione solo rodó los ojos y le arrebató la botella cuando terminó.
-Deja de robar mis cosas.- El rubio negó con la cabeza, arrebatándole de nuevo el agua.- Siempre vienes al gimnasio sin nada y siempre me quitas lo mío.
-Lo único que necesito para venir a gimnasio es un par de bóxers limpios, un par de shorts deportivos y un condón. No necesito nada mas, dulzura.- Hermione hizo una mueca.
-¿Estás consiente de cuantos gérmenes guarda un gimnasio? Eso sin contar los baños o las regaderas que es donde se supone hay "más privacidad". Que desagradable.- El rubio solo soltó una risa y le pasó un brazo por los hombros.
-Eres la única persona que piensa en gérmenes cuando alguien habla de sexo.- comentó el rubio, haciendo que la castaña le diera un codazo en las costillas.
-No pienso en gérmenes nada más. Solo cuando hablas de sexo en el gimnasio. No es nada sanitario.- Hermione tomó su toalla de mano y se limpió el sudor de la frente. El rubio sonrió y le arrebató la toalla de las manos, haciendo que la castaña le diera un golpe con la parte trasera de su mano.- Deja de arrebatarme las cosas.- El rubio apretó su agarre en el hombro de ella y le lamió el sudor de la frente.- ¡Qué asco! ¡Quítate!- Draco solo soltó una risa.
-Eso NO es sanitario. ¿Ves como no necesito nada para el gimnasio?- Hermione se limpió el rostro de nuevo con la toalla, haciendo una mueca al rubio.
-Qué desagradable eres.- comentó Hermione. El rubio solo se encogió de hombros.
-Todos los hombres somos así, hermosa. Acostúmbrate.- Hermione rodó los ojos.- A menos que te quieras volver lesbiana, con lo cual estoy de acuerdo y me gustaría verlo.
-Eres un cerdo. No creo que todos los hombres sean iguales.- El rubio la miró incrédulo.
-Todos somos iguales, bebé. Todos.
-Blaize no es así.- El rubio se detuvo en seco, haciendo que Hermione le mirara confundida y un poco sonrojada.
-¿Esto es real?- dijo el rubio mirando alrededor, fingiendo buscar una cámara escondida, haciendo a Hermione sonrojarse más.
-¿Qué? Es solo un comentario.- dijo Hermione, reanudando la caminata hacia los baños. El rubio la siguió.
-Hermione Granger nunca pregunta sobre un hombre. Nunca. A menos que esté interesada.- Hermione negó con la cabeza. El rubio la tomó por el brazo.- ¿Blaize? ¿De verdad? Apenas lo conocemos.- Hermione rodó los ojos.
-No es como si fuera mala persona. De hecho, es muy amable. Me abrió la puerta del coche cuando fuimos a almorzar.- El rubio frunció el ceño.
-Eso es algo básico. Eso no debería ser una cualidad buena si no algo decente.- Hermione asintió con la cabeza lentamente, sonrojada.
-Lo sé. Pero es lindo que te abran la puerta de coche.- comento la castaña, volviéndose a encoger de hombros.
-Hermione.- El rubio la tomó por los hombros, haciendo que Hermione lo mirara de lleno.- El que tenga modales no es una cualidad extra en un hombre, es algo básico. Es importante pero no debería tomar eso en cuenta como algo "bueno", eso es algo básico.- Hermione asintió.- No bajes tus estándares. Están ahí por una razón, porque te mereces lo mejor.- La castaña asintió, con los ojos llorosos.- Además, a ti no te importa eso. Yo te abro la puerta del coche todo el tiempo e incluso cuando no lo hago no te molesta.
-Cierto.- Asintió Hermione.
-El que te abra la puerta del coche no tiene nada que ver. Siento que estás buscando excusas para poder encontrar a los hombres atractivos.- Hermione rodó los ojos.- ¿Es eso? ¿Tu reloj interno está haciendo ruido? ¿Estás en esos días?- La castaña le dio un golpe.
-No seas imbécil.- Hermione respiró hondo.- No sé porque me siento así desde hace un tiempo. Siento como si me faltara algo y lo tengo justo a mi alcance pero no sé que es.- dijo la castaña con frustración en la voz.
-¿Crees que es la edad? ¿Estás pensando en comprarte otro gato? ¿Sí sabes que más de dos gatos es signo de locura, verdad?- Hermione rodó los ojos, soltándose del agarre del rubio y caminando hacia la puerta del baño de mujeres.
-Eres un idiota, Draco. No sé cómo puedes pasar de ser el mejor hombre del mundo a un idiota.- el rubio la miró con el ceño fruncido.
-¡Nadie necesita tantos gatos, Hermione!- la castaña le enseñó el dedo de en medio y cerró la puerta de los baños.
.
-¿Hace cuanto pediste la comida?- preguntó Hermione, quien estaba sentada en el sillón de la sala del rubio, cepillándose el cabello mojado.
-Hace menos de media hora, creo.- El rubio regresó de la cocina con dos cervezas en la mano y le tendió una a Hermione.
-Parece que fue hace una eternidad.- Se quejó Hermione, dándole un sorbo a su cerveza.
-Eso es porque no tienes nada de paciencia.- comentó el rubio, tomando uno de los productos para el cabello que tenía Hermione en la mesita de café.- ¿Qué jodidos es esto?- Hermione se lo quitó de las manos.
-Es para mi cabello. Se supone que lo hace que brille y no se maltrate.- El rubio miró como la castaña se lo aplicaba en su cabello mojado.
-¿y funciona? ¿No es dañino?- Hermione asintió.- Necesito más de esa cosas que me compraste para el cabello, ya se me terminó.- dijo el rubio casualmente.
-Podemos ir mañana a comprarla cuando salga del trabajo.- comentó Hermione.
-Perfecto.- El rubio le dio un sorbo a su cerveza.- ¿Mañana tienes una cesárea?- Hermione se quedó pensando un momento.
-Sí, pero en la mañana. Debo de estar fuera como para las cuatro de la tarde.- El rubio asintió. Joder, como extrañaba su trabajo. Los dos se quedaron un momento en silencio, viendo la televisión. Estaba la película "juego de gemelas" mientras esperaban la comida para poder ver la película que quería ver.
-En mi opinión, los papás de la película pudieron haber manejado la situación un poco mejor.- comentó el rubio, haciendo a Hermione reír.- "Divorciémonos. Toma a una niña y vete". No jodas.- Hermione soltó una risotada, haciendo al rubio sonreír.
-Es una película para niños, Draco.
-Obviamente. Solo un niño podría creerse que cualquier buen padre dejará que se lleven a su otra niña al otro lado del mundo para no volver a ver a la mamá. No me jodas.- Hermione sonrió.
-Además, sale Lindsay Lohan.- comentó Hermione.
-¡El colmo! De seguro si eran dos niñas pero Lindsay mató a la otra y desde ahí su carrera se vino abajo.- comentó el rubio, siendo interrumpido por el sonido de alguien tocando la puerta. Draco se puso de pie y recibió la comida china, llevándola a la mesita de café.
-¿Crees que pudieras vivir tranquilo sabiendo que tienes un hijo en algún lado del mundo y no eres parte de su vida? – pregunto Hermione, haciendo que el rubio dejara de sacar las cajitas de la bolsa y la mirara fijamente.
-¿En qué momento pasamos de burlarnos de Lindsay Lohan a esta pregunta tan densa?- Hermione se encogió de hombros, tomando una cajita y recostándose en el sillón.
-No sé, es solo una pregunta.- dijo la castaña como quien no quiere la cosa. El rubio la miró detenidamente por un momento, dejando se lado su caja de comida y mirándola recostada en el sillón.
-¿Esto viene debido a tus hormonas locas de este mes, verdad?- Hermione le dio un golpe con su pié, haciendo al rubio sonreír. Draco tomó su cajita de comida y comenzó a comer.- Estas muy rara últimamente.
-No. No sé qué me pasa.- dijo Hermione frustrada. El rubio suspiró.
-Te diré que te pasa. Te pasa lo mismo que a todas las mujeres en el área neonata. Tienes la fiebre de bebés.- dijo el rubio solemnemente.
-Claro que no.- se quejó Hermione ofendida.
-Claro que sí. Todas las mujeres que llegan a neonatal lo padecen.- aseguró el rubio.
-Eso es mentira, no hay nada científico que respalde eso.- rebatió Hermione.
-Oh, hermosa, tan ilusa.- dijo el rubio condescendientemente, haciendo a Hermione fruncir el ceño.- Te explicaré la teoría de la "fiebre de los bebés". Todo empieza con las mujeres de neonatal. Creen que al llegar al hospital todo será mariposas y drogas leves. Creen que cuando el bebé nace, todo va muy bien y perfecto. Eso es porque ninguno es un obstetra, ustedes solo están ahí para recibir al bebé una vez nacido.
-Hacemos más que eso.- interrumpió Hermione.
-Si, si, ese no es el punto. El punto es que no ven el embarazo ni las complicaciones de la madre ni nada, solo ven al recién nacido. Cuando les tocan los neonatos sanos, son las más felices, todo está bien y son mariposas y ustedes piensan "Qué bonito, un bebé sano. Algún día tendré uno así" Pero luego, pasa lo normal. Llegan los neonatos con problemas. Ya sea, prematuros, con anomalías congénitas o químicas, no sé. Y es cuando ustedes los ayudan, ustedes hacen su trabajo y los ayudan a sobrevivir. Y es cuando piensan "¿Me pasará esto a mí? No sé, puede que sí. Debería tener un bebé ya porque si esto me pasa ya lo he vivido y sé que todo estará bien con la tecnología actual" y es cuando empiezan con la "fiebre de bebés".- Hermione frunció el ceño.
-Eso no es verdad. Al contrario, ver como un bebé sufre te hará no querer pasar por eso y alejarte de la idea de tener bebés.- rebatió Hermione.
-No, a contrario. Como sabes cómo tratarlo, querrás hacerlo aun más. En tu caso es peor porque también eres pediatra.- comentó el rubio seguro, comiendo de su comida.- ¿No dijiste que habías tenido un día malo hoy?- Hermione asintió, dándole un sorbo a su cerveza.- Cuando tienes un día malo es peor aun. ¿Qué tenía tu bebé?- preguntó el rubio viendo como a Hermione se le llenaban los ojos de lágrimas.
-Nació a los siete meses.- El rubio asintió, dejando de lado su comida y quitándole a Hermione la suya. Draco pasó su brazo por la espalda de la castaña y la atrajo hacia él, haciendo que ella escondiera la cabeza en su cuello, sollozando levemente.- No creo que se salve, Draco.- El rubio asintió, acariciándole el cabello.- Está por debajo del peso y sus pulmones no se desarrollaron nada cuando se le aplicaron los esteroides. Y luego ves a los papás, primerizos, recién casados…- El rubio a abrazó más fuerte cuando se le rompió la voz, haciendo a Hermione sollozar más fuerte. Era demasiado raro cuando a Hermione le afectaba un caso. Ella siempre era profesional.
-¿Sabes que esto no es tu culpa, verdad? ¿Qué no es culpa de nadie?- Hermione asintió lentamente.- En cualquier caso, tienes que decirle a los padres la verdad y dejarles saber qué hiciste todo lo que pudiste pero que al final, pase lo que pase, esto no es culpa de nadie.
-Ellos vinieron desde otro estado para poder estar con los mejores, Draco.- El rubio asintió, afianzando su agarre en ella.- no servirá de nada.- El rubio le besó el cabello.- No me quiero ni imaginar la reacción cuando lo sepan.
-No tienes que darles la noticia tu, se las puede dar Kent o yo.- Hermione asintió lentamente.- No puedes salvar a todos, hermosa.- Hermione sollozó más fuerte. El rubio solo la sostuvo hasta que se calmara. Después de unos minutos, Hermione se calmó y le sonrió al rubio.
-Gracias, Draco.- El rubio le sonrió y sacó su celular, tomándole una foto.
-Gracias a ti, hermosa.- Hermione le dio un golpe con el codo, alejándose de él.
-¿Ves como puedes pasar de ser dulce a un idiota?- preguntó Hermione, volviéndose a recostar en el sillón y suspirando.- Necesito alcohol.- El rubio enarcó la ceja.
-No, señorita. A menos que tengas planeado no ir el día de mañana a trabajar, no te dejaré tocar nada más fuerte que cerveza.- Hermione hizo un puchero.
-Necesito alcohol. Acabo de tener un colapso nervioso, hace mucho que no tenía uno de esos.- se quejó Hermione haciendo al rubio negar con la cabeza.
-Hermione, eres la peor ebria del mundo.- Hermione frunció el ceño.- Eres adorable, no me malinterpretes, pero aunque tomes lo mínimo, no te puedes levantar temprano al día siguiente. Es la verdad y no pienso pelearme contigo mañana en la mañana sobre por qué te dejé tomar alcohol. –Hermione hizo un puchero y solo miró al rubio sin decir una palabra.- dije que no, Hermione. Guarda ese puchero para cuando quieras que te regale algo costoso e innecesario que no sea de mi gusto.- Hermione no dijo nada, solo lo siguió mirando. El rubio la vio con los ojos rojos y llorosos, la cara roja porque acababa de llorar y suspiró. Hermione sonrió porque supo que se había rendido.
-Solo una hora, Draco. Te lo juro.- aseguró Hermione.
-Tu sabes y yo sé que nunca será una hora.-dijo el rubio, poniéndose de pie y caminando hacia su cuarto.- Termínate tu caja de comida china porque me voy a bañar y no me bañaré solo para llegar y e irnos en una hora porque ya estás ebria.
Horas después, ambos estaban en la barra de un centro nocturno, viendo a la gente bailar.
-¿Qué te sirvo, hermosa?- preguntó el bartender, mirando a Hermione con una sonrisa, guiñándole el ojo, haciéndola sonrojarse y sonreírle de vuelta.
-Una cerveza, un vodka arándano y que te vayas a checar los ojos con un doctor porque al parecer tienes un tic que te hace guiñarle el ojo a las mujeres acompañadas.- respondió el rubio con una sonrisa, haciendo al bartender levantar las manos en signo de rendición.
-Sin problema, amigo.- El hombre se alejó de ellos y Hermione le frunció el ceño.
-¿Es en serio tu comentario?- El rubio se encogió de hombros.
-Si yo no me vengo a acostar con alguien, tu tampoco. Simple.- dijo el rubio, tomando la cerveza que el entregó el hombre.
-Nadie dijo que no te podías acostar con alguien.- comentó Hermione, recibiendo la bebida por parte del hombre. El rubio se la quitó de la mano y le dio un sorbo primero, nunca confiando en las bebidas que le pasaban a Hermione. Cuando confirmó que el vodka si sabía a vodka, se la devolvió a Hermione.
-No, pero sabemos que no lo haré. Venimos a que bailes y tomas y te despejes de tus problemas. Y eso solo pasará si sabes que estás segura en un lugar desconocido.- comentó el rubio en su oído porque la música estaba muy alta.- Y ambos sabemos que eso solo pasará si estoy al pendiente, por eso vinimos.- Hermione le sonrió y le besó la mejilla.
-Gracias, Draco.- El rubio sonrió.
-No es gratis, amor. Mañana tú cocinas.- Hermione asintió, tomando a rubio de la mano y jalándolo a la pista de baile, haciéndolo renegar.- Sabes que no bailo contigo, Hermione.
-¿Solo hoy, si? Una vez.- rogó la castaña, dándole un sorbo de su bebida.
-Hermione.- advirtió el rubio, haciendo a Hermione rodar los ojos.
-Draco.- rebatió la castaña.
-Sabes que bailar es como tener sexo y que soy muy bueno en ambos.- Hermione soltó una risa, haciendo al rubio sonreír.
-Cállate y baila, Doctor Malfoy.- El rubio rodó los ojos cuando Hermione comenzó a moverse al ritmo de una canción que el rubio había escuchado demasiadas veces en centro comerciales.- ¡baila!- le gritó Hermione, haciendo que el rubio le diera un sorbo a su cerveza y negara con la cabeza.
-Bien, pero si sientes mi erección durante todo este tiempo, no me puedes culpar.- Hermione asintió, sonriéndole cuando el rubio comenzó a seguirle el ritmo. Después de varias cervezas y bebidas variadas para Hermione, el rubio la estaba esperando afuera del baño.
-¡Draco!- le gritó Hermione desde adentro del baño. El rubio sonrió ante la evidente falta de sobriedad de Hermione.
-¿Estás bien?- pregunto el rubio sonriendo a través de la puerta.
-No, necesito ayuda.- se quejó Hermione, haciendo al rubio sonreír aún más.
-¿Sabes que no puedo entrar ahí, verdad?- El rubio escuchó como Hermione hizo un ruido que él asumió que significaba descontento y rodó los ojos, entrando al baño. Al entrar vio como Hermione estaba recargada en el lavabo, viéndose al espejo.- ¿Estás bien, Hermione?
-¿Porqué me dejaste salir así?- preguntó señalando su ropa, haciendo al rubio fruncir el ceño.
-¿Cómo? ¿Vestida?- pregunto confundido, haciendo a Hermione rodar los ojos.
-Noooooo…- el rubio sonrió ante la voz ebria de Hermione.-…con pantalón. Es lo más difícil del mundo.- se quejó. El rubio sonrió, acercándose a ella.
-¿Necesitas ayuda para orinar?- Hermione asintió. Draco la tomó por la cintura y la guió hacía un baño. Hermione le sonrió mientras el rubio le ayudaba a desabrocharse el pantalón.
-No veas mi ropa interior.- le advirtió Hermione, haciendo al rubio rodar los ojos.
-Hermione, he visto toda tu ropa interior.- EL rubio le bajó el cierre y le ayudó a bajarse los jeans, haciendo a Hermione cubrirse con las manos.- ¿Traes puestos mis calzoncillos?- preguntó el rubio soltando una risa, viendo como la castaña traía puesta su ropa interior.
-Noooo.- se quejo Hermione, tratando se taparle los ojos al rubio, quien le estaba tratando de tomar las manos para que no lo hiciera.
-Oh, por Dios. ¡Es verdad!- le gritó el rubio, haciendo a Hermione rodar los ojos.- Hermione Granger está usando la ropa interior de alguien más.- se burló el rubio.
-Pero no están usados. Abrí un paquete de los nuevos que tenías.- se justificó la castaña.- No tenía míos.- se quejó, haciendo un puchero. El rubio soltó otra risa y le besó la frente.
-Eres adorable estando ebria.- le dijo el rubio, haciendo que la castaña le frunciera el ceño.
-De verdad tengo que hacer pipí. Cierra los ojos.- urgió Hermione viendo como Draco cerraba los ojos y la ayudaba a sentarse en la tasa.
-¿Sabes que me dedicó a ver vaginas para ganarme la vida?- comento el rubio cuando Hermione le tapó los ojos con la mano.
-Si, pero no tienes porque ver la mía. – comentó Hermione.
-Hermione, me has visto orinar.- se quejó el rubio.
-Sí, porque tú no tienes pudor alguno.- El rubio soltó una risa.
-Es verdad.- dijo encogiéndose de hombros. Hermione se paró y el rubio la sostuvo.- ¿En qué momento te depilaste?- pregunto el rubio sintiendo las piernas de la castaña.
-Cuando fue mi cita.- dijo Hermione, tomando al rubio por los hombros para apoyarse mientras el rubio le subía el pantalón.
-¿Con Krum? ¿Pensaste que ibas a llegar tan lejos con él?- preguntó el rubio incrédulo, abrochándole los jeans.
-Noooo, llevaba vestido y es algo que hacemos las mujeres. No importa que cita sea, necesitas hacerlo para sentirte segura de ti misma.- dijo Hermione sonriendo, pasándole al rubio los brazos por el cuello. El rubio sonrió.
-¿Porqué sonó a que acabas de revelarme un secreto de las mujeres?- preguntó el rubio, sosteniéndola por la cintura y sacándola de la caseta del baño y caminando hacia los lavabos.
-Tal vez así fue.- dijo Hermione encogiéndose de hombros y comenzando a lavarse las manos.- Deberíamos de tener un bebé.
-Wow, ¿de dónde jodidos salió eso?- preguntó el rubio sonriendo, viendo a Hermione. De verdad era adorable estando ebria.
-¿Por qué no? Eres muy inteligente, digo, eres doctor, tienes mucho encanto, has dormido con miles de mujeres.- dijo Hermione.- Además, tienes dinero.- El rubio soltó una risa ante el comentario, risa que aumento cuando Hermione comenzó a limpiarse las manos con la camisa del rubio. Algo que Hermione sobria no haría nunca.
-Amor, creo que primero necesitar proponerme matrimonio.- dijo el rubio, tomándola por la cintura y saliendo el baño, conduciéndola hasta la salida. Al tomar un taxi, Hermione recargó su cabeza en el hombro del rubio y suspiró.
-¿Draco?- preguntó Hermione en un susurro.
-Dime.
-¿Crees que Blaize quiera salir conmigo?- El rubio frunció el ceño. ¿Otra vez con Zabinni?
-No sé. ¿Quieres que Zabinni quiera salir contigo?- pregunto el rubio. Hermione asintió con la cabeza.- ¿por qué?
-Tal vez él si quiera tener un hijo conmigo sin casarse.- le susurró Hermione, haciendo al rubio sonreír.
-No te dejaré tener un hijo con él, Hermione.- Hermione asintió, lentamente. El rubio sospechó que se estaba quedando dormida. Al llegar al departamento el rubio, Hermione siendo cargada por Draco, el rubio la despertó.- ¿Hermione?
-Noooooo...- El rubio sonrió.
-Toma, necesitas tomarte esto para poder dormir.- dijo el rubio, pasándole dos pastillas para el dolor que probablemente tendría en la mañana. Hermione se sentó en la cama y las tomó, tomando un sorbo de agua.- Necesito que te tomes la botella completa, ¿de acuerdo?- Hermione asintió. El rubio le ayudo con el cierre de su pantalón y se lo quitó, le colocó una camisa de él encima y le ayudó a quitarse su brasier.
-Gracias, Draco.- El rubio sabía que Hermione le estaba agradeciendo más allá de ayudarla a desvestirse.
-De nada, hermosa.- El rubio le besó la frente y Hermione se acostó.
-¿Draco?
-¿Sí?- contestó el rubio mientras se acostaba al lado de Hermione.
-Si me hubieras conocido hoy, en ese lugar, bailando… ¿me hubieras traído a tu casa?- le preguntó Hermione con voz somnolienta.
-Sí, pero no a dormir, hermosa.- le contestó el rubio, acomodándose en la cama.
-Buenas noches, Draco.- dijo Hermione con una sonrisa en el rostro.
-Buenas noches, hermosa.
No andaba muerta, andaba ocupada con la vida real. ¡No me maten! Les juro que ando vuelta loca con tantas cosas que están pasando en mi vida real que no tengo tiempo de nada. Este capítulo lo terminé ayer a las casi seis de la mañana y apenas ahorita lo pude editar y subir (sorry si hay horrores de ortografía, son las tres y media de la mañana, denme un chance)
Me mucho gusto que sigan al pendiente de la historia (ustedes saben quienes son) y sus reviews. Amo que se tomen el tiempo de decir qué les gusta e incluso lo que no les gusta. Leerlas me mantiene aquí, escribiendo (lenta pero segura).
Nunca he dejado ninguna historia incompleta. Así me tarde AÑOS (que espero que no) siempre las terminaré. De hecho, esta y "Un hijo por un dollar" ya están planeadas y listas nada más para poder desarrollar la ideas y pasarla a la computadora. "Un poema..." salió una noche de la nada y así pienso terminarla. Si me tienen un poquito de paciencia les juro que vendrán.
Como siempre les digo, todo en el capítulo tiene una razón que se desarrolla más tarde. Aunque muchas lo vean como un capítulo de relleno, no lo es.
Gracias por leerme y por votar por mi en los Dramione Awards, nunca se cuando estoy nominada pero siempre me dejan saber ustedes cuando gano y lo aprecio bastante. Muchísimas gracias. Las quiero y lo son todo.
Atte: Friidaaa (el día miércoles 18 de marzo del 2015 a las 3:35 AM)
