Capitulo XV

Sasuke Uchiha tenía planteada la estrategia a seguir para evitar que la cosa rosa, volviera a hacerle daño a su Otouto. El plan era simple, el único problema era que su primo se negaba a llevarlo a cabo. ¿Por qué? Por la simple razón de dañar su orgullo, valla ahora se daba cuenta que eso si lo heredo de ese lado de su familia; ahora entendía a Naruto cuando le reprochaba acerca de su "maldito orgullo Uchiha".

-A ver Otouto, ¿qué parte específicamente del plan, no te gusta? – pregunto sabiendo de antemano la respuesta.

-La parte en la que me quedo como una pobre e indefensa damisela en peligro, en mi habitación – Respondió de forma agria

Cuenta hasta diez Sasuke, cuenta hasta diez; se repetía mentalmente. El maldito Karma nuevamente le atacaba.

-Otouto, no eres una damisela y lo que hacemos es para protegerte – Le dijo tratando de convencerlo

-Umbridge, no es Voldemort, - Rebatió - Además que te dice que Seamus no me delate, sin que lo tengas que amenazar de una muerte dolorosa – Añadió al ver que estaba a punto de decirle que Finnigan probaría el Amateresu.

-Harry-Kun, se que estas molesto pero no hay forma de que puedas ir con ellos, no puede haber dos Harry´s en el mismo lugar – Le dijo Ino – Y no, no puedes ir tu, es lógico que el sapo sospecha que su terrible "coma etílico" tiene que ver contigo; lo de castigar también a Naruto es un extra para que no sea tan marcado que quiere estar a solas contigo. Y antes de que digas que eso es imposible; explícame porque solo los castiga a ustedes y no a los dos gorilas de Slytherin cuando es más que obvio que ni en sus mejores momentos podrían siquiera leer las primeras líneas de un libro. –

-Bueno hay una manera en que yo pueda estar ahí sin que Umbridge me vea – Dijo Harry – Esperen aquí un momento – dijo para después subir corriendo las escaleras que llevaban a los dormitorios

-No pienso llevarlo Ino – Dijo tratando de sonar autoritario

-Pues tendrás que hacerlo si quieres que el plan funcione – Le dijo Naruto – La terquedad es de familia –

-Listo…ya esta…podemos irnos – Comento su Otouto que llegaba corriendo con una especie de capa

-Eto, Harry-Kun ¿Qué es eso? – Pregunto Naruto

-Es mi capa de invisibilidad así no podrá verme – Dijo sonriendo

Por esta vez Sasuke tuvo que aceptar su derrota aunque nadie debía enterarse jamás de que había sido derrotado, por un chico menor que él.

Llegaron temprano a su castigo. El sapo rosa parecía impaciente por comenzar. Noto el Chakra de su Otouto, cerca así que no se preocupo estaba seguro, siempre y cuando no interviniera.

-Señor Uzumaki, su castigo consistirá en limpiar al completo el aula, sin usar magia – Le informo a su Dobe el que obedientemente salió a realizar el trabajo que le habían impuesto no sin antes intercambiar miradas cómplices con él – Creo que ya sabe en qué consistirá su castigo señor Potter; escribirá en estas hojas de pergamino y con esta pluma, la cual creo que ya conoce – Le informo el sapo, quien no pudo reprimir la felicidad que aquello le generaba – Escribirá "Debo estudiar más en lugar de inventar absurdas fantasías" – Termino con una gran sonrisa en el rostro.

Sasuke, en un hegen de su Otouto se apresuro a tomar las hojas de pergamino y la pluma, comenzando así con la tarea impuesta por el sapo, la cual no percibió la pequeña gran sonrisa de satisfacción que se instalo en su rostro, había caído.

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Dolores Umbridge estaba a punto de una crisis nerviosa, todo debido al mocoso Potter el cual prácticamente se estaba desangrando en su despacho. Llevaban más de 4 horas en él, mientras Potter seguía escribiendo, lo cual no sería problema de no ser por el hecho de que su pulcro piso se encontraba prácticamente empapado en sangre, no había un solo rincón en el que no estuviera el rojo líquido. La sangre no dejaba de gotear de la muñeca del chico; no sabía si estaba alucinando, pero cualquier persona que sangrara de aquella manera ya estaría muerta y Potter aun estaba en pie, entero y escribiendo como si no pasara nada.

Entro en crisis cuando la sangre se fue convirtiendo en un largo y fluido rio de sangre, roja y espesa que comenzaba a manchar sus pantorrillas, aquello no podía seguir así. ¿Acaso estaría en alguna especie de hechizo ilusorio? Pero en el tiempo que llevaban ahí no le había visto empuñar la varita, de hecho llego sin ella; el chico era demasiado joven para ser un experto en hechizos mentales y aplicados solo con las manos. ¿Sería posible que en verdad fuera un genio nato? Después de todo el mocoso había derrotado al señor tenebroso a la corta edad de un año. "No, no Dolores no desvaríes", pensó enseguida "eso solo fue suerte, Potter no cuenta con ninguna habilidad especial".

El vital líquido comenzó a corroerle la túnica, como si de repente esta se hubiera convertido en un potente asido. El toco su piel y nuevamente sintió como era quemada viva, sensación que anteriormente había experimentado. La pesadilla que tuviera la semana pasada volvía a ella de una forma más intensa y solo pudo gritar de desesperación.

-Ey señora ¿se encuentra bien? – Oyó que le preguntaba al tiempo que la tomaban del hombro, lo que provocó un nuevo grito – Ey, Ey tranquila señora, ¿esta acaso extraviada? –

¿Dónde demonios estaba? ¿Quién la tocaba era acaso un asqueroso muggle? Rápidamente se soltó de ese sujeto al tiempo que lo golpeaba

-¡No te atrevas a tocarme asquerosa sabandija! – Exclamo totalmente fuera de si

-¡Oiga no me ofenda! Eso me gano por tratar de ayudar a viejas locas – Dijo totalmente ofuscado – Solo le advierto que está usted en propiedad privada y que si no sale en este momento me veré obligado a llamar a la policía o mejor aun al manicomio de donde seguramente salió – Termino el sujeto

Fue hasta entonces que noto en donde se encontraba; en un gran campo de trigo, a punto de ser cosechado. ¿Cómo demonios había llegado ahí? Lo último que recordaba era que se encontraba en su despacho castigando a Potter cuando este empezó a sangrar copiosamente; definitivamente ese mocoso tenía que ver con su actual estado.

Salió de la vista del muggle aquel y se apareció a las afueras de Hogsmeade. No perdió tiempo y rápidamente se dirigió al colegio, cuando llegara ahí Albus Dumbledore, la escucharía o valla que la escucharía, esta vez no podría proteger a su queridísimo niño de oro.

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6 horas antes.

Harry salió de debajo de la capa de invisibilidad cuando la profesora de defensa cayo cual vil costal de papas al suelo, después de darle el pergamino y las plumas a Sasuke, se acerco a él y pensando que Umbridge pudiera estar consiente le susurro

-¿Está muerta? – Pregunto al no saber que fue exactamente lo que su primo hizo, solo mirarla y la profesora caía desmayada sin razón aparente.

-No te preocupes matarla nos traería problemas – Le contesto, como si hablara del clima – Está atrapada en un genjutsu, no despertara hasta que hayamos completado el plan – Sasuke salió y no tardo nada en regresar con Naruto. – Muy bien dobe ya sabes que hacer –

-Ne, claro ya he empezado un poco ji ji ji – Dijo el rubio con una gran sonrisa en sus labios – Su habitación es un completo desastre, está peor que mi antiguo departamento; ja ja ja. Kage Bunshin no Jutsu – Exclamo Naruto al tiempo que dos replicas suyas se materializaban – ¡Muy bien chicos! Ya saben que hacer –

-Hai, Naruto-San – Contestaron ambos y el que se encontraba a la derecha tomo la forma de su primo saliendo rápidamente del despacho

-Muy bien Otouto nos ahorraste algo de energía; tú y el bushin del dobe irán en este momento a ver a McGonagall-Sensei y le dirán que el sapo no se ha presentado a su castigo, el dobe y yo nos encargaremos del resto – Finalizo

-Muy bien ya saben dónde está la salida oculta los llevara a un lugar de nombre Honeydokes, de ahí podrán ir a cualquier que quieran, ¿seguros que no quieren el mapa? – Pregunto algo dudoso

-No Otouto no nos hace falta, el dobe y yo nos las arreglaremos y no te preocupes por el sapo no morirá – dijo al tiempo se echaba al hombro al sapo – Mhh valla que pesa, recuérdame la próxima vez formarle un trauma y que no coma en una semana –

Ambos salieron por la puerta del despacho y él junto a la copia de Naruto fueron a buscar a la jefa de su casa.

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Dolores Umbridge llego totalmente ofuscada al despacho de Albus Dumbledore, donde al parecer ya le esperaban, puesto que en este lugar se encontraban Miverva McGonagall, Severus Snape y los dos profesores de intercambio. Bueno eso era bueno era su turno de desahogarse de Potter y conseguir que sufriera un fuerte castigo.

-Qué bueno que llegas Dolores, hemos pasado las últimas seis horas y media buscándote. ¿Puedo saber en dónde estabas? – Pregunto el viejo mago al tiempo que cruzaba los dedos de sus manos y recargaba la barbilla en estos.

Noto inmediatamente el gesto de desaprobación que McGonagall le dedicaba, Snape ni siquiera se digno a verla al parecer el exterior era más interesante que prestarle atención a un alto funcionario del ministerio como lo era ella. Por otra parte los profesores al parecer la miraban como si sintieran pena por ella.

-De eso precisamente quería hablarle, profesor; la culpa estoy segura es del chico Potter, él ha…. – No pudo terminar debido a la intromisión de la profesora de transformaciones.

-¿Qué tiene que ver Potter con tu poca responsabilidad, Dolores? El señor Potter y el señor Uzumaki, fueron a buscarme cuando no te encontraron en tu despacho, al parecer tenían que cumplir con un castigo bajo tu tutela – Le increpo

-Pues ahí lo tienes Minerva, me han enviado a un lugar donde solo había muggles, el "señor Potter" como lo llamas, seguramente… -

-Ya te he dicho que Uzumaki y Potter, fueron a verme cuando no te encontraron en tu despacho. – La volvió a interrumpir la profesora – Los tres te buscamos por toda tu estancia; debo agregar que nunca en los años que llevo como subdirectora de Hogwarts, vi tal desastre en las habitaciones de un profesor – Finalizo totalmente indignada

-Dolores no puedes culpar a Harry cuando Argus, el conserje, te vio salir de la escuela media hora antes de que los señores Uzumaki y Potter fueran a cumplir su castigo – Le menciono Dumbledore – De hecho Argus dice que tu le comentaste que saldrías a tomar un trago –

-Le digo profesor que la culpa de todo esto es de Potter, él ha hecho un hechizo que tal vez le ha hecho pensar al conserje que yo he dicho semejante cosa, después lo he visto en mi despacho y con ayuda de Uzumaki me han hechizado y hecho que yo apareciera al lado de ese asqueroso muggle – Termino totalmente fuera de sus cabales

-Sinceramente profesor, dudo mucho que Potter pueda siquiera hacer magia sin varita, usted sabe que siempre le he dicho sobre la mediocridad del chico y no creo que Uzumaki sea muy brillante – Dijo arrastrando las palabras Snape – ¿O me equivoco profesora Senju?

-Bueno, la verdad Naruto-Kun nunca ha sido el mejor de los estudiantes a comparación de Sasuke-Kun – Comento la chica de cabello negro que se encontraba en la habitación – él no tiene la habilidad de desaparecer a un profesor en menos de media hora -

-Ahí lo tiene, lo más seguro es que Uchiha les ayudo – Dijo totalmente segura de lo que decía – Después de todo es el primo de Potter –

-No, no tiene sentido, Sasuke-Kun jamás atentaría contra un profesor. Además no tiene ningún motivo y estuvo en la biblioteca todo este tiempo. – Dijo la pelinegra – A menos que Usted haya hecho algo contra la integridad física de Harry-Kun o la de Naruto-Kun; ellos son su familia y para un Uchiha, la integridad de su familia es lo primero. ¿Recuerdas a Orochimaru-Sensei Maito-Kun? – Pregunto como si de repente solo se encontrara con su colega.

-¡Oh claro que lo recuerdo a la perfección Shizune-Chan! Fue horrible lo que le sucedió – Dijo el sujeto verde totalmente serio, cosa rara en él – Itachi Uchiha como todos los de su clan es de armas tomar –

-¿De qué hablan exactamente? – pregunto totalmente desubicada, eso qué demonios tenía que ver con su caso.

-Del último profesor que intento lastimar a un Uchiha. Tenía cierta "fijación" hacia Sasuke-Kun, cosa que no le agrado para nada a Itachi-Kun, su hermano mayor y actual líder del clan Uchiha. Solo digamos que no descanso hasta que el sujeto se volvió loco y término en un manicomio muggle. Todo un caso – Le respondió la pelinegra

-Pero usted no tiene nada de qué preocuparse profesora, porque no ha hecho nada en contra de Harry-kun o de Naruto-kun, ¿verdad? – Pregunto con una gran sonrisa Gai

-Oh por supuesto que no – Dijo totalmente segura de si – Jamás haría algo que dañara a mis queridos estudiantes –

-Qué bueno que pienses así Dolores, ahora me gustaría tratar contigo de nueva cuenta las reglas de la escuela y el comportamiento de sus profesores – Le dijo El viejo profesor y nuevamente le dijo las reglas, aunque ella no le prestaba atención alguna; muy dentro de ella maquinaba la forma de deshacerse de Uchiha y de Potter ahora ya estaba segura que sus repentinas lagunas y "accidentes" eran culpa de esos dos.

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Las semanas habían pasado y Hagrid aun no volvía de donde quiera que estuviera. Aunque pareciera raro tenía ganas de saber de su amigo más allá de saber el encargo que la orden había puesto en manos del semigigante. Por otro lado el último mes Umbridge no los había molestado, solo miraba raro de vez en cuando a Sasuke y una extraña luz se instalaba en sus ojos, como si estuviera planeando algo en verdad malo contra ellos. Pero tal pareciera que a sus hermanos no les importaba de hecho ya tenían pensado el siguiente movimiento –

-Ne, ne Harry-Kun ¿te preocupa algo? – Le pregunto con algo de preocupación al verlo tan ensimismado en si mismo Naruto – Llevamos llamándote desde hace rato, la clase con el fantasma termino y debemos irnos da´ttabayo –

-No, no es nada es solo que estoy algo preocupado por un amigo, del que ya les he hablado – Contesto

-Oh te refieres al amante de los animales – dijo totalmente seguro el rubio

-Si a él precisamente y también pienso en el próxima partido de Quidditch, que será en dos semanas y contra Slytherin, nuestros enemigos natos – Dijo

-No Harry, no me gusta que digas que son enemigos eso solo es seguir la cadena de odio que todos ustedes tiene, haber dime ¿Qué te han hecho, porque no los toleran? – Dijo Naruto frunciendo algo el ceño

-Bueno ellos son serpientes, es algo así como tradición – Dijo Ron interviniendo en la conversación – Además la mayoría de los magos tenebrosos han salido de Slytherin, son malos por naturaleza – Dijo muy seguro de sí mismo

-Dime Ron-Kun si yo te digiera que dentro de mí se encuentra algo realmente malvado, capaz de destruir toda una aldea en menos de un minuto ¿pensarías que yo soy un monstruo, que debes odiarme solo porque tus mayores así lo dicen, lo harías? ¿Lo harías aunque no me conocieras, me odiarías solo por tradición? – Le pregunto totalmente desolado

-Por supuesto que no Naruto jamás te odiaría, tu eres una de las mejores personas que he conocido, nunca te prejuzgaría – Respondió el pelirrojo totalmente seguro de si

-Entonces ¿Por qué lo haces con los chicos de Slytherin? Ellos no sol tan malos como piensas, Theo es una gran persona y solo porque está en Slytherin no lo hace adorar al tal Voldemort de hecho lo detesta, al igual que a su padre, por obligarlo a tener ciertos perjuicios – Dijo el rubio para después agregar – Creo que no se enojara tanto si te digo que a él le fascina la literatura que llaman muggle y que tiene que leer esos libros a escondidas en la biblioteca de la escuela para que su padre no lo castigue. No te estoy diciendo que de un día para otro se vuelvan grandes amigos, pero deberían de dejar de ser tan prejuiciosos –

-Valla no sabía que Nott conociera siquiera a los autores muggles – Comento Hermione – Creo que tienes razón Naruto y no te preocupes creo que Ron, pensaran en lo que le has dicho –

-Mmm lo pensare y tratare de no ser perjuicios Naruto, pero que te parece si por ahora vamos al comedor me muero de hambre – Comento Ron al tiempo que se encaminaban al gran comedor.

Harry Potter se quedo por un momento pensando profundamente en lo dicho por su rubio hermano y recordando la primera vez que conoció a cierto Slytherin, con el cual casi ya no peleaba.

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-Y bien Lucius que noticias me tienes del pequeño Draco – dijo el señor tenebroso desde la silla central del comedor de la mansión Riddle, mirándolo de aquella manera en que le hacía sentirse un simple ratón frente a una gran serpiente.

-Bueno al parecer Draco se ha acercado un poco al joven Potter, aun no son los mejores amigos, pero ha avanzado algo – Dijo tratando que su voz no temblara tanto

-Llevan un mes en la escuela y tu incompetente hijo aun no ha podido acercarse al mocoso – Dijo totalmente calmado el señor tenebroso, lo que presagiaba algo realmente malo para él – Espero que no me hagan esperar mucho querido Lucius, ya sabes que odio las incompetencias y no me gustaría que el pequeño Draco, siendo tan joven tenga que enfrentarse a mi ira –

-No se preocupe señor, eso no pasara – Dijo tratando nuevamente que sus palabras no sonaran como una súplica.

Suplicaba para que su hijo no sufriera a manos del señor tenebroso y pudiera cumplir con eficacia el mandato que le había encargado, si no podría despedirse de lo más importante que toda su familia tenía; su vida.

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Ese día por fin era sábado y Naruto Uzumaki, tenía la sensación de que algo se le escapaba, como si se hubiera olvidado de algo realmente importante. En todo el día no había visto a sus demás amigos, solo estaba con Sasuke que le había llevado a dar una larga vuelta por el lago, estaba atardeciendo y en verdad deseaba regresar a la sala común y descansar un poco. Lo que le hacía pensar que jamás volvería a dejarse llevar a las profundidades de un bosque por el pervertido de su esposo, bueno no es que se quejara pero debía de pensar más en el lugar donde se encontraran.

-Ne, ne ¿Sasuke podemos volver al dormitorio? Estoy un poco cansado – le comento a su esposo

-Me temo que antes debemos ir a otro lugar mi querido Kitsune – Dijo Sasuke al tiempo que una pequeño sonrisa se asomaba por sus finos labios.

Se dejo guiar por el pelinegro, llegando a una pequeña cabaña en el bosque que al parecer estaba abandonada recientemente. Noto que una gran cantidad de voces se escuchaban en la parte trasera del lugar, así que se dirigieron a ese lugar. Solo dar la vuelta un gran cartel lo sorprendió al igual que todos sus conocidos en esa escuela gritando al unisón "!Feliz cumpleaños Naruto!" decir que estaba sorprendido era poco, eso era lo que olvidaba

-Felicidades Naruto, espero que nuestra pequeña sorpresa te gustara – Le dijo una entusiasmada Hermione – Y no te preocupes pedimos permiso y esta fiesta es muy legal de hecho la Profesora McGonagall, está aquí para supervisarnos – Termino señalando a donde la estoica profesora se encontraba sentada vigilando que no pasara nada.

-Muchas gracias chicos – Dijo totalmente emocionado esa era la primera vez que celebraba su cumpleaños en compañía de su nueva familia, en verdad estaba contento y se alegro más al notar que Theo y el chico rubio , Malfoy también estuvieran ahí, al parecer no se habían dejado llevar por esas tonterías de las casas lo cual en verdad agradecía.

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Severus Snape se encontraba en esos momentos analizando con gran ahincó la biblioteca privada del profesor Dumbledore. Debía saber sobre todas las cosas que era lo que se hallaba dentro del chico Uzumaki, en todos sus años estudiando las artes oscuras jamás había sentido un poder tan maligno como el que había sentido dentro de la mente del rubio.

-Deberías tomarte un descanso Severus – Le reprocho Dumbledore – Haz estado toda la semana metido en esos libros y apenas has dormido, debes descansar –

-Solo terminare esto Profesor, siento que estoy cerca – Dijo al tiempo que volteaba la hoja del libro que tenía en esos momentos

Sus ojos brillaron con emoción aquella que sentía cuando lograba hechizar al tarado de Potter padre. Ahí frente suyo se encontraba la razón de sus desvelos; una hermosa litografía de un enorme zorro en posición de ataque con nueve grandes colas tras él, que de no ser porque la imagen fuera estática juraría que se movían violentamente.

-Profesor, creo que al fin lo tenemos, he encontrado lo que Uzumaki guarda tras esa gran reja – Exclamo con su mejor sonrisa de triunfo. – Kyubi no Yoko –

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Eran cerca de las diez de la noche y la fiesta apenas estaba por la mitad, Naruto y Sasuke estaban muy juntos mirando a las estrellas, mientras los demás se encontraba o bien comiendo como en el caso de Chouji y Ron o bien bailando como lo hacían Giny y Nott, Ron dejo de verlos feo al ser prácticamente ser fusilado por la mirada que Hermione le lanzo así que prefirió ir a competir con Chouji para saber quién podía comer más; lo que no impedía que los gemelos les vigilaran de cerca.

-¿Y que tal tu noche Potter? Alegre – Le pregunto Malfoy acercándose a él, saliendo de sabe Merlín donde.

-Sip algo así Malfoy, ¿quieres pelear? – Pregunto al sentirse un poco desubicado por la repentina cercanía del rubio.

-No Potter, no me gustaría arruinarle la fiesta a tu querido hermanito – Contesto tratando que su comentario no sonara mal – Si lo hiciera tu primo me mataría, sin contar que Theo dejaría de hablarme por lo que me queda de vida –

-En verdad te importan tus amigos ¿no es así? –

-Tanto como a ti los tuyos Potter, por lo que creo que será conveniente hacer una nueva tregua – Dijo extendiendo su mano, la cual después de dudarlo un poco acepto

-Está bien, ya sabes las reglas –

-Claro Potter, no sabes todas las cosas que estoy dispuesta a hacer para proteger a la gente que me importa –

-Creo que en eso tenemos algo en común Malfoy – Dijo y por un momento se sintió algo afín con su mega némesis, volviendo a recordad el momento en que un niño algo pálido le hablaba de un mundo que hasta ese momento le era negado.