Gracias por leer, no recordaba mucho de mi estilo al escribir hace tanto tiempo pero me doy cuenta de algunos patrones que aún sigo :3 espero que lo disfruten.
Disclaimer: Criminal minds no me pertenece
Oficinas BAU Quantico, Virginía.
Hotch estaba con David en su oficina, mientras los demás se encontraban esperando en silencio en la sala de juntas, lo que había pasado dejó desconcertado a todos, no podían entender que era lo que había sucedido en esos pocos segundos en que el sospechoso y Jordan habían estado fuera de cámara, Rossi hablaba acaloradamente con el líder de equipo
— ¿qué es lo que pasó ahí David?, esto es más de lo que podemos entender—
—No lo sabemos Hotch, sólo Jordan puede darnos una respuesta, ella había dicho que la subestimábamos y esto prueba que de algún modo tenía razón. Nos hicimos una imagen de ella sin siquiera darle la oportunidad de demostrar quién era en realidad—
Hotch estaba molesto, en parte por haber hecho suposiciones erróneas y otra por el miedo que sintió al pensar en perder a alguien bajo sus órdenes
— ¿Dónde está ella ahora?—
—Debe estar por llegar, le ordené que fuera al hospital aunque no creo que lo necesitara—
En pocos minutos la joven apareció a través de la puerta, sus compañeros la veían intrigados, fue directamente a la oficina de Hotch, tocó suavemente. Rossi abrió la puerta, salío pasando junto a ella
—Te está esperando—
Ella entró, el italiano cerró la puerta dejándola sola con su jefe
— ¿qué fue lo que pasó?—
—Ya sabe lo que pasó, el sospechoso me atacó, tuve la oportunidad de disparar y lo hice, detuvimos al asesino—
—Tengo agentes entrenados que no hubieran podido salir tan fácilmente de esa situación, quiero que confíes en mí y me digas la verdad—
Esas últimas palabras fueron demasiado para ella, el estar siempre obedeciendo sin tener más que trabajos tediosos, ser tratada más como un mueble que como otro miembro del equipo; su carácter salió a relucir
—No me hable de confianza agente Hotchner cuando usted no puede confiar en mi, desde que llegué todos ustedes me han tratado como una intrusa, una espía; no me creen capaz de siquiera de sostener una pistola en mis manos y estoy harta de eso—
Aarón no podía creer lo que estaba frente a sus ojos, esta mujer era completamente diferente a la que había visto en los últimos días. Está mujer no era frágil en absoluto, era segura de sí misma e incluso parecía peligrosa, nada comparado con lo que pensaban de ella.
—Púdranse usted y su equipo, no me importa— sacó su placa y su pistola, dejando caer ambas cosas sobre el escritorio antes de salir como un huracán de esa oficina. Hotchner se quedó sin habla, Rossi entró en la oficina viendo los objetos sobre el escritorio de Hotch y luego mirando a la mujer que desaparecía entrando en el elevador
— ¿Hotch?—
El líder suspiro y salió tras la mujer, no pudo alcanzarla hasta que llegó al estacionamiento, la mujer estaba abriendo la puerta de su auto cuando la alcanzó
—Agente Caine—
Ella se giró a verlo
—Creo que no tenemos nada más de que hablar señor—
Ella le dio la espalda de nuevo tomando la manija de la puerta del auto abriéndola dispuesta a entra, él también estaba molesto, la imposición de la directora y la actitud de la mujer lo habían llevado al límite, el hombre empujó la portezuela del auto evitando que la pudiera abrir; ella suspiró y lo enfrentó desafiante, Hotch se acercó a ella acorralándola entre el auto y su cuerpo. Ella era pequeña en comparación al hombre, pero estaba ahí dispuesta a no acobardarse, ella no pensaba mostrarse como un conejo miedoso
—Me disculpo por haber sido tan agresivo contigo, tienes razón, nos hicimos una imagen predefinida, cometimos un error al dejarnos influenciar por las apariencias y los prejuicios—
Jordan suspiró dejando a un lado parte de su enojo
—No es sólo su culpa, yo no debí seguirle el juego, pensé que sabían la verdad de lo que estaba pasando, pero… me di cuenta que no les dijeron nada—
— ¿a qué te refieres?—
Ella se quedó en silencio por unos momentos antes de continuar
—Soy un agente de campo de la CIA, o algo parecido; hace un par de meses desobedecí una orden directa de mi oficial superior. Aunque la misión se completó, me consideraron inestable. Estoy aquí porque es un castigo para ti y para mí, me tienen miedo y quieren estar seguros que aun puedo ser útil—
Hotch empezó a entender lo que sucedía
—Quieren que te vigilemos—
—Sí me voy a volver un problema, lo más probable es que tu gente lo notara y seguramente lo informarían de inmediato y todo quedaría en un asunto burocrático, dirían que me trasladarían y todo sería acallado sin problemas—
—Estando a nuestro lado no podríamos evitar hacerte un perfil, en especial si te comportaras sospechosamente—
—No soy una agente indefensa, fui entrenada por los militares, estuve en un campo de entrenamiento de la mossad por 4 años, fui entrenada por varias agencias gubernamentales, los agentes de la CIA que me escoltaron estaban para asegurarse que no me desviara del camino—
Una sonrisa picará se dibujó en los labios de la mujer, Hotch no podía creerlo, habían asumido que era una escolta de protección y no una de vigilancia.
— ¿Por qué es un castigo para mí?—
—La directora Strauss quiere afectar su carrera agente Hotchner, así que los altos mandos estuvieron de acuerdo que esta era una manera de ponerlo a prueba, sí no lograban controlarme, usarían eso como pretexto para ponerlos en una situación problemática, y así conseguir que su posición como líder del equipo estaría comprometida…y… siento que estuve a punto de ponerlo en esa situación, estaba demasiado molesta—
Ella levantó la vista para poder mirarlo a los ojos y se acercó un poco más
—No quiero causarle problemas, sólo estaba algo frustrada, puedo ser útil para su equipo se me deja demostrarlo, tengo el entrenamiento y la habilidad, si nos unimos podríamos beneficiarnos y poder enfrentar a los que nos están haciendo esto—
El hombre ahora lo comprendía, ella nunca estuvo en peligro real frente al asesino, ella estaba entrenada para defenderse mejor que cualquiera en el equipo, su ventaja era su apariencia, porque todos al verla la subestimarían. El lobo que se acercara a atrapar a este conejo terminaría muerto en las fauces de un dragón.
—Espero que seas honesta conmigo desde ahora—
—tú me ayudas y yo a ti—
No lo habían notado, pero esos pocos minutos habían creado un vínculo entre ellos, dos personalidades fuertes y complementarias, una pareja que podría funcionar como un buen reloj
—Es hora de regresar—
—Si señor—
Ella puso su mano derecho sobre el pecho del hombre para empujarlo y apartarlo de su camino, pero él no se movió, ambos estaban acostumbrados a no ceder, así que ella levantó su rostro para saber qué pasaba. Una convergencia de sucesos; la adrenalina de la discusión, la cercanía, dos almas solitarias, la falta de compañerismo y un poco el instinto, simplemente un impulso y ambos lo necesitaban.
El brazo de Hotch pasó alrededor de Jordan, ella aún tenía su mano sobre el pecho de él sintiendo su corazón latir con rapidez, ella distraída se dejó arrastrar hasta que los labios del otro se apoderaron de los suyos. El calor de este beso logro alejar por un momento la nube gris de la soledad que siempre los acompañaba.
El beso duró unpar de minutos, se extinguó tan espontáneamente como había empezado; se alejaron viéndose a los ojos, pero no hubo reproche, no hubo vergüenza ni arrepentimiento, solo la necesidad del contacto con otro ser humano. Ambos eran adultos y comprendían exactamente lo que había pasado, asñi que simplemente lo dejaron atrás
—Es mejor que regrese por mi placa y mi pistola, antes de que en verdad piensen que me he ido—
Ella se alejó dejando a Hotch en el estacionamiento, aunque la siguió unos segundos después, su expresión permanecía seria y no parecía perturbado de ninguna manera.
Pero ese beso no sería un secreto solo entre ellos, alguien más había estado presenciando esa escena, la cólera que había surgido al ser testigo de aquellos dos besándose fue explosiva, tanto que la pantalla donde unos segundos antes se veía a los dos agentes fue golpeada con fuerza, justo en el lugar en donde se mostraba la imagen de Jordan. Aquel testigo temblaba de furia mientras su mano sangraba, ante sus ojos aquella agente no era más que una intrusa, alguien que tenía que ser castigada por atreverse a cruzar el camino de Hotch, pero se haría cargo de aquella bruja, solo necesitaba tiempo, las demás pantallas seguían mostrando todo el edificio del FBI, encontraría la forma de hacerla caer.
