A ver la letra chiquita como la llaman.
Ni Harry Potter, ni Naruto me pertenecen, ambos son de sus respectivos autores yo solo hago esto por diversión y sin fin de lucro.
Tampoco es mía la canción "Take a chance on me", esta pertenece al genial grupo ABBA, la cual les recomiendo escuchar al leer este capítulo.
El fanfic está basado en Connections de Sophi3, solo la idea, no todo.
Contiene spoilers del manga de Naruto así que si no lo has leído y no te quieres enterar de futuros eventos, no lo leas.
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Capitulo XIX
Era un fracasado. ¿Cómo se había atrevido a pensar que en esto sería mejor que Harry o que los gemelos? Siempre era igual, él nunca llegaría a ser más que el mejor amigo del niño que vivió, el hermano pequeño de tres premios anuales y de los dos mejores bateadores que Gryffindor haya tenido. Él era solo un perdedor que jamás dejaría de ser la sombra de alguien más. Lo peor es que si no fuera por su amigo, en estos instantes estaría más que muerto. Si, seguramente Sasuke lo hubiera destajado vivo, (en el mejor de los casos) si Harry no hubiera atrapado la snitch.
Sin darse cuenta había llegado a los límites del lago. Podía ver como el calamar gigante "chapoteaba" por ahí. Dios, en esos momentos pensaba si no sería adecuado ir a hacerle compañía. Tal vez de esa manera seria recordado como "el chico pelirrojo que tuvo la brillante idea de jugar un poco con el calamar de más de 30 metros que habitaba en el lago". Una no tan buena idea, pero al menos lo recordarían por algo que él había hecho. Además eso era mejor a ser recordado como el peor portero en toda la historia de Hogwarts.
¿Por qué nunca nada podía salirle bien? ¿Sería a caso por ser el sexto hijo? ¿Por ser un Weasley? Definitivamente había volado muy lejos al pensar que esto le saldría bien. Que equivocado estaba. Lo mejor sería renunciar y dejar de perder el tiempo en tontos deseos de cosas imposibles.
-¡Hey Ron-kun! – Oyó que alguien le llamaba no siendo otro que Gai - ¿Qué haces aquí? Deberías estar con tu equipo –
-¿Para qué? No creo que después del ridículo que les he hecho pasar quieran verme – contesto totalmente abatido – por poco perdemos por mi culpa –
Gai se quedo observando su patética figura por un momento antes de decirle con el tono más serio que le había oído hasta ahora. – Uno debe estar con su equipo en las buenas y en las malas, además no creo que tus compañeros te reprochen un mal día –
-No fue un mal día, solo mi necedad por querer ser algo que nunca seré. Mi estúpida ilusión de demostrar que puedo ser algo más que la sombra de Harry Potter y de mis hermanos – respondiendo al tiempo que se sentaba a orillas del lago y comenzaba a tirar guijarros, que rebotaban en la superficie del lago, causando que se formaran varias ondas que rompían la tranquilidad del agua.
-Mmm, te contare una historia Ron-Kun. – Sentencio el adulto, sentándose a su lado – Hace tiempo, en nuestra aldea había un guapo y encantador jovencito, que deseaba más que cualquier otra cosa ser un gran ninja. Solo que tenía un problema pequeñito, pequeñito pero muy importantito: él era incapaz de utilizar ninjutsu, lo cual es fundamental para todo aquel que desee desempeñar nuestro oficio. Pero a él pareció no importarle por más que sus profesores le dijeran que era imposible, que alguien incapaz de utilizar ninjutsu, pudiera graduarse de la academia y lograr convertirse en Shinobi – Gai paro un momento para asegurarse que él le seguía. Continúo con su relato al ver que el joven que tenía al lado dejaba de aventar los guijarros – Pero a pesar de lo que sus profesores decían y de las crueles burlas de sus demás compañeros, nuestro apuesto jovencito logro graduarse de la academia. –
-Y supongo que no fue un Shinobi brillante – sentencio el pelirrojo
-Oh estas muy equivocado Ron-kun, ese joven ha demostrado que cuando alguien tiene un sueño, no importan las adversidades o trampas que el destino ponga en tu camino, si te aferras a ese ideal y eres perseverante, siempre podrás alcanzarlo – respondió Gai – Además aun no he terminado de relatarte la historia –
Ron volvió a mirar el lago, solo que ahora sostenía sus piernas con sus brazos y recargaba en ellas su barbilla. "El sujeto verde" como lo llamaban los gemelos, tomo esta acción como una invitación a que continuara.
-Como te iba diciendo, nuestro simpático jovencito se graduó de la academia y fue a parar a un equipo donde se encontraba nada más y nada menos que el prodigio de uno de los mejores clanes de la Hoja. El destino no parecía ser muy benevolente con él, ya que siempre seria opacado por su compañero, con el cual siempre discutía ya que el "genio" creía fielmente en el destino y en que era imposible que un perdedor dejara de serlo, solo con trabajo y esfuerzo duro. Pero ni con todo esto él se rindió, al contrario, le demostró a su compañero que no era un perdedor; siendo el primero en burlar la defensa perfecta del actual líder de la aldea de Suna, algo que ni siquiera jounin´s experimentados habían conseguido –
-¿Y? ¿Qué paso después, fue aceptado por su compañero? – pregunto Ron, no es que le importara mucho, pero quería saber que fue del joven.
-Bueno a pesar del logro conseguido, él no salió muy bien parado de esa batalla. Tuvo una herida de gravedad, la cual según los medic-nin, no le dejaría volver a ser un shinobi – la voz de Gai, pareció romperse ante esto, pero aun así continuo – A pesar de esa terrible noticia, no se dio por vencido y se arriesgo a morir al realizarse una peligrosa operación. Por fortuna, salió bien de ese terrible aprieto, siguió entrenando y actualmente es un maestro del taijutsu, el mejor de todas las aldeas ninja, cumpliendo así su sueño de ser un ninja reconocido sin la necesidad de utilizar ninjutsu. –
-Pero él y yo no somos iguales – dijo el pelirrojo rompiendo el pequeño silencio que los había envuelto – ya que no tuvo que lidiar con tener que superar los logros de sus hermanos mayores y que lo primero que la gente piense cuando te ve sea, "oh mira es el amigo pelirrojo de Harry Potter" o peor aun "es el estúpido Weasley amigo de Granger, la buja más inteligente que Hogwarts haya visto en siglos" –
-Oh no Ron-Kun estas muy equivocado, él y tu son muy parecidos, empezando por que "eres el chico pelirrojo que es mejor que Harry Potter y Hermione Granger, en taijutsu" – Sentencio Gai con todo el aplomo del que era capaz – sabes un arte ninja, algo que tus hermanos ni en sueños pensaron aprender y mucho menos dominar de la manera en que tu lo haces. El chico que es capaz de sostener un combate de estrategia, en ese juego que ustedes llaman ajedrez mágico, de igual a igual con Nara Shikamaru, el estratega personal de Godaime Hokage –
-¿En verdad lo crees? – pregunto totalmente sorprendido
-No lo creo Ron-kun, estoy seguro de ello. – Contesto el adulto. – Escucha, en esta vida no hay nada que sea fácil, o que se consiga con solo quererlo, hay que trabajar duro para cristalizar nuestros deseos. Es verdad que en nuestro camino habrá muchos obstáculos para lograrlos, pero sin ellos no se disfrutaría de los triunfos. –
-Pe…pero Sasuke, no estará muy contento, casi hago que Harry se arriesgara por mi culpa – Dijo recordando "los ánimos" que el pelinegro le diera en la mañana.
-No debes preocuparte por eso, Sasuke es el menos indicado para juzgarte, además de que entre todos nosotros es el que mejor te comprenderá –
-¿Sasuke? Pero si él es la perfección andando –
-Eso es lo que quiere que la gente piense de él, pero es un ser humano y dista mucho de ser perfecto – y por ultimo agrego al ver que sería interrumpido de nuevo – Digo que él te comprenderá porque por mucho tiempo fue la sombra de su hermano mayor, el mejor que nadie sabe sobre el sentimiento de sentirse inferior a alguien –
Ron se sorprendió por lo que acababa de saber; el señor "no me despeina ni el viento", también sabia de ese horrible sentimiento que a veces le hacía desear ser hijo único.
-Gracias por subirme el ánimo Gai, ahora si me disculpas hay un equipo con el que debo disculparme – Dijo al tiempo en que se paraba y comenzaba a dirigirse al castillo. Se disculparía por su torpeza y después le pediría a Hermione que le ayudara a organizar sus entrenamientos. Definitivamente mostraría que él sería el mejor portero que Hogwarts haya visto en toda su historia.
Gai lo observo marcharse. En definitiva ese chico tenía madera para convertirse en alguien grande, solo debía dejar de lado sus temores y comenzaría a brillar como el diamante que era.
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Draco Malfoy se consideraba una persona fría y calculadora, capaz de afrontar con la mayor de las calmas cualquier adversidad; después de todo así lo habían educado. Un Malfoy jamás debía mostrar emociones tan vulgares como la felicidad o el temor, debía guardar las apariencias ante todo el mundo, (aun recordaba el sermón que su padre le diera cuando se entero del incidente del bosque prohibido en su primer año) incluso en el peor de los escenarios, debía comportarse como lo que era: un Malfoy. Pero lo que tenía en frente sobrepasaba todas sus expectativas. ¿Cómo demonios no se había dado cuenta su padre que los estaban vigilando? Pero lo más importante ¿Qué demonios haría ahora?
Esto era el fin Harry no volvería a verle con aquella brillante sonrisa que siempre le dedicaba, sus preciosos ojos verdes volverían a verlo como el ser más repugnante sobre la faz de la tierra y ah sí, Uchiha lo mataría lentamente, eso si el señor oscuro no lo hacía antes por haber fallado su "misión".
-¿Desde cuándo estas aquí? – pregunto al joven que tenía enfrente
-Mmm… Creo que desde que la chica pelinegra, como se llama, ha sí, Parkinson dijo "¿Estás bien?" la primera vez – Contesto muy quitado de la pena.
-¿Y, que esperas para ir a contárselo a Harry y a Uchiha? – Pregunto nuevamente sintiendo el alma en un hilo, tratando de evitar a toda costa mirar a su verdugo y sin darse cuenta de que había dicho Harry en vez de Potter
-Solo estoy pensando en cómo utilizare esta información a mi conveniencia – dijo al tiempo en que llevaba la mano tras su nuca y comenzaba a meditar un poco. – Mmm ya se, esta podría ser mi oportunidad para unir a mi clan con uno tan prestigioso como el Uchiha, aunado a que pronto emparentara con los Uzumaki – comento como si él no estuviera ahí.
-¿A qué te refieres? – Pregunto el rubio temiendo por la respuesta
-Que no es obvio – Contesto con una sonrisa cínica formándose en sus labios – Le contare a Harry-kun lo que acabo de escuchar, él estará tan triste de que su nuevo amigo sea un farsante, que no opondrá objeción a que Sasuke te destaje vivo, lo cual lo pondrá muy triste y yo estaré ahí para consolarlo ya que tu no lo estarás; así podre conquistarlo y después esos ojos verdes solo me verán a mi –
No supo cómo se levanto tan rápido de la cama sin caerse en el intento, de lo único de lo que estaba consiente era de que había empujado a ese despreciable sujeto a la pared más cercana y puesto la punta de su varita, justo en la yugular conteniéndose apenas para no terminar lanzándole un Avada Kedavra por lo que acababa de decir.
-Si le tocas un solo cabello a Harry, ten la seguridad de que no veras de nuevo la luz de otro amanecer, porque estarás muerto Nara – sentencio con toda la sangre fría del mundo – él es mío, jamás dejare que un perfecto idiota e insignificante Ravenclaw como tú, tome lo que me pertenece –
Shikamaru lejos de amedrentarse se limito a sonreír en una mueca cínica y volviendo a hablar le comento – No dejaras que yo lo tenga eh, pero en cambio se lo darás en bandeja de plata al tal Valdomero, o perdón olvido que su terrible nombre es Voldemort – tomo la mano que sostenía su varita y la fue alejando poco a poco de él.
Draco se limito a bajar la mirada y se puso a meditar lo dicho por el pelinegro. Ese había sido un golpe bajo, bajísimo. Pero sin embargo, era cierto, por más que quisiera al final tendría que darle al Lord a Harry, terminaría traicionando al chico del que siempre quiso ser amigo. Tal vez era justo que Nara le dijera de su conversación al ojiverde, así este se alejaría de él, podría vencer con el tiempo al Lord y después quizás hacer su vida con una persona que le amara y le hiciera feliz; tal vez por fin le haría caso a la comadreja menor y tendrían hijos y… y Draco, mataría a la pelirroja antes de acercarse a Harry, antes de permitir que otro ocupara el corazón de la persona de la que siempre estuvo enamorado. Para qué negarlo más, a Draco Malfoy le había gustado el chico de los grandes y expresivos ojos verdes desde el momento en que le vio en la tienda de túnicas; solo que desde el desplante que este le había hecho en su primer día de escuela decidió acallar aquellos sentimientos, mandándolos a lo más profundo de su conciencia. Era mejor negarlo todo que vivir añorando algo que jamás seria suyo. Solo que no contaba con que tal vez este año en verdad tuviera una oportunidad para conseguirlo, ahora que había convivido con Harry por casi tres mese sin tratar de matarse mutuamente, sabía que ya no podría seguir acallando lo que un día decidió enterrar.
-¿Tú que puedes saber sobre eso Nara? – Pregunto cuando pudo hallar nuevamente su voz – ¿Crees que salto de alegría, al pensar en lo que "ese" le haría si lo tuviera cerca? ¿Crees que puedo dormir tranquilo, pensando en lo que pasara el día en que Harry se entere de la verdadera razón por la cual me acerque a él? ¿Qué no odio con todo mi ser al Lord, por pensar que yo un Malfoy, solo soy un perro faldero más que esta a sus órdenes y que mueve la cola con alegría al recibir una? –
-¿Si te molesta tanto, porque estás dispuesto a hacerlo? ¿Si no quieres darle a Harry-Kun, porque no lo dejas por la paz? – Pregunto el pelinegro con total seriedad.
-Jajajajajaja, ¿es que acaso no escuchaste? Jajajaja – Soltó una carcajada histérica, al parecer al fin había sucumbido al estrés acumulado en todo este tiempo – Si no lo hago mi familia morirá a manos del Señor Oscuro; Bueno aunque no es mi padre quien me preocupa, después de todo el decidió ser un perro fiel, más bien lo hago por mi madre quien no decidió seguir a "ese". –
-¿Y si yo te ofreciera proteger a tu madre, a cambio de que nos ayudes a terminar con "ese" sujeto como la llamas, lo aceptarías? –
-¿Halas en serio? –Pregunto con tono de burla no creyendo que Nara tuviera los medios necesarios para proteger a su madre de semejante maniaco. – Nadie puede proteger a una persona que esté en la mira del señor oscuro, más si esta le traiciono –
-Nadie es mucha gente Malfoy – Dijo Nara con una sonrisa en los labios que no era nada parecida a las anteriores – Sera problemático pero no imposible, los clanes de oriente tenemos nuestros métodos, te puedo asegurar que Voldemort no la encontrara y que ella estará segura. – El chico se fue acercando a la puerta, tomo el picaporte y volteo a verlo antes de salir – Piénsalo, te veré el lunes para saber tu respuesta –
Draco se quedo parado en medio del hospital, hasta ahora caía en cuenta que él y Nara eran los únicos en la enfermería, no había rastro de la enfermera. Suspiro de alivio al darse cuenta de ello. ¿En verdad ese chico podría proteger a su madre?
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-Vaya Shikamaru, no conocía esa faceta tuya – Le dijo Neji, nada más salir de la enfermería donde el rubio estaba
-Situaciones desesperadas ameritan medidas desesperadas – Dijo El chico pelinegro, mientras ambos caminaban por los pasillos. – En verdad debo evitar de cualquier forma, que tu "linda" novia, le enseñe esas fotos a Temari. Si se las llega a enseñar, sería mi muerte, lenta y muy, muy dolorosa. -
-No exageres Shikamaru, no es para tanto – Dijo el castaño - Temari también es un Shinobi, ella comprenderá que en algunas misiones uno debe de… bueno de cumplir con su deber de la mejor forma posible -
-Lo dices porque no conoces bien a Temari. Se parece a mi madre de problemática – Comento con pesadez. – Pero bueno creo que ya puedes ir a decirle a tu novia que Malfoy aceptara el trato. Ahora lo que debemos hacer es preparar el próximo movimiento, lo cual será muy difícil, si queremos que Uchiha no se entere. – Dijo cuando ambos llegaron al pie de las escaleras
-¿Por qué estas tan seguro de que aceptara? –
-Tu novia no es la única "doctora corazón" por aquí, ten por seguro que el aceptará; tú mismo lo has oído, no permitirá que alguien más este con Harry-kun, el chico es muy posesivo –
-De acuerdo le diré a Karin que lo conseguiste, tal vez se apiade y te de las copias que tiene – Se despidió el castaño antes de tomar camino hacia las mazmorras.
Karin estaba muy equivocada cuando dijo que él no sabía de emociones o de sentimientos humanos. Acababa de convencer al chico rubio usando sus emociones en su contra; aunque ahora lo difícil seria salvaguardar la vida de la madre de Malfoy, sin que Sasuke se enterara, cosa que sería muy problemática y que a la larga le costaría un largo, largo dolor de cabeza.
Dejando de lado sus problemas por un momento, cayó en la cuenta de que se había referido a Karin como la novia de Neji, más de una vez, estando solos y este no había respingado en ningún momento; cuando en otro tiempo, habría saltado a corregirlo por referirse a la pelirroja de aquella manera. Oh si, en definitiva sabía cómo funcionaban las emociones humanas, se había dado cuenta de los sentimientos del estoico usuario del Byakugan. Ahora lo importante era reservar esa información para ser usada en el momento justo; léase si la pelirroja se negaba a entregarle el negativo y las copias de ciertas fotos, acababa de asegurarse un as bajo la manga que le serviría para obtenerlo. No es que le gustara el chantaje, pero como decían; "el que anda con lobos a aullar se enseña".
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El fin de semana se había esfumado nuevamente, y el ambiente en la casa de los leones no era muy bueno. Sasuke estaba que echaba chispas por los ojos. ¿Y por qué razón? ¿Qué era aquello tan grave como para que su "lindo y dócil carácter" (nótese el sarcasmo) se viera empañado por aquel ceño más fruncido de lo normal? ¿Quién había sido el despistado (por no llamarlo idiota) que había causado tal enojo en el Uchiha? La razón era simple llevaba varias semanas sin sexo, cosa que en un joven hormonal de 16 años no era muy recomendable y más teniendo en cuenta que a diario dormía junto al objeto de sus deseos, aguantar el no poder tocar a su queridísimo esposo estaba provocando que no fuera feliz. Pero bueno eso pasaba porque quisiera o no, los sentimientos que lo unían a Naruto eran demasiado fuertes como para basar su relación solo en sus alborotadas hormonas, además estaba seguro que la aldea completa lo mataría en masa, si algo le llegaba a pasar al rubio. Su ceño se debía a que el lunes había notado a su querido e inocente primo, demasiado cerca de cierto individuo rubio, que no era precisamente Naruto, sino el chico Malfoy, quien a estas alturas tenía cierta prioridad en su ya tan afanada y querida por algunos; "Lista de personas de quien debo vengarme"; siendo superado por el tal Smith, actual ocupante del puesto principal en dicha lista, por querer algo más que simple amistad con su "ESPOSO". Lo que nos lleva a saber quien fue el idio…despistado que había provocado su actual estado de mal humor y no, no era el ya mencionado Smith, ni siquiera era un él era una ella, aunque aun se preguntaba si podía denominarla como una "ella", no siendo mejor el termino de un "eso". Pero para ser más exactos el "eso", que pronto recibiría una nueva advertencia, tenia nombre y apellido, si, se trataba de Dolores Umbridge, quien nuevamente se había metido con su otouto. Al parecer la mujer no entendía las indirectas bien directas.
El sábado, después de la exhibición de taijutsu que Harry montara ante todo el colegio, el sapo rosa, tuvo una escusa perfecta para impedir el entrenamiento de su Otouto, lo cual no hubiera sido gran pérdida ya que esas clases eran solo una pantalla; lo malo era que la bruja, le había prohibido a su primo practicar aquel extraño deporte que tanto le gustaba, aunado al hecho de que le confiscara su escoba, la cual sabia tenía un gran significado sentimental para Harry.
Después de que los ánimos se calmaran un poco y de que el desaparecido amigo pelirrojo de su primo llegara a la sala común ofreciéndoles una disculpa y prometiendo que haría lo que estuviera a su alcance para no perder la copa de quidditch; la castaña les informo que el tal Hagrid había vuelto. Así que sin más, Naruto, Harry, Weasley, Granger y él se dirigieron a la cabaña que se hallaba cerca del bosque y que era el hogar del amigo de los chicos ingleses. Sobra decir que Hagrid se sorprendió, cuando se entero del parentesco que lo unía a Harry, pero al contrario de los demás "adultos" que había conocido se lo tomo bien, aunado al hecho de que Naruto y el semigigante habían congeniado al instante. Hubiera sido una velada agradable de no ser por la nuevamente inoportuna disque maestra de defensa, que llego prácticamente a amenazar al guardabosques. De no ser porque Harry llevaba la capa de invisibilidad y de que ellos eran ninjas, la mujer hubiera tenido una escusa perfecta para imponerles un castigo.
Pero lo peor, lo que causara que en este momento se planteara muy seriamente la forma de destajar a ese remedo de maestra y desaparecer su cuerpo sin que nadie la encontrara nunca, era lo sucedido apenas unas horas atrás de aquel martes.
Ese día tenían clase de cuidado de criaturas mágicas, clase que daba nuevamente el guardabosque; quien los llevo al bosque y les enseño unos extraños animales, que solo algunos podían ver; aquellos que habían visto la muerte, sobra decir que los ninjas y Harry podían verlos. Naruto incluso había abrazado a un pequeño que estaba cerca de él, acción que lleno de horror a una de las chicas de Gryffindor, pero vamos la chica creía que los animales traían la mala suerte y como siempre, ese tipo de cosas no le importaron al joven rubio, así que siguió abrazado del bicho ese.
Todo transcurría normal hasta que el sapo rosa hizo acto de aparición, rompiendo la armonía que imperaba. La hubieran ignorado de no ser por el hecho de que Umbridge, comenzó a dirigirse a Hagrid de la misma forma en que lo haría hacia una persona retardada; cosa que en seguida molesto a Naruto quien sin pensarlo salto en su defensa.
-¡La única retardada aquí es usted! – Le había gritado el rubio al sapo - ¿Quién se cree que es para tratar a Hagrid de esta manera? No se da cuenta que parece estúpida haciendo todos esos ademanes y hablando tan despacio, Hagrid y nosotros le entendemos perfectamente –
-¡Joven Uzumaki! No le permito que me hable así, - contesto la profesora – es usted el que no se da cuenta de que yo solo hago mi trabajo, para que ustedes estén más seguros, sin estar rodeados de gente no apropiada –
-La única no apropiada aquí es usted, ¡vieja bruja, arpía! – rezongó el rubio
-¡Suficiente, Uzumaki! ¡Está usted castigado, lo veré en mi despacho después de la cena, le enseñare los modales que al parecer sus padres no pudieron! – Sentencio el sapo – y en cuanto a usted Hagrid espere el resultado de mi evaluación en diez días. – Dio media vuelta y regreso por donde había llegado
Sasuke había tenido suficiente de ella, esta vez se la había ganado. ¿Cómo se atrevía a castigar a su esposo? Ese sapo estaba muy equivocado si pensaba que se saldría con la suya, esta vez en verdad la harían quedar en ridículo frente a toda la escuela. Tenía que admitir que Shikamaru era peor que el demonio al plantear su próximo movimiento, pero bueno a quien le importaba.
Se encontraban todos en el gran comedor tomando la cena, toda la escuela estaba presente, el profesorado, incluso el conserje se hallaba por ahí vigilando que a nadie se le ocurriera comenzar una guerra de comida. Naruto y él se encontraban a lado de Ino, quien miraba con cierta aprensión hacia la mesa de maestros.
-¿No sería mejor destajarla? – pregunto por millonésima vez
-Ino has estado en cuerpos peores que ese y hecho cosas aun más peligrosas, esto debería ser una nimiedad para ti. – Dijo Choji.
-Lo dices porque tú no eres el que hará algo tan repugnante – respondió la chica – Esa mujer me da urticaria. –
-Naruto y yo te invitaremos a cenar cuando regresemos a Konoha, al lugar que tú quieras – dijo Sasuke.
-Mmm, que sea además una sesión de fotos para el club de fans y lo hago – pidió la chica
-Hecho, pero tiene que ser ahora, antes de que se valla – contesto Naruto
-De acuerdo, de acuerdo, Choji cuida de mi cuerpo – Ino suspiro, fijo su objetivo y exclamo - Shintenshin no jutsu – el cuerpo de la rubia se desvaneció, Choji actuó enseguida sujetando el cuerpo que se dirigía a él
Dolores Umbridge se levanto de pronto de la mesa de profesores y comenzó a cantar a todo pulmón ante la incrédula mirada de todos los alumnos y la sorpresiva mirada del profesorado que al parecer había entrado en shock, cuando la mencionada maestra de defensa comenzó también a bailar.
-Dame una oportunidad, si cambias de idea soy la primera en la fila, cielo aun estoy libre Dame una oportunidad – cantaba la profesora quien a estas alturas ya se había subido a le mesa, ante la atenta mirada de horror de la profesora McGonagall. – Si me necesitas, házmelo saber, estaré ahí, si no tienes un lugar a donde ir, si te sientes mal. Si estás solo cuando los bonitos pájaros han echado a volar –
-¡Dolores, este no es un comportamiento adecuado! – grito la jefa de los leones cuando pudo salir de su shock
Pero la aludida pareció no oírla porque acto seguido salto de la mesa y con rítmicos movimientos se fue acercando al final del gran comedor; siendo seguida en todo momento por las estupefactas miradas de los alumnos que aun no creían lo que sus ojos veían. Se paró a escasos centímetros de Argus Filch, quien estaba tan, o más sorprendido que el resto.
-Cielo aún estoy libre – se acerco más al conserje tomándolo por las solapas para después cantar muy pegada a él – Dame una oportunidad, eso es todo lo que pido cielo. Podemos ir a bailar, podemos ir a pasear, siempre que estemos juntos, escuchar algo de música, tal vez simplemente hablar, conocerte mejor, porque sabes que hay tanto que quiero hacer, cuando sueño que estoy a solas contigo es mágico. Creo que sabes que no puedo dejarte ir porque te amo tanto, dame una oportunidad – Finalizo al fin la profesora al tiempo en que besaba al conserje.
El silencio se hizo en todo el comedor, nadie decía nada, todos los ahí reunidos miraban con grandes ojos a la elitista inquisidora de Howgarts, besar a nada más y nada menos que a Argus Filch el conserje, a un simple squib como si su vida dependiera de ello.
-¿Qué tal, les ha gustado? – Dijo Ino que volvía a su cuerpo al tiempo que un desgarrador grito era escuchado por todo el castillo.
-¡¿Pero quién demonios se ha creído? – si el desgarrador grito provenía del fondo del gran salón donde Dolores Umbridge acababa de abofetear al pobre conserje que a pesar de todo un se encontraba en shock por lo sucedido - ¡¿Cómo se ha atrevido? ¡Semejante patán! – saco la varita y con ella apunto al sujeto, que había caído al suelo después de la bofetada, dispuesta a descargar toda la furia contenida en ese momento.
-Pe..pe…pero profesora usted ha sido quien a mi…yo…cantando…bailando – trataba de articular el pobre hombre que no entendía nada de nada
-¡Dolores basta! – Dijo la profesora McGonagall, quien se acercaba a grandes zancadas a donde los aludidos se encontraban – Has sido tu quien se ha parado a mitad de la cena, subido en la mesa y dado un prefecto espectáculo, finalizando con un gran beso al pobre hombre. Debo decir que en todos los años que llevo aquí no había visto un comportamiento tan deplorable –
-Profesora McGonagall, no sé de qué me habla yo… -
-Suficiente Dolores, creo que ya has dado un espectáculo más que entretenido – la interrumpió Dumbledore, quien llegaba detrás de McGonagall, con el rostro más serio que Harry le hubiera visto en todo su tiempo en Howgarts – ahora acompáñame a mi despacho. Minerva por favor que todos los alumnos se dirijan a sus salas comunes, cualquier castigo está suspendido –
Los dos profesores salieron del gran comedor, que no tardo en bullir con las voces de los alumnos que comentaban lo que acababan de ver. La profesora McGonagall, los dejo estar un momento antes de ordenar a los perfectos que guiaran a sus compañeros a sus respectivas casas.
-Hey, Colín – llamo Hermione a un chico de cuarto una vez que llegaron a su sala común - ¿Le has tomado algunas fotos? –
-Cada momento – Contesto el chico
-Bien, quiero una copia – Dijo la chica
Pronto Colín se vio rodeado de varios chicos que también querían un recuerdo del "show" que su "querida" profesora acababa de dar, eso sería algo que no olvidarían en mucho, mucho tiempo. Sobra decir que Colín reunió una buena cantidad de dinero a costa de la tan "estimada" profesora
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Los días que le siguieron al espectáculo de Umbridge, pasaron relativamente rápido ya que las vacaciones de navidad estaban a la vuelta de la esquina y los alumnos se preparaban para viajar a sus hogares. Harry por primera vez en mucho tiempo estaba verdaderamente entusiasmado, por primera vez podía decir que pasaría las fiestas en su hogar, al lado de su familia. Si, las personas que consideraba su familia también estarían con él, ya que Sasuke le comento que había invitado a la señora Weasley a pasar esas fechas a Konoha con su familia y que esta acepto, incluso le prometió que invitaría a su padrino, claro después de algunas horas de pedírselo y de que Naruto le obligara a hacerlo. Hermione también estaba invitada, acepto de inmediato la invitación. Prácticamente acribillo a Ino junto con Ginny, con preguntas sobre el clima y el tipo de ropa que debían llevar.
Los entrenamiento de taijutsu eran más pesados, los tres habían mejorado bastante, aunque el que siempre ganaba cuando competían era Ron; esto parecía entusiasmarlo y fortalecer su autoestima, cosa que le hacía muy feliz por su amigo. Ni que decir del ED, en su pequeño club todos estaban avanzando a pasos agigantados, lo que le proporcionaba cierto orgullo, al pensar que todos ellos pasarían los TIMOS, justo en las narices de Umbridge; quien por cierto se cargaba una cara de pocos amigos que asustaba más de lo debido, además de que cada que Filch estaba cerca lo miraba como queriéndolo desaparecerlo de la faz de la tierra, el pobre hombre solo se limitaba a tratar de ignorarla en el mejor de los casos y de plano salir corriendo a refugiarse en cualquier aula vacía, cuando ya no aguantaba más esa mirada sobre su persona. Harry podía decir que casi tenia pena del pobre, casi.
Por otro lado su relación con Draco estaba estrechándose más. Cada día que pasaba descubría una nueva cualidad en el rubio, cosas que nunca pensó poder relacionar con el perfecto de las serpientes, si, definitivamente comenzaba a verlo desde otra perspectiva, como si Malfoy ya no fuera tan diferente a él. Comenzó a fijarse más en sus facciones las cuales antes no había notado, teniendo que admitir que era alguien atractivo, sobre todo cuando tenía aquella mueca de infinita concentración, ya que su rostro dejaba de exhibir esa arrogancia que lo caracterizaba y se mostraba más natural, sin poses. Harry a veces se perdía mirándolo y cuando caía en cuenta de lo que hacia se abofeteaba mentalmente ¿preguntándose el porqué de su repentino interés en el rubio? Incluso desde hacía unos días tenía un sueño recurrente, en el que se encontraba con Draco en un inmenso bosque, donde ambos caminaban y hablaban de varias cosas, antes de llegar a una especie de lago; ambos se sentaban a las orillas y poco a poco comenzaban a acercarse y…Harry siempre despertaba justo en ese momento. No sabía que significaba aquello, solo sabía que en el sueño se sentía muy tranquilo y extrañamente feliz de estar al lado de Draco.
Pronto llego la última semana y con ella su última reunión con el ED en ese año. Para esta sesión había decidido hacer un repaso de todo lo que habían aprendido, cosa que no agrado mucho a Zacharias Smith, pero no molesto más cuando Naruto le dijo que si no le gustaba se podía ir. Sin más interrupciones la sesión de ese día transcurrió sin mayores percances, bueno eso si no cuentas los fallidos intentos de asesinato con la mirada de parte de Sasuke a Smith, pero eso era tan frecuente que ya hasta era normal.
Pararon cuando lo considero pertinente, todos comenzaron a salir como siempre lo hacían en parejas siendo los últimos Draco y él. Esto no le sorprendió ya que últimamente así era, el rubio se acerco a donde se encontraba y comenzó a ayudarlo a acomodar algunas cosas.
-Sabes cada día me convenzo más de que Uchiha es capaz de matar con la mirada – Le dijo Malfoy, tratando de comenzar una plática – y de que Smith es el único inmune –
-Jajajaja, creo que tienes razón, - comento dejando escapar una pequeña risa – aunque yo en lo personal creo que Smith está demasiado entretenido viendo el trasero de Naruto, como para darse cuenta de que esta en la lista negra de Sasuke –
-Vaya, eso quiere decir que en cierta manera la ignorancia es buena – Comento el rubio – ¿Te imaginas el día en que Smith se dé cuenta de las miradas de Uchiha? Estoy seguro de que en ese momento moja sus pantalones –
-jajajaja, es cierto, aunque debo confesar que me gustaría verlo – Soltó Harry riendo de buena gana levantando la mirada – Oh mira, hemos quedado bajo el muérdago – le señalo cuando se dio cuenta de la presencia de aquel objeto
De pronto Draco se acerco demasiado a él, y dirigió una de sus blancas manos a su mejilla, dándole una pequeña y suave caricia - ¿Sabes? La tradición dicta que si dos personas que son amigos se besan bajo el muérdago, se están prometiendo paz y una amistad verdadera, en cambio si son algo más, es una promesa de matrimonio y una predicción de prosperidad y felicidad –
-Valla no lo sabía – Dijo el ojiverde totalmente absorto en los ojos grises de Draco, quien cada vez se acercaba más
-¿Te molestaría si llevamos a cabo la tradición Harry? – pregunto el rubio, a escasos milímetros de sus labio
-No, creo que no – Contesto el aludido cerrando poco a poco los ojos y sintiendo como los labios ajenos se posaban en los suyos en una suave caricia, que provoco que su corazón latiera tan fuerte que pensó que pronto le estallaría.
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-¡Hey Remus ven a ver! – Llamo Sirius desde el salón, a su pareja.
-¿Qué pasa porque tanto alboroto? – Pregunto el castaño entrando al salón donde el pelinegro se encontraba
-Está comenzando a aparecer el nombre de "la susodicha" – Contesto totalmente emocionado – mira es alguien cuyo nombre empieza con "H", me pregunto quién será, chicas con "H", Hannah, Hermione, Helena, Helga, Hermenegilda, Honoria, oh ya sé y si es un chico, Héctor, Hugo, Homero, Heracles, Harold… –
-Harry – Dijo Remus
-¡Oye! – Exclamo totalmente fuera de concentración Black – a mi cachorro no lo metas –
-Bueno Harry, también empieza con "H" – Se defendió Remus – además no se dé que te preocupas, esos dos ni en un millón de años se juntarían –
-Sí, creo que tienes razón, en fin, muero de curiosidad por saber quién es, para mandarle mis condolencias, a ella y a su familia – Comento Sirius con una gran sonrisa en su rostro, sonrisa que no le duraría mucho cuando se enterara de a quién pertenecía esa "H".
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Etto, si lo sé, no tengo perdón de dios, pero la inspiración se fue lo siento, lo siento, lo siento, tratare de ya no retrasarme más (tratare de amarar mi inspiración). También siento haber arruinado tan linda canción en la voz de Umbridge, pero fue por una buena causa.
A hora las buenas noticias, por fin en el próximo capítulo veremos a los magos en Konoha y como disculpa por mi largo retraso les dejare un adelanto:
-Gai-sensei, estoy tan feliz de verlo nuevamente – Decía un clon más joven del sujeto de verde, con los ojos abnegados en lagrimas – le extrañe demasiado –
-Oh mi joven pupilo – Dijo el sujeto verde desbordando grandes cascadas de lagrimas – yo también te extrañe – ambos corrieron a abrazarse en medio de las puertas de entrada
Después de abrazar a su discípulo Gai volteo a donde estaban y les fue presentando a su joven pupilo, cuando llego el turno de Ron el cejudo mayor dijo – Y este mi joven alumno es Ronald Weasley, alguien que pronto llegara a ser tan bueno como tú en taijutsu –
-¿En serio sensei? Eso quiere decir que desde ahora eres mi nakama – Dijo entusiasmado el chico abrazando fuertemente al pelirrojo – Bien Ronald-kun, vamos a encender la llama de nuestra juventud – Sentencio arrastrándolo a los campos de entrenamiento.
-¿Debo preocuparme por mi hijo Sasuke? – pregunto Molly, con un tono peligroso de voz
-Ehhh no, no creo – Contesto el pelinegro con un ligero temblor en la voz.
Muchas gracias a quienes han dejado comentario y lo han agregado a favoritos y alertas, pero sobre todo a quienes aún continúan leyendo en verdad lo agradezco.
Saludos y nos estamos leyendo, pronto espero.
