buenas tardes lectores pues primeramente lamento no haber subido ayer ya que no estan en servicio los internet por aca gracias a que acaba de comenzar la temporada de vacaciones y pues fue un lio total, en fin aqui les dejo este cap que espero y les guste :3 sin mas que decir me retiro por el momento y que tengan un excelente dia.
no olviden visitarme en mi pagina de facebook paralos que desconoscan, se encuentra en mi biografia de fanfiction :3 ahora si me retiro.
La mirada de Nico se abrió con completa sorpresa, aquello no lo espero y encima de todo la manera tan natural con la que la Hyo había dicho aquello la hizo sentir como su corazón se descontrolo, así como sus mejillas comenzaron a teñirse de rojo en signo de sentirse halagada y avergonzada al mismo tiempo.
Parpadeo un par de veces mirando fijamente aquéllos orbes violetas antes de dignarse a hablar al respecto.
-¿Qué...que acabas de decir?- pregunto Nico por fin a la pelirroja que parecía cero afectada por el momento.
-que no se si amo a Umi...- agregó Maki y Nico sólo la miro un momento más antes de refutar.
-No eso no ¡Lo último que dijiste!- aclaró Nico aún ruborizada y Maki sólo pensó un momento.
-¿Lo dude cuando mire tus ojos? - dijo Maki sin preocupación alguna, por su parte cierta pelinegra se volvió a ruborizar ante aquella mención.
-Si... e...eso...¿po...porque lo dudaste? ...- se atrevió a preguntar la pelinegra.
Podía observar en la pelirroja una mirada incierta, como si tratase de descifrar lo que en esos orbes violetas había, pero solo lograba agitar su corazón y sentir como sus emociones se descontrolaban ante aquella chica que últimamente le causaba sensaciones extrañas.
-No lo sé, solo mire y me perdí en ese rojo color tuyo, tal vez sea solo mi imaginación o este por enfermarme- aclaraba sin mucho interés Maki volviendo su vista al cristal y comenzando a caminar nuevamente dejando a una alborotada Nico.
-Tonta... no deberías decir eso...- Susurro Nico mirando a la pelirroja seguir y dando un suspiro continúo su trayecto.
"-No sé qué es esto que siento, me preocupa que sea lo que pienso, porque ¿Cómo la gran Nico pueda empezar a perder los pensamientos importantes para que una idiota Tsundere violenta comience a apoderarse de ellos? No puedo permitir eso, además ella... quiera aceptarlo o no... Aun cuando lo niegue... Ama a Umi...-"
-andando, tenemos que ir por el permiso de la directora ¿recuerdas?- agregó Maki sin tomar importancia al asunto.
Aquello paso por la cabeza de Nico que solo suspiro con un toque desganado para después apresurarse a alcanzar a la pelirroja que salía del pasillo a las oficinas.
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Kotori terminaba de enviar un mensaje a su madre por el que avisaba de los dos permisos que sus amigas pronto irían a pedir, a lo que su madre simplemente respondió con un "de acuerdo" esto para después mirar a cierta Okami.
-Umi-chan...- Susurro Kotori para la peli azul que estaba con la cabeza baja en la cama de al lado, está apretaba fuerte sus puños.
¿Porque reaccionar así? Maki era una muy buena amiga de ella, pero llegar a tal grado de comportarse posesiva por ella era algo que le costaba entender. Tal vez era una mala treta de su sello, después de todo el lobo protege a todo aquel que sea parte de su manada y a quien considere familia, pero... ¿No consideraba familia también a Nico? Entonces ¿por qué le ocurría aquello?
La frustración era parte de su ser en ese momento que no se percató del llamado de la peli gris hace un momento.
-¡Umi-chan!- volvió a insistir Kotori a la Okami que levantando la cabeza la miro con sorpresa.
-Kotori... ¿Qué pasa?- pregunto Umi algo sobresaltada y causando que Kotori sólo suspirara.
-Nada Umi-chan, solo... estoy notando que estas distraída y desganada desde que ella se fue con Nico-chan- decía Kotori fingiendo una sonrisa para aquella morena que tras la mención de lo sucedido se ruborizó levemente.
-N...no es eso, s..so...solo me preocupa Maki, ella a pesar de haberse convertido en un rango 3 sigue siendo Nighmare... . Nico también, no deberían salir al exterior- se excusó Umi, aunque ella sabía perfectamente que esa no era la razón por la cual actuó así.
-oh...ya veo, si ese es el caso, descuida Umi-chan, ambas parecen controlarse mejor, ten confianza en que estarán bien, Nico-chan cuidará muy bien de Maki-chan y...- trataba de animar Kotori pero Umi la irrumpió con un hablar fuerte y a la vez suplicante.
-¡No me digas eso por favor!...Kotori. ... por lo que más quieras, no me hables de ellas dos- dijo Umi y Kotori sólo bajo la mirada entendiendo lo que pasaba con Umi.
-¡Oye, no le hables así a Kotori-chan! Ella solo intenta animarte y ¿así se lo agradeces?- esta fue la voz de Honoka que sonaba molesta contra la morena que miro a la Kuma al otro extremo de la habitación.
-No me grites ¿Porque te exaltas si sigo igual que siempre?- aquello lo dijo Umi mirando con irritación a la castaña. Kotori sólo se vio nerviosa ante la mirada irritada que sus dos amigas se daban.
-No, tu no eres una idiota y justo ahora te comportas como una. Kotori-chan y las demás no tenemos culpa en que no puedas hacer que Maki-chan te note como tanto quieres- aquello lo dijo Honoka haciendo que Umi callará un momento para después sentir como su sangre hervía ferozmente en su interior.
-Tu... no tienes derecho a hablar sobre ello Honoka- dijo Umi casi en un Susurro, pero aun audible para las otras dos. - tu que ni si quiera te has esforzado por resolver tus propios asuntos con respecto a Ko...- Justo antes de que Umi diera el contraataque verbal, Honoka emitió un rugido digno de un gran oso opacado así, lo que Umi estaría por decir.
-¡Cállate!...¡Tú de verdad eres una bestia cuando te enfadas!... no te importa herir a los tuyos con el fin de sentirte bien contigo misma- decía Honoka poniéndose de pie y zafándose del aparato que sostenía su brazo vendado. -eres una deshonra para los Okami con un comportamiento tan egoísta...- Fueron palabras de Honoka apresurándose a salir de la habitación y Kotori solo se quedó confundida por la escena y la conmoción del momento.
-Honoka-chan...- Susurro Kotori poniéndose de pie y mirando la puerta por donde recientemente la Kuma había salido.
Umi se sintió terrible con aquello, estaba siendo débil y a la vez estaba siendo el descaro de su sello, pero ¿Cómo era posible que un sentimiento le provoque tantos problemas?
Eso pensó sin tener en cuenta que el mismo sentimiento tenían aquellas dos chicas que también entraban en conflicto por culpa de eso.
-Kotori... ve con ella... tal vez, sea lo mejor ahora- Pidió Umi a Kotori y esta solo miro preocupada a la morena.
-Pero... y tu...- hablo la peli gris preocupada e insegura, Umi sólo le sonrió débil mente para continuar hablando.
-Yo estaré bien- término con esas palabras volviendo a recostarse.
-Bien...- finalizo también Kotori saliendo de la habitación apresura en busca de Honoka quien no había de estar tan lejos.
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Honoka llegó hasta uno de los largos pasillos de la academia mirando furiosa hacia la ventana, ahí muy pocos Wild estaban fuera en el campus con normalidad.
-No sirve de nada, no soy rival para Umi-chan...- Dijo aquello para si misma mientras continuaba caminando.
-Kotori-chan...¿Porque tu mirar es para ella?... y no para mí...- Susurro de nueva cuenta en soledad recargando su frente contra uno de los vidrios de la ventana con completo cansancio y dando un fuerte suspiro que empañaba aquel cristal.
Kotori llegaba apresurada a aquel pasillo y casi a final de este logro ver a cierta castaña con la frente recargada contra uno de los cristales de una de las ventanas mirando triste hacia los jardines del campus. Eso la alivio pues pensó que Honoka haría como siempre acostumbraba cuando se encontraba mal, y eso era comenzar a comer como si no hubiese mañana, pero para gran alivio sólo estaba ahí parada contra una de las ventanas.
-Honoka-chan ¿te encuentras bien?- pregunto acercándose a la Kuma que sobresaltando se la volteo a ver.
-Kotori-chan- se escapó de sus labios el nombre de la Washy que le dedicaba una tenue sonrisa.
-Lamento lo de hace un momento, Umi-chan me preocupa y solo termine haciéndolas pelear por mi torpeza- se disculpaba Kotori con la castaña que rápido se acercó.
-¡Eso no es verdad!...yo, le hable así a Umi-chan porque me molesto la manera en que te contesto a pesar de que intentabas animarla- dijo Honoka a la de ojos miel con tono expectante para decir lo último con un tono más tímido, incluso desvío La mirada en otra dirección, evitando la profunda mirada de la más joven.
- No era necesario que te preocuparas tanto por mi Honoka-chan- decía Kotori con tono amable a la castaña.
-¡Si lo hago!...yo no quiero que nadie lastime a Kotori-chan...por qué...- hablo exasperada la Kuma comenzando a meter curiosidad en la de ojos miel.
Kotori miro el rostro ruborizado de Honoka que se quedaba con un semblante sospechoso y a la vez tímido, ese semblante muy cómo común en ella que intrigaba más a la peli gris frente a ella.
Más expuesta no se podía sentir y la ansiedad la invadía poco a poco, al grado de querer lanzarse sobre la Washy y abrazarla.
-¿Por qué...?- insistió Kotori en saber la respuesta, Honoka la miro un largo momento para después respirar hondo.
Lentamente tomó entre sus manos las de Kotori sin despegar su mirada de ella.
-Por qué... te quiero- confesaba por fin Honoka mirando con un temeroso sentimiento esos ojos color miel de Kotori que quedo completamente sorprendida por lo que acababa de escuchar.
-Honoka-chan... ¿Me quieres?...- aquello más que pregunta a Honoka, parecía que Kotori se lo preguntaba a sí misma.
"-yo quiero a Umi-chan, de eso estoy segura, no es mi instinto, es mi corazón... pero Umi-chan ama a Maki-chan... y probablemente ella también corresponda... ¿Debo resignarme a que no podre estar con ella?...-" eso lo pensó Kotori aún sin responder le nada a la Kuma que comenzaba a desbordar nerviosismo de la situación.
-Está bien si Kotori-chan no me quiere... lo sé, sé que no puedes decir lo mismo...- hablaba Honoka rompiendo con el silencio del momento. - será mejor que me vaya- dijo desganada dispuesta a soltar las manos de Kotori, no fue hasta que un agarre la retuvo, esa fue Kotori que la miraba de una manera incierta.
-Honoka-chan... ummm... po...podemos intentarlo...- aclaró Kotori a la castaña que solo se sorprendió ante esas palabras.
-Kotori-chan ¿Hablas Enserio? - la voz de Honoka sonaba incrédula ante la propuesta de Kotori que esta última sólo respiro hondo otra vez para después sonreír.
-Podemos, Honoka-chan, tal vez... tal vez logremos sacar esto adelante, quiero intentarlo...- Fueron las palabras de Kotori que hicieron que Honoka casi explotará de felicidad ahí mismo.
-¡Kotori-chan!... yo no te defraudare, daré lo mejor- aclaró Honoka abrazándose por fin a la cabellos grises que devolvió el afecto con una pequeña sonrisa.
"-ojala... me llegue a enamorar de ti Honoka-chan, y olvidar este dolor-"
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Nozomi camino lo más rápido posible siguiendo ese olor tan particular y familiar que se mezclaba con fármacos y sangre, ese era el actual olor corporal de Eri que a pesar de estar tan herida, se había movido lo suficientemente rápido para perder a la Tanuki que la buscaba con ansiedad.
Ya la había buscado por casi todo el edificio y nada, no fue hasta que se le vino en mente el lugar preferido de la rusa. El consejo estudiantil.
Tras emprender su camino hacia aquel salón, por fin llega va entrando con cautelo por aquella puerta, un gran alivio la invadió al ver a la rubia sentada en el piso, recargada contra la pared.
-Ericchi...- la llamo Nozomi y aquella rusa sólo la miro de reojo para después volver a ver el piso.
Nozomi con andar lento camino hasta ella, y al llegar, se puso de cuclillas quedando de frente a la rusa que miraba el suelo con el ceño fruncido, ahí Nozomi noto que la venda en la cabeza de la rubia se había manchado de sangre, posiblemente alguno de los puntos que le habían puesto, se había abierto de nuevo.
-Eres tan testaruda- dijo Nozomi a Eri que no reaccionó de ninguna manera, solo permaneció ahí, desganada y molesta.
Nozomi dirigió con sumo cuidado sus manos a la venda manchada de Eri para revisar los puntos que había bajo ella, la rusa sin quejarse se lo permitió.
Cuando Nozomi logró quitar la venda se percató del pequeño punto que se había roto y había provocado el sangrado.
-Aun cuando uno intenta protegerte sólo haces lo que quieres- eso lo dijo Nozomi sacando un pañuelo de su bolsillo y limpiando los rastros de sangre en la Cabeza de Eri.
-Puedo marcharme cuando quiera si estoy incómoda...- por fin hablaba Eri y Nozomi sólo suspiro.
-Aun no entiendo bien que paso, pero, aquello que te incomode, puedes decírmelo, somos amigas ¿No?- decía eso Nozomi sin tomar en cuenta el punto de vista de la rubia.
"Amigas" esa palabra la detestaba si provenía de los labios de Nozomi, más aún todavía si la peli morada se refería a ellas dos ¿Tenía algo en contra de ello? No realmente, simplemente sus sentimientos hacia Nozomi era lo que la hacía detestar esa palabra.
-Si... solo amigas, solo eso podemos ser- respondía Eri en voz baja mirando aún el suelo.
-¿No somos amigas? Eres muy cruel Ericchi- decía aquello en un intento de alivianar el momento.
-Ahí vas a bromear con esto- fue la respuesta de Eri que solo daba un suspiro resignado.
-Ericchi... ¿Qué pasa por tu mente ahora?- esa pregunta tomó por sorpresa a la rubia que por primera vez levantó la cabeza para mirar a la mayor.
Sus ojos se encontraron en ese momento.
Ese sentimiento dentro de ellas, una consiente de el, la otra no mucho, pero vivía en ambas, esa era la verdad que se podía ver a simples kilómetros.
-¿Qué pienso ahora?... pienso que eres una abusona que le gusta burlarse de los demás, pero también pienso que si estoy por caer al precipicio... puedo tomar tu mano con la completa certeza de que me levantará... eso pienso- dijo Eri mirando con intensidad esos ojos turquesa que resaltaron más al tener un rubor justo abajo de ellos.
-¿A que vino eso Ericchi?- pregunto Nozomi sonriendo con timidez. - ¿Acaso quieres avergonzarme?-
-Para nada, lo único que quiero es no querer matar a Nico cada que te veo con ella- aquello salió casi inconscientemente de la rubia que tras percatarse de lo que se le había escapado se cubrió la boca.
-¿Matar a Nicocchi? Pero que...- hablo Nozomi desconcertada para después sonreír con picardía y mirar a la rubia más de cerca una vez que había terminado de limpiar y volver a poner la venta en la herida de Eri. -¿Estas celosa?-
Eri sintió como un balde de agua fría al escuchar eso "celos" aunque se lo negó a sí misma, la mayor había dado en el blanco, pues eso exactamente la llevo a abandonar el cuarto en el que era atendida, los celos.
-Si estaba celosa ¿Que con eso?- dijo de nueva cuenta inconscientemente y volviendo a cubrir su boca con sorpresa.
Por su parte Nozomi al escuchar eso sintió un cosquilleo estomacal azotarla para después sentir el rubor comenzar a subir cada vez más.
-Tonta...¡Ericchi tonta!- se quejó Nozomi cubriendo su rostro con ambas manos y sorprendiendo a la rubia.
-¿Tonta?... oye, soy honesta- se quejó también Eri, sin embargo un satisfactorio sentir la comenzó a rodear.
-No puedes decir eso así como si nada...- volvía a quejarse Nozomi mirando por fin a la rusa.
-Entonces... solo quiero pedirte algo Nozomi- Pidió Eri con un semblante más serio a la mayor que aun cubriendo su rostro, exceptuando sus ojos, asintió para la rubia.
-Por favor, aunque ames a Nico..., no lo demuestres frente a mí, por que... eso me lastima...-
-Ericchi...-
-No me mires así, solo prométemelo-
-Bien... te lo prometo...-
-gracias Nozomi-
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Maki estaba nerviosa, miraba alrededor como si realmente fuese un animal enjaulado a los humanos que pasaban a su lado con completa normalidad. Así es, estaban en la ciudad más importante de Tokio, donde Nico la había llevado de compras después de obtener el permiso de la directora gracias a Kotori.
Tenía mucho tiempo que no miraba la ciudad de esa manera, años se podría decir, y su sello se encontraba inquieto al estar rodeada de tanta gente, pues, los Wild no eran bien vistos por la mayoría, a menos que fuesen Wild calificados para estar entre la sociedad.
Un paso en falso, un error y podrían atraparla, e incluso cazarla junto a la pelinegra que parecía completamente calmada caminando a la par de ella mirando con fascinación las tiendas de moda, las cuales eran Muchas y muy extravagantes.
-Mira Maki-chan, por aquí parece que hay algo que podamos comprar para lo que preparare- decía Nico tirando ligeramente del brazo de la pelirroja que solo dejo salir un bufido. - Ugh Maki-chan, eso no sonó nada femenino- decía Nico a la pelirroja.
-déjame en paz, mejor dicho ¿No llevamos Muchas cosas ya? No quiero volver tarde a la academia y todos estos humanos me ponen nerviosa, no quiero que mi sello se inquiete mas- decía Maki con algo de cansancio, por alguna extraña razón venía cargando varias bolsas y la mayor mantenía su encanto sin llevar nada.
-Bueno si tenemos mucho, pero aún falta algo de soya, además quiero disfrutar que pudimos venir, quisiera comprar unas crepas y seguir paseando- el entusiasmo en Nico no cesaba y cierta oji violeta comenzaba a irritarse emitiendo un extraño ronroneo agresivo.
-Con un demonio, solo apresúrate y larguémonos- dijo Maki irritada y la Usagi sólo rió. -Si sigues burlándote de mi voy a morderte- amenazó por segunda vez en la tarde la pelirroja.
Esa intimidante mirada violeta por poco intimida a Nico, pero un claro gruñido estomacal proveniente de Maki la hizo sonreír con picardía otra vez.
-esa berreta felina me parece adorable ¿Gatito tiene hambre ya no es así?- se burló Nico, la pelirroja sólo miro apenada en otra dirección. - oh pequeña Tsundere ¿Quién pensaría que la temida Nishikino Maki de Otonokizaka resultaría tan tierna?- volvía a molestar Nico a la menor que esta vez emitió un gruñido más fuerte y amenazante.
-¡Si, muero de hambre! Así que escúchame pequeña rata, si sigues burlándote de mi ¡Tú serás el almuerzo!- tercera amenaza de la tarde, dicha por la pelirroja que frunció el ceño y Nico sólo reía.
-¿Rata? Jum! Esta rata es tres rangos mejor que tu- se jactaba Nico esperando una queja más de la menor pero al no escuchar nada la miro, ahí vio a una pelirroja pensativa.
-yo... ayer por la madrugada evolucione...soy rango 3 - confesó Maki haciendo que Nico se sorprendiera.
-¿Es Enserio? ¡Yo tarde casi un año en pasar de rango 4 a 5!...que injusta es la vida- se quejaba Nico y ahora era el turno de Maki para reír.
-Bueno, si... Así que pequeño conejillo, no soy el gatito tonto que piensas...y recuerda... Los felinos comen roedores- finalizo Maki con voz cantarina y restregando su mano contra el hombro de Nico que con un ceño fruncido y un sonrojo miraba a la pelirroja.
Las burlas acabaron cuando el insistente gruñido estomacal de la joven Nishikino hizo presencia.
-Umm bueno, ¿Que haremos con mi problema estomacal?- pregunto a Nico poniéndose más sería y apenada.
-Bueno... sé que no lo tenemos permitido pero... Mi familia vive cerca... tal vez... podamos ir ahí - Proponía Nico con una tímida sonrisa.
Maki no pudo evitar recordar lo que Nico le había dicho sobre su padre, eso solo la hizo estremecerse y pensar detenidamente si eso era la mejor idea, además, como la mayor había dicho, no se permitían la visita a familiares a menos que se sacará cita antes, aunque... También tenía mucha curiosidad de conocer a esas personas.
-...¡Mamá cocina muy bien! Además no los e visto desde que me enviaron a la academia a los 12 años, mama me contó que tengo otro hermanito y quisiera conocerlo, ¡Y ver a mis hermanitas! Seguro son muy lindas- Maki no había notado en que momento Nico se había puesto a alardear sobre su familia, le causó ternura aquello por lo que solo suspiro y le sonrió a la pelinegra.
-Ya cállate, solo vamos de una buena vez, pero hay que tener cuidado ¿Está bien?- esto lo decía Maki a la pelinegra a la cual le comenzaron a brillar los ojos.
-¡Yey! Maki-chan conocerá a la familia de Nico nii- decía con voz cantaría apresurándose a caminar.
-¿Por qué hablas en tercera persona? Ah~ bueno ¿Que más da?- se resignó Maki viendo como la pelinegra le tomaba la delantera, debía admitirlo, le parecía adorable.
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Un camino corto fue el que recorrieron ambas, Maki a cada momento miraba de reojo la expresión en el rostro de Nico, esa cara era de entusiasmo y felicidad, eso lo hacía feliz por alguna extraña razón y más que eso...
Sentía una extraña calidez en su interior, como si esa alegre mirada carmín le reconfortara lo suficiente para traerle paz también y a su vez ser contagiada por esa emoción.
Maki Estuvo prestándole tanta atención a la mayor que en un abrir y cerrar de ojos, ahí estaban ya, frente a la puerta de lo que parecía un apartamento. Fue ahí cuando los nervios la comenzaron a invadir.
-Bien, es hora de entrar- dijo aquello Nico abriendo la puerta con completa normalidad.
Una vez la abrió ambas chicas entraron, no parecía haber nadie de no ser por que al entrar a la sala, una pequeña pelinegra de camisa blanca y falda larga estaba sentada en uno de los sofás mirando televisión.
-¿Kokoro, Eres tu?- Nico camino más cerca llamando a la niña que al voltear dejaba a la vista un rostro sumamente similar al de su hermana mayor.
-Nico-Onechan...- hablo la pequeña mirando con completa sorpresa a la pelinegra mayor y poniéndose lentamente de pie, poco a poco la expresión sorprendida cambiaba a una sonrisa. -¡Nico-Onechan!- exclamo una vez más la pequeña corriendo hacia su hermana y abrazándola fuertemente.
Maki era testigo de ello, ese momento en el que ambas pelinegras se abrazaban con completo amor.
-Kokoro, haces mucho ruido, ¿Que se supone que...?- entraba a la sala otra chica hablando, un poco más pequeña que la primera y esta era castaña, su diálogo seso al ver a Nico ahí inclinada abrazando a la pelinegra más pequeña. - Onne-chan... ¡es Nico-Onechan!- exclamo también corriendo y uniéndose al abrazo.
-Kokoro, Cocoa... Las extrañe mucho- dijo aquello Nico abrazando a sus dos hermanas pequeñas, sus ojos se habían puesto cristalinos ante el abrazo tan bien correspondido de sus hermanas.
-También te extrañamos mucho Nico-Onechan, Mamá estará muy feliz de verte- aquello se lo decía Kokoro a su hermana que solo suspiro separándose de ellas.
Nico casi olvida que venía en compañía de alguien de no ser por sus hermanas que pasaron de mirarla a ella, a mirar a su acompañante que se notaba nerviosa otra vez.
-Oh, casi lo olvido, ella es Nishikino Maki, una amiga y compañera de Otonokizaka- la presentaba Nico a sus hermanas y la pelirroja sólo se puso más rígida.
-Eso significa que...¿Ella es un Wild también? - Preguntaba Cocoa esta vez sin dejar de mirar a la pelirroja.
-Si, lo es, pero no se preocupen ella parece controlarse mejor últimamente ¿Verdad Maki-chan?- hablaba Nico a la pelirroja y esta solo suspiro.
-Supongo...- fue su única respuesta antes de que su estómago gruñera de nuevo.
-¿Tiene hambre?- pregunto Kokoro a la pelirroja que solo se ruborizó ante la reacción de su estómago.
-Mamá dejo comida hecha en la nevera, Podemos comer si quieres Onne-chan- fue turno de Cocoa para hablar.
-Bueno ¿Está bien si calentamos la comida que mama dejo? Maki-chan es un poco gruñona cuando no come a sus horas- pregunto Nico a sus hermanas que sonrientes asintieron.
-Gra...gracias- fue lo único que dijo Maki ante la hospitalidad de las dos más jóvenes.
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La madre de Nico había dejado preparado arroz con estofado de carne y tomate, perfecto para el paladar de la pelirroja que de gusto la comida sin piedad, era verdad lo que había dicho Nico, su madre cocinaba muy bien. Las hermanas habían conversado gratamente, tenían mucho que platicarse, incluso le preguntaban muchas cosas a Maki y esta solo se limitaba a decir si, no o no lo sé, estaba verdaderamente concentrada en la comida, incluso inconscientemente había comenzado a ronronear desde hace un rato atrás, cosa que causaba gracia en las 3 Yazawa.
-¿Nishikino-san es un gato?- pregunto Cocoa a Nico y esta solo río.
-Maki-chan es un gran gato- dijo burlándose de la pelirroja que la miro con molestia.
-Soy una pantera- dijo Maki a la castaña que solo la miro con sorpresa.
-No pareces una pantera- aquello lo dijo Kokoro mirando aún sorprendida a la pelirroja que solo suspiro.
-Si que son tus hermanas, no saben callarse- eso lo dijo Maki en voz baja a la Usagi que solo río.
-Si tanto te molesta que te llamen gatito, demuéstrale que eres una pantera- retaba Nico con una sonriente expresión a la pelirroja que solo frunció más el ceño.
-Muy bien, ustedes lo pidieron- Dijo ya fastidiada Maki levantándose de la mesa y caminando hacia la sala de vuelta.
-esto será interesante de ver, así que vengan aquí niñas, no se lo quieren perder- dijo aquello Nico poniéndose de pie y corriendo a la sala a la par de sus dos hermanas.
Una vez llegaron, vieron a Maki en el centro de esta concentrándose, su sello comenzaba a emitir un ligero brillo, así como un aura rígida la comenzaba a rodear ligeramente, las dos niñas se encontraban asombradas mirando la escena, Maki parecía muy concentrada y al abrir sus ojos, estos lucían como los de un felino.
-Bien... observando esto...- Dijo de manera dificultosa y dando un último esfuerzo, un flasheo rojo muy ligero cegó a las 3 Yazawa.
Nico miro rápidamente hacia donde la pelirroja estaba parada y...¿Seguía ahí?
Parece que Maki sólo había concentrado energía, aquello no era lo peor del caso, sino que un par de orejas y una larga cola pinta se azotaron de su cuerpo en su respectivo lugar.
-¡Pff!...Maki... solo hizo se aparecer la cola y las orejas- decía Nico tratando de no burlarse a placer de la pelirroja que al tocar sus glúteos, sintió una dura y peluda cola sobresalir de sus pantalones, después tocó su cabeza y ahí estaban ese par de orejas suaves.
Nico lo sabía, era imposible para un Wild rango 3 transformarse por su propia voluntad, pero estaba segura que Maki no lo sabía y aprovecharía la inocencia de la pelirroja para reírse un rato.
-Demonios...- Susurro con un poderoso sonrojo en sus mejillas mirando a las dos niñas que también habían comenzado a reír. - ¡Basta no se rían de mí!- exclamaba Maki mirando a las tres Yazawa reírse y en especial a Nico que la miraba con un toque retador y santurrón.
Maki sólo suspiro irritada y se volvió a posicionar para volver a concentrarse, esta vez la irritación provenientes te de las burlas de Nico la hicieron concentrarse mejor y de nueva cuenta el flasheo apareció con más intensidad...
Nico tras cubrir su vista miro rápidamente a Maki de vuelta y ahí, entre el rojizo aura disipandose, un gran felino se ponía de pie mirando algo amenazante a la familia.
Las pequeñas Kokoro y Cocoa habían dejado de reír y Nico por un momento sintió miedo al ver a aquel gran felino enseñar los dientes.
-Ma...Maki... lo lograste...ummm ¿estás bien?...¿Maki?...- hablaba algo temerosa Nico por sus hermanas que comenzaban a asustarse también.
La gran pantera comenzó a merodear a las tres chicas, Nico se puso en frete por precaución mirando algo asustada a Maki que rugía muy levemente.
Tomada por sorpresa, Cocoa corrió asustada hacia un lado y esto hizo que Maki brincara sobre ella y la derribara.
-Maldición Maki...- exclamo Nico lista para atacar a la pelirroja pero se detuvo al escuchar a la pequeña castaña reírse.
-Nishikino-san... espera...Haha. ..de...deja de lamerme...- eran las palabras de Cocoa que reía al sentir la lengua del gran felino lamiéndose su rostro.
En ese momento Nico sintió que casi se desmayaba del pánico que había sentido hace un momento al creer que la pelirroja las atacaría sin controlarse.
-¡Maki pedazo de idiota! Casi me sacas el alma de un susto...- le gritaba Nico a la pantera que quitándose de encima de la castaña pasaba de lado de Nico restregándose por un costado de ella y mirándola, a Nico le resultaba extraño y a la vez molesto que una pantera la mirara con burla, como esa pantera de ojos violetas lo hacía.
-Pero... esa no es una pantera, el un leopardo- decía Kokoro más tranquila viendo como Maki se le acercaba y con timidez acariciaba su cabeza.
-Un leopardo y una pantera son lo mismo- decía Nico sin dejar de ver a la burlona pantera que la miraba.
-oh ya veo, Nishikino-san es un ejemplar muy lindo- decía Kokoro riendo al ser lamida en la mejilla por el pinto felino.
-¡Oye deja de saborear a mis hermanas, anda vuelve a la normalidad antes de que. ...- Nico regaño a Maki pero fue irrumpido por el sonido de bolsas caer al piso.
Nico giro su rostro para ver de dónde provenía en sonido, y ahí en la entrada con un Pelinegro al lado, una mujer no muy alta miraba con completo shock la escena para comenzar a respirar agitada.
-Mamá. ... cálmate... no vayas a...- trato de calmar Nico pero su madre sólo emitió un grito lleno de pánico al ver semejante animal dentro de su apartamento con sus hijas.
-Gatito...- fue lo único que dijo el pequeño pelinegro señalando a la pantera en aquella sala.
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-¿Por qué no avisarme antes que venias? ¿Tienes idea de cuánto me asusto ver a tu amiga de esa manera?- regañaba la señora Yazawa a una pelinegra y a una pantera en aquella sala.
-Perdón mamá quería que fuera sorpresa.. .. Bueno... ni siquiera tenemos permiso de estar aquí- susurraba aquello último Nico y su madre sólo suspiro.
-agradece que no me escucharon los vecinos, pero bueno, esta será la última vez que me asustas de esta manera- la voz de la mujer sonó menos severa y más aliviada. - Bueno a todo esto ¿Quién es tu amiga?- pregunto la madre de Nico a su hija, esta miro a la pantera que estaba sentada a un lado del sofá.
-Bueno... ella es Nishikino Maki, amiga y compañera de la academia- presentaba Nico a la pelirroja que seguía en su forma animal.
-Entiendo y... ¿Por qué esta así? - pregunto la mujer de nueva cuenta. No todos los días encontrabas a tus hijas con una pantera en casa.
-Bueno... estábamos jugando- se excusó Nico y aquella pantera sólo rodó los ojos con ironía.
-Un gusto Nishikino-san, umm ¿podría ver quién eres?- aquello lo pedía la señora Yazawa a la pelirroja que miro algo preocupada a Nico.
La escena siguiente causó que la mujer mirara con curiosidad y a la vez gracia el momento.
-¿Qué, porque me miras así?- pregunto Nico a la pantera y esta rugió en respuesta.
-¿Cómo que no sabes volver a la normalidad?- se exaltó Nico y la pantera volvió a rugir.
-No, no voy a ayudarte, tu por lucirte te transformaste, ahora es tu problema- regañaba Nico a la pantera y se cruzaba de brazos, la pantera volvió a rugir.
-¡¿A quién llamas sucio roedor?! No quiero escuchar eso de una tonta con cabeza de tomate- volvía a responder Nico a la pantera.
La escena hubiese continuado de no ser por la risa de la madre de Nico que miraba a ambas pelear de una extraña manera.
-¿Quieren apresurarse? De verdad me interesa conocer a la joven de tras de esa pantera- decía calmando su risa la mujer y Nico sólo suspiro.
-De acuerdo... anda dame la pata- Pidió Nico a la pantera que levantó su gran garra acercándola a Nico, esta hizo un seguimiento sobre ella con sus dedos y un poderoso flasheo rojo se hizo presente volviendo a Maki a la normalidad.
Cuando la pequeña nieva rojiza se disipó quedaba a la vista una hermosa pelirroja con expresión apenada en su rostro, la señora Yazawa le sonrió con amabilidad y le ofreció su mano.
-Eres una joven muy linda Nishikino-san, un gusto- saludo la mujer a Maki quien ruborizada por el cumplido acepto el apretón de manos.
-Gra.. Gracias...el gusto es mío- dijo tímidamente Maki estrechando la mano de la mujer.
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Nico paso un buen momento con su familia y Maki era testigo de ello, a pesar de los tristes acontecimiento ocurridos con el padre de Nico, la familia parecía seguir su vida como si aquella tragedia no hubiera ocurrido.
El pequeño Kotaro era un niño muy tranquilo y por lo que dijo Nico, era idéntico a su padre.
Todo ese amor hizo a Maki feliz y a la vez sentir algo de melancolía, y por qué no admitirlo, envidia también.
-espero que su bujía je de vuelta sea ameno Nico, me gustaría que mandaras un mensaje una vez que lleguen- decía la madre de Nico a ambas chicas.
-por supuesto Madre no te preocupes- decía Nico sonriéndole a su familia y despidiéndose con la mano.
-vuelvan pronto Onne-chan, un gusto Nishikino-san- se despedían las dos mellizas de su hermana y su acompañante con sonrisas también.
-las llamare lo prometo, hasta pronto- finalizo Nico perdiéndose por fin de la vista de su familia y caminando a la par de la pelirroja.
-es increíble ver cuánto amor puedes recibir en casa- decía Maki a la pelinegra que la miro dudosa.
-¿Por qué lo dices?- pregunto Nico a la Hyo que solo suspiro.
-Nunca e recibido esa atención en casa, mi madre trabaja mucho y mi padre...bueno, él es otra historia-
La duda entró en Nico en ese momento, Maki no había hablado mucho de sus padres en lo que llevaba de conocerla.
Tenía curiosidad de saber, pero piratas la mirada triste en la pelirroja se arrepintió de preguntar.
-Bueno... al menos, sabes que te aman ¿No?- aquello lo dijo Nico y de nueva cuenta se arrepintió al ver como Maki bajaba la mirada.
-Yo... nunca e escuchado un " te quiero" por parte de ellos, es como si solo fuera la deshonra de la familia por nacer como Wild...- aquello lo dijo Maki con un tono doloroso en su voz y Nico rápidamente la miro. - por eso... aprecio tanto a Umi... es lo más cercano que e tenido al cariño, para mi familia no existo más que como herramienta social...- finalizo con voz quebrantada al borde de las lágrimas.
Nico no pudo permitirse aquello, verla tan afligida de un momento a otro.
Fue el impulso la que la llevó a abrazar a la pelirroja, sorprendiéndola completamente, ese abrazo la reconforta y la calmo poco a poco, sintiendo el cálido y pequeño cuerpo de Nico dándole calor.
-Umi ya no es la única a la que puedes decir te quiero. ...Tal vez no entienda al 100% tu situación Maki-chan, pero aun así. .. yo quiero ser especial para ti, por que pase de odiarte...a quererte ... Así que por favor... permíteme quedarme contigo... por qué Maki-chan es una chica maravillosa...-
Las palabras de Nico fueron tan calidad y la hicieron tan feliz en ese momento que instintivamente, solo se abrazó más a la pequeña pelinegra hundiendo su rostro en el cuello de esta, ocultando así, la sonrisa que se había dibujado en sus labios pese a las lágrimas.
-Gracias... Nico-chan...-
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¿Que opinjan de Aqours? a mi me hizo reir y todo pero ah... nada llena el vacio que dejo M's
en fin ya cumplieron con el reto de yohane? el de hacer las tijeras todas raras con la mano xD ay dios
ahora si, nos leemos pronto y que tengan una gran jornada de vacaciones o shi! :v
