buenas madrugadas o noches o lo que sea, pues aqui les dejo este cap, lamento la demora pero tuve problemas, en fin solo tengo unas cosillas que aclarar y les dejo el cap: uso dos palabras en el cap y aqui les dejo el significado para que no se me confundan

Hanasutori "hablando con pajaros"

HanasoKami "hablando con lobos"

por cierto no olviden pasarse por mi facebook que encontraran en mi biografia y para aquellos que no están enterados, tengo un proyecto que ya comencé y es un comic de Enemy mine otro fic mio que ya termine, e subido capturas del comic en mi pagina de facebook para los que gusten


Las peligrosas ráfagas de balas poco a poco dejaban de hacer aquel horrendo ruido a sus oídos, Nico quien estaba llena de nervios se encontraba resguardada a espaldas de un gran árbol, a su lado completamente junta hombro con hombro Umi, que respiraba sumamente agitada y presionaba con fuerza su brazo derecho, este sangraba, a tal grado de comenzar a manchar la manga de la camisa de Nico también. ¿Razón? Justo cuando Maki empujo a Nico para evitar que las atraparan, las balas comenzaron a ser detonadas y exactamente la primera de ellas le dio en el brazo a la peli azul.

El ultimo balazo sonó al unísono y a partir de ahí todo quedo sumido en silencio, ni si quiera el ruido de las hojas de los arboles invadía el lugar, parecía que todo había muerto ahí, a excepción de la agitada respiración de cierta peli azul que seguía recargada contra aquel árbol y a su vez contra el hombro de Nico.

Nico primero se cercioro de que ya no hubiera nadie cerca, esto con ayuda de su habilidoso sentido del oído y el poder percibir las vibraciones en la tierra, si su sello no le mentía, ya no habría nadie por los alrededores, ahora con más seguridad en ello se dirigió a Umi que seguía temblando y con un severo sangrado.

-Umi… ¿Estas bien? ¿Dónde te dio?- fue lo primero que le pregunto Nico a la Okami que enderezándose poco a poco miraba a Nico también.

-Estuvo demasiado cerca…. Tranquila, estoy bien, solo es la hemorragia normal….- respondía Umi tratando de calmar su respiración y comenzando a abrirse su negra gabardina.

Nico ayudo a Umi a comenzar a retirarse la prenda sin lastimarla, cuando lo hizo se podía notar la manga de aquella camisa blanca manchada con un poderoso color carmín. Una vez que Umi logro quitarse aquella camisa por completo, Nico visualizo el sello de Umi en su brazo derecho y justo a un par de centímetros… el agujero de la bala que atravesó su carne.

-Diablos…. Umi estuvo a nada de darle a tu sello- dejo Nico algo sobresaltado al ver los escasos centímetros de la herida de Umi al sello.

-Te dije que estoy bien, más importante aún… tenemos que ir por Maki… esos malditos se la llevaron- Dijo aquello Umi, Nico tras esas palabras miro en dirección a donde aquellos hombres se habían llevado a Maki, realmente estaba preocupada y no dejaría que desaparecieran a la pelirroja también.

-esto….. Tienes razón…. Tenemos que….- Justo en ese momento un poderoso sentimiento de culpa comenzó a invadir a la peligra, Umi noto en la expresión de la pelinegra la frustración, ella también se encontraba frustrada y muy en el fondo culpaba a la Usagi de lo que había ocurrido, pero ese no era momento de provocar una pelea, necesitaban hallar a la Hyo antes de que algo realmente malo e irreversible.

-Vamos…. No deben andar muy lejos….. Así que hay que moverse rápido- decía Umi rentándose y sobre colocándose su gabardina mientras que su camisa la rompía para usarla como venda sobre su herida y hacer presión.

-Creo que sería mejor pedir ayuda a la academia y que nos ayuden en nuestra búsqueda, además estas herida- sugería Nico sin embargo Umi comenzó a caminar apresurada.

-No tenemos tiempo…. Si no nos apresuramos podría pasarle algo terrible…. Ellos estaban armados, es solo cuestión de tiempo- decía Umi alterándose un poco, si algo le sucedía a Maki, no se perdonaría a sí misma y mucho menos a esa pelinegra.

Nico no sabía si acceder a la petición de Umi, lo que si sabía era que el punto de Umi tenía coherencia, tampoco quería que le sucediera algo malo a la pelirroja, puesto que sentía que todo eso había sido su culpa.

-De acuerdo vamos, pero antes…..- accedió Nico no sin antes caminar hasta un árbol y atraer a un pequeño pájaro en una rama que las miraba, el pequeño animal se acercó hasta su mano y cuando estuvo tan cerca, Nico retiro uno de sus listones rojos y lo amarro en la pequeña patita del pájaro.

-¿Qué haces?- pregunto Umi desconcertada por la acción de la Usagi.

-Los listones tienen mi aroma, a esta hora los Dreikon toman prácticas en el campus, Kotori estará ahí y lo vera….- decía aquello Nico, después de amarrar su listón en la pata del pajarillo emitió un extraño sonido, muy similar al de un ave más y con un pequeño impulso lo hizo volar.

-Acaso…. ¿Eso fue Hanasutori?... ¿Cómo sabes hablarlo?- pregunto Umi a la pelinegra que miro al pajarillo volar en dirección a la academia y de inmediato se giró hacia la peli azul para comenzar a partir.

-Kotori….. Ella me lo enseño hace mucho…..- dijo Nico comenzando a caminar a paso veloz, Umi enseguida la comenzó a seguir.

-Kotori…. Ya veo…..- lo último lo susurro Umi, en su mente apareció la imagen de aquella chica sonriendo, no pudo evitar sentir un palpitar anormal respecto a esa chica y a la ve sentirse un poco entristecida –Andando…. Tenemos que apurarnos- finalizo Umi yendo a la par de Nico, siguiendo el aroma y los rastros que esos hombres habían dejado tras la captura de la pelirroja.

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La Hyo abría los ojos lentamente ¿En qué momento se había desvanecido su conciencia? No lo supo simplemente veía a algunas sombrar a su alrededor, con inseguridad trato de moverse pero algo muy rígido le impidió mover sus brazos y piernas.

Maki estaba confundida ¿Cómo había terminado dentro de una jaula en la parte trasera de una furgoneta atada de manos y pies con cadenas? En ese momento abrió con gran sorpresa los ojos y diviso mejor su alrededor, aquellas sombras eran cuatro hombres vestidos de negro y con pasamontañas cubriendo sus rostros.

-Vaya, la pequeña salvaje despertó- dijo uno de ellos, enseguida de eso la mirada de los cuatro se posó en la pelirroja que se sobresaltó aún más.

-….. Ustedes… ¿Quiénes son?...- fue lo primero que dijo Maki mirando nerviosa a los hombres ahí y por fin uno de ellos descubría su rostro.

-Preguntas demasiado pequeña bestia, pero te daré una respuesta- dijo con una evidente sonrisa para después mirar a sus compañeros quienes también descubrían sus rostros. –Somos cazadores, y tu mi querida bestia nos vas a hacer muy ricos- dijo aquello tras una risa burlona que hacia estremecer a la pelirroja.

-¿Ricos, que van a hacer conmigo?- pregunto Maki aun atemorizada, no sabía que le esperaba cuando llegaran a su destino.

-¿Te dije que éramos cazadores no? Nos encargamos de atrapar especímenes raros para su venta, hace poco un depravado millonario estaba dispuesto a pagar mucho por una hermosa Wild con la cual divertirse y ¿Qué mejor lugar para atrapar a una Wild que la academia Otonokizaka?- dijo otro de ellos con normalidad mientras encendía un cigarrillo.

-¿Qué?... Ustedes… no son entonces quien yo creí…..- dijo aquello Maki y al notar que no eran precisamente la organización de la "R carmin" comenzó a removerse bruscamente tratando de liberarse.

Los cuatro hombres se rieron al ver como la pelirroja se removía en su lugar, aquellas cadenas de acero no las podría trozar ni en sueños.

-vamos pequeña conejita, ¿de verdad crees que alguien con tu sello podría romper eso? Que patética- dijo el aparente líder con una sínica sonrisa en su rostro.

-¿Conejo?...-dijo Maki dudosa para después reírse de una manera que inquieto un poco a los cuatro hombres. –creo que te equivocaste de objetivo….. ¡Estúpido!- tras esas palabras Maki volvió a removerse con brusquedad hasta comenzar a hacer crujir sus ataduras, entonces aquellos hombres se sobresaltaron.

-¡Idiota dijiste e ella era el conejo!- exclamo el de en medio levantándose rápidamente y reclamando al hombre a su lado.

-Se supone que era ella….- respondió el otro imitando las acciones.

Maki levanto la cabeza mirándolos con furia, Sus ojos se apreciaban como los de un felino y emitiendo un poderoso rugido logro liberar una de sus manos.

-¡Rápido apuntale!- ordeno alterado el líder y rápidamente busco su arma entre sus ropas pero un repentino golpe lo hirió.

Maki con su mano libre logro sujetar del tobillo a aquel hombre y tiro de el con fuerza provocando que este se estrellara contra la puerta de aquella gabina abriéndola y cayendo al suelo, parecía que el auto seguía en marcha.

-Van… a arrepentirse- exclamo Maki luchando por liberarse aún más.

Los otros tres restantes se movieron rápido, uno de ellos miro a sus espaldas y se llenó de pánico al ver a la pelirroja enfurecida liberarse de las manos, esto ocasiono que de inmediato se liberara de sus pies también. El vio a la pelirroja parase sobre sus pies y manos, una pose digna de un felino y en un abrir y cerrar de ojos comenzó a correr hacia ellos.

-¡Maldición!- exclamo cubriéndose, la pelirroja había saltado sobre él.

Sin embargo no recibió ataque alguno, a cambio escucho el fuerte sonido de la detonación de una bala más, rápidamente abrió los ojos y noto que la pelirroja no estaba encima de él, rápidamente incorporo su torso viendo la posición de la Wild, esta estaba completamente inmóvil mirando fijamente al hombre líder, justo a pies de la pelirroja había la marca de que aquella bala había penetrado en el suelo de la cabina.

-Ni un paso más gatito o me veré obligado a llenarte de plomo- fue la advertencia del líder, Maki simplemente retrocedió lentamente.

-denle su merecido, pero no dañen su cara o ese millonario cerdo no nos pagara completo- fue lo único que dijo aquel líder, los otros dos se pusieron de pie y tomaron a la Hyo impactando diversos golpes a su cuerpo causándole lesiones no tan graves.

-Señor, ¿Volvemos por Zentaro?- pregunto uno de ellos después de la paliza propinada a la pelirroja y de volver a amordazarla, esta vez con más seguridad.

-¿Crees que sigue vivo después de lo que esta perra le a echo? Vamos solo sigamos, además, nos tocara de más cantidad- dijo aquello como si su compañero no valiese nada y volvió a sentarse retirado de la enorme cabina que los transportaba.

-Infelices… necesito ayuda…..- susurro Maki mirando de reojo a sus espaldas uno de sus bolsillos.

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Kotori estaba con completa tranquilidad terminando sus actividades, aquella tarde le resulto muy tranquila ya que no había señal de sus dos amigas, o más bien de su autodenominada amiga y su…. Novia….. le resultaba difícil su situación y dolorosa, había escuchado con sus propias palabras que Umi solo la veía como una amiga.

No solo eso, también se sentía terrible por su amiga y novia Honoka, simplemente por más que lo intentaba no pida sacarse de la cabeza a la peli azul. No era justo, no para Honoka que se había estado esforzando por su relación, aunque últimamente tampoco la había visto mucho.

El cantar de un pajarillo cerca de ella la saco de sus pensamientos, curiosa miro en la dirección de donde provenía el sonido y noto a un ave pequeña de color café que tenía un listón rojo en una de sus patas. Kotori solo estiro su mano en señal de que el pajarillo podía volar hacia ella, aquel ave se posó sobre su mano y canto un poco trasmitiendo el mensaje de Nico a la peli gris.

-….. Nico-chan….. Maki-chan y Umi-chan… no puede ser- dijo aquello con sorpresa y preocupación.

Rápidamente miro a sus espaldas justo donde se encontraba Hanayo terminando su actividad de esa práctica, no tardo en acercarse a ella para saludarla, pero La expresión de Kotori irrumpió el amistoso saludo de la Inu.

-¿Kotori-chan, pasa algo malo?- pregunto Hanayo a la Washy que parecía algo fuera de lugar.

-Nico, Maki y Umi-chan están en problemas…..- dijo Kotori corriendo hacia el interior de la academia con el único objetivo de llegar a la oficina de su madre.

-Avisa a las demás- pidió sin dejar de correr a Hanayo que desconcertada asintió y comenzó a correr también.

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Minami miraba desde la distancia a un hombre dentro de sus instalaciones, en lo más profundo de su sótano, este estaba encadenado y sucio, aún tenía un par de golpes y con la cabeza agachada, era el primer espía que habían atrapado, precisamente había sido Maki quien lo había atrapado y Kotori y Eri lo habían llevado hasta ella, llevaba 5 largos meses ahí, cada que lo atendía maldecía a la directora y exigía ser liberado, se le pedía que confesara y sería liberado pero terminaba siempre con lo mismo de siempre "Yo no soy un maldito espía" la directora nunca lo escuchaba cuando decía eso, simplemente lo abofeteaba un par de veces y volvía a su oficina, pensaba seriamente en matarlo ya.

-¿Qué se oculta detrás de todo?... ¿Cuál es la razón? Todo esto es sumamente molesto e irrumpe todo, conforme las cosas sigan así, Los Wild no podrán ser aceptados ante la sociedad y … los exterminaran….- pensaba Minami observando a aquel hombre que parecía dormir en sonde se encontraba encadenado.

Pronto escucho pasos próximos a su oficina, esto por encontrarse justo bajo ella, no quería que nadie viera su sótano por lo que rápidamente subió las escaleras y llego a su oficina.

Los pasos dejaron de oírse y en su lugar una puerta se abría rápidamente, la mujer se sobresaltó un poco ante eso para después divisar a su hija entrar por aquella puerta.

-¡Madre! Hay problemas- exclamaba agitada Kotori, la directora solo la mirón un breve momento para después acercarse a ella preocupada.

-Kotori ¿Estas bien, que pasa?- pregunto la mujer a su hija y esta tardo unos segundos en responder pues se cansó de subir tantas escaleras hasta el tercer piso.

-Ni…Nico-chan, junto con Maki-chan y Umi-chan fueron atacadas en medio del bosque, se llevaron a Maki-chan y Umi-chan está herida- informaba la peli gris a su madre que de inmediato camino hasta su muro donde tenía una gran exhibición de rifles.

Tomando dos de estos, le pasó uno a Kotori que se quedó sorprendida un momento, aquel fusil era muy pesado y vistoso. Miro de vuelta a su madre y esta colocaba otro de estos fusiles en su espalda y conservaba otro en sus manos. La mujer sin decir nada camino hasta su escritorio y tomo el comunicador para llamar a algunos Wild en especial.

-Ayase Eri, Toujou Nozomi y Hoshisora Rin se les solicita en el edificio B inmediatamente- dijo la directora por aquel artefacto y tras devolverlo a su lugar miro a su hija que aun miraba curiosa el rifle en sus manos.

-Espero que hayas aprobado tu clase de tiro, démonos prisa- fueron las únicas palabras de la mujer que junto a su hija se encaminaron a donde la directora sito a las otras tres chicas.

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Umi y Nico corrían entre los árboles, parecía desde hace un rato haber perdido el rastro de aquel camión en el que se había llevado a la pelirroja, ambas estaba desesperadas e irritadas ya, por su parte Umi perdía los estribos poco a poco y el dolor en su brazo no ayudaba a que se calmara, encima de todo que la pelinegra fuera más lenta que ella la irritaba más, estaba desesperada por encontrar a salvo a Maki, no se perdonaría si algo le pasaba a esa chica….

Y Por otro lado Nico seguía preocupada nerviosa e irritada también, también estaba sumamente cansada, no sabía que los Okami fuesen tan resistentes y escuchar los constantes gruñidos de Umi no la ayudaba a calmarse, deseaba poder ayudar a la pelirroja tanto como esta lo había hecho con ella, es decir, ¡La había salvado de que se la llevaran! No podía irse sin luchar también, además ¿Por qué no admitirlo? Sentía algo por ella y deseaba tenerla.

-Esto me está preocupando….- dijo Nico caminando tras de Umi, su respiración era un desastre.

-Si te movieras más rápido no habría problema….-respondía Umi haciendo denotar su frustración e irritación.

-No soy como tu ¿De acuerdo? No puedo moverme más rápido… ¿crees que no quiero salvar a Maki-chan también?- respondía Nico al mal carácter de Umi, después de todo ella realmente se está esforzando.

Umi se detuvo un breve momento, la herida le dolía bastante y a pesar de no ser normal también le preocupaba eso, la pelinegra ni si quiera se había tomado la molestia de ayudarla ¿Cómo podía ir más rápido ella que la Usagi?

-Si no te mueves más rápido voy a abandonarte, no voy a ayudarte y tardarme más en llegar hasta Maki- decía Umi comenzando a caminar de nueva cuenta, solo que esta vez, ella iba más rápido aun.

Nico solo miro como la Okami emprendió paso aún más veloz y frunció el ceño ante tal arrogancia y orgullo.

-Idiota, estas herida, tal vez llegues más rápido pero así solo serás un estorbo para Maki y le causaras dolor si algo te sucede- se quejó Nico gritándole a Umi y la menor de nuevo se detuvo.

-¿Quién te crees para llamar a Maki por su nombre? Soy más funcional que tu aun con heridas, no vengas a decirme que soy un estorbo para ella- devolvió Umi, algunas palabras no tenían mucho que ver pero, simplemente había explotado.

¿Qué? Escucha no tenemos tiempo para esto, Maki debe estar asustada, solo olvidemos esto y sigamos caminando- trato de evita Nico esta vez, después de todo si peleaba con Umi aun con heridas sabía que perdería y más importante aún, su prioridad era encontrar a la Hyo.

-….bien….- dijo Umi rindiéndose, pero aun cuando accedió, no disminuyo la velocidad y mucho menos se dignó a esperar a Nico.

Ambas caminaron a paso veloz en silencio una vez más, no fue hasta que divisaron un poco más lejos de su camino un cuerpo. Ambas se miraron rápido para después correr hacia aquel cuerpo, cuando ambas estuvieron cerca notaron que ese era uno de los hombres que se llevaron a Maki, y justo en el suelo había marcas del enorme camión.

-¿Esta muerto?- pregunto Nico acercándose un poco. Umi se agacho para verlo de cerca, este parecía muerto.

Nico noto como el hombre movió su mano hasta su cintura pareciendo desvainar algo de esta, aquel hombre se movió torpe pero rápido tratando de dispararles, pues aquello que desvaino era un arma de fuego corta, aunque no duro su momento ya que Umi fácilmente lo desarmo de un manotazo.

-¡Tu infeliz! ¿A dónde se llevaron a Maki?- hablo firme y seria Umi tomando por el cuello de sus ropas a aquél herido hombre que frunció el ceño del dolor que sentía.

-Va…van a venderla a un empresario… ese era nuestro plan hasta que esa salvaje se liberó y me tiro del camión….- dijo el hombre débil, Umi lo miro aún más enfurecida.

-¿Venderla? Ustedes malditos humanos, nos llaman salvajes por ser animales pero… ¿Quiénes son los verdaderos salvajes sin escrúpulos que matan a todo lo que se mueve por beneficio?- Umi estuvo a punto de acabar con él, pero Nico la detuvo.

-¡Espera Umi!- exclamo Nico para después mirar al hombre con seriedad también. –Si nos dices donde llegaran ellos…. Te ayudaremos a salir de esto, pero si no….. te vamos a obligar y una vez lo consigamos serás alimento de gusanos- amenazo la pelinegra mientras mostraba sus manos frente a ella, de un momento a otro se dejaron ver largas garras filosas que hicieron que aquel hombre se estremeciera.

-Bien… bien las llevare, pero deben tener cuidado, hay gente peligrosa en el bosque también- advirtió el hombre despertando la curiosidad de ambas chicas.

-¿Gente peligrosa?- pregunto Umi.

-Si… nadie sabe quiénes son, pero…. Se les reconoce por llevar una "R" invertida de color rojo en sus ropas….., así que vamos con cuidado…- dijo el hombre y las otras dos chicas solo se miraron con sorpresa.

-Entonces… ¿Ustedes no pertenecen a la secta anti-Wild? – pregunto confundida Nico.

-No… nosotros solo somos cazadores…- termino por decir el herido hombre.

-algo… no anda bien….-

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Maki temblaba, tenía frio, aquellos hombres no les bastó con golpearla, también sumergieron su cabeza en agua tantas veces como les dio la gana y tras golpearla otra vez la empaparon toda con agua helada.

Aquellos hombres se encontraban ya en su campamento, ahí había por lo menos 20 más de ellos que llevaban tanta diversidad de animales y a algunas jovencitas, posiblemente para recibir el mismo destino que tenían planeado para ella, aun si escapaba seguro la mataban con todas las armas que tenían ahí, ahora solo le quedaba esperar….

-…sé que no me vas a abandonar….. Yo lo se….- susurro para si misma mirando el suelo, si permanecía de esa manera más tiempo probablemente le daría alguna enfermedad grave.

-Matare a ese infeliz cuando me lleven con el…. No podrá ni si quiera tocarme…- volvió a susurrar, trataba de mantenerse despierta, sus parpados le pesaban.

Pasaron alrededor de 40 minutos más, hasta que el líder se acercó a ella y la hizo mirarlo, tomándola de la barbilla.

-te has puesto azul lindura si te enfermas no valdrás tanto como lo que nos ofreció ese anciano por ti- fueron sus únicas palabras.

Maki solo lo miro sin decir nada, incluso sus dientes hacían ruido del temblor que tenía.

-Bueno, parece que es hora de irnos, levántate- exigió el hombre y Maki con mucho esfuerzo obedeció, pues no había momento en el que no estuviera siendo amenazada con esa larga arma contra su nuca o su frente.

Una vez que estuvo de pie, a paso lento comenzó a caminar, estaba perdiendo las esperanzas de que alguien fuera buscarla, ni si quiera Nico y Umi estaban ahí para ayudarla.

-Buena chica….- dijo el líder con una burlona sonrisa caminando a espaldas de Maki encañonándola en la nuca.

Todo parecía perfecto para ese hombre, no fue hasta que la detonación de un par de armas lo hizo sobresaltarse y mirar de inmediato a donde se escuchaban las balas.

¿Qué pasa?- pregunto al primer hombre que vio, sin embargo no hizo falta palabra, un gran número de lobos invadían su campamento atacando a todo aquel que veían vestido de negro.

Cada canino era gris y blanco a excepción de uno, este era negro y de un considerable tamaño mayor al de los demás.

-¡Maten al lobo negro!- indico a sus hombres y estos obedecieron empezando a disparar contra el gran lobo negro, este se movió rápidamente corriendo entre las ráfagas, una vez cerca de la mayoría de ellos, se emitió un poderoso flasheo azul obscuro, muchos de los presentes fueron lastimados de la vista por el repentino flasheo, todos furiosos estaban dispuestos a disparar contra el lobo, sin embargo la furia murió y se convirtió en miedo cuando vieron al amorfo y enorme animal en que ese lobo se había convertido, era como un hombre lobo….

Maki miro todo y sabía que alguien la ayudaría, aprovechando que el líder estaba distraído retrocedió con toda la velocidad que pudo, aunque no fue mucha gracias a que su cuerpo estaba entumido por el frio. Incluso termino cayendo, esto se estaba complicando.

-Maki-chan…. Esa voz a sus espaldas hizo que su corazón comenzara a latir rápidamente, se movió lentamente y justo en ese momento se encontró con la mirada carmín de una pelinegra que rápido la comenzó a desencadenar.

Nico estaba feliz de ver a Maki, pero sintió un punzante dolor cuando la toco, la pelirroja estaba muy fría y parecía haber sido maltratada. Por fin lograba liberar a la pelirroja, pero algo no andaba bien, Maki no se movía mucho.

-Maki-chan por favor… tienes que muévete, tenemos que salir de aquí rápido antes de que lastimen a Umi- rogaba Nico a la pelirroja pero esta no podía dejar de temblar y mucho menos moverse.

Con todo lo que pudo, Nico levanto a la pelirroja, esta era sumamente pesada como cualquier Hyo, y a paso apresurado comenzó a caminar rápidamente.

Escapándose entre los arboles pudo salir del campo de batalla, ya no parecía escucharse más disparos y los lobos se habían disipado, parecía que su plan había funcionado a la perfección. Una vez se sintió a salvo bajo a la pelirroja para poder verla, esta aun temblaba y no hablaba si quiera.

-Maki-chan… lo siento mucho, esto es mi culpa….- susurro Nico a la pelirroja abrazándola con cariño, podía sentir como su corazón se aceleraba.

Tratando de no hacer mucho ruido se quitó su sudadera y cubrió a la pelirroja con ella para después volver a abrazarla, noto como el cuerpo de la Hyo temblaba un poco menos después del contacto.

-Ni…N…N..Ni…Nico-chan… gra….gracias…..- por fin decía algo Maki, Nico en respuesta solo la abrazo más fuerte, sin lastimarla más de lo que ya estaba, se había tranquilizado después de salvar a la Hyo.

Su momento no duro mucho, ya que Nico escucho pasos, seguro seria Umi quien había logrado escapar de esos hombres y venia por ellas para poder marcharse.

-Umi, Maki está a salvo, es hora de irnos- decía Nico en voz baja, pero no recibió respuesta.

-Lamento decirte querida que…. No irán a ninguna parte- esa voz… no era de Umi.

Rápidamente varias linternas comenzaron a encenderse alumbrando a ambas de una manera amenazadora, cuando Nico aclaro su vista, esos hombres las rodeaban de una manera peligrosa y apuntaban con sus rifles dejándola sin escapatoria, Nico miro asustada lo que ocurría, de entre ellos uno sujetaba a Umi de un brazo, la peli azul tenía el rostro bañado en sangre y una herida de bala más en su costado.

-Lo… siento muchos chicas…. Son demasiados….- fue lo único que dijo Umi con una sonrisa adolorida y con evidente sudor en su piel que se posaba pálida.

El hombre que la sostenía la empujo para quedar en el centro junto a Nico y Maki, Umi en cuanto vio a Maki sujeto su mano con temor, su adorada pelirroja estaba en muy mal estado.

-Bien, ustedes nos han causado muchos problemas, pero debo agradecerles traer de vuelta a Zentaro, no debieron confiar en el idiotas- hablo el líder con una sonrisa y apuntándole a las tres.

Las chicas no dijeron nada, simplemente esperaban un milagro esta vez, algo o alguien que las ayudara, porque era muy difícil que salieran de esta.

Un ligero silbido invadió el lugar, el silbido característico de una serpiente, todos miraron a los lados buscando al peligroso y escurridizo animal que parecía estar cerca, no ocurría nada hasta que una ráfaga negra golpeaba a uno de los hombres.

-¿Qué demonios fue eso?- exclamo el líder al ver caer a su enmendado.

No fue solo uno, sino dos, tres, cuatro y más.

El con desesperación comenzó a disparar a los arboles sin escrúpulos, una vez que se detuvo parecía que su misterioso atacante se había detenido.

-se fue….- susurro al resto de sus hombres.

-No, aquí estoy- esa voz lo estremeció y se giró encontrándose con un par de ojos violetas.

-…Anju….- exclamo Nico al ver a la castaña parada frente a frente con aquel hombre.

El enseguida intento disparar contra la castaña pero está en movimientos rápidos comenzó a luchar contra él y otros más, mientras que los sobrantes permanecían apuntando a ella, a Umi y a Maki.

Anju no pareció tener dificultades hasta que se agregaron más hombres a la pelea, fue cuando en verdad tuvo problemas. Esquivaba balas con dificultad esta vez, y podía atacar muy poco esta vez. El líder de nueva cuenta parecía sonreír victorioso, ahora no tendrían una, y menos tres, sino cuatro Wild hermosas para vender también.

Anju cansada fue envestida por uno de ellos y encañonada también, aunque la cifra de estos había disminuido y había logrado dejar fuera de combate a varios, con un arma frente a ella ya no era posible hacer algo.

-Bien pequeña bastarda tú fuiste muy difícil…- decía el líder apuntándole y mirándola irritado. –aunque…. Ese rostro… se me hace familiar….- mencionaba él.

Anju se preocupó al ver a ese hombre acercarse de más a ella, pero repentinamente algo salpico su rostro y miro a aquel hombre desfallecer por completo frente a ella.

El resto al ver a su líder caer y con un hueco en su cabeza, así como la sangre de este salpicada contra el rostro de Anju, miraron la dirección de dónde provino el proyectil, solo para ser recibidos con más letales ráfagas.

Minami junto a Kotori y las demás habían conseguido rastrearlas y llegar hasta ellas, justo en el mejor momento pues seguro les hubiera esperado algo terrible a sus alumnas.

Para suerte de ellos, al ver a mas Wild y a una aparentemente "experta en armas" llegar terminaron por rendirse, pues votaron sus armas frente a ellos y se hincaron en señal de debilidad.

-Kotori, Ayase-san vayan a asegurar a las heridas- ordenaba Minami a las dos chicas que de inmediato corrieron en dirección de Umi, Nico y Maki.

Kotori sintió un dolor en el pecho al ver a Umi en aquel estado, aun con todo eso Umi al verla le sonrió adolorida.

-Kotori….- dijo Umi poniéndose lentamente de pie.

Cuando la peli gris llego hasta ella se abrazó rápidamente a ella y se aferró con fuerza a no soltarla, podía sentir sus lágrimas comenzar a correr…. Al fin… su Umi estaba a salvo.

-Umi-chan…. Estaba asustada, no sé qué haría si algo te pasara….- decía entre lágrimas Kotori manteniéndose abrazada a la peli azul que devolvía el gesto.

-Ya estoy bien… porque estás aquí… tranquila….- dijo Umi recargando un poco su peso en la Washy, pues ahora que la tensión se terminaba su cuerpo le exigía descansar, estaba vencida.

Eri llego hasta Nico y Maki, ahí se preocupó al ver lo pálida que estaba la pelirroja y los golpes que esta tenia, Nico parecía estar mucho mejor que las demás.

-Nico, toma- dijo Eri comenzando a quitarse su abrigo y a dárselo para Maki, Nico con una sonrisa lo acepto.

-gracias Eri….- susurro Nico, con gentileza cubrió a la pelirroja y volvió a abrazarla con cariño, esto se había terminado…

-Toujou y Hoshisora, amordacen a esos cuatro de ahí, tienen una larga charla conmigo por delante- agrego la directora señalando a esos hombres que cobardemente al verse superados en número se rindieron.

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Nico y Umi estaban en la misma habitación donde Maki descansaba, todas habían recibido la atención necesaria, Umi también estaba en cama, justo al lado de Maki tomando su mano que ya se encontraba más cálida.

Nico se encontraba sentada en la orilla de la cama de Umi observando como dormía la pelirroja, aunque estuviera con su rival, prefería estar completamente en silencio, no podría causarle más problemas a Maki ese día y a Umi tampoco.

Por su parte Umi pensaba muchas cosas, ahora que estaban tranquilas y a salvo, su mente volvía a pensar y darle vueltas a su enredo total que tenían las tres, no era el momento, pero, quería ser directa con Nico y que ella lo fuera también.

-Ella debe estar soñando muy bien….- rompía con el silencio Nico.

-¿Por qué lo dices?- respondió Umi sin dejar de ver a Maki.

-ella pone esa expresión, siempre que come algo delicioso también…. Por eso lo pienso- dijo Nico sonriendo ante recordar a esa glotona chica.

-Te percatas hasta de lo más mínimo ¿Verdad?- preguntaba Umi y Nico solo asintió.

De nueva cuenta se quedaron en silencio sintiéndose aliviadas de haber podido volver con Vida.

-Nico….. Quiero ser directa contigo… sin pelear….- esta vez Umi rompió el silencio.

-Dime…- respondió Nico con algo de pesadez, sabía que Umi entrabaría conversación sobre los sentimientos que ambas tenían sobre la pelirroja.

-¿Por qué fijarte en Maki? …. ¿Por qué de todas las personas ella?- pregunto eso Umi y la pelinegra trato de procesar la pregunta un momento antes de responderle a la Okami sin alguna agresión o intento de retarla.

-….No lo sé… ella es como…. Como un imán para mí, completamente opuesta atrayéndome… y luego esta ese amor que te tiene a ti que me hace alejarme…. Si tan solo ella no fuera tan densa e idiota….- respondía Nico algo frustrada con lo último. -¿qué hay de ti?- devolvió la pregunta.

-Yo…. Puede que te suene extraño pero…. Cuando la conocí, simplemente me sentí así, como si este amor hubiese estado siempre en mí... y ella se portó tan cercana a mi desde un principio…- decía Umi, eso confundió un poco a Nico su cara lo decía todo.

-¿No entiendo a qué te refieres?-

-Yo, desde que la vi ocurrió….. Desde antes tuve sueños, sueños donde la veía a ella y a mí, felices…. Como si nos conociéramos de toda una vida….. Son sueños borrosos, y cuando la conocí me asusto esa idea….- explicaba Umi.

-¿Por qué asustarte de imaginar momentos agradables con ella?- pregunto Nico algo divertida a las extrañas referencias de Umi.

-ese es el problema….. Cuando tuve esos sueños….. Fue un año antes de conocerla….-

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dulces, dulces enredos y aclaraciones :3 ¿que creen que ocurra ahora?