Capitulo XII

Después de que Naruto volara la mazmorra, la clase se dio por terminada debido a que les sería imposible continuar con ella. El castigo del rubio consistiría en limpiar el desastre que había causado junto con el chico de Slytherin, Nott. Así que con 20 minutos libres se dirigieron a su siguiente clase, la cual no compartirían con las serpientes; teniendo que despedirse de Neji y Karin.

Mientras se dirigían a la próxima clase, Hermione recordó cual era, una que seguramente no le gustaría para nada al ojiazul, puesto que se dirigían a "Historia de la magia" la cual era impartida por el profesor Binns, un respetable maestro que aun no notaba un pequeño detalle.

-Este, Naruto – Llamo la castaña – Creo que debes saber algo, el próximo profesor es un fantasma –

-¿¡Que! – Exclamo totalmente aturdido el joven ninja - ¿Co…como pueden dejar que un fantasma enseñe? – Decía al tiempo en que volvía a ser el sismes de Sasuke

-No lo tomes tan a pecho Naruto – Dijo Ron – El profesor Binns, no se ha dado cuenta de que ha muerto, no tienes mucho de qué preocuparte, Harry y yo ocupamos su clase para dormir o hacer tareas de otras clases –

-¡Ronald! – Exclamo totalmente enojada – ¿Cómo que utilizaban una clase para dormir? No des mal ejemplo, si siguen así, ambos pueden olvidarse de ver siquiera mis apuntes –

Mientras Ron y Harry trataban de convencerla de compartir sus preciadas notas, ella se dedico a meditar lo que Karin le dijera en las mazmorras. "Al chico Malfoy le gusta Harry-kun, deberíamos ayudar a que ambos se acercaran más, así tendríamos un espía en el bando contrario". Esas palabras se repetían constantemente en su mente, ¿sería verdad que al bastardo sin corazón de Malfoy gustara de Harry? ¿Y si su actitud de niño pedante era solo para encubrir lo que sentía por su amigo? Después de todo Harry una vez les conto a Ron y a ella, que ya había conocido al rubio en el callejón Diagon y que de hecho se había comportado de forma medianamente bien con él. Malfoy era arrogante y por lo que sabía solo se metía con ellos y tal vez algunas veces le gustaba molestar a Neville, pero fuera de eso no molestaba a nadie de las demás casas. Ay Karin había puesto la duda en ella ¿valdría la pena tratar de tener al rubio peliplata de su lado? Ella sabía, por lo que alcanzaron a oír mientras estaban en el cuartel de la orden, que el espía de la orden era Snape y al parecer era muy bueno en lo que hacía al tener todo el apoyo de Dumbledore, pero no era de a gratis, intuía que también daba cierta información "al que no debe de ser nombrado" para poder mantenerse libre de sospecha por lo que era prácticamente imposible saber con certeza de que lado se encontraba su profesor de pociones. Al llegar a este punto la idea de Karin no le parecía tan descabellada, el único problema sería el hecho de que al parecer a Harry le gustaba cierta chica de Ravenclaw, y sin otro rival que pretendiera a Chang, su amigo ojiverde tenía todas las posibilidades de acercarse a ella.

-Mione, ¿sigues con nosotros? – Le pregunto Ron, que a su parecer estaba demasiado cerca de ella

-Si…si claro – Dijo, alejándose rápidamente del rostro de Ron - ¿Qué decían? –

-Solo que ya llegamos Hermione – Dijo Ino que sonreía imperceptiblemente – Pero no te preocupes sabemos que estabas algo distraída –

No entendió las últimas palabras de la rubia y prefirió no hacerlo, cuando esas kunoichis sonreían no era para nada bueno.

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Nuevamente se encontraba aferrado a su marido, Mione-Chan le había dicho que su próximo profesor seria un fantasma y aunque Harry-kun y Ron-Kun, trataran de decirle que no debía temerle al profesor Binns ya que era "buena persona", no podía evitar que sus rodillas temblaran tanto.

Llegaron al aula antes que los chicos de Hufflepuff, con quienes compartirían clase y él junto a Sasuke se sentaron al final de la clase, Hermione lo hizo al frente obligando a sus dos amigos sentarse con ella; al parecer seria verdad eso de vigilarles para impedir que se durmieran o hicieran cualquier otra cosa que no fuera poner atención a su clase.

Casi muere del susto al ver como su profesor en turno atravesaba prácticamente la pared para posteriormente sentarse y tomar lugar en la mesa que se encontraba al frente de donde comenzó a hablar sobre la ultima rebelión de los duendes; cosa que al no le interesaba por lo que se dedico a cerrar y los ojos y aferrarse a Sasuke.

Todo el tiempo que siguió a eso no se separo bajo ningún concepto de su marido, en verdad esperaba que el tormento terminara pronto. Tan absorto estaba que ni siquiera notaba que ellos eran el centro de atención de la mayoría de las chicas de la clase, cosa que su esposo si notaba haciendo esfuerzos sobre humanos para no terminar matando a todas esas niñas bobas que miraban insistentemente a lo que era suyo.

La tortura de estar en una misma habitación con un fantasma termino y ellos fueron los primeros en salir, ya que él prácticamente arrastraba a Sasuke hacia la salida, no quería volver a esa clase por nada del mundo.

Despues de otra aburrida clase donde la profesora se la paso presagiando la pronta muerte de Harry-Kun, llego la hora del almuerzo cosa que agradeció profundamente debido a que moría de hambre y era el momento ideal para reunirse con sus demás amigos.

-Te digo que eso es imposible Karin – Oyó decir a Neji, mientras junto a la chica pelirroja se sentaban a su lado en la gran mesa de Gryffindor – Ah hola chicos – Saludo

-Te digo que puede funcionar – Replico la chica de lentes

-¿Qué puede funcionar Karin? – Pregunto a su vez Sasuke, haciendo que inmediatamente el color de Neji desapareciera y la aludida comenzará o ponerse nerviosa

-No es nada importante Uchiha – Dijo Neji

-Lo que sucedes es que le he propuesto a Neji, decir que somos novios – Dijo la pelirroja – Ya sabes para que las niñas de Slytherin dejen de molestarlos jajaja – Soltó con una risita nerviosa la chica.

-Si eso – Afirmo Neji – Lo ves algo sin importancia –

Sasuke levanto una de sus finas cejas, cosa que presagiaba que no les creía nada en absoluto; no pudo interrogarlos debido a la llegada de Sakura, Hermione y Shikamaru que también se sentaron en la larga mesa

-Que hay – Saludo como siempre sin ganas el Nara – uhm mujeres son tan problemáticas – Dijo sin dirigirse a nadie en particular.

No tuvo caso preguntar a que se refería bastaba con ver las miradas asesinas que Mione-Chan y Sakura-Chan se dirigían ¿a caso habrían peleado en esa clase que no compartieron "Runas antiguas" si mal no recordaba?

-¿De donde aprendiste todo eso Sakura? – Pregunto un poco irritada la castaña

-Del mismo lugar de donde tú lo aprendiste Hermione, de algo llamado libro – Contesto su amiga pelirrosa

-Uhm ¿alguien quiere detenerlas? Están comenzando a darme dolor de cabeza – Dijo totalmente fastidiado Shikamaru – Han peleado toda la clase por ver quién era la más inteligente –

-Vaya frentona has encontrado la horma de tu zapato – se unió Ino – Al parecer Mione-Chan es igual de inteligente que tu –

-No te metas Ino puerca – Soltó su amiga – Es solo que al parecer Granger no soporta la competencia –

-Oye, yo no estoy compitiendo contigo es solo que…bueno que…necesitamos puntos, porque Naruto perdió todos los que teníamos al explotar la mazmorra –

-Si claro – contesto Sakura de forma sarcástica – Es tan comprensible –

-Basta frentona, no te las des de muy sabionda, cuando todos sabemos que el más inteligente es Shikamaru – Sobra decir que ambas la fulminaron con la mirada.

-Dejemos eso de lado quieren – Dijo el aludido que al parecer presagiaba que esas dos la agarrarían en su contra – ¿Alguien más aparte de mi está castigado? –

-¿Por qué te castigaron Shikamaru? – Pregunto Choji

-"El genio" se durmió en la clase de esa profesora que parece sapo – Contesto Sakura

-No molestes, yo no tengo la culpa de que esa mujer nos ponga a leer algo tan problemático y sin sentido – Dijo sin nada de ganas el chico

-Eso es bueno – Intervino Naruto por primera vez, al parecer ya se la había pasado algo el susto del profesor de historia – Compartirás castigo con Harry-Kun, el sapo rosa también lo castigo –

-Sí que alegría – Comento el aludido - ¿Y cuándo es tu castigo Harry? El mío es mañana –

-Tengo que ir a su oficina a las seis de la tarde, por lo que al parecer no compartiremos castigo – Respondió el ojiverde

-Oigan ustedes son de otras casas ¿no es así? – Pregunto un chico de un curso superior de la casa de los leones – No deberían estar aquí sobre todo ustedes dos serpientes, esta mesa es de Gryffindor – Sentencio de forma muy decidida

-Pues yo no recuerdo que en las reglas estuviera escrito que solo debíamos sentarnos a comer en nuestra mesa – Contesto Neji - ¿O me equivoco Granger? Tú debes de saberlo mejor ya que eres la perfecta de esta casa –

-No, no te equivocas Neji, tú y Karin pueden quedarse a comer aquí si lo desean – Respondió la castaña – Y McLeggen, no tiene derecho a decidir quien se sienta o no aquí –

-Es verdad McLeggen, así que si no quieres que te quitemos puntos por molestar a los alumnos de intercambio será mejor que te vayas y nos dejes comer tranquilos – Le apoyo Ron. El chico frunció el seño y se fue de ahí seguido de su grupo de amigos.

Después de ese pequeño incidente no sucedió nada interesante; salvo ver al prodigio Hyuga sufrir de acoso, esta vez por parte de las niñas de Gryffindor, viéndose nuevamente salvado por Karin que les dejo en claro que no se metieran con su "novio", provocando con esto que Naruto fuera testigo de algo que jamás pensó ver; aun Neji Hyuga totalmente sonrojado ante la declaración y acciones de la chica.

Por la tarde Naruto tuvo que separarse de Sasuke y dirigirse a las mazmorras donde debía cumplir su castigo. Se encontró con el chico que era su pareja y le regalo una de sus sonrisas, provocando que el chico se sonrojara y le preguntara el porqué de saludarlo si él era un Slytherin.

-Bueno eres mi compañero en pociones y no veo el porqué no podemos ser amigos – Dijo sonriéndole nuevamente – Eso de las casas y que deben odiarse se me hace muy tonto, después de todo tu no me has hecho nada –

-Eres raro – Eso fue todo lo que le dijo antes de entrar a la mazmorra ya que el profesor Snape había llegado y comenzó a repartirles las tareas de limpieza que harían.

Severus Snape, era consciente de que esa era su oportunidad para indagar en la mente del rubio shinobi; debido a que su sobre protector "marido" no se encontraba ahí para proteger su mente. Así que sin mucho esfuerzo y de manera sigilosa se adentro en la mente de Naruto Uzumaki.

Al principio se hayo en un lugar que parecía más un alcantarillado que lo que regularmente hallaba en las mentes de los demás, es decir siempre topaba con algún recuerdo muy marcado, pero en esa ocasión fue como si entrara directamente a la psique del chico. Camino por esos largos pasillos llenos de tuberías que goteaban y entre el agua que se encontraba acumulada. Después de un rato de caminata mental llego a un lugar que contrastaba totalmente con lo demás. Se hallaba frente a una gran reja que iba desde el techo al suelo, cerrada solamente por un débil pedazo de papel que se encontraba al centro. Trato de acercarse para ver mejor lo que se encontraba tras esas rejas, pero una magia fuerte y realmente oscura le hizo detenerse en seco

-¿Y tu quien eres pequeño hombrecillo? No deberías estar aquí – Escucho que le decían aunque no entendió nada debido a que le hablaban en lo que dedujo era japonés

-¿Qué eres? – pregunto a su vez

-Ja ja ja el pequeño hombrecillo se ha metido a la boca del zorro sin saber con quién está tratando. Si el Uchiha se entera que has violado la privacidad de la mente de su amado esposo te matara, ja ja ja será muy divertido ver cómo los ojos de ese mocoso te despedazan – Oyó nuevamente a esa escalofriante voz, agudizo la vista y finalmente vio aquello que se escondía tras las rejas.

No podía dar crédito a lo que sus ojos veían, un enorme zorro de pelaje naranja le miraba con unos enormes ojos rojos inyectados de sangre. Su cabeza estaba apoyada sobre sus patas delanteras y al fondo podía apreciar lo que parecían ser sus colas las cueles, (si su vista no fallaba eran un total de nueve), se mecían rítmicamente. Estaba totalmente sorprendido, nunca vio u oyó de alguna criatura de esa índole, iba a repetir nuevamente la pregunta, cuando sintió que era tomado del hombro, ocasionando que saliera repentinamente de la mente del rubio.

Al regresar a la realidad se topo con quien le había sacado de la mente del rubio; el chico Nott que compartía castigo con el mencionado rubio.

-¿Se encuentra bien profesor? He tratado de llamarlo pero no responde – Dijo el chico.

-¿Qué quiere Nott? – Pregunto a su vez sin despegar la vista del rubio ojiazul que le miraba sin entender su actitud; al parecer no había notado su intrusión en su mente.

-Le decía que Uzumaki y yo hemos terminado de arreglar las cosas que nos indico y le preguntaba si podríamos irnos a nuestros dormitorios – Contesto Theodore

-Si…si pueden irse – Les ordeno.

Ambos chicos salieron y él se dirigió apresuradamente a la oficina del director; debía informarle de inmediato a Dumbledore sobre lo que había encontrado en la mente de uno de los "hermanos" de Potter. Tal vez lo único que sobrevivía de la persona que más amo en toda su vida estaba en peligro de desaparecer.

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Eran cerca de las doce de la noche y su Otouto no regresaba de su castigo. Su dobe hacia más de dos horas que había llegado, totalmente cansado pero sano y salvo a fin de cuentas. Ahora su preocupación principal era Harry. ¿En qué demonios consistiría su castigo para tardarse tanto? Estaba a punto de salir de la sala común, donde se encontraba con su kitsune, Ino, Granger, Weasley y Choji, esperando la llegada de su pequeño hermano; cuando la entrada fue abierta y por ella ingreso el chico ojiverde.

-¿Qué hacen aquí? – Pregunto al tiempo que escondía apresuradamente su mano derecha tras su espalda.

-Esperándote que más Harry-kun – contesto alegremente su rubio

-Pues ya llegue, así que será mejor que todos vallamos a dormir – Dijo de manera apresurada su Otouto

-¿Qué nos estas escondiendo Otouto? – Pregunto, no era normal ese comportamiento en Harry, parecía estar nervioso.

-Nada, no les oculto nada – Dijo nuevamente.

Esta respuesta no le convención y en una fracción de segundo tomo la mano derecha del ojiverde que al instante se quejo. No le había tomado tan fuerte como para que se quejara. Harry trato de soltarse pero él aumento el agarre al ver algo que esa tarde no se encontraba ahí.

-¿Quién fue? – Pregunto con una voz que solo reservaba a sus peores enemigo – Otouto te he hecho una pregunta –

Los demás chicos se acercaron rápidamente a ellos al notar la tensión que había en su voz; notando las palabras escritas en la muñeca ensangrentada de su primo. Granger rápidamente lo soltó de su agarre y se dirigió con Harry asía el sillón seguidos muy de cerca por Ino, que no perdió tiempo y comenzó a curar las heridas que adornaban la muñeca de su Otouto.

-Fue ese repúgnate sapo rosa, verdad Otouto – Dijo viendo a los chicos que se encontraban en el sillón de la sala común.

-Creo que deberías calmarte Sasuke-Kun – Dijo Ino que aun luchaba por hacer desaparecer esas horribles marcas

-¿Qué te hace pensar que no estoy calmado Yamanaka? –

-No lo sé Uchiha – Respondió Choji – tal vez sea el hecho de que has llamado a Ino por su apellido o tal vez porque has activado tu Sharingan, el cual está girando sin control –

Fue en ese momento que noto la cara de sorpresa de su primo y amigos, respiro y salió de la habitación. Nadie absolutamente nadie, lastimaba a su familia y vivía para contarlo.

-¿Que…que fue eso? – Pregunto totalmente asustado Harry. Los ojos de su primo le habían recordado por un momento los ojos rojos de Voldemort, de no ser por las comas negras que se apreciaban y de que sus pupilas comenzaran a girar de una forma casi hipnotízante, habría jurado que se encontraba nuevamente frente al señor oscuro.

-Eso es lo que no heredaste Harry-Kun – Contesto Naruto – el Kekkei Genkai del clan Uchiha, el Sharingan en su primer nivel. Pero no te preocupes iré por él antes de que asesine al sapo – Dijo y siguió el camino que Sasuke había tomado

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No estaba enojado, no que va, estaba furioso, frenético por ver a ese sapo desangrándose sin piedad por haberse atrevido a marcar la mano de su Otouto. Se dirigió rápidamente al despacho de la infeliz mujer. No toco la puerta, de una certera patada la echo abajo. La profesora Umbridge volteo rápidamente, asustada en un principio por su tan amable intromisión

-Señor Uchiha, no sé qué clase de modales le abran enseñado, pero esa no es la forma… - Dijo el sapo, pero él lo interrumpió.

-Y yo no sé a quién demonios se le ocurrió, poner a alguien tan ineficiente como usted dando clases – hizo una pausa y continuo – Pero sobre todo, no sé cómo se le ocurrió marcar la mano de mi Otouto. –

-No se dé que me habla señor Uchiha – Comento la mujer tratando de ocultar las hojas detrás de ella y dándole una sonrisilla, que pretendía ser inocente.

No pudo aguantar tanto descaro de ese sapo, junto sus manos y a una velocidad sorprendente realizo todos los sellos de la única técnica que su padre le enseñara.

-¡Katon, Housenka no Jutsu! – exclamo al tiempo que soltaba una gran bola de fuego asía la regordeta mujer, que en un rápido movimiento alcanzo a quitarse, quemando solo una parte de su cabello y las hojas manchadas con la sangre de Harry, que dictaban "No debo decir mentiras".

-¡Se…! – Trato de decir, pero ya era demasiado tarde la había atrapado en el Tsukuyomi, justo al tiempo en que su dobe llegaba apresuradamente al despacho.

-Teme ¿Qué le has hecho? – Pregunto

-Nada, no la matare, si es lo que te preocupa; digamos que por el momento nuestra querida profesora tendrá unas pequeñas vacaciones por lo que resta de la semana – Dijo como si nada apagando el fuego que propicio con su técnica y dirigiéndose a la salida con su rubio esposo – Y no te preocupes pensara que todo ha sido una pesadilla –

-¿Estás seguro que es bueno dejarla así tirada como si nada a mitad de su despacho? – Pregunto Naruto – ¿No sería mejor dejarle alguna botella de licor cerca, para no despertar sospechas? Así cuando la encuentren pensaran que se le ha ido la mano con las copas – Definitivamente su esposo era brillante cuando se lo proponía

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Dolores Umbridge, jamás había experimentando tanto dolor como el que comenzaba a sentir en esos momentos. Se hallaba totalmente atada a una mesa y era obligada a escribir constantemente "No debo por nada del mundo enfurecer a un Uchiha". Cada que escribía esto sentía como su cuerpo era acuchillado, en el mejor de los casos, porque en otras ocasiones sentía que la quemaban viva, largas llamas negras se extendían a lo largo de toda la superficie de la mesa, que lamian su piel cuando trataba de parar.

Miro hacia abajo y noto como el piso estaba completamente manchado con la sangre que salía de entre su piel, notando en ese momento que se hallaba desnuda y que toda su piel estaba literalmente hecha jirones, rasgada. Grito con horror al descubrir las múltiples heridas en su cuerpo.

-Este es solo el principio Umbridge – escucho que decía la voz más macabra que hubiera oído en toda su vida. – Porque estarás aquí mucho tiempo –

Dolores solo rezaba porque ese tormento terminara pronto.

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-¿Estás seguro de lo que viste Severus? – Pregunto por decima ocasión el viejo director

-Completamente profesor – Aseguro el ojinegro

-Debo investigar que puede ser esa criatura, no podemos enfrentar directamente a la familia de Harry – Dijo al aire – Severus vigílalos de cerca –

-¿En verdad cree que eso sea lo mejor? – Pregunto Snape

-Dadas las circunstancias me temo que si – Contesto el director – No debemos apresurar juicios al respecto; estoy seguro que tanto Uzumaki como Uchiha desean el bien de Harry. De no haber sido así, créeme Severus que hace tiempo que Harry estaría muerto –

-Como usted diga, aunque no estoy muy de acuerdo con ello – Finalizo antes de salir del despacho. Dejando atrás a una de las más brillantes mentes del mundo mágico meditando sobre su próximo movimiento, evitando sobre todo que el chico al que consideraba su propio nieto resultara herido; preocupándole sobre todo las heridas al alma que pudiera tener.

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A la mañana siguiente Harry despertó notando que era el último en hacerlo, rápidamente se levanto, ducho y corrió al salón principal para poder alcanzar a desayunar antes de que la primera clase del día comenzara.

Se sentó al lado de Ron al que le pregunto el porqué no le habían despertado, a lo que solo contesto que Sasuke les había pedido dejarlo dormir un poco más. A veces su primo era demasiado sobreprotector, tenía que hablar con él al respecto, no le gustaba ser tratado como si fuera alguien débil.

-¿Ya se enteraron de lo de Umbridge? – Pregunto una entusiasmada Parvati, al ver su negación rápidamente añadió – Filch, la encontró tirada completamente a mitad de su despacho con varias botellas de licor al lado y despidiendo un olor que bueno. Tal parece que se le pasaron las copas anoche. La señora Pomfrey ha dicho que tiene un coma etílico a causa de todo el licor que tomo – Finalizo antes de irse nuevamente a dar el informe de dicho acontecimiento, por no llamarlo chisme, a los demás miembros de la casa y a cualquiera que quisiera saber.

-¿No la mataste verdad? – Pregunto dirigiéndose algo preocupado a Sasuke

-No Otouto, no te preocupes el sapo dormirá toda la semana; por lo que podemos descansar de sus tonterías – Contesto el ojinegro que se dedicaba a mirar mal a todo aquel que mirara de mas a Naruto.

Al parecer no le sacaría más por ahora a su primo. Miro el reloj y se dio cuenta de que pronto empezaría la primera clase del día, así que se apresuro a desayunar; tenía la esperanza que ese día fuera mejor que el anterior.

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Omeake

Neji Hyuga jamás en toda su vida se había sentido como se sintió esa tarde, de finales de verano.

Karin había robado su primer beso. Por Kami de solo pensar en eso se sentía como una tonta colegiala a la que un gandul acabara de acosar en un oscuro callejón. Pero no podía dejar de pensar en ello, por mucho que tratara de decirle a su mente que la chica solo lo había hecho para quitarle de encima a todas esas niñas molestas que le acosaban, no podía dejar de pensar que la pelirroja tenia ahora más poder sobre él, al verse totalmente en deuda con la chica al haberlo salvado varias veces de ese mar de hormonas. Su honor dictaba que se encontraba en deuda constante con la pelirroja.

Era consciente de que como ninja tenía ventaja sobre esas chiquillas molestas, pero por lo mismo de ser un honorable shinobi, no podía hacerles nada a simples civiles y sobre todo mujeres menores que él. Si la situación seguía así terminaría casándose con Karin.

Cuando cayó en cuenta de este último pensamiento sacudió fuertemente su cabeza. ¿En qué demonios estaba pensando? No negaría que la chica tenía las mejores piernas que hubiera visto en su vida y que su cabello rojo era muy bonito…Momento ¿en qué momento se dedico a verle las piernas a la pelirroja? Se abofeteo mentalmente y trato de pensar en otra cosa. Resultando esa otra cosa, la sensación que tuvo al sentir los tibios y delicados labios de la chica sobre los suyos; al principio se sorprendió un poco, pero después el sentimiento cambio y se puede decir que hasta lo disfruto.

"Así es Neji Hyuga, deberías aceptar de una vez por todas que la chica ha llamado fuertemente tu atención" escucho en su mente una voz que extrañamente se parecía demasiado a la de su sensei. "Así que no lo pienses más y tata de encender la llama de tu juventud a su lado". Definitivamente estaba delirando, ¿Le habrían dado algo en la comida para pensar de esa forma? Pero sobre todo ¿Por qué demonios oía la voz de Gai en su mente?

-Ne Neji-Kun, apresúrate o llegaremos tarde a la siguiente clase – Le saco de sus pensamientos Karin; valla ahora no solo lo salvaba del mar de hormonas, sino también de sus propios pensamientos estúpidos. Definitivamente quedaría totalmente en deuda con la pelirroja si seguían así.