buenas gente, ¿que tal la melancolía del final live? yo soy tan marica que llore con los pequeños fragmentos que vi :'( en fin aqui le dejo cap y pido disculpas por mis faltas ortograficas, pero repito OTRA VEZ que escribo desde notas en mi celular y a veces no me da tiempo de corregir, ademas el auto corrector luego escribe palabras sin sentido o para nada correctas.
en fin nos leemos pronto y que todos esten bien, recuerden M'S SIC FOREVER!
Eri revisaba los nuevos archivos de la academia, ya que constantemente llegaban estudiantes nuevos, realmente le era un trabajo agotador pero era su labor como presidenta del consejo.
-Komiya Yukio... Spiritual, rango 10/10 sello Sai, transferido hace un mes...- miraba aquel papel la rubia mientras lo miraba con detenimiento - Parece que se agrega uno más a la lista de los más fuertes- decía Eri archivando el expediente en su lugar correcto.
La rubia se sentía cansada, por lo que se tomó un descanso y salió del consejo, mientras caminaba podía alcanzar a escuchar los susurrantes comentarios de los jóvenes que la miraban, diciendo cosas como:
-La presidenta esta despampanante hoy-
-Mira esa belleza rusa que va ahí, ¿debería invitarla a salir?-
-Nadie tiene oportunidad con semejante hermosura, por eso no me acerco, solo sería humillado-
Eri sólo suspiro ante percibir los comentarios, ya estaba acostumbrada a ellos.
-Si tan sólo. ... ella me mirara como ellos me miran... sería tan feliz- susurraba aquello la rusa pensando en cierta peli morada que solía burlarse de ella y molestarla con sus bromas.-Si tan solo me viera... Como ve a Nic...- pensaba Eri, sin embargo una voz la irrumpió en su camino.
-A...¡Ayase-san!- un joven de cabellos rojos y ojos azules se posaba frente a ella con un rubor evidente en sus mejillas.
-Si...¿En qué puedo ayudarte?- Preguntaba la rubia al chico que solo se removió en su lugar con timidez.
-yo...me preguntaba si... e...estás libre hoy... por. ..Porque quería saber si... qui...quisieras salir conmigo a comer algo...- Proponía el Joven a Eri y esta solo lo miro con sorpresa muy tenue.
¿Que debía decirle? Era obvia su respuesta, sin embargo aún le costaba decir no, se sentía apenada y las miradas de las demás chicas se posaban sobre ella señalándola como alguien frío.
-Bu...bueno yo... es muy lindo de tu parte, yo...ummmm- tartamudeaba Eri se había puesto nerviosa de repente y la tímida mirada del chico no ayudaba.
-Suzukima-san, lamento irrumpirte pero Eri-chan y yo tenemos planes hoy ¿verdad?- aparecía de la nada Kotori al lado de la rubia quien alcanzó a reaccionar por fin dado un asentimiento como respuesta.
-Ya...ya veo... que lastima, bueno... hasta luego Ayase-san- se despedía tristón el joven.
Eri giro su cabeza para encontrarse con los amables ojos miel de Kotori, se alegraba mucho de que la peli gris hubiera aparecido.
-Kotori. .. Gracias, me sacaste de un apuro- hablaba con alivio la rusa a su amiga que solo le sonrió.
-imaginé que Eri-chan no podría negarse, es muy amable para hacerlo- decia Kotori a la de ojos azules que solo suspiro.
-Si... de cualquier manera gracias otra vez- volvía a agradecer a Kotori su ayuda.
-ahora mismo pensaba ir a comprar algo de comer en la cafetería, ¿Quieres venir conmigo?- propuso la menor a Eri y esta tras mirar algo desentendida a Kotori asintió con una sonrisa.
-Con gusto, me vendría bien algo de comida también- agregaba Eri y seguía a la oji miel hasta el lugar mencionado.
Ambas chicas se encontraban sentadas de frente en una de las mesas de aquella cafetería, Kotori había comprado un sándwich de atún y una botella con agua y Eri por su parte sólo había comprado un panecillo de chocolate, las dos chicas conversaban de cosas triviales, ambas reían, ambas se miraban de una manera extraña de vez en cuando, como si una duda surgiera de ellas...
-Eri-chan ¿cómo esta Nozomi-chan?- se atrevía a preguntar Kotori a la rubia, puesto que estaba segura que aquella duda tenía que ver la peli morada.
Como Kotori espero, la expresión en el rostro de Eri cambio.
-¿Nozomi? No sé dónde este ella... ¿Porque la pregunta?- Eri fingía aquello e ignoraba la pregunta.
-Eri-chan. ... ¿Porque pones esa expresión cada que hablamos de Nozomi-chan? Si hay algo que deba saber...puedes confiar en mi- volvía a insistir Kotori y Eri tras mirarla con seriedad un momento se levantó de su lugar dándole la espalda a Kotori.
-No es nada ¿ya te lo había dicho a ti y a las demás ¿no?- respondía la rubia sin mirar a la menor.
Kotori pensó por un momento la situación en la que se había metido, Eri no era exactamente la chica más honesta, pero sabía que si se le demostraba confianza las cosas podrían ser diferentes.
¿Se atrevería a confesar lo suyo a Eri? Que se encontraba en una situación complicada por amar a alguien quien probablemente ya amaba a alguien más.
-Eri-chan, es difícil amar a alguien y tener inseguridades ¿no? Yo lo sé porque... desde hace tiempo mi corazón late por alguien y no soy capaz de averiguar si esa persona ya tiene a quien querer... es igual, para nosotras dos que tuvimos desdicha- decía aquellas palabras Kotori a la rusa que solo agachó la cabeza.
Parecía que Eri no tenía intenciones de hablar, por lo que Kotori sólo suspiro y se resignó a volver a su lugar a sentarse, sin embargo, antes de lograrlo fue abrazada rápidamente por cierta rubia que hundía su rostro contra su hombro.
-Conmigo es diferente... tú no sabes qué respuesta podrías recibir. ... sin embargo yo ya la ser. ... su corazón late fuerte Kotori y no es por mí... Nozomi ama a alguien más...- terminaba por confesar Eri a la peli gris mientras dejaba que sus lágrimas salieran, se sentía tan tonta por llorar por algo así, pero, dolía. ... saber la realidad dolía a su joven corazón.
-Eri-chan... lo siento mucho- Susurro la menor a la rubia que solo se acurruco más sobre su hombro.
Nico se encaminaba a su clase, de nueva cuenta estaba algo irritada, de la nada las burlas volvían a sus oídos, pero ahora tenían que ver algunas con la pelirroja a la que tanto detestaba tener cerca.
Entraba a su clase con ganas de que Honoka y Tsubasa se quedarán mudas el día entero y pudiera estar en paz evitando a toda costa mirar a la Hyo que le causaba Muchas molestias últimamente.
Al llegar a su asiento, en su mesa de trabajo noto que habían escrito algo ahí, no sabía si avergonzarse o enojarse, ahí habían dibujado lo que parecía un pequeño conejo dentro del osico de un felino acompañado de la frase "próximamente"
Sólo logró refunfuñar mientras sacaba un borrador de su bolso escolar y comenzaba a deshacerse del dibujo malintencionado.
-Hey Yazawa, Nishikino olvido su camisa de gimnasia ayer en su escritorio ¿Quieres olfatearla?- dijo burlón un chico que mostraba su sello Anaguma en su pecho.
-Déjame en paz Zorrillo maloliente ¿Porque mejor no vas a tomar un baño?- respondía a las provocaciones la pelinegra.
El chico se irritó rápidamente por el comentario de la de ojos carmín y de inmediato se interpuso frente a ella obstruyendo su andar, Nico tras detenerse sólo suspiro conteniendo su enojo y mirando a aquel chico.
-la pequeña presa ya responde ¿eh? Muy valiente pequeña- decía aún burlón el chico y Nico sólo contaba hasta diez.
-¿Estás seguro que quieres molestarme idiota?- pregunto amenazante la pelinegra al imprudente chico que solo sonrió más.
-¿Crees que pienso en temer de ti como la mayoría solo porque lograste lesionar a Nishikino? Yo lo vi todo querida... Nishikino ni si quiera estaba en guardia, ella se acercó y la pateaste, no eres la valiente chica que todos vieron ese día. ...- Dijo aquel joven acercándose a Nico de una manera provocativa y esta solo volvía a tratar de controlarse pero que ese chico invadiera su espacio no la ayudaba para nada.
Justo antes de que aquel chico logrará acercarse más a la pelinegra, un brazo paso velozmente frente a sus ojos haciéndolo detenerse y separarse de golpe pues aquel brazo permaneció en medio de ambos.
-Oye grandísimo idiota, estoy en medio de alg. ...-se quejaba el chico de quien fuera quien hubiera irrumpido su provocación, pero se calló de inmediato al ver unos serios y fríos ojos violetas mirarlo intensamente. Así es, Maki era aquella que irrumpió.
-tienes 5 segundos para dejarla en paz, quitarte de mi asiento y volver al tuyo- Fueron las únicas palabras de Maki
El chico sólo observo a la pelirroja antes de sonreír con nervios y moverse del lugar de Maki.
-Ya Nishikino, solo estaba jugando un poco- Fueron las últimas palabras del chico antes de retirarse sin mas provocaciones.
Nico miro a la pelirroja con sorpresa, ¿Siempre era tan sigilosa? Apareció de la nada pero, para ¿defenderla o echar a ese chico de su lugar? Le quedo una inmensa duda mientras miraba a la menor tomar su lugar con la misma seriedad de siempre.
-Gracias... no tenías por qué ayudarme- se atrevió a hablar Nico con una ligera curiosidad a la pelirroja.
-No...No es como si te hubiera ayudado... yo solo...¡Sólo lo eche de mi lugar en el momento oportuno!- contestaba Maki mirando en otra dirección evitando a la pelinegra.
-aun así. ... gracias- volvía a agradecer la mayor pero esta vez con una sonrisa en sus labios al notar un ligero rubor en el rostro de la Hyo.
De un momento a otro le entro curiosidad de seguir hablando con esa pelirroja, era la primera vez que se habían dicho algo sin insultarse en una oración- También puedes ser amable eh- Dijo Nico a la pelirroja que solo se giró para verla rápidamente, traía el ceño fruncido y ahora hacia evidente su sonrojo.
-¡Por supuesto que puedo ahora déjame tranquila- dijo con quejumbrosa y avergonzada voz la más joven y Nico sólo rió ante su reacción.
Un inquietante instinto apareció en Nico, querer molestar a esa pelirroja ya que sus reacciones le parecían divertidas y muy inconscientemente, lindas. Estuvo a punto de volver a hablar con la pelirroja pero para su desdicha el dúo parlante de castañas apareció.
-Nico-chan Buenos días y... Umm Maki-chan- llegaba enérgica Honoka saludando y al final con Maki bajo la voz.
-Buenas Honoka, Tsubasa- saludaba Nico a ambas recién llegadas.
-vaya, ¿Hablando con problemitas-chan- decía Tsubasa sin cuidado alguno y Maki sólo la miro con molestia. - Tranquila pantera, no quiero otra golpiza injustificada, hablo de manera amistosa- dijo rápidamente Tsubasa en tono divertido, pero con ello logró quitarse de encima la mirada violeta.
Nico se percató que Maki se controlaba más, estaba dejando que se le acercaran, eso ya era un logro de por si, y pensar que tanto Tsubasa y Honoka habían tenido problemas con ella, ahora estaban como si nada. Una sonrisa interna tubo Nico la cual se esfumó al notar la mirada pícara que tenía Honoka sobre ella.
-¿que, porque me miras así cerebro de oso- decía Nico irritada a la castaña que solo dejaba escapar una risita.
-Buscando conversación con Maki-chan ¿eh? Nico-chan va Enserio- decía Honoka a la pelinegra que se incomodó y espero que Maki no hubiera escuchado, para su buena suerte Tsubasa estaba distrayendo a la pelirroja que con un sonrojo trataba de librarse de ella.
-Cállate ¿o quieres hacer enojar a esa loca?- le dijo por lo bajo Nico a Honoka que solo continuo riendo.
-buenos dias compañeros, tomen asiento, la clase va a iniciar- llegaba sorpresivamente la profesora en turno que todos conocían muy bien, Umi, ahí estaba frente a todos lista para impartir su clase. Esta le dio una mirada a Maki y le sonrió, cosa que la pelirroja devolvió también, ahí Nico había visto aquel gesto, quería ver esa pequeña sonrisa de nuevo.
Se acomodó en su lugar al inicio de clases, en un par de ocasiones le daba unas pequeñas miradas a Maki que parecía muy centrada en la clase o más bien en aquella peli azul que estaba al frente impartiendo la clase.
Para Umi era fantástico ser de ayuda para Maki ahora, tal vez no la había ayudado a descubrir su sello o no fue la primera en verla como una pantera, pero ahora enseñaba adecuadamente a la pelirroja como poder usar su sello y que mejor enseñanza que la práctica.
-Bien el día de hoy les mostraré como usar un par de habilidades, sin la necesidad de transformarse, sé que algunos ya saben cómo hacerlo pero prefiero enseñarles como se hace correctamente, así que salgamos al campo de prácticas A- Pedía Umi y tomando un par de hojas abrió la puerta de salón de clases para proseguir a que sus compañeros y alumnos salieran.
-Buenos días Umi, me alegra que seas mi profesora- saludaba Maki a la peli azul con una gran sonrisa.
-Buenos días Maki, es un gusto que pueda darte clases por fin- decía Umi sonriendo ampliamente a la pelirroja que le sonreía de igual manera.
-espero aprender mucho de ti- Fueron las únicas palabras de Maki manteniendo su sonrisa hacia Umi y juntas, salieron de aquel salón.
Nico miro la escena, esa sonrisa... la había encantado, no sabía porque pero cuando vio aquella sonrisa sincera en Maki, sintió una extraña sensación en el estómago.
-Creo que Umi-chan y Maki-chan se ven muy bien juntas- decía aquello Honoka con un ligero recelo.
-Lo dices como si quisieras que estén juntas a la fuerza- decía Tsubasa a la castaña que solo pensó un momento.
-asi podría estar más tiempo con Kotori-chan - dijo casi impulsivamente la oji azul causando la mirada de las dos mayores.
- si no te conociera, pensaría que estas celosa- decía Nico por fin a la castaña que solo se sobresaltó.
-No lo estoy... solo... ummm- se quedó sin palabras y Nico pudo desifrar un par de cosas en ese momento.
-Deja de decir tonterías, anda se hace tarde- esta vez hablo Tsubasa tirando del brazo de Honoka y sacándola de aquel salón casi a rastras.
-celos... no puede ser...- Pensó Nico detenidamente una situación en específico...
Umi estaba realmente feliz, odiaba lidiar con los Nighmare pero ahora que Maki estaba en una clase no odiaba tanto su horario ahora. Se luciría, de eso no cabía duda...
Las clases Spiritual y Dreikon también participaban mucho en los patios, normalmente ahí se llevaban a cabo las prácticas y para suerte de las chicas clase Dreikon donde Eri y Kotori asistían junto con Hanayo estaban en el campo vecino al que ocuparía Umi, lo mismo venía siendo para la clase Spiritual a la que asistían Nozomi y Rin estando al lado contrario.
-Bien, hay demasiado movimiento en el campus hoy, así que estén todos atentos a mis indicaciones, necesito que descubran su sello lo vamos a utilizar mucho- decía esto Umi mientras comenzaba a desabotonar la larga gabardina Okami que siempre ocupaba, una vez quitándosela quedó con una camisa sin mangas entallada color gris, ahí se podía apreciar su sello en uno de sus brazos.
-¡No puede ser! ¿Otra vez?- se quejó Nico con Umi que solo la miro.
-no tienes opción Nico sólo has lo, mira a los chicos, ellos no tiene vergüenza- le respondía Umi señalando a un grupo de Jóvenes que se retiraban sus camisas o dejaban a la vista unos sorteo realmente cortos para un hombre, riendo y bromeando entre ellos.
-¡Eso es porque son unos idiotas y hasta les gusta que los miremos con morbo, a mi no me gusta- volvía a refutar Nico a la morena que solo suspiro.
-Si no lo haces perderás esta práctica Nico, vamos sólo usa los pantalones cortos de gimnasia y listo- sugería Umi y Nico resignada suspiro.
-Bien, si termino en la boca de los lobos será tu culpa- decía aquello Nico para después darse cuenta de lo que dijo y comenzar a reírse- lo siento Umi pero... tu me entiendes- agregó Nico tras la mirada sarcástica de Umi y se fue a cambiar.
Kotori tomaba un descanso de la práctica y podía mirar desde donde estaba a Umi, daba indicaciones a todos sus alumnos con la misma serenidad de siempre.
-ella es tan linda...- decía aquello en un suspiro.
Cualquiera que viera el rostro de Kotori en ese momento podía apreciar una boba sonrisa en su rostro al mirar a la morena, sin embargo la sonrisa cambio cuando cierta pelirroja se acercó hasta Umi y posaba su mano sobre el brazo de Umi justo donde esta tenía su sello palpándolo y acariciándolo.
-Ah... ¿cómo puede un sentimiento tan bello como el amor doler tanto?- se preguntó viendo aquella escena con una triste y tenue sonrisa.
-Minami-san es tu turno- hablo un compañero a la peli gris que solo se levantó de las gradas y continuó con su clase, sin embargo mantuvo un par de miradas hacia Umi todavía.
Nico volvía a al campus ligeramente avergonzada ya que un par de miras por parte de los varones se posaban en ella.
-Rayos... solo ignóralos necesitas esta clase- se repetía a sí misma una y otra vez.
-Bien ya que todos están listos procederé a mostrarles el proceso de equivalencia de energías, todo debe seguir un lineamiento conforme al sello, por ende necesita un seguimiento anular, justo como este- decía Umi y posando dos de sus dedos sobre su propio sello hizo un movimiento con estos sobre el y este comenzó a brillar ligeramente.
Todos hicieron lo mismo y el efecto era el mismo.
-Bien, para llevar a acabo esto necesitan concentración, una vez que alcancen este paso la fuerza fluirá por si sola- dijo aquello Umi y una vez dicho dio un salto que dejó a todos sorprendidos ya que llego a la sima de un gran mural de pruebas.
-¡Vamos pueden hacerlo!- dio ánimos y tras ello sonó un Silbato.
Todos comenzaban a correr adentrándose al circuito instalado en ese campo con cientos de obstáculos insuperables para un humano cualquiera.
Nozomi por su parte se había mantenido presente en el lugar, aunque aún no pudiera hacer nada por su aún convaleciente pierna, su mirada seguía a una pelinegra que tenía una terrible expresión de agotamiento, pero que sin embargo había dominado la táctica de esa clase fácilmente.
-¿Quieres conejo para la cena eh?- aquello lo dijo Rin a espaldas de Nozomi que se sobresaltó y se sonrojo.
-Ojalá pudiera, Pero Nicocchi es tan testaruda...espera... ¿Soy tan obvia?- Preguntaba Nozomi a la Neko que solo río.
-Puedo verlo en tus ojos llenos de lujuria Nya- decía en broma Rin a Nozomi y este solo río en vergüenza.
-No es eso... es que no se muy bien si lo que siento sea necesariamente amor, ya sabes, los instintos del sello pueden engañarte Muchas veces- aclaraba Nozomi a la Neko que solo pensó.
- a decir verdad, mi madre me dijo que podría diferenciar del instinto al sentimiento muy fácilmente Nya- hablaba Rin despertando el interés de Nozomi.
-¿Cómo? Tengo curiosidad... Aunque sea Rin-chan quien esté dándome un consejo y se sienta raro- decía Nozomi esta vez bromeando con la peli naranja que solo hizo un puchero.
-Nozomi-chan cruel, yo también puedo ser seria- se quejaba infantil la Neko.
-Lo siento, ¿me decías? - se enfocaba de nuevo a lo que Rin diría.
-Bueno, mi madre me dijo: " cuando esa persona que te tiene confundida te atraiga por ser quien es, aunque sea imperfecta y aun asi la mires perfecta, por sobre la opinión de todos los demás, eso significa que es amor"- dijo aquello Rin orgullosa de las palabras de su madre.
-Que me atraiga por ser ella misma...- Dijo aquello Nozomi e inconscientemente su mirada se dirigió hacia cierta rubia que con pasos pesados terminaba su práctica de clases amor traiga otro lado del circuito Nighmare.
-¿No es más fácil así Nya?-
- si... lo es...- decía Nozomi sonriendo ligeramente.
La directora Minami observaba desde su oficina las actividades que se llevaban a cabo en el campus, sonrió satisfecha y a la vez preocupada Los ataques anteriores la habían preocupado, así como algunos expedientes desaparecidos.
Camino hacia una puerta en su oficina y al abrirla entró a un cuarto obscuro, encendió una luz y ahí miro amordazados a dos hombres, uno de ellos tenía una severa herida en el rostro, su piel estaba carcomida, esos dos, eran dos de los tres hombres que atacaron a las chicas hace dos semanas atrás.
-Buenas tardes... ¿van a cooperar conmigo hoy o pasarán otra fría noche aquí? - Preguntaba Minami a ambos hombres que se veían cansados.
-No tenemos nada que hablar contigo- decía uno de ellos
-Tengo entendido que están contra el desarrollo Wild... lo que ustedes no saben es que los Wild no se hacen... ellos nacen con ese poder en su sangre ¿cómo piensan exterminar a seres que nacen impredecible mente? - Preguntaba Minami a los dos hombres.
-yo estoy dispuesto a hablar... a cambio... de que atiendas mi herida...y me dejes ir...- Dijo el hombre al que Erena atacó dos semanas atrás.
-Cállate idiota... sabes que ella tiene el poder de encontrarte y matarte- advertía su compañero.
-¡No sabes cómo duele esta maldita herida. ... la saliva de esa bastarda consumió la mitad de mi rostro. ... si sigo así ¡voy a enloquecer!- exclamaba el herido con desesperación.
-te doy mi palabra de curarte y dejarte ir, pero habla ahora- dijo Minami con seriedad.
- una mujer conocida como "R" lidera la organización, están desarrollando una fuerte arma para exterminar a los Wild- decía el herido.
-¡Cállate imbécil! - grito el otro hombre.
-no es todo, tiene como cómplice a alguien que se mes la entre tus alumnos... Esa persona es quien se lleva los...- Justo antes de que el hombre terminará de hablar el otro con la cadena que los retenía lo comenzó a asfixiar enredándola en su cuello y apretándolo contra el poste que los retenía.
-¡Basta!- le grito Minami tratando de retenerlo pero él era más fuerte, no fue hasta que se escuchó el cuello de aquel hombre romperse que se detuvo, el cuerpo sin vida de su compañero callo al frío piso.
-Ya sabes demasiado Minami...- Dijo el hombre a la mujer peli gris.
-y tú no estás dispuesto a hablar...- Dijo con resignación Minami, de su saco un largo revolver, este tenía un aparato silenciador en el cañón y no tardó en apuntarlo contra la cabeza de ese hombre.
-a cambio de mantener a mi amada a salvo... no me importa morir... ella y "R" ... serán indestructibles...- eran las palabras del hombre que solo agachó la cabeza.
-Tu fidelidad me conmueve, es bueno morir siendo fiel- finalizo Minami tirando del gatillo perforando la cabeza de aquel hombre acabando con su vida también.
-"R"...¿quién eres?- Susurro Minami mirando ambos cuerpos sin vida a sus pies.
Los Wild en el campus practicando, eran observando a las afueras de los grandes muros del campus.
-Son demasiados-
-eso no importa, debemos llevarnos a los Wild que "West" a observando, son 3 aquí están los expedientes que robo-
-Perfecto... manos a la obra-
Nico por fin terminaba su recorrido, estaba cansada, pero había logrado hacer la práctica correctamente.
-cielos estoy agotada... Necesito un descanso- se dijo a sí misma mientras se tendía en el pasto.
-Muy bien Maki, vas progresando rápido, me enorgullece- escucho Nico la voz de Umi y levantó la cabeza encontrándose con esas dos sonriendo se de nuevo.
-Que molestas... espera ¿porque me irrita verlas así? - se preguntó repentinamente.
Maki al igual que Nico se encaminó hasta cerca de las gradas así des cabra, quedando un par de metros de la pelinegra.
Nico con cuidado la miro de reojo, para su sorpresa se encontró con la mirada de la pelirroja quien pronto fue descubierta retiro su mirada.
-Estaba mirándome. ...- Pensó Nico al percatarse de ello, de nuevo la curiosidad entraba en ella, curiosidad de hablar con Maki.
-Oye gatito, ¿Tienes agua?- fue lo primero que se le vino s la mente decirle a Maki.
La pelirroja se giró para verla con una expresión molesta.
-No me llames gatito idiota- fue la respuesta de Maki.
Por alguna extraña razón Nico se sintió satisfecha de la reacción de Maki.
-Bueno... ¿Tienes agua Maki-chan? ¿Qué tal ahora?- bromeaba Nico con la pelirroja otra vez.
Maki sólo la miro y suspiro, se estiró y saco una botella con agua a la vista de Nico y se la ofreció.
-Tu. ..Toma...- Dijo como un ligero rubor.
-genial, gracias moría de sed- decía Nico animada de que la menor estuviera respondiéndole positivamente.
Sin esperar más bebió de la botella para refrescarse, termino y la devolvió a Maki.
Se quedó mirando a la pelirroja un momento recordando las palabras de Eri " ella es muy atractiva" y ahora se daba cuenta del porqué, la pelirroja tenía el rostro de una princesa.
-¿Sabes? Creo que sin tu mal genio eres muy linda- decía Nico a la pelirroja que en se sobresaltó y sonrojo fuertemente a la vez.
-Tu... que. .. Que estás diciendo tonta- se quejaba Maki aún ruborizada. Nico conseguí su cometido.
-Sólo te molesto, es obvio que yo soy aún más linda agradece que estoy elogiándote- decía Nico con voz engreída a la Hyo que solo frunció el ceño.
-ahora veo por qué no tienes amigos- atacaba Maki con una tenue sonrisa retadora.
-¿Yo? Mira quien habla, la señorita gruñidos- contra atacaba la pelinegra a Maki.
-Yo tengo a Umi... no necesito de nadie más- hablo Maki orgullosa.
-ah Umi... sabes yo también tengo a Umi y ella nos tiene a nosotras y a ti, ¿Porque no te interesa alguien más?- Preguntaba Nico con más seriedad esta vez y solo vio la expresión de Maki, esta fue algo nostálgica.
-no quiero encariñarme - fue lo único que dijo Maki más sería también.
Nico se puso más sería, Maki se había desanimado, o tal vez algo similar pues su cara Lo decía todo.
-Tranquila, no mordemos, Creo que sería bueno para Umi también, nosotras queremos a Umi y tú también, ella no puede dividirse en dos para tenernos algo similar todas felices ¿Porque no pruebas a compartir con alguien más está vez?- Preguntaba Nico a la menor que se le veía pensativa. Noto como incluso posaba su mano sobre su sello.
Como si de la nada el parecer de Maki cambiará, miro a Nico y asintió decidida.
-Es verdad. ... Tal vez, pueda descubrir nuevas cosas... Beneficiarme de ello...- le dijo a la pelinegra.
Nico se sintió alegre de escuchar aquello, también le pareció irónico pues tiempo atrás había dicho odiar a la pelirroja y ahora estaba ahí ofreciéndole ser amigas de una manera muy indirecta peto que la Hyo alcanzó a entender.
-Grandioso... Así que, comencemos de nuevo ¿Está bien?- Sonreía Nico a la menor ofreciéndole un apretón de manos, la pelirroja sólo la miro un momento con duda para después aceptar el apretón.
Umi miro la escena a lo lejos, se sentía feliz de que Maki comenzará hablar con otras personas además de ella, Lo que ellos la nunca imagino es que esa pelinegra le traería disgustos futuros... y Maki sería ellos la centro de todos ellos.
-Kayo-chin ¿Tienes agua?- corría Rin hacia la mencionada que se encontraba descansando en las extensas gradas.
-oh Rin-chan, si, aquí tienes- ofrecía Hanayo a Rin una botella con agua dedicándole una sonrisa.
-gracias Nya- tomaba Rin la botella y tras abrirla comenzó a beber de ella.
-te has esforzado mucho, buen trabajo- halagaba la oji gris a la Neko que solo sonrió ampliamente.
-Kayo-chin me impulsa a seguir trabajando duro Nya- decía Rin abrazándose a la castaña y esta se ruborizó.
-¡Rin-chan!- exclamaba Hanayo avergonzada, pero al fin y al cabo disfrutando del contacto.
Rin se dejó de mover un momento y guardo silencio, cosa que llamo la atención de Hanayo.
-¿Pasa algo Rin-chan?- pregunto Hanayo a la peli naranja que no contesto.
Acto siguiente Rin se empujó con fuerza sobre ella cayendo ambas con fuerza al pasto, Hanayo quedó desconcertada y adolorida ante la acción de Rin.
-¿Porque lo hiciste Rin-chan?- pregunto entre adolorida y molesta Hanayo al la peli naranja que temblorosa se apoyaba de sus brazos para ver el rostro de Hanayo.
-Ka...Kayo-chin...- Dijo débilmente Rin y lentamente comenzó a dejarse caer sobre ella.
-Rin-chan. ... - Susurro Hanayo con cierto temor y al mover un poco a Rin logró ver algo clavado en el cuello de la Neko...
-Un dardo...- tras ver aquel dispositivo entendió lo que estaba por suceder.
-¿están buen Koizumi?- se acercaba Erena a las dos chicas en el suelo y Hanayo la miro alarmada.
Antes de que Erena pudiera decir algo más un nuevo dardo dio justo en su pecho, esta sólo abrió los ojos en sorpresa al igual que Hanayo.
-Pero... que...- Fueron la dos únicas palabras que logró exclamar antes de que su expresión se viera soñolienta y cayera de rodillas para después desplomarse por completo ante Hanayo.
-¡Nos están atacando! - grito Hanayo poniendo alerta a todos alrededor.
Umi escucho el grito de Hanayo e hizo que todos sus alumnos se detuvieran.
-Esperen... ¿Escucharon eso?- pregunto Umi a sus compañeros que miraban a los alrededores.
Nico y Maki levantaban la cabeza también poniéndose alerta.
-tranquilos, estemos atentos y...- hablo Umi pero no termino, pues un dardo más aterrizó justo en su cuello. -esto es... un...tranquiliza...- fue lo único que pudo decir antes de caer vencida frente a todos.
-¡Nos atacan!- exclamo un alumno y después de sus palabras desde las orillas de los muros comenzaban a descender alrededor de 10 hombres todos armados y vestidos de negro, el único color diferente sobre sus ropas era una pequeña "R" color rojo.
-Maldición. ... - Dijo Nico y se giró para ver a Maki, pero esta ya no estaba a su lado. - a dónde diablos se fue...-
Los hombres comenzaron a disparar al azar a todo joven que veían, muchos eran baleados pero no heridos, eran atacados con simples dardos que los ponían a dormir en un abrir y cerrar de ojos.
Todos al percatarse de ello comenzaban al huir en vez de pelear, pues acababan de dejar fuera de combate a las dos chicas más fuertes Erena y Umi.
Kotori corría entre la multitud que huía, solo tenía a alguien en su mente en ese momento y estaba inconsciente expuesta a ser aplastada por la multitud.
-¡Umi-chan!- exclamo Kotori visualizando a la morena en el suelo.
Con habilidad tomó la forma de su sello para llegar más rápido a la morena, una vez la alcanzó volvió a su forma normal y la levantaba sobre su hombro.
-voy a sacarte de aquí, estarás bien- dijo aquello Kotori comenzando a correr de nuevo pero esta vez con Umi sobre su hombro para salvarla.
Nozomi se había ocultado bajo una de las gradas, no podía correr y mucho menos pelear todavía, solo rezaba porque sus amigas estuvieran bien.
-allí, esta uno de nuestros objetivos- exclamo uno de los atacantes señalando a Nozomi quien se sobresaltó.
-No puede ser...- Exclamo con nervios.
Aquel hombre se acercó apuntando con su arma a la peli morada y otro más ateas venía con un cañón aún más grande, este contenía una gran red para capturarla.
-Tranquila pequeña, si no te resistes no te haremos daño- dijo uno de los hombres listo para aprisionarla.
Un fugas sonido se hizo presente, un destello azul acababa de golpear al hombre que cargaba con la red y una rubia se podía apreciar.
-Ericchi- la llamo rápidamente Nozomi.
Eri logró derribar al hombre y tras una fuerte patada alejó el arma con la red de el.
-demonios- exclamo el otro hombre girándose para disparar el dardo a Eri quien se sobresaltó.
Nozomi como única alternativa se lanzó contra el empujándolo para que el dardo no diera en Eri, sin embargo si alcanzó a rozar la mejilla de la rubia y esta comenzó a aturdirse.
-Maldita, me obligas a lastimarte- dijo el hombre cargando su arma y apuntando de nuevo a Nozomi.
-...- no dijo nada la peli morada, estaba nerviosa.
Justo antes de que el gatillo fuera tirado, Eri se lanzó de nueva cuenta contra el y lo mordió en el cuello con ferocidad, este sólo soltó un grito ahogado, acto seguido Nozomi alcanzó a arrebatarle el rifle que cargaba y disparo el dardo contra el, dejándolo así inconsciente.
Eri caía de rodillas aún aturdida del dardo que la rozó y Nozomi con dificultad por su pierna llegó hasta ella.
-Ericchi... ¿Porque?- pregunto Nozomi preocupada por la rusa que tenía cada vez más expresión de perderse.
-el amor... te hace ser... tonto... ¿No?...- Fueron las únicas palabras que pudo decir Eri antes de caer rendida ante el tranquilizante.
-Ericchi...- Susurro Nozomi abrazándose a la rubia que había perdido el conocimiento.
Nico corría por los pasillos de la escuela, esos hombres habían logrado cruzar la cerca eléctrica por una simple razón, alguien la había desactivado.
Subía las escaleras velozmente topándose con dos más de esos hombres que no dudaron en apuntarle con sus armas.
-Maldición...- maldijo y tras ellos el primer hombre disparo.
Un fugas flasheo color rosa se hizo presente ante esos hombres y de la nada aquella pelinegra había desaparecido de su vista.
-¿Dónde se metió? - pregunto uno confundido.
Un blanco conejo con orejas negras corría hábilmente entre los pies de esos hombres escabulléndose.
-ahí en el piso- exclamo uno de ellos y comenzó a correr detrás del pequeño conejo.
Nico corría aún en dirección hacia el consejo estudiantil, ahí estaba el fusil que activaba la cerca eléctrica.
Al llegar a la puerta intento volver a su forma normal pero no pudo hacerlo, nerviosa busco una escapatoria.
Un joven pelirrojo de ojos verdes llegaba a su rescate dando un cabezazo a uno de los hombres.
-Corre Usagi- decía el joven a Nico que miro hacia los lados, debía buscar una entrada diferente al consejo.
-¿ese no es Komiya Yukio el nuevo?- Pensó Nico tras a verse encontrado con ese joven.
Al fin, lograba ver una posible entrada al consejo, la ventilación, rápidamente se adentró ahí en dirección al consejo y logró acceder, ahí logró ver que había un desastre total en los expedientes y muchos archivos estaban regados por los suelos.
-el fusil...¿dónde está? - se preguntaba mientras miraba a los lados.
Justo antes de localizarlo, el abrir de la puerta del consejo la distrajo.
-Quieta salvaje- dijo uno de esos hombres con signos de golpes u a espaldas de él joven que había ayudado a Nico con un dardo contra su pecho.
El conejo sólo busco rápido una escapatoria sin éxito.
-Rayos. ...- Pensó Nico al ser amenazada de nueva cuenta con aquella arma.
Un crujir se hizo presente y de una de las ventanas una silueta brinco adentrándose al lugar y poniéndose en medio de aquel hombre y Nico, este hombre al ver a Maki entró en pánico.
-Tu... - Dijo el hombre viéndola y apuntándole.
Maki alcanzó a patear su rifle desarmado al hombre y este sólo puso una expresión de sorpresa, la mirada de Maki era penetrante. Este sin pensar un momento más salió corriendo del lugar para alivio de Nico.
-¿Estas bien?- pregunto Maki al conejo a sus espaldas y levantándolo del suelo.
Nico sólo miro en dirección a un escritorio, señalando con la mirada a Maki donde estaba el fusil de la cerca eléctrica.
Maki se apresuró a llegar hasta ahí y activo de nueva cuenta la cerca.
-¿Cómo llegaste tu sola gasta aquí? - pregunto Maki al conejo que tenía en brazos y este sólo miro hacia la puerta del consejo a un joven pelirrojo que dormía gracias al tranquilizante. -¿El te ayudo?- pregunto de nuevo Maki.
El conejo sólo se quedó mirando a la pelirroja, esta última noto un par de heridas en el cuerpo del conejo y aun cargándolo en brazos sobre el vientre del animal hizo un desliz con sus dedos, un flasheo rosa se hizo presente y Nico volvía a la normalidad, Maki se agachó por el repentino peso de Nico gasta llegar al piso.
-Gracias. ... Me salvaste- agradeció Nico la pelirroja que agachó un la sostenía.
Ambas respiraban agitadas y se quedaron mirando un breve momento con profundidad, un momento en el que eran hipnotizadas por los ojos de la otra.
-Ella... es tan... Linda...- Pensaron mutuamente la una de la otra.
Un ruido las hizo apartar la mirada, el joven de afuera se removió ligeramente.
-Oh Yukio-san- exclamo Nico separándose de Maki y poniéndose de pie corriendo en dirección al joven.
Maki miro aquello y solo suspiro con algo de molestia, se levantó y corrió a ayudar al chico.
Todos descansaban, ese día había sido realmente doloroso y agotado, lo más preocupante fue el hecho de que se habían logrado llevar a dos estudiantes.
Umi se hallaba en cama, al igual que Erena, Rin, Eri y muchos más que ahora se encontraban descansando.
-¿te sientes mejor Yukio-san?- pregunto Nico al chico, había ido a verlo después de todo lo ocurrido, todas estaban visitando a alguien diferente, Umi tenía a Kotori, Honoka y Maki en su habitación, Hanayo a Rin, Erena a Tsubasa y Anju y Nozomi y Nozomi terminaron compartiendo habitación ya que había muchos más heridos. Ella para no irrumpir prefirió visitar al chico que la ayudó primero.
-Estoy bien, esos dardos dejan débil a uno- dijo con gracia el chico.
-¿Por qué me ayudaste? Ni si quiera nos conocemos bien- pregunto Nico.
-Soy solidario, además, no podía dejar a alguien a su suerte- confesó el chico
-Pues Muchas gracias, te traje algo de comer como agradecimiento, por ahora debo irme- se levantaba y dejaba un tope al lado del chico que solo le sonrió.
-Gracias Yazawa-san ve con cuidado- dijo Yukio el Joven que despidió a Nico antes de que saliera de su habitación.
Pasaron unos minutos y el joven comenzó a comer lo que Nico le llevo, era curry, le sabía muy bien, no fue hasta que alguien entraba de nuevo a su habitación, pero se quedó entre las sombras sin dejarse ver.
-¿Quién eres, deseas algo?- pregunto el joven a aquella persona dentro de su habitación.
-Komiya Yukio, rango 10 / 10. ... sello say... ¿verdad?- aquella voz pregunto y el joven reconoció aquella voz de inmediato.
-Sí, ya deberías saberlo mejor aún ¿Qué haces aquí tan noche?- pregunto el Joven.
-"R" quiere tu sello... Yukio... lo necesitamos así que...- salía de entre las sombras una chica con una sonrisa satisfecha.
-No puede se... tu... ¿Tu fuiste quien dejo entrar a esos sujetos... tu Ver es la Traidora...- Exclamo el chico.
Antes de que el pudiera llamar a alguien, esa chica lo sujeto del cuello y lo apretó lo suficiente como para dejarlo inconsciente.
-es hora de volver... espero y Nozomi no se escape la siguiente vez- dijo aquella chica levantando sobre su hombro a Yukio llevándoselo del lugar para presentarlo frente a "R" ...
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¿YA TIENEN A UNA SOSPECHOSA? HASTA LOS MAS PEQUEÑOS DETALLES CUENTAN SI QUIEREN DESCUBRIR QUIEN ES LA TRAIDORA ANTES DE QUE YO LO REVELE, ESO SERA MUYYYYYY ADELANTE MAS, ASI QUE A ANALIZAR SE A DICHO :3
