hola, lamento la tardanza en actualizar, pero e estado muy ocupada en diversas cosas, bueno sin mucho que decirles les informo que gracias a su selección a ganado el NozoEri, felicidades parejita :3
recuerden que su decisión tendrá que ver en la historia así como su decisión con Nico y Maki (*Eso fue en mi pagina de facebook*) y bueno la cantidad de botos no fue por mucho conforme al KotoUmi, estuvo a dos votos de ganarle al NozoEli xD en fin ya esta tomada la decisión gracias a ustedes y sus comentarios, se los agradesco mucho, les pido sigan comentando, como dice KoneWolrd, irse sin dejar una opinion es como agarrarme las bobies y echarse a correr xD
no la verdad quiero saber sus opiniones para saber si voy por buen camino o no.
en fin sin mas que decir los dejo con el cap que espero y lo disfruten.
PD: no olviden que hay pequeños detalles que cuentan mucho para descubrir a la traidora, aunque... gracias al final del capitulo las sospechosas se reducen a solo 3 :3
ahora si los dejo.
-Estoy muy cansada…-Eri suspiraba mientras daba su tercer vuelta en la noche alrededor del campus, las cosas parecían haberse calmado demasiado esos últimos días, aparentemente desde que habían sido atacadas por esos cazadores.
Últimamente estaba demasiado ocupada con todo lo que refería al consejo estudiantil y la tarea que la directora le asigno específicamente a ella, todo por haber herido a Erena, quien ya se encontraba mejor de salud, pero aun debía permanecer en cama. Llegando por tercera vez en la noche a la salida del edificio A de los dormitorios femeninos Wild se dispuso a recargarse sobre la pared soltando un suspiro más, se moría de cansancio. Si no se tomaba un respiro pronto tendría una recaída de sello y eso no era una buena idea, tomando en cuenta que ahora mismo era una Spiritual rango 9.
En su mente volvió el momento exacto en el que su rango y categoría cambiaron, aunque no fue de la mejor manera, pues aun recordaba como Nozomi había besado la mejilla de Nico de manera tan sínica frente a ella, eso era imperdonable, incluso desde ese día había estado evitando a la peli morada lo suficiente como para estar completamente desinformada de sus actividades, cuando les tocaba verse en el consejo estudiantil simplemente optaba por colocarse audífonos y trabajar, dejándole más que claro a cierta Tanuki que no quería conversar con ella, y Nozomi también se portaba extraña, aunque la rubia no sabía el por qué, pero dejando de lado su molestia con ella, aun se preocupaba, después de todo, la amaba….
-Pareces muy sola esta noche….- aquella voz que escucho Eri la saco rápidamente de sus pensamientos para incorporarse de golpe y mirar alrededor.
La voz de Nozomi se hacía presente en el lugar, esta había estado al pendiente de la rubia a pesar de todo lo sucedido, después de que Nico le hiciera ver inconscientemente que no era a ella a quien quería, entendió a quién iban esos sentimientos, tal vez no lo noto en un principio y lo acepto pues en el fondo hubo algo que la hizo dudar respecto a su "corazón roto" cuando Nico aclaro las cosas en ella. Pero ahora lo sabía, sabía que ese sentir era para Eri pero... Como haría de esto algo posible si la Kitsune se había alejado de ella.
Tampoco es como si no la encendiera después de todo no se detuvo a pensar en los sentimientos de la rusa antes, era obvio que la chica estaría molesta evitándola, pero aun con eso ella haría lo posible por que Eri volviera a mirarla, consideraba que no era tarde aun.
-Ericchi... Pareces muy cansada también- dijo primeramente a la chica que aun recargada contra la pared la miraba con cansancio y seriedad.
-Lo estoy, pero no puedo detenerme ahora- fue la seria respuesta de la rusa que volvió su vista al suelo, se sentía dolida con la Tanuki.
Nozomi camino hasta ella con la intención de posar su mano sobre el hombro de Eri y darle ánimos, tratando de hacerle ver a ella que la apoyaría, sin embargo Eri se movió un poco para que Nozomi no la tocara, esto separándose de la pared.
-Estoy bien... Puedes irte a dormir...- dijo Eri a Nozomi que solo suspiró, no estaba segura si lo tenía merecido o no, pero si sabía que no era culpa de Eri.
-Ericchi... Me preocupas- Dejo escapar con el tono más sincero que su voz le permitió, quería estar bien con ella y arreglar las cosas pero para su desdicha, Eri ni siquiera la miro, solo permaneció de espaldas.
-Eso dices... Pero lamentablemente ya no te creo, así que en vez de estar aquí perdiendo horas de sueño y estorbando en mi labor, ¿por qué no te vas y me dejas en mis asuntos?- Eri decía aquello con voz dura y dándole la espalda a Nozomi.
La peli morada solo hizo una ligera mueca, escuchar esas palabras tan frías de Eri la hirieron pero bueno, no había nada que pudiera hacer para evitarlo, después de todo sabía que Eri estaba herida, más que ella y ella misma era la razón. Pero no se rendiría, haría que la rubia la escuchara, aunque su actitud cuece exactamente la misma que cuando la conoció.
-Ara, parece que Ericchi no está de buen humor... Lo entiendo, después de todo me equivoqué e hice que Ericchi se pusiera triste y gruñona- dijo Nozomi aun tranquila y tratando de sonreír pese a que realmente tenía ganas de llorar.
Eri solo se quedó quieta, como si estuviera señalando a Nozomi que continuara hablando, haciendo evidente que la escucharía en ese momento. La Kitsune realmente estaba molesta, pero si Nozomi tenía algo que decir al respecto la escucharía, nada perdía con no hacerlo y en el interior quería enteramente escuchar a la Tanuki, por que la amaba desde lo profundo de su corazón y tenía la esperanza de escuchar lo que deseaba de esa peli morada. Nozomi se percató al instante del lenguaje corporal de la rubia, entonces quiso apresurarse a hablar, antes de que ella se arrepintiera.
- Estuve deambulando en sitios en los que desde el fondo sabía que no eran para mí, quise algo que no me perteneció nunca, no cabía ahí y descuide mi lugar correcto, un lugar en el que me sentía a gusto, donde era recibida siempre con calidez- comenzaba a hablar Nozomi de la manera más fluida que podía, no quería quebrantarse. - ¿Cómo fui tan tonta? Tenía algo muy valioso enfrente y aun así me atreví a dudar, Ericchi yo sé que estuve mal y que tal vez no quise ver las cosas, pero ¿sabes? Rin-chan me dijo algo muy importante... Descubre que es lo que te atrae a esa persona, el instinto o el corazón... Y entonces lo hice, pude entenderlo...- continuaba hablando, sin embargo Eri la irrumpió.
-¿Y que, fuiste a probar suerte? ¿A ver si ella sentía igual?... ¿Por qué no probaste conmigo? Siempre... Siempre estuvo la prioridad en ella, aun cuando te miraba... Aun cuando hacia mi mayor esfuerzo...- eran las palabras de la rusa que apretaba los puños, su actitud comenzaba a flaquear.
-Entiendo tu enojo Ericchi, entiendo que te sientas así... Yo...- trato de hablar nuevamente, sin embargo Eri volvió a irrumpirla alzando la voz.
-¡No! No lo entiendes por qué tu no fuiste tratada como la segunda opción!- levantó la voz la rubia, había ocurrido. Se había dejado llevar por su sentir y ahora estaba expuesta a Nozomi.
Nozomi no dijo nada, solo se quedó sorprendida de lo que la rubia acabada de decir, si así es como Eri había visto las cosas entonces realmente había ocurrido algo malo que necesitaba aclarar inmediatamente o algo realmente malo sucedería ahí y no lo aceptaría, no aceptaría que Eri se alejara de ella, no aceptaría que ella la odiara.
-Ericchi…. No eres una segunda opción, mi idiotez hizo que te sintieras así pero quiero que entiendas que no pretendía nada de eso, simplemente pretendo tener de vuelta a mi linda y genial Erikchica para volver a avanzar por el camino correcto esta vez…..- decía Nozomi mientras caminaba apresurada a la rusa que aun parecía evitar su mirada.
-No vuelvas a llamarme así…..- volvió a hablar Eri levantando la mirada hacia Nozomi por fin, la peli morada se sorprendió al ver la expresión fría de Eri, no veía esa expresión desde….. Desde que la conoció. –No tienes nada que hacer…. Y si me disculpas…. Tengo un área que vigilar- término de decir Eri dándole la espalda de nueva cuenta y empezando a andar, dejando a Nozomi con un nudo en la garganta.
Seguía sin culpar a la rusa, nada de esto era culpa de ella, Eri solo había entregado sus sentimientos y Nozomi ni si quiera se percató de ellos al momento, y cuando lo hizo, Eri ya se había dado la vuelta y se alejaba con sus sentimientos heridos en la mano.
-Quiero besarte….- susurro Nozomi sabiendo que el buen oído de Eri la escucharía, y sonrió satisfactoriamente al ver como la rusa se detuvo en seco y se giró a verla con el ceño fruncido y molesta, a menos eso hubiera creído Nozomi si el rubor en las mejillas de Eri no la hubieran delatado.
-¿Qué acabas de decir? ¡Deja de jugar conmigo con un demonio, Nozomi!- le dijo Eri con un severo rubor y enojo a la vez, odiaba que la Tanuki siempre la descifrara.
Nozomi sonrió internamente al conseguir su cometido, pero no podía demostrárselo en esta ocasión a la rubia, por lo que puso la expresión más seria que pudo para mirar directamente a la rusa que aun parecía ruborizada y fruncía el ceño. Dando un paso al frente se acercó ligeramente a ella.
-Dije…. Que quiero besar a Ericchi….- dijo con voz suave Nozomi, noto como la rubia relajaba un poco más sus expresiones, sin embargo aún fruncía el ceño.
La Tanuki comenzó a acercarse más a Eri, está aún estaba sin decir nada, y su cuerpo cansado comenzó a tensarse al notar la cercanía con la que Nozomi comenzaba a avanzar hacia ella, Nozomi se sentía totalmente segura, casi podía descifrar la reacción de Eri si llegaba a besarla en ese momento, y ¿por qué negarlo? Su propio corazón estaba inquieto, sabía que la misma Kitsune frente a ella era capaz de escuchar el latir de ambas, por ende este sería un sentimiento mutuo y honesto, eso concluyo Nozomi.
Sin darse cuenta, ya había posado sus manos sobre los hombros de la rusa, sintiéndolos al paso completamente tenso, pero no se retractaría, ya estaba ahí actuando. Levanto ligeramente su rostro para llegar hasta el de Eri, esto debido a que la rubia era más alta….. Estaba cerca, podía sentir la respiración de la rubia, esta estaba agitada, poco a poco sentía en sus propios labios la calidez de los de Eri aproximarse.
Entonces ocurrió….. la distancia entre ambas se cortó enteramente juntando sus labios con los de la contraria, sintiendo como la calidez de la contraria las invadía. Para Nozomi había sido una explosión total en su interior, una explosión que le dejo una agradable sensación de cosquilleo en su estómago. Este era el primer beso de ambas…..
Fue torpe, fue muy sencillo, de simple contacto… labio contra labio acariciándose de una muy inexperta manera, todo estaba perfecto, hasta que Nozomi se separó de Eri para mirarla.
-Listo….. Ahora vete a tu dormitorio y déjame tranquila…..- esas fueron las frías palabras de Eri que tras separarse de Nozomi dio dos pasos para atrás sin dejar de mirar los ojos contrarios de color turquesa.
Nozomi por un momento pensó que la rubia bromeaba, pero al ver como esta de tajo cortaba el contacto de sus miradas y le daba la espalda para marcharse le hizo entender algo doloroso….. Eri no estaba dispuesta a perdonarla.
-Ericchi…..- susurro su nombre con dolor y posando sus manos sobre su pecho, ese lugar donde ahora sentía un hueco de dolor que sabía no se iría rápidamente.
-Duele….. Pero…. No me rendiré….-
Mientras tanto, aquella rubia que ahora caminaba entre la obscuridad con la cabeza baja, dejaba que sus lágrimas se deslizaran por sus mejillas, pero a su vez no pudo evitar sentirse aliviada, como su estómago estaba inquieto y su corazón latía fuertemente. Tal vez fue por su orgullo, pero el haber dejado a Nozomi de esa manera después de besarse le había costado bastante.
-No puedo…. Aunque quiera….. No puedo permitirle que vuelva a tratarme así…..- susurraba Eri para sí misma mientras se limpiaba sus lágrimas y calmaba su respiración.
-Esta vez… no la tendrás fácil, Nozomi…-
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Kotori caminaba apresurada por los pasillos, estaba nerviosa y preocupada pues, después rescatar de los cazadores a Nico, Maki y Umi no había ido a ver como estaba la salud de sus amigas, pero en especial de la más herida de todas la cual era su amada e imposible Umi. Sabía que estaba algo delicada pero no a que grado, por ello se dirigía lo más rápido posible a la habitación que tenía asignada la Okami junto a la Hyo, según indicaciones de Nico que había estado acompañando a estas dos últimas todos los días en su recuperación. Para ser honesta consigo misma, había evitado ir por lo acontecido con Honoka, su "novia" y Umi la chica que amaba realmente, se había cuestionado el tener el valor para ver a Umi de frente después de haberla escuchado decir -" No Honoka….. Kotori es mi amiga ¿Recuerdas?"- y aunque la peli azul pareció dudarlo no se retractó.
Pero ahora nada de eso importaba, lo primero de lo que quería asegurarse es que sus amigas estén en buenas condiciones y recuperándose rápido.
Pronto se encontró en la habitación 347 donde según Nico, se encontraban Maki y Umi recuperándose de todo lo sucedido hace dos días con esos cazadores, fue en ese momento en el que comenzó a ponerse más nerviosa, pues no sabía si entrar o no, después de todo sabia los sentimientos de Umi hacia la pelirroja y encontrarlas en cualquier tipo de situación no le agradaba mucho, sin embargo se armó de valor y toco la puerta dos veces para esperar respuesta.
-Adelante….- escucho una voz al otro lado dándole acceso, lentamente comenzó a abrir la puerta para mirar al interior, ahí se encontró con cinco chicas.
Rin y Hanayo estaban en la habitación sentadas en un par de sillas, Nico estaba sentada en la mesita de noche entre las dos camas y las dos restantes eran Maki y Umi cada una en su propia camilla, las cinco estaban jugando cartas.
-Kotori-chan, pudiste venir- saludaba Hanayo a la recién llegada que sonrió amablemente.
-Sí, e estado algo ocupada, lamento demorar- respondía la Washy con timidez mirando de reojo a Umi, esta estaba con un semblante serio, lo cual le preocupaba. -¿Qué hacen?- pregunto tratando de aligerar el ambiente, seguro Umi estaría así porque Nico estaba ahí con Maki o por la llegada de ella, no estaba segura.
-Jugamos cartas, y aquí hay una batalla súper épica- contesto esta vez Nico con una voz picara mirando a Rin, esta parecía indecisa y asustada.
-Bien….. Entonces elijo…. Ummm… no lo sé Nya…..- decía insegura la Neko mirando por turnos a las dos chicas en camilla, Maki parecía normal pero Umi sí que daba miedo.
-No puedes librarte de esto Rin- decía aun picara Nico mirando detenidamente a la chica que aun nerviosa se dirigió a la Okami y arrebato una de las dos cartas que le quedaban a la chica.
-¡AHA!- dejo salir repentinamente Umi para después volver a su mirada sombría.
-¡Ganaste!- exclamo Hanayo a su amiga y esta se encogió mirando a la Okami.
-….¿Por qué…..? ¡¿Por qué no puedo ganar?!- dijo en tono molesto y serio Umi, las demás palidecieron, sin embargo Kotori se sintió por fin aliviada, la peli azul no estaba molesta con ella, simplemente jugaban y tenía mala racha.
-¡Estás haciendo trampa!-
-¡No hago trampa Nya!-
Kotori miraba la escena, Rin lloriqueaba y Umi solo suspiraba, en ese preciso momento los ojos de Umi se posaron por fin sobre los de ella, y sin esperarlo la peli azul le sonrió de una manera sumamente radiante, realmente radiante, tanto que su corazón comenzó a latir rápidamente y no pudo evitar el creciente calor en sus majillas.
-Kotori, que bueno que vienes, me hacía falta verte- eran las palabras de Umi hacia la peli gris que le sonreía amenamente y esta, aun tímida camino hasta llegar a la orilla de la cama de la de cabellos azules.
-Lamento no haber venido, e estado algo ocupada…. ¿Cómo están?- se disculpaba y a la vez preguntaba a ambas chicas en camilla como se encontraban.
-Me encuentro mucho mejor, el sello me a ayudado a sanar rápidamente mis heridas, pero aun debo quedarme reposando por una semana más antes de volver a mis actividades normales- respondía Umi aun sonriente a la peli gris.
-me alegro mucho Umi-chan, si necesitas ayuda con tus vendajes o con el trabajo, no dudes en pedírmela, estaré ahí para ti- contestaba la Washy a su amada mientras posaba sus manos sobre la mano libre de la Okami, este contacto causo un ligero pero notorio sonrojo en ambas.
Lo que no notaron fue la mirada celosa de cierta pelirroja que hacia lo posible por no ser obvia, ¿Desde cuándo Umi era tan afectuosa con alguien más? Ni si quiera en su otra vida, aunque meditándolo más tiempo, si hubiese sido un tiempo atrás ya estaría encima de Kotori agrediéndola por acercarse a su territorio, ¿Qué la detenía esta vez?
-….. ¡Oye tomate andante! Te toca-
Esa voz la saco de su pequeño transe, esa Era Nico que la miraba de manera desafiante y picara a la vez, sin embargo no dejaba de lado esa sonrisa cálida.
-¿Me llamaste Tomate andante, Pequeño roedor?- devolvió la pelirroja con mirada retadora de igual manera, sus palabras, como lo espero, hicieron que Nico frunciera el ceño.
-¿Roedor? Este roedor puede patearte el trasero y no solo jugando póker- contesto enérgica Nico colocando sus cartas al frente del rostro de Maki quien solo sonrió.
-Bien, muéstrame lo que tienes entonces….- contesto Maki.
En ese momento dos chicas en esa habitación a pesar de estar conscientes de sus sentimientos, una sin saberlo y otra por toda una vida sabiéndolo se preguntaban ¿Qué pasaría si esos sentimientos cambiaran y vieran a alguien más? Umi simplemente sentía que sería difícil ya que algo inexplicable la ligaba a la pelirroja, algo que en lo profundo de su corazón y memoria sabia recónditamente e inexplicablemente. Aunque para Maki era más difícil, estaba ahí por una razón…. Ser libre….. Con la persona que busco muchos años, pero ahora, alguien se estaba comenzando a ganar su afecto, una pequeña bandida, que con un carisma y una reconfortante calidez la hacía feliz cuando estaban juntas.
"-¿Qué está pasando conmigo?-"
Pensaron a la vez ambas chicas girando su vista para que sus miradas se encontraran, ese marrón color, contra ese violeta color, ahí sin saber que hacer…
-Bueno chicas, nosotras tenemos que volver, será mejor que también dejemos a Umi-chan y a Maki-chan descansar- se levantaba de su lugar Hanayo persuadiendo a las demás para marcharse y dejar a las dos chicas tranquilas.
-Sí, tenemos un gimnasio que recoger también Kayo-chin Nya- se levantaba casi a la par Rin dispuesta a marcharse también. –Nos vemos chicas, las vendremos a ver mañana también- se despedía Rin caminando hacia la puerta.
Nico miro como se marchaban las otras dos chicas quedando solo ella con Kotori, Umi y Maki, hasta ese momento noto como el ambiente estaba incomodo, pues Kotori estaba conversando alegre con Umi, esta le prestaba atención pero repetidas veces miraba de reojo a Maki, y esta última no ayudaba haciendo evidente sus celos, causando así celos también en Nico. Ahí estaba otra vez Umi, llevándose la atención de la pelirroja.
-Maki-chan ¿Qué te parece si vamos a que camines un poco afuera? Puedo llevar tu suero por ti- propuso Nico tratando de aligerar el ambiente y también con intenciones de quedarse con la pelirroja y Kotori pudiera hacerle compañía a Umi, ya que ella realmente no podía levantarse de la cama.
-¿Ehe?... pues…. Supongo que no estaría mal, pero te harás responsable de mi- por fin Maki le prestaba total atención a ella aceptando su propuesta.
-¡bien! Punto para Nico nii~- festejo mentalmente y rápidamente se puso de pie ayudando a la pelirroja a incorporarse también.
-Espera, no creo que sea buena idea que saques a Maki de aquí- rápidamente refuto Umi la idea, Nico se comenzó a irritar, pareciera que la peli azul se pasaba sus acuerdos por donde le daba la gana.
-Está bien Umi, necesito aire fresco, además….. Ya estás bien acompañada- para sorpresa de Nico y Umi, Maki era la que le contestaba a esta última mientras comenzaba a levantarse de la cama y a ponerse de pie.
-pero…..- trato de impedir Umi, pero de nueva cuenta fue irrumpida.
-Deja que Maki-chan salga a tomar aire, Nico-chan cuidara de ella- Kotori apoyaba la idea por su propia conveniencia, y claro, para ayudar a Nico sabiendo los sentimientos de la Usagi hacia Maki, aunque esta ni si quiera se lo hubiera contado, lo sabía ya.
Umi permaneció en silencio un breve momento para después suspirar y volver su vista a Maki, esta miraba con una sonrisa a Nico….
-Bien…..- accedió por fin.
Nico sonrió aún más triunfante y tomo el estante que portaba el suero que Maki tenía puesto para llevarlo por ella, colocándose a la par de la pelirroja, esta recargo su brazo sobre el hombro de Nico para que le sirviera de apoyo y ambas comenzaron a caminar hacia la salida también.
-Nos vemos, que disfruten su charla- se despedía Nico del par que solo asintió.
Una vez hecho todo eso, Nico y Maki comenzaron a andar por el pasillo listas para comenzar una nueva plática.
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Kotori permaneció un breve momento en silencio, sabía que volvería a pasar, que volvería a sentirse mal por como Umi se celaba de Maki y viceversa, pero lamentablemente no era capaz de decir algo, al menos no a Umi.
-Kotori… - susurro Umi posando su mano sobre la de Kotori de nueva cuenta captando por completo su atención.
-Dime Umi-chan- respondió de inmediato Kotori, un breve silencio las rodeo antes de que Umi se atreviera a hablar otra vez.
-¿Crees que algún día las cosas cambiaran? Mis sentimientos…..- dijo Umi, esas palabras sorprendieron en gran manera a la peli gris, no se esperaba eso.
-pues….. no lo sé Umi-chan, puede que un día lo logres, Maki-chan es alguien difícil de tratar después de todo…..- decía Kotori, deseaba decir más pero esto la haría quedar descubierta y no quería eso, sin embargo se le acababa de escapar su más profundo pensamiento y dolor, el hecho de que Umi quisiera a Maki
Umi abrió los ojos en gran manera de la sorpresa ¿Kotori lo había notado? Pero ¿Cómo si ella era lo más discreta posible?... no, no lo era, y estaba segura que todas lo habían notado, todas menos cierta Hyo.
-Tu….. Lo sabes… estoy segura que todas lo saben….. Menos ella….- susurraba Umi desganada y Kotori solo suspiro ante escuchar de la misma Umi esas palabras.
-Si….. Lo sé, pero eso no es lo importante…. Lo importante es que si tu realmente la quieres, lo único que debes desear es su felicidad…. Incluso si…-
-¿Incluso si…..?-
Kotori sentía un nudo en la garganta, pero no lloraría, no frente a Umi que también parecía estar afligida en ese momento, aunque las palabras que diría a continuación le dolería….. Tenía la necesidad de decirlas…..
-Incluso si su felicidad….. No es contigo…..-
Kotori tras decir esas palabras miro de cerca a Umi, esta se encontraba sorprendida, aprovechando el momento y que aun sostenía la mano de Umi, le dio una caricia con su pulgar para después sonreírle de la manera más sincera que logro gesticular.
Umi pudo ver algo ahí, en ese rostro, algo que se negó repetidas veces en segundos, ahí estaba ese sentimiento incierto de nuevo. Simplemente quiso hacerlo, un impulso la llevo a hacerlo, abalanzarse sobre Kotori y envolverla en sus brazos, buscando la calidez de la que se sentía sedienta, logrando así apaciguar esa infrenable ansia y quedarse así, disfrutando del calor de la Washy, sintiendo su pecho contra el de ella y así mismo los latidos acelerados de su corazón.
-lo siento Kotori….-
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Nico caminaba a la par de Maki, está conforme más caminaba menos necesitaba apoyarse de ella, al grado que al llegar al campus y ser inundadas por la calidez de la tarde Maki ya podía andar por su cuenta, Nico solo siguió encargándose de llevar su estante con su suero.
Nico permanecía en silencio, la plática con Umi la había dejado algo pensativa, y deseaba preguntarle a Maki al respecto, pero no estaba segura si sería buena idea ya que a veces cuando hablaba con Maki respecto a Umi, la pelirroja siempre evadía el tema o se molestaba, no quería arruinar su momento con ella por su curiosidad.
-Me agrada sentir el sol a estas horas, de alguna manera me relaja- comentaba Maki mientras tomaba una gran bocanada de aire y después lo exhalaba con tranquilidad.
-Sin duda alguna eres un gato mimado- respondía Nico sonriéndole a la Hyo que suspiro y le miro.
-No lo soy, aunque a decir verdad hubiera preferido serlo desde hace mucho…..- decía Maki con un tono algo triste, como si algo malo pasara.
-Algo te molesta ¿Qué es?- tras mirarla, Nico pregunto a la pelirroja porque ese estado de ánimo últimamente, no estaba segura si la pelirroja le diría pero se arriesgaría ¿Qué podría pasar? A lo mucho Maki solo la llamaría idiota y no le diría nada.
-¿Por qué debería decirte?- cuestiono la Hyo.
-Porque soy la adorable Nico nii-
-Idiota….. No te diré nada-
-¿Qué me dijiste? Si no me dices voy a….-
-¿Romperme las costillas de nuevo? Dudo que puedas volver a hacerlo estoy un rango abajo del tuyo solamente esta vez-
-ah…. Ya me disculpe por eso muchas veces….. ¡AH! Al diablo si no quieres decirme no voy a rogarte-
Nico camino un poco más delante de Maki pateando una pequeña piedra, ya suponía que la pelirroja no le diría nada.
-¿Esta bien si caminamos vamos a la sombra? Parece que el sol te pone gruñona- dijo Maki a la Usagi y esta solo asintió.
Ambas chicas caminaron hacia la sombra de un gran árbol para poder sentarse al pie de este, en ese momento los Wild que practicaban en el campus estaban retirados de donde ellas se encontraban, teniendo así la tranquilidad necesaria y un cálido sentir.
-¿Quieres saber que me pasa, verdad?- Maki rompió con el tranquilo silencio y miro detenidamente a la pelinegra que cuando cruzo mirada con aquellos ojos violetas asintió en respuesta.
-Es un poco complicado, Umi….. Ella tiene gran parte de mi cariño, es como si no pudiera estar bien sin ella. Gran parte de ello tiene que ver por la manera en que crecí… nunca tuve una figura materna, mi madre siempre trabaja mucho, para ella no importo, es como si solo fuese una herramienta más en sus planes….-
Nico se sorprendió con aquello último, recuerda haber visto a la madre de Maki aquel día y esta parecía muy afectuosa a pesar de que la Hyo se viera ligeramente nerviosa a su lado.
-Pero el día que ella estuvo aquí se le vio como una madre cariñosa ¿Por qué dices eso?-
-Tengo mis razones Nico-chan, no siempre debes creer en lo que vez…. En cuanto a mi padre… al menos al verdadero no lo conocí, mi madre suele decirme que él estaba muy feliz de mi llegada, pero que lamentablemente tuvo que marcharse y nunca volvió… el hombre que actualmente es "Mi padre" es un hombre duro y frio… no parece importarle nada en absoluto lo que me pase, siempre a pies de las ordenes de mi madre… nunca tuve el cariño que debería haber tenido. Pero entonces me encontré con ella… Umi quien fue sincera siempre conmigo, que me tendió la mano de manera tan familiar rápidamente- decía Maki, claro omitiendo muchas cosas como sus propios recuerdos personales, recuerdos de siglos atrás.
-Así que….. Por eso tu….. Te alejabas de los demás y te portabas tan misteriosa, no era todo culpa de tu sello…..-
-Así es…. Nadie me había dado tal cariño, si con anterioridad me hubieras preguntado quien es la persona más importante en mi vida….. Sin dudarlo te respondería que es Umi, porque e obtenido lo que siempre me falto en mi hogar… amor…. Aunque ahora hay algunas cosas que han cambiado….-
-¿Cosas? ¿Cómo qué?-
-Han llegado nuevas personas…. Como…..como tu…..-
Tras esas palabras Nico no pudo evitar ruborizarse y sorprenderse, aun cuando esos ojos de un bello tono violeta estaban clavados en sus propios ojos carmín, incluso ante la caricia de Maki en su mano no se sintió nerviosa. Simplemente sentía el calor en sus mejillas y el palpitar de su corazón.
-Maki-chan…. ¿Acaso tienes miedo?-
-Yo no le tengo miedo a nada, pero todavía no me explico….. Por qué tiemblo cada vez que estoy cerca de ti-
-Entonces…. ¿Qué hay en tu corazón realmente?-
-¿Temor?-
-El miedo y el temor es lo mismo, entonces si tienes miedo-
-Ah~ Lamento que mi confusión cause controversias y fricciones Nico-chan pero aunque no quiera admitirlo, sí, tengo miedo constantemente, miedo a sufrir como lo hice toda mi vida….. Si yo amo a Umi y quiero perseguir el sueño que siempre tuve….. o si yo comienzo a tener sentimientos por ti y comenzar a seguir un sueño diferente esta vez… no quiero que mi corazón sufra por un sueño equivocado…. ¿Entiendes?-
Nico solo soltó un suspiro y miro al cielo un breve momento para después volver su vista a la pelirroja frente a ella, las palabras que acababa de escuchar le daban una gran esperanza de que esa pelirroja podría notarla.
-Dile a tu corazón que el miedo a sufrir, es peor que el mismo sufrimiento. ¿Pero sabes?... hasta donde sé, ningún corazón a sufrido alguna vez cuando va en busca de su sueño, sea cual sea este-
Tras esa respuesta de Nico Maki pudo notarlo al fin…. Esa mirada carmín tan cálida, la manera en que las cosas habían trascurrido….. Nico tenía sentimientos por ella. Ahora era inocultable….. y eso la hacía confundirse aún más…. ¿Qué debía hacer esta vez?
Su vida con Umi había sido hermosa a pesar de todo, compartiendo hasta lo más mínimo junto a ella, en esta vida quería tener la oportunidad de hacerlo y escapar junto a ella, aunque ahora Nico también estaba en su vida… y también había formado vínculos con Rin y Hanayo…..
-Tan solo quisiera saber a quién pertenezco esta vez….-
-Tampoco se la respuesta concretamente….. Yo solo creo que en mi vida eres eso que no me pertenece….. Pero…. Que tampoco quiero que sea de nadie más-
Nico poco a poco comenzaba a ponerse sincera, notando que Maki hacia lo mismo, podía escuchar el corazón de Maki latir y el propio hacer lo mismo, como si fuesen sincronizándose, convirtiéndose en un solo latido.
-…¿Puedo preguntarte algo?-
-claro-
-Si tú has amado a alguien por tanto tiempo y sientes que las cosas comienzan a cambiar, que encuentras a alguien nuevo a quien poder darle la oportunidad de amarse mutuamente, pero aun sientes que amas a esa otra persona ¿Qué podrías decirle a ese idiota confundido para aclarar su mente?-
-Eso es muy fácil Maki-chan….. yo solo le diría que El amor hace pasar el tiempo, pero lamentablemente el tiempo también hace pasar el amor, por ello debes dejar los juegos de niños y ponerte serio o puedes perder ambos…-
Maki medito un breve momento esas palabras, Nico tenía razón, ahora debía encontrar su respuesta acertada, aunque no era fácil para ella, por que….. Lamentablemente solo podía proteger a una persona….
-Nico-chan….. Gracias…..-
-No agradezcas Maki-chan, quiero que las cosas marchen y desde ahora no voy a presionarte, tu misma debes hallar tu respuesta…. Pero de algo debes estar informada, una vez que elijas a la persona que amas, perderás la oportunidad de estar con la otra-
Maki solo desvió su mirada con algo de preocupación, sabía que estaba entre la espalda y la pared… y que internamente, nadie podría ayudarla en esta ocasión.
-Nico-chan, si alguna vez llega a suceder algo malo….. Hare lo posible por protegerte… te lo prometo….-
Nico escucho eso último mientras tomaba la mano de Maki, por alguna razón esas palabras le dieron paz e inquietud a la vez…..
-Maki…. ¿Acaso me ocultas algo más?- pensó la pelinegra mirando directamente a la Hyo que le sonreía honestamente.
-Está bien Maki-chan….. Cuidemos mutuamente de aquellos a los que queremos- finalizaba Nico acariciando la mano de Maki y sonriéndole de la misma manera.
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Tsubasa camina en la noche por el pasillo que la llevaría a la habitación de Erena, esta última se había recuperado rápidamente, aunque aún estaba incapacitada para hablar y tenía poco aguante físico desde que estaba en cama. Extrañaba a la Komodo, y también se encontraba molesta con Anju que no había aparecido últimamente, siempre se encontraba fuera o tenía cosas que hacer.
En sus manos llevaba un pastelillo que había comprado fuera de Otonokizaka para su amiga, todo marchaba bien hasta que doblo la esquina del pasillo vio a alguien parado, este salía del consejo estudiantil con completo sigilo, aunque no contó con la Tora que la observaba.
-Oye tu ¿Quién eres?- pregunto a esa persona, sin embargo palideció cuando esta persona se giró para mirarla, no vio un rostro, lo que vio fue un cráneo animal cubriendo el rostro de esta persona vestida completamente de negro y el rojo destello que sus ojos dejaban escapar.
En un abrir y cerrar de ojos ese individuo le dio la espalda y comenzó a correr, Tsubasa no espero absolutamente nada para dejar el pastel a un lado y correr tras esa persona. Corrió velozmente entre un par de pasillos tratando de seguir el rastro del individuo, pero llego al mismo pasillo después de correr tanto.
Se detuvo respirando agitadamente mirando detenidamente a su alrededor, no parecía haber rastro absolutamente de nadie en el lugar.
-Maldición…. Se escapó…..- susurro pensando estar sola en el lugar.
Sin embargo no estaba sola, a sus espaldas fue atacada, un brazo paso por su cuello mientras que otro la aprensaba del torso presionándolo fuertemente comenzando a cortarle el aire.
-Quédate quieta de una maldita vez…..- escucho aquella susurrante voz decirle mientras seguía apretando contra su cuello y torso. Se le hizo extrañamente familiar esa voz.
-A….Agh…. Ere….na…..- trato de hablar pero le fue imposible.
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Erena estaba descansando pacíficamente en su habitación, llevaba bastante tiempo ahí adentro y a pesar de poder ponerse de pie y andar con normalidad seguía conectada a aquel aparato respiratorio, aunque ya había vuelto a respirar por su cuenta, el médico le había advertido que era mejor conservarse así un poco más de tiempo hasta que pudiese volver a hablar.
Todo era pacifico para ella hasta que escucho a una distancia no muy lejana a su dormitorio un ruido inusual. Trato de ignorarlo no fue hasta que escucho un susurrante "Ere….na…" a la distancia.
Rápidamente se incorporó con los ojos bien abiertos y se quedó en silencio un breve momento, tal vez solo fue su imaginación.
-Aha….. algui….en….. ayu….da…..-
Ese último susurro la hizo levantarse de golpe de la cama, no sin antes retirar la mascarilla que de daba oxigeno de su rostro y arrancar de un tirón el suero y los electrolitos conectados con agujas a su piel. Con paso apresurado pero algo inestable salió de la habitación de la manera más sigilosa que su velocidad le permitía.
Tsubasa estaba sintiendo como su cuerpo comenzaba a fallarle, la fuerza se le iba y repentinamente su visión se volvía borrosa, esa persona la estaba logrando hacer desmallar, poco a poco comenzó a dejar de resistirse por la falta de fuerzas en ella.
-Eso es….. Duerme y déjame seguir haciendo mi trabajo…..- de nueva cuenta la agresora le susurraba sin aflojar su agarre.
Erena doblo la esquina del pasillo y ahí se encontró con una escena aterradora, su amiga Tsubasa con el rostro pálido y adormilado estaba siendo aprensada por una persona vestida enteramente de negro y con un cráneo animal cubriendo su rostro.
No lo dudo en ningún momento, simplemente corrió y golpeo el rostro de el atacante de Tsubasa con todas sus fuerzas, ahí pudo escuchar como algo se rompía.
Tsubasa cayó al piso, Erena trato de ayudarla pero no lo hizo pues de inmediato tras haber golpeado a esa persona de negro, esta levanto la mirada hacia ella, aquello que había crujido había sido la máscara que protegía la identidad de esa persona, se había cuarteado del lado derecho de su rostro, amenazando con romperse en cualquier momento.
El atacante no se hizo esperar e incorporándose ataco de nueva cuenta a Erena, esta esquivo hábilmente los ataques, a pesar de ser simples golpes debía admitir que el invasor era muy veloz. Lamentablemente su estado aun enfermo la limitaba mucho y se agotó casi de inmediato recibiendo así un poderoso golpe contra su estómago y otro contra su cabeza haciéndola caer al piso.
-Maldición…..- maldijo por lo bajo al ver como el atacante estaba dispuesto a marcharse, pero alguien le retuvo.
Tsubasa con dificultad se había aferrado a la bota negra de su atacante para impedir que este se escapara, este forcejeo varias veces sin lograr liberarse.
-¡Erena… rápido!- le grito Tsubasa a su amiga que luchaba por incorporarse.
West…. Ese era el atacante de esta noche, esa misteriosa traidora que ahora estaba llena de pánico pensando que si no escapaba pronto seria atrapada y la acabarían…
-No quiero matarla….. Pero….. No me deja opción….- pensó West nerviosa al ver como Erena se lograba poner de pie y aún era detenida por Tsubasa.
Un movimiento mortal, uno que hizo que Erena se quedara helada, ese individuo misterioso de aquella larga gabardina sacaba lo que parecía un revolver y lo apunto contra Tsubasa directo a su cabeza. Todo para ella corrió casi en cámara lenta, escucho el arma crujir lista para disparar y a Tsubasa quedarse pasmada. Con fuerzas que no sabía de donde había sacado corrió lo más apresurada posible y tomando fuerza de sus pulmones escupió el rostro del atacante justo al mismo tiempo que este disparo su arma contra Tsubasa.
West al disparar fue liberado por Tsubasa pero al mismo tiempo la saliva de Erena había dado sobre su máscara y causándole ardor, a pesar de no haber tenido contacto con su piel, el agrio y ponzoñoso gas que este emitía le hizo irritar la vista y comenzar a ver borroso.
Erena miro a West hacerse para atrás aturdido mientras se inclinaba para mirar a Tsubasa, esta tenía un hueco considerable en el pecho por el disparo del revólver, había logrado que su atacante no disparara en la cabeza de su amiga pero no pudo evitar que de igual manera la hiriera.
Erena pudo escuchar la agitada respiración de West, y de inmediato la miro….. lo que vio la dejo completamente pasmada, fue tan fugas que no le dio tiempo de reaccionar. West se había levantado y parte de su máscara se había roto enteramente por el ataque de Erena, esta última solo pudo apreciar un color indefinido en ese ojo único que la miro por menos de un segundo para después ver como West saltaba por la ventana rompiendo uno de los vidrios y tras ella un flasheo color vino que la segó breves segundos para después ver a un cuervo negro volar por los aires y marcharse no sin antes mirar dos papeles en el suelo con leves manchas de sangre, estos eran los registros de dos Wild…. Y uno de ellos…. Le pertenecía a Sonoda Umi….. y el otro a ella…
-sus ojos….. Son morados….-
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asi que estaba poniendo bueno...
seria una lastima que a alguien...
le hubiera dado hueva escribir mas :D
nos leemos pronto xD
No olviden visitar mi pagina de facebook por si aun no lo han hecho :3
