Buenas tardes gente, como esta el frio eh? en fin aqui les hago entrega del cap 3 de este fic, de antemano una disculpa por el error del cap anterior, no me di cuenta y es que como no tengo computadora escribo los caps desde mi celular :/ en fin igualmente anticipadamente pido disculpas por cualquier error que este cap pueda tener (Si es que lo tiene)
bueno ahora dejare un poco de informacion sobre los sellos que parece que unos cuantos no entienden.
Okami= Lobo lo tiene Umi
Kuma=Oso lo tiene Honoka
Washy= aguila lo tiene Kotori
Inu= perro lo tiene Hanayo
Neko= gato lo tienen Rin
Kitsune= zorro lo tiene Eri
Tanuki= mapache lo tiene Nozomi
Usagi= Conejo lo tiene Nico
Hebi= serpiente lo tiene Anju
Doragon-Ko= dragon de komodo lo tiene Erena
Tora= tigre lo tiene Tsubasa
y el de Maki hoy lo sabran :3 asi que sin mas que decir que disfruten este cap me retiro y hasta cuando se pueda xD
Umi corría por los pasillos, necesitaba encontrar a la pelirroja, no estaba molesta, de hecho, se encontraba preocupada por aquella chica.
-¿Dónde estarás Maki?- se preguntaba Umi mientras seguía corriendo entre los pasillos.
-Oye, Yazawa acaba de noquear a Nishikino-
-¿Enserio? vamos a ver-
-Nico... ella- Pensó Umi y tan pronto vio a aquellos chicos correr hacia los patios traseros, los siguió.
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Nico respiraba agitada y aun no podía creer lo que acababa de hacer, solo tenía su mirada clavada en la pelirroja que había tratado de levantarse y termino por perder el conocimiento antes de lograrlo.
-pero que e hecho...¿yo acabo de noquearla?- se decía a sí misma, miro a su alrededor y logró notar a la gran cantidad de estudiantes que las rodeaban siendo espectadores de la conmoción.
-Yazawa ¿qué le hiciste a Maki-chan?-Un joven se acercaba con cuidado a ver a la pelirroja y con sumo cuidado lo tocó.
Umi llegaba al fin al lugar y se abría paso entre los alumnos hasta que por fin pudo acudir a la escena donde Nico estaba pasmada mirando hacia el almacén y ahí la morena pudo divisar a un joven compañero que revisaba a Maki.
-No puede ser- dijo Umi y corrió en dirección al chico y a Maki.
La Okami llegó hasta ahí y se apresuró a tocar a su amiga, rápidamente pudo notar los daños en ella.
-Recibió una patada justo en el tórax, tiene una costilla fracturada...- decía el chico a Umi y esta solo se logró preocupar más.
-Bien, llamare a su padre, se que ella se molestará, pero... es necesario- aclaraba Umi.
Nico seguía sin creerlo, y poco a poco se sintió mal por lo que acababa de hacer. Incluso comenzó a preocuparse por la pelirroja también.
-Umi... yo, lo lamento, no pensé que reaccionaria así... si hay algo que pueda hacer...- se acercaba Nico ligeramente a la Okami.
Un fuerte gruñido salió de los labios de Umi, cosa que causó que Nico retrocediera rápido y que el bullicio de todos los presentes quedará en completo silencio.
Nico miraba con sorpresa a la morena que denotaba su coraje en sus ojos castaños y brillantes. Incluso noto como había rastros de sangre sobre la nariz de Umi.
-¡Tú! ... ya hiciste más que suficiente...- Fueron las secas palabras de Umi que no volvió la mirada de la de ojos carmín.
-Lo siento... de verdad... lo siento...- hablaba Nico llena de culpa y retrocediendo. -Maldición. ...- Susurro antes de salir del lugar.
-Sonoda-sensei, parece tener una hemorragia- decía el joven a Umi y esta solo posó su mano contra su rostro.
-Maki... te repondrás rápido. ...- decía Umi a la pelirroja inconsciente mientras tomaba su mano.
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Eri se encontraba en el consejo, miraba de nueva cuenta los archivos, parecía que todo estaba en orden esta vez, según sus registros.
-E-ri-cchi...- aquella voz la pudo sentir la rubia contra su oído y pronto se exaltó.
-No...Nozomi!... no me sorprendas así- se calmaba Eri de la repentina aparición de la mayor.
-Lo siento, fue inevitable ya que te veías tan linda- decía tras una risa Nozomi para después sentarse sobre el escritorio en el que Eri trabajaba.
-Umm... ¿Que... que pudiste averiguar?- Preguntaba la rusa a su amiga, evitaba mirar de más las piernas de la chica sobre el escritorio.
-Bueno, parece que alguien se metió a las cosechas y comió una parte considerable de los tubérculos... y con alguien me refiero a Honoka-chan, ahora se encuentra castigada - aclaraba Nozomi a la rubia y esta solo río.
-Baya, un misterio más resuelto, y ahora dime ¿qué pudiste ver a los alrededores?- Preguntaba una vez más Eri.
Nozomi se puso un poco más sería, algo realmente no cuadraba en aquel lugar.
-Bueno, mire por el muro que divide la academia de los bosques, todo parecía estar en orden, unos simples daños a algunas de las vallas, pero parecían haber sido hechos por auténticos animales de los alrededores... Ese espía. ... no sé cómo logró entrar- Explicaba Nozomi a la menor que solo se puso pensativa.
-¿Cómo entró? ...- se preguntaba Eri y comenzaba a pensar detenidamente.
Nozomi miraba con atención a la rubia, no podía evitar pensar cuán linda era, seguro por ser medio extranjera.
-¿y bien, que a logrado deducir mi linda y genial Erikchica?- Preguntaba con voz juguetona Nozomi.
-pensé en dos posibilidades, la primera es, que alguien lo ayudó a entrar...- exponía Eri su primer punto.
-...¿y la segunda?- Preguntaba Nozomi con un poco más de seriedad.
-El no es humano... También es un Wild- terminaba por decir Eri.
Nozomi se preguntó cuál sería la verdad, aquello que mencionaba Eri realmente parecía cierto en muchos sentidos, pero aun dudaba de muchas cosas respecto a eso.
-No sé cuál será la verdad, pero en definitiva caerá muy pronto, los Wild defenderemos lo nuestro- aclaraba Nozomi con una sonrisa más pacifica dedicada a la rubia.
-Tienes razón...-Sonreía también la rubia a la mayor.
-Por cierto... Tengo un regalo para Ericchi justo aquí- decía Nozomi mientras permanecía sentada sobre el escritorio tocando el bolsillo de su saco, la rusa de inmediato se puso activa.
-Puedo oler... Dulce...- Dijo como si de un cachorro se tratara y se acercó lenta a la peli morada.
-Es chocolate, si Ericchi lo quiere... ¡Tendrá que alcanzarme!-exclamo Nozomi y tomando la forma de su sello, el pequeño mapache salió corriendo por la ventana con el chocolate en su hocico.
-bien... Será mío- dijo Eri aceptando el reto y dando un gran salto por la ventana , justo antes de caer, tomó la forma de su sello... un pequeño zorro aterrizaba y corría detrás de un mapache burlón.
El mapache y el zorro corrían entre los jardines, aquel regordete mapache no soltaba en ningún momento aquel dulce entre sus fases. El zorro brinco en un intento más por atrapar a aquel mapache que hábilmente lo burló y lograba escapar de ella.
Un breve momento ambos animales se quedaban a cierta distancia mirándose, respirando agitados, aquel pequeño zorro estaba decidida a apoderarse de ese suculento chocolate, por lo que tomando por sorpresa al mapache, dio un brinco más cayéndole encima al mapache.
ambos animales sostenían con sus fauces el dulce, de pronto un flasheo púrpura se hizo presente y Nozomi volvía a la normalidad liberando el dulce.
- te atrape- dijo Nozomi sonriente mientras abrazaba al pequeño zorro encima de su pecho.
un nuevo flasheo color azul claro apareció también, Eri volvía a la normalidad también. tras eso, ambas chicas quedaron una encima de la otra abrazadas.
-Yo te atrape a ti, y a este chocolate también- decía Eri sosteniendo ligeramente con sus labios el dulce.
-No es justo Ericchi, yo me trasforme antes- agregaba Nozomi quejándose.
Ambas se miraron y pronto comenzaron a reír en sincronía, Eri miraba brevemente a la peli morada reír, en ese momento pudo sentir como su corazón comenzaba a latir con más fuerza, una calidez inimaginable la invadía por dentro.
-Eres incorregible... Nozomi- decía Eri y en casi un Susurro dejaba escapar el nombre de la peli morada que solo reía.
La risa de la mayor seso, y de un momento a otro ambas se miraban directamente a los ojos de una manera indescriptible, en silencio dominaba el momento y Eri comenzaba a sonrojarse ante lo ocurrido.
La rubia, instintivamente se inclinaba sobre la peli morada, y lentamente disminuía el espacio entre ambas, cosa que a Nozomi no pareció importarle.
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Una pelinegra corría sin rumbo alguno, termino introduciéndose en los cercanos jardines.
Nozomi y Eri escucharon pasos aproximarse y tomadas por sorpresa, una pelinegra salía corriendo de entre un par de arbustos para toparse con ellas y detenerse en seco.
-A... Ustedes...- Dijo Nico sorprendida a lo que Nozomi de inmediato alejó a Eri de encima suyo y se levantó al instante.
-¡No hacíamos nada Nicocchi!- se excusaba rápidamente la Tanuki con Nico que solo miraba con confusión a su amiga y Eri parecía desorientada.
-Yo no dije que... estuvieran haciendo algo- Respondió Nico un tanto confundida y Nozomi se posaba nerviosa.
-Nada...nada ocurre entre Ericchi y yo- término por decir Nozomi insistente a Nico.
Eri sentía doloroso aquello, ¿Porque de un momento a otro Nozomi aceptaba la cercanía suficiente como para intuir que iban a besarse, y con la simple presencia de Nico ahí, cambio por completo la opinión de la mayor? Lo detestaba...
-De...de cualquier manera ¿que haces aquí? - Preguntaba con cierto tono de voz Eri, la pelinegra volvió a recordar lo que hace unos momentos había ocasionado en los patios cerca del almacén.
-Eso... yo lastime a alguien- aclaraba mirándose cabizbaja otra vez.
-No deberías sentirte arrepentida si todos te molestan- trataba de animar Nozomi a la menor que solo suspiro.
-Ese es el problema... ella... no me hizo absolutamente nada...solo actúe sin pensar- terminaba por confesar Nico.
-ya veo. ... entonces... creo que deberías disculparte ¿no?- agregaba Nozomi sonriéndole con calidez a la pelinegra, cierta rubia se incomodó e irritó aún más.
-Bien, yo me voy entonces... parece que tienes asuntos con Nico- terminaba por decir Eri dándole la espalda a amabas chicas y caminando para retirarse, en sus manos aquel chocolate observaba.
-¡Espera! Ericchi... ¿Escuchaste eso?- pregunto Nozomi rompiendo con el momento y Eri tras sentirse algo frustrada presto atención.
-Alguien... alguien nos mira...- Dijo esta vez Eri incorporándose levemente para después escuchar un par de pasos alejarse.
-¡haya! se va por haya- exclamaba Nozomi corriendo en dirección a aquellos ruidos
-¡Nozomi espera!- llamó Eri de inmediato yendo tras la mayor.
-No puede ser...- Dijo aquello Nico corriendo tras las otras dos chicas sin saber lo que ocurría.
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Maki abría lentamente sus ojos, parecía desorbitada y le era incierta su ubicación.
-Maki-chan ¿cómo te sientes?- Preguntaba una voz en el lugar, esta era una encargada de enfermería, castaña y de lentes.
-Hanayo... ¿dónde estoy?- Preguntaba Maki a la chica que sonreía tímida y algo temerosa.
-E...en la enfermería escolar- agregaba la chica.
Justo antes de que Maki pudiera decir algo más, una chica más entraba ahí, esta era una peli naranja sonriente.
-Kayo-chin, aquí está el analgésico que necesitabas- agregaba la peli naranja.
-Gracias Rin-chan- agradecía Hanayo a la mencionada con una gran sonrisa.
Maki se movió y un punzante dolor se hacía presente en su costado derecho, dejo escapar un jadeo de sus labios para después mirarse a sí misma con mucha confusión, fue ahí cuando recordó lo que había sucedido.
-Esa... Enana desgraciada... voy a partirla en dos...- Dijo aquello tras un doloroso gruñido más.
-No deberías moverte mucho Maki-chan, tienes una costilla fracturada- advertía Hanayo a la pelirroja que solo bufón de una manera nada femenina.
-Cuando esté mejor... voy a arrancarle la cabeza y me la colgaré en el cuello- amenazó una vez más Maki.
-Por ahora es mejor que te quedes tranquila... tu... tu padre... estará aquí en un momento- dijo Hanayo.
Su padre... la única persona a la que Maki temía en gran manera, aquello no le gustaba para nada y sabía que se pondría mal.
-¿¡Porque lo llamaron!?- exclamo Maki alterada y con violencia se levantó de golpe de aquella camilla arrojando hacia Hanayo el estante de los sueros.
-¡Tranquila!-exclamo Hanayo retrocediendo y de inmediato Rin se colocó frente a la castaña para protegerla.
-Si lastimas a Kayo-chin, yo te lastimare a ti- dijo aquello Rin poniéndose a la defensiva, No contó con que el puño de Maki se impactará justo contra el mueble a sus espaldas tomándola por sorpresa.
La pelirroja logró controlarse y no le daño a ninguna de las dos, mientras su respiración agitada comenzaba a ser el único sonido en el lugar.
-Yo fui quien llamó a tu padre- aquella voz profanaba el lugar, Maki de inmediato se giro para encontrarse con Umi, La morena tenía cinta sobre su nariz, gracias al golpe de Maki anteriormente.
-Pero... Umi... ¿Porque lo hiciste?- pregunto Maki confundida.
-No estabas bien, Necesitas atención, incluso justo ahora lo estás- decía Umi a la pelirroja. -Debes recostarte- se acercaba la mayor a Maki y la hacía recostarse de nuevo.
-Pero... no sabes... lo que él...- Susurro Maki sentándose levemente de vuelta a la camilla.
-Hanayo, Rin, muchas gracias por cuidar de ella, ahora me quedare yo- agradecía cortésmente Umi a las dos menores que tras un suspiro se retiraron del lugar.
Maki se sentía nerviosa, el hecho de que su padre acudiera a la institución la llenaba de pánico.
-Maki... estoy preocupada por ti...- la suave voz de Umi la saco de sus pensamientos.
-Lo sé...- fue la única respuesta de Maki en un Susurro.
-Quiero... si tan sólo yo pudiera hacerte avanzar, ya lo habría hecho y dejarías a los salvajes Nighmare... tendrías un sello, encontrarías la armonía con el... si tan sólo yo...- decía con frustración Umi, odiaba no ser capaz de ayudar a su amiga.
-No es tu culpa, yo... yo debo ser capaz de avanzar, Umi aprecio mucho lo que haces por mí, aunque termines en problemas o lastimada...- agregaba esta vez Maki posando su mano sobre la de Umi.
La mayor sintió agradable el contacto, incluso como su rostro se ruborizaba -. ... Maki-
-Buenos días señoritas - aquella voz invadió el sitio y cierta pelirroja de inmediato se puso tensa, cosa que Umi no noto.
La morena giro su rostro hacia la proveniente voz, ahí pudo topar a un alto castaño con traje, gafas y una bien arreglada barba.
-pa...padre...-Susurro Maki observando petrificada al alto varón que acudía al lugar.
-Buenas tardes, doctor Nishikino- saludaba Umi con cortesía al recién llegado que solo le sonrió tenuemente.
-Buenas tardes Sonoda ¿en qué problemas se metió mi pequeña fiera esta vez?- Preguntaba el hombre con un semblante bromista.
-Nada de eso, fue agredida por un estudiante injustificadamente- agregaba Umi y la expresión del hombre cambio ligeramente.
-¿Alguien la agredió? quien...- decía el hombre con voz más sería.
Umi pensó en delatar a la pelinegra, sin embargo lo pensó mejor, terminaría todo en serios aprietos y no sería buena idea, por lo que se aventuró a mentirle a aquel influyente doctor.
-No sabemos quién lo a echo, pero por ahora lo importante aquí son las lesiones de Maki, tiene una costilla fracturada y eso lleva tiempo para que se recupere- aclaraba Umi al hombre frente a ella que parecía pensativo.
Maki sentía como su corazón se aceleraba por la presencia de aquel hombre.
-Ya veo... agradecería que me dieras unos minutos a solas con mi hija...Sonoda-sensei- Pedía el hombre a la morena que sin cuidado alguno asintió y trato de levantarse de la camilla donde estaba sentada, pero algo la retuvo.
Maki al escuchar que Umi la dejaría a solas con su padre no pudo evitar aferrar su mano a la de la mayor con algo de fuerza, esta se detuvo y la miro. Umi pudo ver súplica en la mirada de Maki, una mirada que le suplicaba que no se fuera y la dejará sola con su padre.
-¿y bien, que espera Sonoda-sensei?- Preguntaba el hombre, Umi pudo entender un poco por lo que decidió quedarse con la pelirroja.
-Disculpe, no puedo hacer eso, ahora mismo también me trataré el golpe en mi nariz... Así que tengo que esperar aquí- era la excusa de Umi que para su suerte, el hombre solo suspiro.
-En ese caso, te encargo el cuidado de mi hija ... ya abra tiempo para hablar... muy seriamente- finalizo el hombre poniéndose de pie y saliendo de la habitación.
-Dios...- suspiro Maki aliviada de que aquel hombre por fin se retirará.
Umi sólo miro a la menor, tenía deceso de preguntarle por qué tenía miedo de el, pero sabía que no era el mejor momento, por lo que solo optó por dejarlo pasar.
-qué problema- fue lo único que dijo Umi tras girarse a ver de nueva cuenta a la pelirroja.
-Umi... muchas gracias...- agradecía Maki algo apenada a la morena que solo suspiro una vez más.
-Quédate aquí, tengo clase que dar, cuando me desocupe vendré a verte ¿está bien?- pregunto la mayor y la pelirroja sólo asintió más tranquila.
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Kotori se encontraba algo fastidia a, justo en ese momento tocaba una de las clases más pesadas. Entrenamiento entre Nighmare y Dreikon, y la persona que impartirá la clase el día de hoy era nada más y nada menos que la estricta y hermosa Sonoda Umi, la maestra más joven de la academia, y la tercera chica más codiciada entre los jóvenes Wild ya que la segunda era Maki y la primera era Eri.
-Kotori-chan por aquí- saludo una enérgica voz a la peli gris que se giró de inmediato s ver quien la llamaba.
-Honoka-chan, ¿me toca tu clase hoy?- Preguntaba Kotori a la recién llegada.
-Así es, creí que no me dejarían ya que me castigaron, pero tu madre, la directora, es muy amable y me levanto el castigo- decía algo apenada Honoka con la joven Washy.
-¿porque te castigaron?- pregunto Kotori, aunque ya sospecha va que era lo que pudo haber ocurrido.
-Bueno, aun no me controlo al usar el sello en su forma, los osos son algo problemáticos- decía rascándose la cabeza con gracia aquella castaña.
-ya aprenderás, solo es cuestión de voluntad Honoka-chan- eran las palabras de Kotori.
-Por cierto, hoy la práctica la dirigirá Umi-chan ¿verdad?- decía sin algún inconveniente Honoka y Kotori tras la mención de aquel nombre sólo suspiro.
-Si... Ella lo ara- fue su respuesta casi seca de Kotori lo cual Honoka noto pero, decidió pasar por alto.
Umi llegaba por fin a aquel gran jardín, la expresión asustada de la pelirroja al ver a aquel su padre, aún estaba en su mente, odio ese momento, odiaba ver a Maki afligida y por ende asustada, por más que intento no pensar en ello, le fue inevitable.
- Buenas tardes, lamento el retraso- saludaba a todos los jóvenes reunidos cordialmente. -Bien no perdamos tiempo, así que empecemos- ordenaba a ambos grupos.
-Mírala. ... esas vendas sobre su nariz la hacen lucir sexy-
-parece que trabajo duro, que admirable-
Kotori escuchaba los cumplidos de los jóvenes hacia Umi y solo lograba irritarse, pero, Era verdad... después de todo Umi era muy bella ¿quién en su sano juicio no se fijaría aunque fuese una vez en la chica?
-Bien, Dreikon de lado derecho, Nighmare de lado izquierdo, necesito que formen parejas, sus rangos deben ser equivalentes por categoría para empezar- daba la indicación Umi y de inmediato todos comenzaban a reunirse.
Kotori sólo miro a los lados, esperando a que su usual pareja Nighmare de practica apareciera, sin embargo esta no estaba ahí.
-Minami-san ¿porque aún no te reúnes con alguien- la voz de la peli azul sólo logró sobresaltar a la peli gris.
-Bueno... Creo que... Nico-chan no está aquí- contestaba algo Tímida Kotori a su maestra y amiga que solo frunció el ceño, recordar que esa pelinegra le había hecho daño a Maki le molestaba.
-Entiendo, bien entonces trabaja conmigo- decía Umi y Kotori sólo logró sonrojarse ante la tenue sonrisa de la morena.
-Umi-chan... ¡Por supuesto!- exclamo Kotori como si el día de repente se volviera hermoso para ella.
-qué envidia, Minami-san va a hacer la práctica con Sonoda-sensei...- un joven de sello canino decía, este era el compañero de Honoka que miraba a sus dos amigas con ojos felices y a la vez entristecido.
Honoka pudo notar como el rostro de Kotori se ruborizaba y se alegraba de poder trabajar con Umi, solo sonrió levemente y agachó la mirada tras lo ocurrido.
- Si... que envidia le tengo...- Dijo a su compañero que noto el bajón de ánimo de la Kuma.-... te envidio... Umi-chan-
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Nico seguía a dos animales, un zorro y un mapache que corrían velozmente tratando de alcanzar un par de siluetas entre los árboles, aquellos individuos aún sin identificar corrían tratando de huir, estos se dirigían peligrosamente a los jardines de vuelta a Otonokizaka.
-Nozomi, Eri... esperen- hablaba Nico mientras dejaba a ambos animales que se detuvieron tras su llamado.- puedo escucharlos... una baya a la derecha... otra a la izquierda, yo seguiré derecho, estoy segura que son tres y se han separado de esta forma- le hablaba Nico a ambos animales que solo se miraron y obedecieron, yendo cada quien por donde les había indicado Nico.
La pelinegra corrió entre los árboles, aun si no era capaz de trasformar se, podía usar las habilidades de su sello, por ello corría tan velozmente.
-Te tengo- dijo tras identificar a uno de los invasores a un par de metros de ella y del jardín principal de la academia y salto entre los árboles soltando una patas al piso donde aquel invasor estaba, por mala suerte este logro esquivarla.
-Maldita salvaje... ¿cómo me encontraste?- hablo aquel hombre vestido completamente de negro.
-Nunca invada el territorio de un animal salvaje- Fueron las únicas palabras de la pelinegra que de nueva cuenta lanzaba otra parada más contra el hombre quien volvió a esquivarla.
-Los humanos tenemos necesidad de cazar- fue la única respuesta del hombre que peligrosamente desenfundo un largo revolver y no dudo en apuntarlo a Nico.
La pelinegra se sobresaltó, sin embargo siguió peleando, alcanzando a golpear a ese hombre en una pierna, este de inmediato cayó al piso y trato de orientarse.
Nozomi y Eri por su parte habían llegado al mismo sitio y aquellos invasores no habían aparecido.
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-Maldita salvaje- maldijo el hombre lastimado en el piso a Nico que se acercaba para noquearlo.
Un rápido destello paso justo al lado de la cabeza de Nico rosado su mejilla, un fuerte dolor se presentó sobre el rose, al girarse se encontró con los otros dos invasores que le apuntaban con armas de fuego similares.
-hasta aquí llegamos salvaje- dijo uno de ellos sonriente y Nico sólo se sobresaltó de nueva cuenta, tres revolver le apuntaban ahora.
-No saben a qué lugar... se vinieron a meter- Fueron las únicas palabras de Nico que dio un gran salto aterrizando en una de las ramas de los árboles.
Aquellos hombres de inmediato se movieron, cazándola como si de un verdadero animal se tratara, solo dos disparaban, ya que solo uno de ellos no llevaba un silenciador en su revólver.
Nico de nueva cuenta salto de los árboles en dirección a uno de ellos y logró patear su cabeza dejándolo sin movimiento alguno.
-Demonios, me quede sin balas...- Exclamo otro de ellos frustrado.
- que lastima, porque aún tengo energía para partirla la cabeza- dijo Nico corriendo de nueva cuenta hacia ellos dispuesta a atacarlos.
-dispárale- exclamo uno y el otro de inmediato obedeció apuntando a la cabeza... después el sonido de una detonación de bala resonó en todo el campus.
Un mapache escucho aquel balazo por lo que de inmediato corrió en aquella dirección seguida de un zorro confundido que también le seguía.
Nico se encontraba en es suelo, un sonido irritante permanecía en sus oídos y su vista se posaba borrosa, aquel disparo había sido lo suficientemente cercano para aturdir la, cosa que la dejaba completamente vulnerable.
-adiós problemática Wild, esta vez no fallare- sentenció el último hombre armado apuntándole desde el piso y a punto de jalar el fatillo
Un gran mapache salto entre los árboles atacando al hombre que le apuntaba a Nico, este alcanzó a desviar el ataque, sin embargo, una segunda detonación se hizo presente...
El zorro llegó hasta el lugar y de inmediato volvió a su forma normal revelando a Eri que corría hasta el mapache en el suelo.
-¡Nozomi!- exclamo Eri tras alcanzar al mapache y mirarlo, este había recibido la bala en una de sus patas traseras.
-¡Mátalas!- volvió a exclamar uno de esos hombres.
El armado logró apuntar hacia Eri esta vez listo para disparar, sin embargo una embestida lo hacía caer al piso. Ahí encima de él Un enorme Lobo negro mostraba su filosa dentadura y amenazaba con morderlo en cualquier momento. El otro hombre miro a los lados y veía a jóvenes y animales llegar a los alrededores, todos eran Wild.
Se puso realmente nervioso por lo que trato de huir, pero justo al girarse se encontró con una alta chica peli morada de ojos azules mirándolo.
-No te irás. ... a ningún lado -finalizo Erena y sin piedad ni cuidado escupió el rostro del hombre, que al contacto con su piel, comenzó a correrse, como si la saliva de la chica fuese un voraz ácido.
-Umi, hirieron a Nozomi- le hablaba nerviosa Eri al gran lo o negro que miraba a Erena y esta de inmediato fue a retener al hombre en el piso.
El lobo negro camino hasta Eri y tras un flasheo color azul obscuro, Umi se incorporaba con expresión preocupada.
Tocó el pecho de aquel mapache y tras el contacto Nozomi volvía a la normalidad revelando así aún más notoriamente la herida de bala en su pierna.
-Ni...Nicocchi... ¿Está bien?- pregunto primeramente Nozomi, el dolor se hacía evidente en su voz.
-Estoy... bien Nozomi... demonios- maldijo la pelinegra siendo ayuda a levantarse por Anju y Kotori que también habían acudido al lugar.
-Nozomi... ¿Porque?- Preguntaba la rusa a la chica entre sus brazos que solo le sonrió levemente para después mirar a la pelinegra que sangraba de uno de sus oídos...
-El amor... te hace ser tonto... ¿no?- confesó Nozomi, dando un golpe realmente fuerte en el interior de Eri que solo la miraba para que sus lágrimas dieran paso, solo se abrazó a la peli morada para ocultar la verdadera razón por la cual había comenzado a llorar.
-Si... te hace sentirte como un gran tonto...- Fueron las únicas palabras de Eri que ocultaba su rostro contra el hombro de Nozomi.
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Todo había sido un escándalo total aquel día, sin embargo después de dos días todo parecía más tranquilo. Aquellos tres hombres habían sido retenidos por la directora Minami para su previa interrogación, por otra parte Nozomi se encontraba mejor y en recuperación.
Nico se había recuperado lo suficiente también, tanto como para volver a clases.
-Nico-chan parece muy pensativa hoy Nya- decía Rin que caminaba a la par de la pelinegra junto a dos castañas más, estas eran Honoka y Hanayo.
-Sigo preocupada por Nozomi... y Eri, cada que voy a visitar a Nozomi en la enfermería me mira feo- decía la pelinegra.
-¿Enserio? cuando nosotras vamos no parece molestarle- decía Hanayo esta vez.
-Parece que cree que es mi culpa que le dispararán a Nozomi... yo no les dije que fueran a juguetear en el bosque, y tampoco que me ayudaran- decía Nico con tono molesto completamente agenda a la verdadera razón de la mira a de Eri.
-Umi-chan también está molesta contigo, Le fracturaste una costilla a su amada Maki-chan- Fueron las palabras de Honoka esta vez.
Tras la mención de Maki, Nico se puso pensativa una vez más, seguía sin el va los suficiente para ir a ver a aquella chica y disculparse por agredir la sin razón, aunque estaba informada de que la pelirroja estaba mejor.
-Creen que... ¿deba ir a disculparme con ella?- Preguntaba Nico a sus acompañantes.
-oh vamos, Nozomi-chan sabe que no fue tu culpa, cazadores de Wild hay en todas partes Nya- volvía a hablar Rin despreocupada.
-N...No me refería a Nozomi. ... yo... hablaba de Maki- decía Nico y sus amigas sólo cesaron en silencio.
-Si quieres ir a morir, adelante, te recuerdo que Maki-chan no es la chica más amable- decía esta vez Hanayo.
Nico de nueva cuenta se quedó pensativo, sabía que había hecho mal y aquello no la había dejado tranquila los últimos dos días. Además la constante mirada de molestia por parte de Umi no ayudaba mucho tampoco.
-saben algo... tengo que ir a un lado, así que las veo después- decía Nico y sin esperar respuesta volvía al interior de la academia en dirección a la sección de sanidad.
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Maki estaba recostada y a un lado una peli morada permanecía mirando un par de cartas en sus manos y una pierna vendada y suspendida en el aire por una polea.
-Maki-chan ¿Quieres jugar conmigo?- Preguntaba Nozomi a la pelirroja que permanecía recostada mirando el techo.
-No y deja de molestarme- contestaba Maki s la mayor que solo río.
-Eres como un cachorro enfadado- bromeaba Nozomi irritado a la joven.
-Si no te callas me levantaré a quitar esa maldita polea de tu pierna.
-Cruel...- Dijo Nozomi infantilmente girando su vista de nueva cuenta a sus cartas.
La puerta de la habitación se abrió llamando la atención de ambas chicas que estaban internas ahí, una pelinegra se dejaba ver tras cruzar la puerta.
-Nicocchi...- Dijo Nozomi al verla.
-Nozomi... ¿te cambiaron a esta habitación? - Preguntaba Nico evitando mirar a la pelirroja que
tenía la vista clavada en ella.
-Si... Tsubasa - chan se lastimo la cadera en una de la practicas- aclaraba Nozomi.
La peli morada de inmediato se percató de la mirada de la pelirroja sobre Nico, así como la pelinegra evitaba mirar esos ojos violetas. Solo sonrió para sus adentros, Nico había decidido hacer lo correcto.
-Bien decidido Nicocchi- dijo Nozomi s la pelinegra quien captó de inmediato y solo se puso nerviosa.
Con cuidado Nico caminaba esta vez Hasta la camilla de Maki quien solo la observaba con seriedad, la pelinegra urge a entre su bolso escolar y sacaba algo de ahí.
-T...Ten... tu camisa- decía Nico primeramente extendiendo la camisa a la pelirroja que por primera vez retiro su vista de Nico.
-Ya no la quiero... puedes largarte ya- dijo Maki fríamente a la pelinegra que solo suspiro con molestia.
-Lamento lo que te hice de ¿acuerdo? Simplemente actúe sin pensar- dijo Nico a la pelirroja que solo frunció el ceño.
-Dije que te vayas, me irrita tu presencia- volvía a pedir Maki incorporándose levemente.
-¡Bien me voy! Solo quiero hacer esto para sentirme mejor y para quitarme de encima la mala cara de la idiota de Umi- decía Nico ya irritada del pesimismo de la pelirroja, pero había cometido un error, acababa de insultar a la única chica que a Maki le importaba.
-Tu...¡No vuelvas a llamarle así a Umi!- le grito Maki s la pelinegra y levantándose de inmediato llegó hasta ella golpeando su rostro.
-Agh!... maldita idiota ¡Trate de ser amable contigo!- dijo Nico y devolvió el golpe a la pelirroja, cosa que la menor esquivo.
-¡Dejen de pelar!- les grito Nozomi, sin embargo fue ignorada.
Maki logró embestir a la pelinegra y depositar dos golpes más contra el rostro de esta, fueron tan fuertes que la nariz de la Usagi había comenzado a sangrar.
Nico aprovecho la aún convaleciente fractura de Maki para darle un golpe en el costado, de inmediato la pelirroja se doblegó ante el dolor causando así más furia en la menor.
-¡Voy a matarte!- exclamo Maki llena de irá empuñando en el aire sus puños y dejándolos caer con fuerza contra Nico que pudo detenerlos con sus manos.
Ambas chicas forcejeaban duramente, Nico sólo observaba aquel rostro enfurecido, ese rostro que se le quedo grabado en la mente. La fuerza de Maki fue más que la de ella por lo que venció sus brazos, por un momento pensó que aquellos puños no dudaría el volverla a golpear, sin embargo estos se estrellaron al lado de su cabeza.
-Pero... que demo. ...- Dijo, sin embargo fue silenciada al sentir un cálido peso encima de ella, Maki se había recostado sobre ella.
-Maldición. ... tu... eres tan despreciable...- Dijo Maki aún recargada en la pelinegra respirando agitada.
De un momento a otro el corazón de Nico comenzó a acelerarse, podía persistir esa suave fragancia proveniente de la menor y el hecho de que esta se hubiera controlado lo suficiente como para solo echarse encima de ella la ponía aún más nerviosa, tanto que incluso su estómago comenzó a sentirse inquieto y un poderoso sonrojo aparecía en sus mejillas.
-Ma...Maki-chan está brillando...- se escuchó la voz de Nozomi sorprendida.
De inmediato la pelirroja se incorporó curiosa, Nico pudo ver a que se refería Nozomi y es que un aura color rojo cubría el cuerpo entero de Maki, aquello dejo sorprendidas a las tres chicas.
Maki se miró a sí misma con completa sorpresa, no fue hasta que miro sus manos que su atención quedó clavada en su mano derecha, ahí unas extrañas líneas y círculos color rojo se habían marcado sobre su piel y brillaban con intención.
-E... esto es. ...- Dijo Maki que se quedó sin habla al notar el signo formado en su mano derecha.
-... el sello Hyo...- término la frase Nico, mirando sorprendida la mano de la chica de ojos violetas.
Ahí, Maki, la chica más débil de aquella academia acababa de obtener uno de los sellos más fuertes en su especie, el felino que , por equivalencia de peso y masa, era el más fuerte de los felinos.
-Así que... una pantera... Maki-chan - finalizaba Nozomi sorprendida.
Cutie panther watashi, doko demo ikuyo!
Informacion adicional:
la pantera es tecnicamente un leopardo de piel negra, asi que tecnicamente si a un leopardo se le llama pantera es correcto
