Capitulo X
Sirius Black no era un mago feliz, nuevamente estaba siendo reprendido como si fuera un niño de 10 años por su pareja. Ahora estaba completamente seguro de que lado al que pertenecía su lobo; al de esos vándalos.
-Es que en verdad no puedo creer, que te pongas a pelear con un chico de dieciséis años, por Merlín Sirius podría ser tu hijo – Y antes de verse interrumpido Remus añadió – Si ya sé que no tendrías un hijo como Sasuke, pero el solo contesta tus indirectas, estoy seguro de que no te mata por consideración a Harry –
-¡Pero es que ese mocoso me exaspera! – Se defendió – Es tan arrogante, me recuerda a Regulus, con ese aire de "Soy mejor que tú" y "No me despeina ni el viento" ¡No lo soporto! Es peor que aguantar a Quejicus –
-Sirius trata de llevarte bien con él, hazlo por Harry – Hizo una pausa y continuo – Tal vez no lo has notado por tu terquedad de verlo como un enemigo, pero en el poco tiempo que llevan conviviendo con Harry ese par de chicos se ha ganado su confianza totalmente. He notado que estando a su lado se relaja completamente, tiene más confianza en el mismo; pero sobre todo se siente libre, ya no se preocupa por ser "El niño que vivió" o ser lo que todo mundo espera de él – Finalizo
-¿Es que no ves que ese mocoso malcriado solo trata de quitarme el cariño de mi cachorro, mi lugar como su protector? – Refuto – Y si, si he visto como es tratado –
-Ay Paddy estas celoso – Dijo Remus suavizando su tono – No tienes porque, Harry te adora y eso no lo cambiara nadie. Tu eres su figura paterna, lo que lo une a sus padres, Sasuke y Naruto son sus hermanos mayores. Está teniendo una oportunidad de conseguir lo que siempre quiso, una familia, no le eches a perder su ilusión – Termino dándole un fuerte abrazo que no dudo en corresponder
-Está bien tratare de ser amable – Dijo no muy convencido. Bueno Remus quería que fuera amable, lo intentaría. Solo que no contaba con lo que encontró en su salón. Ahora si mataría a ese mocoso indeseable ¿Cómo se atrevía?
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Harry se sentía bien por primera vez era incluido en las conversaciones con respecto a su vida, podía saber, lo que la gente a su alrededor haría para detener a Voldemort y estaba siendo incluido en ello.
-Bueno como la información que tenemos no podemos hacer mucho – Dijo Shikamaru – Debemos esperar a hablar con Dumbledore-San y los demás miembros de la llamada orden, solo así podre formular la estrategia a seguir – Término con un bostezo.
-Yo creo que por lo pronto deberíamos enseñarle taijutsu a Harry-Kun – Comento Gai – Es decir no somos infalibles y debe aprender a cuidarse solo, a explotar la llama de su juventud –
-Tienes razón Gai, tal vez no puedas usar ninjutsu – Dijo Shizune – Pero te puedes volver tan bueno en taijutsu justo como lo es Lee –
-¿Qué es el ninjutsu? – pregunto su amiga castaña
-El ninjutsu, es el arte ninja en sí – Le contesto Sakura – Son las técnicas que usamos, algo así como sus conjuros –
-Si Mione-Chan algo así – Dijo Naruto, mientras hacía extraños movimientos con las manos y exclamaba - Kage Bunshin no Jutsu- Apareciendo al instante otro rubio de ojos azules – Lo vez esta es mi mejor técnica, los clones de sombra – Decía al mismo tiempo que los dos sonreían.
-¡Wow! – Exclamo Ron - ¿Le enseñaran a Harry hacer eso? –
-No, Harry-Kun no puede hacerlo, él aprenderá otra cosa – Dijo Sakura – El taijutsu es combate cuerpo a cuerpo –
-¿Eso no es un poco primitivo? – Comento Hermione – Es decir, nosotros usamos hechizos, ¿no sería mejor que aprendiera sortilegios avanzados? –
-¿Y que pasara si no cuenta con la varita en ese momento? – Intervino Sasuke – No puede depender siempre del palo de madera, además eso le dará cierta ventaja –
-Sasuke-kun Tiene razón – Apoyo Karin – Creo que sería conveniente que ustedes dos también lo aprendieran – Dijo señalando a sus amigos – Sus auras están muy unidas a la de Harry-kun, lo que quiere decir que pasan mucho tiempo a su lado –
-¿Qué dices Otouto, quieres aprender taijutsu? – Le pregunto su primo.
-Claro, por mi no hay problema ¿Qué dicen chicos? – Pregunto dirigiéndose a sus amigos
-Yo me apunto – Dijo un entusiasmado Ron – Sera genial, podremos aplicar eso en una que otra serpiente –
-¡Ronald! – Reprendió Hermione – Eso va en contra de las reglas y no sería justo. Está bien yo también lo aprenderé, solo para ver que ninguno de los dos se pase con alguien – Dijo de manera amenazante su amiga
-Bien mi Bunshin irá a decírselo a Molly-San para que nos diga en que parte de la casa podemos entrenar y empezar de una vez con lo básico en lo que esta la comida – Se apresuro a decir el rubio, mientras el Bunshin salía de la habitación.
-No imaginaba que Lee fuera bueno en taijutsu – Menciono al aire, la verdad no creía que el chico fuera bueno en algo, era muy raro.
-Oh claro que es bueno Harry-kun, mi joven pupilo es el mejor peleador de todas las aldeas ninja. Fue la primera persona en golpear a Gaara-San, el Kasekage de suna, el es como tú – Decía un orgulloso Gai – ¡La flor de su juventud está en todo su esplendor! –
-¿A qué se refiere con que es como yo? – Pregunto un poco preocupado, no es que Lee le cayera mal al contrario, solo que era un poco raro.
-A que Lee-San no puede usar ninjutsu – Le respondió Sakura – De hecho también venció a Sasuke-Kun cuando teníamos doce – Dijo a la ligera, consiguiendo un gruñido por parte del aludido
-Ja ja ja ja es cierto, cejotas te dio una paliza teme – Dijo riendo Naruto – Ja ja ja En fin Molly-San dice que podemos usar el salón –
-¿Cómo lo sabes? Tu clon no ha vuelto – Pregunto la castaña
-Cuando mis clones desaparecen toda la información que tomaron me llega a mi – Explico el rubio
-¡Eso es genial! ¿Seguros que no pueden enseñarnos a hacerlo? – Pregunto Ron
-No, no podemos, su chakra es muy inestable y podrían morir en el intento – Le respondió Sakura
Así que Sasuke, Naruto y Gai los acompañaron a Ron y a él, mientras los demás se quedaban con Hermione, quien les prestaría libros básicos para adaptarse a su mundo.
Se dirigieron al salón principal donde su padrino le había mostrado el árbol genealógico de los Black, "Todos puros". Tendría que preguntarle a Sasuke si en el clan era igual de elitista.
-¡Muy bien chicos es hora de explotar la llama de nuestra juventud! – Dijo un muy entusiasmado Gai – Formaremos parejas. Sasuke tu con Harry-Kun y Naruto la hará con Ron-kun. Empezaremos con desarme, ¿tienen sus kunais a la mano? – Pregunto y ambos sacaron de sabrá Merlín donde, una especie de cuchillos. Así que esos eran los kunais, él ya los había visto, con eso Sasuke trato de matar a Sai antes de intentar electrocutarlo; al parecer eran muy peligrosos.
Gai les dio unas breves explicaciones y empezaron a practicar como desarmar a alguien que te ataca por detrás. Tenía que tomar a Sasuke por la muñeca, propinarle un codazo a la altura del estomago y apretar su muñeca para que soltara el arma; si eso no funcionaba tenía que darle un cabezazo. Él lo tenía fácil, Sasuke era más alto que él y podía usar eso como ventaja a la hora de golpear; quien tenía un poco de problemas era Ron ya que Naruto era mucho más bajo y por lo tanto un poco escurridizo.
Fue en esa posición que Sirius los encontró, él siendo atacado por Sasuke, que tenía un kunai en su cuello… Momento, recapitula Harry Potter, tú padrino no sabe que están practicando y tu primo (el cual no le agrada, cabe mencionar) tiene un objeto punzo cortante en tu garganta… Mierda.
-¡Depulso! – Oyó gritar a Sirius, sintió un jalón y en un segundo estaban en el otro extremo de la habitación; mientras el hechizo de su padrino golpeaba a otro Sasuke que rápidamente se convirtió en una de las sillas que habían puesto a los lados del salón.
-¡¿Cómo demonios te atreves maldito mocoso? – Grito un enfurecido Sirius - ¡YA SABIA QUE SOLO ERAN UNA HORDA DE VANDALOS, VOLDEMORT LOS HA ENVIADO VERDAD! –
-¡Sirius cálmate, creo que estas malinterpretando las cosas! – Decía un preocupado Ron – Solo estamos…. –
-¡No me digas que malinterpreto, es claro que estaban a punto de matar a Harrry! – Dijo - ¡Y lo más seguro es que te han hechizado, por eso no te das cuenta! ¡Diffindo! – Volvía a lanzar un hechizo que pego en el muro de sus espaldas, provocando un fuerte corte es este, ya que Sasuke se había movido con él nuevamente dejándolo con Naruto y Gai
-Black-San creo que no está tomando en consideración… - Trato de explicar Gai
-¡NO ME DIGAS! – Bramo Sirius - ¡ESTOY MALINTERPRETANDO Y SOLO IBAN A AFEITARLO, SI COMO NO! – Dijo Lanzándole un nuevo hechizo a Sasuke
-¡Sirius déjalos explicarte! –Trato de detenerlo en profesor Lupin
-¡EXPLICACION NADA! ¡¿QUIERES QUEDARTE QUIETO MOCOSO DEL DEMONIO? ¡Rictusempra! – Volvía al ataque su padrino
-¡Observa Otouto, así se desarma al enemigo! – Dijo Sasuke, que en un parpadeo ya se encontraba detrás de Sirius
Todo fue muy rápido para el último de los Black, sintió al ojinegro detrás de él, no le dio tiempo de voltear, luego un golpe en la parte trasera de las rodillas provocando con esto que perdiera totalmente el equilibrio. Su cuerpo se precipitó al frente, solo sintió como era tomado de la muñeca obligándole a soltar la varita; después ese mismo brazo fue jalado asía tras, torciéndolo en el proceso y cayendo finalmente sobre su abdomen y siendo consciente de un peso extra en su espalda al tiempo que torcía más si eso era posible su brazo, dejándolo totalmente inmóvil.
-Viste Otouto así debes hacerlo – Comento el chico que muy quitado de la pena se encontraba sobre su espalda – Granger, Weasley y tú lo aprenderán, claro si es que Black no nos interrumpe otra vez – Soltó con veneno en la voz
-Este…Creo que ya entendí ¿Podrías soltarlo ya? Lo estas lastimando – Oyó que decía su cachorro con preocupación en su voz
Sintió al instante como era liberado. Se levanto con toda la dignidad que le quedaba, después de ser sometido por un miserable mocoso de dieciséis años. Su ahijado lo abrazo fuertemente cuando al fin estuvo de pie. No dudo en devolverle el abrazo, había sentido tanto miedo de ver a Harry con un arma en el cuello que la ira lo cegó totalmente.
-¿Podrían explicarnos que estaban haciendo? – Pregunto Remus
-¡Estamos explotando la llama de la juventud de estos jóvenes! – Dijo Gai, dejándolos a los dos nuevamente con la duda.
-Lo que Gai-sensei trata de decir es que les estamos enseñando taijutsu – Aclaro Naruto con una risita nerviosa
-¡Así es! – Volvió a decir Gai – Haremos que la flor de la juventud de estos chicos florezca en su máximo esplendor – Finalizo tomando una extraña pose. Sirius juraría que había pequeñas llamas en esos ojos.
-¿Por qué gritan tanto? – Pregunto Molly que llegaba en esos momentos al salón - ¿Ya han terminado de practicar? La comida estará lista pronto –
-Que bien Molly-San – Dijo un sonriente rubio – Creo que ya terminamos por el momento – Comento viendo como Sasuke y Sirius se mataban con la mirada y el último no soltaba a Harry. Los días que seguirían serian difíciles, pensaba Naruto no siendo el único en intuirlo.
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Hermione estaba totalmente sorprendida hace algunos minutos, la chica rubia Ino, entro en su mente, la sintió claramente hurgar en sus conocimientos sobre el mundo mágico, respeto sus recuerdos, pero aun así se sentía un poco violentada. La cosa no termino ahí, ella a su vez si pudo ver algunos de los recuerdos de Ino, demostrándole de una vez por todas que en verdad eran shinobis. Lo que la rubia le había dejado ver fue una guerra tan cruenta que se tenía que haber estado en ella a fuerzas. Nadie era capaz de imaginar tanta crueldad.
-¿Ya te has convencido Mione-Chan? – Pregunto Ino – Disculpa si te he mostrado la peor parte de nuestro mundo pero si seguías atosigando a la frentona con tus preguntas la ibas a hacer perder la paciencia y eso no es muy bueno –
-¿De qué hablas Ino puerca? La única histérica aquí eres tú – Dijo con enojo Sakura
-Ya dejen sus tontas peleas para después – Ordeno Shikamaru – Ne, estas bien chica, te has quedado muda –
-Si estoy bien – Contesto apenas – Es solo que fue muy repentino. Lamento haberte atosigado tanto Sakura; pero debía de estar segura, Harry es como mi hermano y no deseo que le hagan daño, él siempre quiso una familia que le apreciara, si esto resultaba ser una farsa le destruirían. –
-No te preocupes Mione-Chan – Le dijo una sonriente Sakura – Si se tratara de Sasuke o de Naruto yo haría lo mismo, también son mis hermanos –
-Bien arreglado el problema bajemos para que tú también aprendas taijutsu y puedas ayudar a tu "hermano" – Le dijo Karin.
-Mione – Le llamo Ginny que entraba a la habitación – Mamá dice que es hora de comer ¿Te sucede algo? estas pálida –
-No Ginny no te preocupes estoy bien, vamos chicos deben de tener hambre después de un viaje tan largo – Dijo dirigiéndose a los demás – Comeremos en la cocina –
-¡Qué bien ha llegado la hora de comer, muero de inanición! – Dijo el chico llenito Chouji
Todos se dirigieron a la cocina, donde ya los esperaban los demás. Hermione por su parte se había convencido que las palabras de Fred eran ciertas, su amigo Harry tenía una suerte envidiable, lo cual agradecía profundamente, había esperanzas de que esa absurda guerra se terminara pronto.
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Sasuke había pasado las dos semanas más estresantes de las que tuviera memoria. El "padrino" de su Otouto no perdía oportunidad de tratar de hechizarlo, pero eso no era lo estresante, había aprendido a esquivar varios hechizos así que eso le servía de entrenamiento. Lo molesto era que no pudieron sacarle nada al anciano director de Howgarts, por más peticiones y amenazas de su parte, aun no sabían porque Voldemort deseaba con tanto ahincó matar a su Otouto. Diablos lo frustraba tanto no tener el control total de la situación.
Los demás miembros de la orden eran otra cosa, en una ocasión estuvo a punto de rebanarle el cuello al tal Snape, era tan insistente tratando de entrar en su mente o en la de su esposo que lo ponía histérico. De los demás solo era de cuidado el sujeto del ojo extraño. Al parecer su ojo actuaba como un Byakugan solo que a menor escala. Le habían agradado los chicos pelirrojos, eran extraños pero se cuidaban los unos a los otro; eso provocaba que por momentos su mente lo llevara a la época en la que el también tuvo un hermano mayor con el que jugaba y que se preocupaba por él. Esa familia era muy unida, lo que la suya nunca pudo ser. Al verlos se planteo como meta hacer que su pequeña familia fuera así.
Su tormento de soportar al "perro", como había bautizado a Sirius, terminaba ese día, ya que en esos momentos se trasladaban a Howgarts. Solo un poco más y no tendría que soportarlo por los próximos cuatro meses. Su Otouto parecía un poco renuente a dejarlo solo, cosa que no le agradaba mucho, pero él no podía entrometerse en la relación que este llevaba con Black, porque a pesar de todo estaba consciente que el hombre en verdad se preocupaba por Harry.
-Hemos llegado – Menciono el tal Moody, el del ojo extraño – Para entrar al andén nueve tres cuartos, deben cruzar esa pared – Dijo señalando una columna que se encontraba entre los andenes nueve y diez – Los estaremos vigilando – Advirtió antes de que cruzaran
-Vamos teme no perdamos tiempo – Decía entusiasmado su Kitsune – Ya quiero ver como es la escuela de Harry-kun – Y jalándolo de la mano ambos atravesaron. Del otro lado ya los esperaban los demás.
Se dividieron en varios grupos, para poder vigilar el gran tren rojo en que viajarían; ellos por supuesto irían con su Otouto, la castaña y el pelirrojo habían sido nombrados perfectos, algo así como vigilantes de los demás alumnos, por lo que irían en otro compartimiento. Eso era algo que en verdad agradecía, la chica era demasiado molesta para él, aunque tenía que admitir que ambos se esforzaban por aprender taijutsu y así poder ayudar a su amigo.
-Miren podemos entrar en este compartimento – Dijo Naruto totalmente emocionado – Solo hay una chica y no creo que sea un peligro – Sentencio y los tres entraron
La chica en cuestión era rubia y parecía leer una revista al revés y usando unos extraños anteojos.
-Hola, ¿podemos compartir compartimento contigo? – Pregunto su Kitsune regalándole a la chica una brillante sonrisa
-Claro – Dijo secamente, despegando la mirada de su lectura y deteniéndose a estudiar a su Otouto – Mmmm yo te conozco eres Harry Potter, ¿Estás seguro de querer compartir conmigo? La gente después puede mirarte mal – Comento como si solo hablara del clima
-Yo no tengo ningún problema la gente ya me mira mal – Contesto el ojiverde.
Sin más los tres se sentaron con la chica a la cual Naruto inmediatamente comenzó a hablarle. Su dobe jamás se cansaría de tratar de hacer nuevos amigos. Él por su parte se dedico a mirar el paisaje y planear la mejor manera de cuidar de su primo, la cual incluía la eliminación del tal Voldemort.
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Draco Malfloy, pensaba detenidamente como acercarse a "San Potter". Su padre había sido muy claro en lo que esperaban de él en este curso. "Acércate a Potter vuélvete su sombra, el Lord desea un informe pronto". Había sentenciado. ¿A caso su padre no entendía que hace cuatro años trato de acercarse a él, recibiendo un rotundo rechazo? Toda una vida creyendo ser lo mejor de lo mejor, pensando que nadie podía negarle nada por el simple hecho de ser un Malfloy y en solo unos segundos Potter echaba por tierra esa creencia, al preferir sobre él a un pobretón como lo era Weasley.
Esa había sido la primera de sus desilusiones, la segunda la había tenido recientemente. Siempre pensó que su padre era algo así como la mano derecha del señor tenebroso, un igual y ahora se daba cuenta que solo era un simple siervo. Un siervo ¡Por Merlín! Siempre creyó ciegamente que los Malfloy no tenían amo, los amos eran ellos, era e ellos a quienes se les debían de rendir pleitesía no al revés. Su padre en estos momentos no era más que un ídolo de barro que al igual que el material del que estaba hecho se desmoronaba al contacto con el agua.
Y a pesar de sentirse humillado por este nuevo descubrimiento era plenamente consciente de que su familia estaba en las garras del Lord. No tenían escapatoria, debía hacer lo que el Lord ordenaba, si no deseaba que sus padres y él fueran exterminados. Un escalofrió le recorrió la espalda al pensar en esto.
Con esto en mente se dedico a buscar al "niño que vivió" por todo el tren. Creyó que sería nombrado perfecto igual que él, pero al parecer no fue así; el pobretón Weasley y la sabelotodo de Granger eran los perfectos de la casa de los leones. Esto complicaba las cosas tenía que pensar en otra forma de acercarse al ojiverde. Por eso le buscaba, tal vez estando solos podrían entablar una conversación más o menos civilizada hasta casual. Grande fue su sorpresa al hallarlo en uno de los últimos compartimentos en compañía de Lunática Lovegood, el tarado de Longbottom y dos chicos que nunca había visto, con los cuales hablaba animadamente como si se conocieran de toda una vida. ¿Cómo era posible que la atención del ojiverde estuviera totalmente dirigida a tales fenómenos? ¿Por qué pudiendo tenerlo a él como amigo, siempre era desplazado por marginados que no se comparaban con él para nada? Su sangre hirvió de rabia con esto y olvido por completo el pedido de su padre, en esos momentos el Lord y su padre no importaba.
-Valla Potter, al parecer he llegado al compartimento de los fenómenos, el no ser nombrado perfecto debió afectarte para tener que esconderte en el ultimo vagón – Soltó con veneno – Sabes te entiendo, debe ser duro pensar que el pobretón te supero –
-Largate Malfloy – Dijo entre dientes
-Que no oíste no eres bienvenido aquí – Dijo un chico rubio de profundos ojos azules que le miraba con el ceño fruncido, al tiempo que le hacía señas con la mano para que se fuera.
-No voy a irme solo porque un desconocido me lo diga además yo si soy perfecto y puedo quedarme si me place, fenómeno – Le dijo al chico.
-No me importa lo que seas, ya has oído a mi Otouto y a mi novio – Le dijo un sujeto pelinegro de ojos tan negros como una noche sin estrellas, con una voz de mando que su propio padre envidiaría – Así que lárgate – Ordeno al tiempo que le empujaba fuera del compartimiento y le cerraba la puerta en su cara. Trastabillo y estuvo a punto de caer de no haber chocado con una de las paredes del compartimiento en frente suyo.
Potter se había conseguido guardaespaldas. !Con un demonio! No podría acercársele mientras esos estuvieran a su lado. El chico de ojos negros en verdad imponía. Su genio le había jugado una mala pasada, tendría que pensar en algo pronto. Por el momento se retiraría ya pensaría en cómo ser la sombra de Potter, antes tenía que averiguar que era "Otouto", no le había gustado que se dirigieran a San Potter de esa manera.
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-¿Y quién era ese? – Pregunto su rubio, después que se deshiciera de tan molesto sujeto.
-Es Draco Malfloy – Respondió su Otouto – Se puede decir que es mi enemigo, me odia y yo no lo soporto. Es de los que piensa que Hermione es inferior por ser hija de muggles –
-Esa en una gran tontería – Comento la chica, Luna, era agradable – Granger es muy inteligente siempre he pensado que debió quedar en Ravenclaw. – Dijo comenzando así una nueva conversación que duro todo el trayecto
Llegaron a Howgarts cuando ya había oscurecido. Tuvieron que separarse de su Otouto y amigos ya que serian seleccionados para las casas de la escuela, cosa de la que se acababan de enterar y que no le hacía mucha gracia. El anciano quería tenerlos lo más controlados que pudiera, bien veríamos cuanto le duraba el gusto.
Gai y Shizune fueron llevados por otro lado y los "alumnos de intercambio" con los demás niños pequeños que entraban por primera vez al colegio. Les subieron en botes y cruzaron un gran lago, al final de este podía apreciarse un impotente castillo. Su kitsune estaba maravillado con todo lo que veía, tuvo que amenazarlo para que dejara de moverse o voltearía el bote con tanto movimiento de su parte.
Entraron al vestíbulo donde fueron formados detrás de los niños y a quien reconocía como Minerva Mcgonagall por ser miembro de la orden, les explicaba el funcionamiento de las casas y como serian escogido, debía de pensar en algo para lograr quedar en la mima casa de su Otouto y que su rubio estuviera con él.
Después de que los niños entraran y al parecer fueran seleccionados, ellos entraron justo a tiempo para oir las palabras de "su Director".
-Bien, antes que nada debo comunicarles que este año contamos con la presencia de ocho estudiantes de intercambio y sus dos profesores. Ellos son originarios de Japón, estarán con nosotros por todo este año, para fomentar los lazos de amistad y apoyo entre los dos lados del mundo. Serán seleccionados como todos los alumnos y les pediré que en posible los traten bien sea cual sea la casa en la que sean asignados – Dijo, para después hacerle una señal a Mcgonagall, que fue llamándolos.
-Akimichi Chouji, - Llamo, al parecer irían por orden alfabético.
La mujer puso un sombrero muy viejo sobre la cabeza de Chouji y después de unos segundos el sombrero grito – ¡Gryffindor! – Bien ya tenía a alguien en la casa de su Otouto pero no era suficiente. La mesa donde se sentaban los elegidos de Gryffindor, recibió con grandes aplausos al amante de las papas fritas.
-Haruno Sakura – Su amiga recibió varios chiflidos mientras se acercaba al taburete donde el sombrero se encontraba – ¡Revenclaw! – Grito el sombrero solo tocando un poco la cabeza de su amiga.
-Hyuga Neji – El poseedor del Byakuagan recibió suspiros por parte de las chicas – ¡Slytherin! – Al sentarse en la mesa que le correspondía el ojiperla se vio inmediatamente rodeado de varias chicas.
-Nara Shikamaru – El aludido se acerco con una calma y parsimonia tal que de solo verlo daba flojera, en verdad a veces se preguntaba de que le servía tan grande intelecto al Nara – ¡Revenclaw! – anuncio y se fue a sentar al lado de la pelirrosa.
-Taka Karin – El sombrero no duro mucho en la pelirroja – ¡Slytherin! – Neji debió agradecerlo ya que alejo a las chicas que le acosaban.
-Uchiha Sasuke – Había llegado su turno y con paso firme se acerco al taburete ignorando los cuchicheos y suspiros de los que era objeto.
-Bien, bien que tenemos aquí – Oyó que el sombrero decía en su mente – Una gran mente con ansias de poder ya sé dónde ponerte – Sly…. – Y antes de que pronunciara algo interrumpió al sombrero
-Escúchame bien sombrero – Le llama también de manera mental - No voy a permitir que me pongas en otro lugar que no sea Gryffindor, la casa de mi Otouto, yo solo vine aquí para protegerlo –
-Pero yo no puedo hacer eso, es verdad que tienes cualidades que son de todo un Gryffindor, pero estarás mejor en Slytherin – Le dijo nuevamente el sombrero.
-Creo que no me has entendido bien pedazo de tela – Dijo – Me pones en Gryffindor o cosas como estas podrán pasarte – Menciono al tiempo que proyectaba en su mente escenas de él aplicando un Amaterasu al sombrero haciendo que ardiera eternamente ya que el fuego negro no podía ser apagado con nada – Y si crees que estando en la oficina del viejo estarás a salvo, estas muy equivocado puedo convencer a Neji de que me muestre como entrar, no puedes escapar de mi así que piensa muy bien donde ponerme. Y por cierto, por tu bien espero que Uzumaki Naruto también este en Gryffindor – Sentencio.
-Gryffindor – Dijo por fin el sombrero no tan convencido como con los demás, pero sinceramente no le importaba. Se sentó al lado de su Otouto sin despegar la vista del pedazo de tela ya que el siguiente seria su Kitsune.
-Uzumaki Naruto – Solo tocarlo y el sombrero no dudo en exclamar – ¡Gryffindor! – Su adoración Rubia se sentó a su lado.
-Yamanaka Ino – Llamo a la ultima de su grupo, después de algunos momentos el sombrero sentencio – ¡Gryffindor!
Eso era bueno, cuatro de ellos estaban en la casa de los leones, así les sería más fácil vigilar y proteger a su Otouto. También era bueno que Neji y Karin estuvieran en la casa de las serpientes, si no había entendido mal, algunos de esos chicos eran hijos de Mortifagos, tenían así una ventaja de vigilar al enemigo, sobre todo a ese chico Malfloy, no le había simpatizado nada.
Lo que Sasuke no previo, fue que su mayor enemigo no se encontraba precisamente entre el alumnado, sino en la mesa de los profesores y no era precisamente el viejo director.
