buenas noches sexys lectores, aqui les hago entrega del cap de Wild stars, y que creen? estamos a 4 capítulos de llegar al final de esta historia,se que habia dicho que 30, pero la verdad del 20 al 27 seria casi casi puro relleno y no tengo tiempo para eso, asi que aqui estamos por llegar a lo canijo de esto y prepárense, solo les recuerdo que en base a las votaciones que se hicieron cuando apenas inicie el fic, se llevara a cabo el final, ya no es mi responsabilidad, sino de ustedes lo que aqui ocurrira.

sin mas que decir que lo disfruten pues ya falta poco.

PD: ya comencé a escribir el cap 2 de el nuevo fic "Datte Datte Aa Majou" que comenzara a publicarse justamente después de terminar con Wild stars, sin mas que decir espero y disfruten la lectura.

PD2: aqui en este fic esta la ultima pista para descifrar el final, mucha suerte a los super vivos :3


Minami-san miraba a la gran ventana de su oficina a todos sus estudiantes practicando para mejorar en el campus, no importaba quienes fuesen o que clase fuesen, todos y cada uno de ellos trabajan al máximo para llevar a cabo sus actividades y trabajar de la mejor manera en el cuanto a su poder, ella sabía que estaban cerca de una posible lucha contra la gente de Red, aunque fuesen seres totalmente incompresibles para ella. Solo sabía que debía luchar y que debía destruirlos a ellos y a cualquiera que intentara meterse con su logro de llevar a los Wild hasta la sima, debían ser seres para la sociedad, criaturas que la misma sociedad aceptaran entre ellos, eso es lo que Minami quería, luchar por esa igualdad tan deseada desde hace siglos, esa igualdad que en años ancestrales tenían los Wild como seres poderosos y buenos que ayudaban a la humanidad, eso es lo que Minami quería conseguir a toda costa.

Si tan solo tuviera todas las respuestas, ella se sentiría muy bien y con un peso considerable menos encima, pero lamentablemente las cosas no eran así y tenía que seguir esforzándose por el bien de sus estudiantes y de los Wild en general.

Alguien la saco de sus pensamientos y llamo a su puerta, ella atendió de inmediato pidiendo que pasaran, con ello, una alta peli morada entro algo molesta y seria a la oficina de la mujer peli gris, cuando llego hasta su escritorio azoto su mano contra este haciéndolo crujir.

-¿Qué pretende usted?- esa era Toudo Erena que parecía afligida y molesta en una sola.

-¿De que hablas Toudo-san, puedes explicarte?- pregunto la mujer dándose lentamente la vuelta hacia la alta chica para mirarla directamente, notando en el acto la furia de esta.

-Usted me a entregado la posible salida de Anju de esa maldita prisión ¿Con que fin? ¿Qué clase de broma de mal gusto es esta?—pregunto la chica aun furiosa mirando directamente a la mujer que solo suspiro para después sonreírle.

-Una prueba quizás, prueba de que puedo seguir confiando en ti en este cometido que es convertir a los Wild en lo que deben ser y que no traicionaras a nadie por sentimientos egoístas en tu corazón, eso quería probar- decía la mujer a la Komodo que solo frunció el ceño.

-¿Por qué hacerme esto para probarlo…. No tiene idea… ¡No tiene idea de lo que sufro en esto!- le dijo Erena perdiendo su compostura y mirando aun furiosa a la mujer.

-No, no lo sé, es por ello que quise probarte Erena, después de todo tuve mis dudas al descubrir que entraste a ese lugar, aunque no hiciste nada ilícito, aun cuando pudiste, es por eso que no habrá algún inconveniente contigo y puedo seguir confiando- decía Minami con cierto desinterés en el asunto y Erena solo se quedó helada.

-¿Co….como lo supo?- pregunto Erena olvidándose brevemente del real motivo por el que ella estaba ahí.

-las cosas no estaban como yo las había dejado, por eso me di cuenta, pero no estoy culpándote de nada Erena, eso que quede muy claro, simplemente quise probar tu lealtad hasta en circunstancias como estas; Tal vez no puedo hacer mucho porque te sientas mejor, pero te prometo algo a cambio de tu lealtad- esas últimas palabras de la directora hicieron a Erena ponerse atenta y dispuesta a escuchar.

-¿Qué cosa?- pregunto fría y seria, la directora solo le sonrió complacida.

-Cuando todo esto termine, enviaremos a Anju al gobierno japonés para su readaptación, no vamos a juzgarla en por la corte de los Wild- Erena se sorprendió nuevamente de las palabras de la directora, aquella oferta era única y no podía rechazarla.

-De verdad….. ¿Perdonaran la vida de Anju?- pregunto la Komodo a la directora que asintió.

-Así es, si tu deseo es ayudarla sin perjudicar a otros, esta es tu mejor opción Toudo-san ¿Lo tomas o lo dejas?- con una mirada más seria, Minami propuso a la Wild que pareció meditar un breve momento antes de mirar de vuelta a la mayor.

-Bien Minami-san….. Usted gana, permaneceré al margen de todo, y más vale que cumpla su promesa para ayudar a Anju- Erena daba su respuesta por fin, aun dudosa de si aquella mujer cumpliría con su parte del trato.

-Puedes confiar en mí, por ahora, solo necesito que estés al tanto de los alrededores y que sigas ayudando con su actividad a Nishikino, pero principalmente a Yazawa- con esta última petición la mujer le daba la espalda a Erena, la Wild simplemente suspiro y también dio la espalda dispuesta a marcharse a seguir con sus labores.

-Con permiso- dijo la Komodo antes de salir de la oficina de la mujer peli gris para emprenderse en continuar con sus actividades, y claro, también con su nueva misión.

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Nico permanecía en su lugar, mirando por la ventana como gran parte de los wild estaban fuera haciendo sus prácticas rutinarias, ella por el contrario estaba dentro de un aula, escuchando una clase que no le interesaba mucho, Honoka parecía dormitar y en cuanto a Maki, la chica ni si quiera estaba ahí, probablemente se habría escabullido para ir a dormir a cualquiera de los árboles que le diera la suficiente sombra, las tres chicas estaban muy avanzadas a comparación de su clase, todo gracias a los constantes entrenamientos que hacían con todas las demás. Por esa razón sus otras dos compañeras se daban el lujo de faltar y ella no tenía más remedio que quedarse ahí, puesto que Nozomi la había observado constantemente con la intención de que Nico mejorara, y claro no podía faltar una que otra amenaza entre aquella vigilancia por parte de la Tanuki.

-¿Cómo es posible que incluso mi novia me dejara morir sola de aburrimiento aquí?... Maki-chan es muy desconsiderada- refunfuñaba por lo bajo Nico manteniéndose mirando por la ventana y frunciendo de manera evidente el ceño.

Sin otra cosa en mente que aquella pelirroja y el cómo castigarla cuando la viera por haberla abandonado en aquella aburrida clase, se mantuvo sin prestar atención si quiera al tiempo transcurrido en aquella clase, no fue hasta que percibió cierto aroma que la hizo tensarse y comenzar a ponerse nerviosa, ¿Cómo pudo olvidar aquel pequeño detalle? Su siguiente clase estaría a cargo de cierta Okami con la que llevaba más de una semana sin hablar….. ahora entendía la razón del por qué Maki no estaba ahí. Pues la pelirroja tampoco se había animado a hablar con la peli azul desde aquel incidente ¿Era obvio no? Después de todo ambas se habían técnicamente peleado en el sitio por la pelirroja.

Con todas esas ideas en mente se mantuvo mirando aun por la ventana pero ahora con la sensación de estar siendo observada y no le gustaba para nada el cómo se sentía aquello, todo empeoro cuando escucho a la Okami hablar en el lugar.

-Buenos días, por favor tomen apunte de lo que anotare en la pizarra- definitivamente era Umi, ahora era innegable.

-Su voz suena….. Desanimada…. Fría…. Como si algo estuviera mal en ella- pensó Nico aun manteniéndose sin mirar al frente, simplemente trataba de evitarlo.

Al parecer a Umi no le importo en absoluto su presencia, simplemente continúo en silencio haciendo apuntes en su pizarra y cuando la Okami termino con aquello continúo con una explicación referente a la energía del sello, cosa que Nico ya sabía. Razón por la cual aquella clase se le hizo eterna a la pelinegra.

Umi por su parte estaba totalmente consiente del actuar de Nico, incluso podía oler su inquietud y su nerviosismo, No la culpaba, sabía perfectamente porque Nico se encontraría de esa manera –A veces los instintos del sello pueden dominarnos por cumplir con nuestro deseo- pensó un breve momento recordando el cómo Nico había actuado aquel día en que Maki y ella se separaron ¿se encontraba molesta por eso todavía? Por supuesto que no, era más un sentimiento de decepción, tal vez consigo misma de no haber sido capaz de ganarse ese corazón a pesar de tener ventaja.

Además…..

-…..Kotori tiene razón…..- susurro para sí misma recordando la plática- de unas noches atrás con la peli gris que la logro animar lo suficiente como para determinarse a olvidar que aquello sucedió.

Pero… aun cuando estaba dispuesta a olvidarlo, necesitaba aclarar un par de cosas con la nueva pareja, aunque no estaba muy agradecida de enfrentarlas tan pronto, pero no podía permitirse estar de esa manera con sus amigas y alumnas, después de todo lo importante y más preocupante era prepararse para cualquier nuevo ataque de la gente de Red que estuviera dispuesta a rescatar a Anju de su celda.

-… Umi-chan, nada dura para siempre, ni siquiera los problemas y las decepciones, mucho menos los corazones rotos….. al final, si ríes, todos reirán contigo, pero si lloras, solo tú te mojaras la cara…-

-Es cierto…. Solo yo me estoy deprimiendo mientras ellas fuera de mi presencia se sienten bien, por ello….- con ello en mente Umi tomo una decisión.

Continuando con la clase. Umi se dedicó enteramente a ello sin querer prestar más atención en otra cosa.

Un largo rato trascurrió en aquella clase que se le hizo casi eterna a Nico, simplemente deseaba que sonara el cambio de clase y salir corriendo de ahí, trataba de concentrarse en lo que pudiese, pero fue tanto el hecho de que se desconectara de todo que no presto atención cuando sonó el cambio de clase y como todos sus compañeros se retiraban dejándola casi sola, a excepción claro de la Okami al frente de la clase que ahora la observaba con cuidado.

Umi respiro hondo, para ella, al contrario de Nico, se le había pasado el tiempo de aquella clase demasiado rápido, y ya tan solo quedaban ellas dos solas en aquel salón, era el momento…

-Nico….- la voz de Umi hizo que la Usagi se sobresaltara y dejara fija la mirada en un punto, con la intensión de no mirar a Umi, no podía hacerlo aun…

Umi noto como actuó la pelinegra al escucharla, esto sería algo difícil, pero su decisión ya estaba tomada, solo era tiempo de aclarar un par de cosas para, por lo menos, calmar las cosas. La Okami solo camino en dirección a Nico que permanecía en la misma posición que anteriormente, desviando su mirada totalmente de aquellos ojos marrón que se acercaban con completa tranquilidad.

Una vez que Umi llego hasta el escritorio de Nico, poso su mano sobre la mesa y la deslizo lentamente mirando el mismo lugar que Nico miraba.

-Ya pasaron unos días ¿No? Días desperdiciados por una rivalidad absurda…- con esas palabras Umi logro por fin que Nico la mirara un breve momento, podía notarlo aunque ni si quiera estuviera viendo a la de ojos carmín. –Decir que no estoy afectada es una gran mentira, pero…. es aún peor estar sin todas las personas que consideras importantes. Pensar que un sentimiento fue lo que te arrebato una vida buena y pacifica… o una amistad- continuaba Umi.

Nico solo observaba la expresión de Umi, parecía melancólica todavía, pero su voz sonaba más tranquila y honesta, como si ella estuviese a punto de dejar salir todos esos sentimientos que pensaba que la Okami guardaba, debido a que la Usagi no sabía de la plática de Umi y Kotori un par de noches atrás.

-De cualquier manera pienso que las cosas no pueden estar así, quiero decir ¿No se supone que somos amigas? Deberíamos apoyarnos, deberíamos estar interesadas en lo que sucede con la otra… y sin embargo solo nos dispusimos a pelear de una manera tonta a pesar de habernos prometido no hacerlo más, me fallaste Nico….. y yo te falle a ti…- Umi por fin se atrevía a mirar a la pelinegra, con esas palabras en el aire, marrón y carmín se encontraban por fin, con un sentimiento incierto en su pecho.

-Yo…. No quería afrontarte tan pronto Umi….. De verdad, aunque parezca que no e estado preocupada por esto….. Es en lo que más pienso cuando estoy sola….- Nico por fin decía algo al respecto, su voz temblaba ligeramente, pero aun así continuo… -En muchas ocasiones me dijiste que estaba actuando de mala manera y no tome conciencia de tus palabras. Ahora que las cosas sucedieron me siento arrepentida- Nico lentamente miraba al suelo con cuidado y el temblar de su cuerpo aún se sentía y crecía lentamente al mismo tiempo que sus lágrimas se acumulaban en la comisura de sus ojos. –No solo por hacerte algo como lo que te hice….. Nos hemos llevado entre nosotras a Maki….. Ella nos ama a ambas y la he alejado de su amistad más importante por mi egoísmo…. La he hecho tener que decidir entre una de las dos sin siquiera darme cuenta de ello-

La morena lentamente se incluso para quedar a la vista de la Usagi y que esta no pudiese evitarla en ningún momento más.

-Sabes Nico…. Cuando lastimamos a la persona que amamos, a esa persona que nos ha dado tanta alegría, tanto amor nos sentimos fatales porque sabemos que no se lo merece, que esa persona debería recibir solo lo mejor de nosotras. La mitad de nosotras es humana, y como humanas que somos siempre estaremos afectas a cometer errores y a lastimar justo a los que más significan para nosotros- Umi posaba esta vez su mano sobre el hombro de Nico para que la mayor no apartara la vista y continuaran con lo que deseaban decirse. –Pero…. los errores son parte de crecer- poco a poco Umi formaba una sonrisa con sus labios, expresión que calmo poco a poco el temblar de la mayor.

-No podemos retroceder el tiempo y enmendar nuestras equivocaciones, Pero si puedo hacer algo ahora…. En estos momentos quiero pedirte de corazón y con sinceridad que me puedas perdonar por el error que cometí…. Y por qué ese lado salvaje en ambas nos dominara…- Nico por fin dejaba que una de sus lágrimas resbalara por su mejilla.

Umi sentía como poco a poco su cuerpo dejaba de sentirse tan pesado, era como si el hablar con la pelinegra le hubiese hecho liberarse de muchas cosas.

Con cuidado ambas morenas se miraron y poco a poco cerraban el espacio entre ambas abrazándose en el acto. Sabían que sería algo complicado olvidar lo sucedido, pero no imposible, si ambas tenían la disposición de hacerlo lo lograrían sin dudar, todo sería por el bien de ellas mismas, y de sus amigas…. Pero más importante…. Por el bien de esa pelirroja ingenua que ambas querían.

Lentamente se separaban y volvían a mirarse, una sonrisa le dedicaban a la otra y tras ella una risa que se dedicaban ambas por lo ocurrido y que a pesar de todo eran capaces de perdonarse…

-Cuida de ella Nico, a pesar de todo ella aun es todo un misterio…. De todo corazón, les deseo lo mejor….- finalizando con esas palabras Umi se ponía de pie y le daba la espalda a la pelinegra comenzando a caminar de vuelta al escritorio y tomando sus cosas.

-Umi….- susurro Nico por lo bajo tras las últimas palabras de Umi, pues habían sido una sorpresa, pero más que eso, habían sido lo más bello que la peli azul le estaba brindando con tanta sinceridad.

Se quedaron un momento en aquella posición, Nico mirando la espalda de Umi y la peli azul mirando sus manos que sostenían su portafolio, dando un respiro aún más hondo volvió su vista con una sonrisa a la Usagi.

-Te veo a ti y a Maki al final de clases, para practicar…. Juntas…- Umi finalizaba con tranquilidad, saliendo de aquel salón y dejando a Nico una una gran tranquilidad en su interior, no podía sentirse mejor aquel día.

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Tsubasa caminaba a la par de Honoka, aquel día había sido demasiado ajetreado para ambas, después de todo las chicas se habían esforzado mucho en sus actividades después de clases, aunque Tsubasa aún estaba algo convaleciente del disparo que había recibido, su sello se había encargado de curarla rápidamente, aunque aún no estaba completamente bien ya podía andar sin cuidados de nadie e incluso podía correr y saltar.

La Tora se encontraba pensante, se había dispuesto a olvidar enteramente lo ocurrido con Honoka y Kotori y alejarse de la Kuma, pero al final término ahí con ella de nuevo, sin si quiera haberse acordado de su idea de alejarse de Honoka. Ahora estaba ahí a lado de la Nighmare conversando como si nada.

Muy dentro de ella sabía que estaba feliz de que la Kuma y la Washy ya no estuvieran juntas, aunque después de todo no estaba segura si confesarle sus sentimientos a Honoka sería lo mejor, por ahora estaba bien y tranquila con la relación que llevaban completamente normal y de amistad

-….. Amigas…-

Honoka escucho el ligero susurro de Tsubasa y con curiosidad la miro, parecía que la mayor estaba perdida en sus pensamientos y no había prestado atención alguna a lo que ella estaba diciéndole.

-¿Tsubasa-chan estas bien?- Honoka se paró rápidamente frente a la mayor que solo se sobresaltó y miro con sorpresa a Honoka.

-Um… si ¿Por qué lo preguntas?- trato de calmarse haciendo aquella torpe pregunta de regreso, Honoka solo la miro extrañada.

-Bueno, estaba hablando contigo sobre el entrenamiento después de clases y de lo mucho que hemos mejorado… pero parece que tu cabeza esta en otro mundo…- explicaba la de ojos azules a Tsubasa que solo suspiro y desvió la mirada con cierta incomodidad y nerviosismo.

-Bueno… solo pensaba que nos hemos vuelto muy fuertes…- con eso ultimo Tsubasa camino al lado de Honoka para continuar con su camino y evitar más preguntas peligrosas de la menor.

Honoka noto de inmediato el actuar de Tsubasa, no supo por qué pero aquella reacción de Tsubasa le pareció adorable y la dejo con deseos de molestar a la tigre. Simplemente se le hizo completamente fácil correr de vuelta y escabullirse para quedar al frente de Tsubasa de nueva cuenta y hacerla detener de golpe.

-Tsubasa-chan, estas ocultándome algo y me muero por saber que es- decía Honoka juguetona frente a la castaña que solo se ruborizo ligeramente.

-Ya te dije que no es nada…- dijo Tsubasa aun ruborizada y desviando la mirada en todo momento de la de Honoka que solo sonrió más para sus adentros.

-Venga Tsubasa-chan ¿Qué tan malo puede ser? ¿Volviste a transformarte a medias y estas ocultando tu cola, tu sello te hizo soñar cosas eróticas de nuevo, tú fuiste la que trajo la mitad de un ciervo y lo dejo en el jardín principal, te viene tu día fértil? ¿Qué es?- Honoka bombardeaba con preguntas a la Tora que se ruborizo tras cada cosa que decía la Nighmare.

-¿Quieres dejar de avergonzarme? ¿Cómo sabes lo del día fértil?- con esas palabras Honoka solo se rio fuerte y se ruborizo.

-Está cerca de mi propio día fértil, pero no importa eso, porque sé que no es eso lo que te tiene distraída- Honoka parecía igual de insistente.

La mayor se rindió y suspiro una vez más con cansancio, de verdad que esa chica no sabía cuándo parar. Debía hablar con ella en ese instante, o terminaría en conflictos diversos más adelante, lo sabía, ya que Honoka siempre era del tipo curioso, no podía estarse quieta si algo andaba mal. Además… la amaba.

-No deberías decir eso, así como así…- decía primeramente Tsubasa pasando con suavidad su mano contra su propio rostro para después mirar un par de segundos a Honoka y sonreírle. – sé que eres una entrometida, pero ahora mismo no deberías entrometerte demasiado….- con esas palabras Tsubasa bajo la cabeza soltando un suspiro más.

Honoka encontró rara aquella acción de Tsubasa pero aun así se mantuvo atenta a cualquier cosa que la chica fuese a decirle, pero la Nighmare mayor no dijo nada un buen tiempo que hizo que la chica se pusiera más ansiosa.

-Tsubasa-chan….. no estoy muy segura de lo que intentas decir pero ¿podrías decirlo a mi nivel?- Honoka insistió a la castaña que rio un poco y levanto de vuelta la mirada a Honoka.

-Quisiera ser tan valiente como tú lo puedes llegar a ser Honoka, lamentablemente es lo único que no puedo aprender de ti, pero eso no significa que no pueda intentarlo con todas mis fuerzas- iniciando con lo que estaría a punto de confesar, Tsubasa sujeto lentamente las manos de Honoka entre las de ella, podía ver como la de ojos azules se sorprendía y se ruborizaba lentamente.

Su corazón latía rápidamente, tanto que sentiría que se saldría de su pecho en cualquier momento, temía que Honoka prestara atención a sus sentidos y escuchara su acelerado palpitar. Pero a la vez, quería que la Kuma se diera cuenta de que ella sería la única que podría acelerar su pulso así…

-¿No te sorprenderías si escucharas que una persona te necesita para sentirse bien? Pues, tal vez te parezca ilógico, pero….. Para mí…. Así lo es….- su respiración comenzaba a agitarse y la energía de su sello comenzaba a vibrar en su cuerpo.

-Tsu…Tsubasa-chan…..- Honoka solo pudo decir su nombre al notar que camino comenzaba a tomar Tsubasa, de pronto compartió la misma sensación en el pecho que aquella chica que sostenía sus manos.

-Incluso ahora, con temor de perder muchas cosas que logramos tener juntas, con el temor a que te marches de mi lado o que alguien más me vuelva a apartar de ti…. Con todo eso en mente, aun así yo quiero decirte esto Honoka… Tal vez no lo quería ver al principio, e incluso me prometí a mí misma no aceptarlo nunca si llegaba a liberarse este sentimiento- sus miradas estaban fijas la una con la otra, teniendo el mayor contacto posible.

-Honoka….. Quiero que tu historia y la mía tomen el mismo camino…yo, yo te e amado desde hace mucho tiempo, por eso… por eso quiero pedirte que te quedes conmigo y aceptes mis sentimientos….- por fin dejaba salir aquella anhelada confesión que la libero de un gran peso en su interior.

Una mescla extraña de sentimientos invadió el interior de Honoka, como si se desbordara a cada febril paso, la calidez que le trasmitía Tsubasa en ese momento fue subiendo poco a poco hasta apoderarse de sus mejillas y su pecho.

Poco a poco los nervios se iban y con ellos, también el temblor de su cuerpo y todas esas inseguridades que en un pasado la hicieron cuestionarse muchas veces sus sentimientos.

Mirando como Tsubasa apartaba la mirada avergonzada y dejaba salir un suspiro más, se contuvo de tirarse encima de ella a abrazarla con todo lo que podía, simplemente zafo del agarre de la castaña mayor sus manos y dirigirlas rápidamente hacia el rostro de la de ojos verdes haciendo que la mayor la mirara de nuevo.

-Siempre te quise como mi amiga, y me hice a la idea de ello Tsubasa-chan, pero no sé en qué momento deje de verte de esa manera y deje de querer que solo pasáramos el tiempo juntas como una amistad… Tsubasa-chan también quiero que nuestros caminos se crucen, puede que algún día terminemos siguiendo un sueño diferente, pero por ahora, quiero que sigamos la misma luz…- con completa convicción, Honoka daba su pronta respuesta a la Tora que se sorprendió en gran manera por lo que acababa de escuchar.

Solo se quedaron así un breve momento mirándose la una a la otra, escuchando los ligeros latidos de cada una, algo acababa de iniciar…

-Honoka…-

-¿Si?-

-Pu….puedo…. ¿Puedo besarte ahora?-

Con ese último susurro ambas chicas se sonrieron y lentamente, dejando que la calma que las rodeaba hiciera el mejor ambiente entre ambas, comenzaban a acortar la distancia entre ambas; poco a poco sentían como la tibia respiración de la contraria chocar contra su piel, el tibio tacto se hizo presente y al sentirlo terminaron por romper el espacio entre ambas, juntando sus labios por primera vez, para Tsubasa, y por segunda vez para Honoka.

No duro mucho, solo un contacto de un par de segundos para después separarse y mirarse de nueva cuenta, el rojo adornaba sus mejillas, pero aun con eso, ya no había mas temor y nervios en sus miradas y acciones, todo se había vuelto pacifico para ambas.

-Eso a sido maravilloso Honoka- Tsubasa era la primera en hablar y la Kuma solo se rasco la cabeza apenada.

-Bueno, también debo de confesar algo mas Tsubasa-chan- decía Honoka aun apenada y la mayor solo presto atención.

-¿qué cosa es?- intrigada pero tranquila pregunto.

-ummm Cuando Anju te disparo…. Y estuviste inconsciente en la enfermería, yo umm… te robe un beso….. así que nuestro primer beso ya fue y no lo supiste…- confesaba Honoka y la de ojos verdes solo rio.

-Bueno, al menos ahora podre estar 100% consiente cada vez que nos besemos- decía con gracia, Honoka solo se ruborizo más y comenzó a caminar.

-Su…supongo….-

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El atardecer ya había caído en Otonokizaka, y la mayoría de las chicas estaban a la espera de las chicas Nighmare para continuar con el entrenamiento.

No muy lejos de ahí, Nico miraba con insistencia en la sima de los arboles más grandes, tratando de encontrar a cierta Hyo que se había desaparecido todo el día como acostumbraba algunas veces; por alguna extraña razón se encontraba algo preocupada por la pelirroja, seguro estaría huyendo de ella y las demás para evitar verse con Umi. Lo que la chica no sabía es que esa misma mañana Nico y Umi se habían arreglado entre ellas y podían continuar con su tranquilidad.

-Maki-chan ¿Dónde diablos estas?- se preguntaba a si misma Nico mientras seguía caminando bajo la sombra de esos árboles frondosos.

Dando un par de pasos más logro identificar aquella silueta sobre una gran rama, meneaba con frecuencia una larga y pinta cola, prestando más atención podía escuchar incluso un tenue ronroneo proveniente de aquel gran bulto.

Nico solo sonrió para sí misma y con una idea en mente, dio un gran salto alcanzando la primera rama y subiendo en ella, una vez estando ahí produjo un flaseo color rosa que dejo a la vista un blanco conejo de orejas negras y color carmín, el pequeño animal comenzó a subir las ramas de un salto tras otro, hasta llegar a su objetivo, ahí diviso una gran pantera durmiendo sobre aquella rama, parecía estar en un sueño profundo pues ni la deslumbrante trasformación de Nico la había despertado.

Acercándose poco a poco el pequeño conejo dio un salto pretendiendo sorprender a la pantera, pero cuando salto un deslumbrante color rojo la cegó un par de segundos y rápidamente sintió un ligero apretón en su cuerpo, el conejo al levantar la mirada se encontró con una traviesa sonrisa y unos cálidos ojos violeta mirándola.

-Así que querías sorprenderme ¿Nunca te dijeron que no puedes sorprender a una pantera o te comerá?- Maki decía aquellas palabras al conejo que abrazo contra su pecho, este se removía intentando zafarse.

La pelirroja solo tomo al pequeño conejo con sus manos y lo levanto para llevarlo hasta su rostro y así mismo deposito un suave beso sobre la nariz del pequeño animal. La vergüenza y el atrevimiento hacían que Nico se ruborizara, pero no perdería aquella oportunidad, por lo que tomando por sorpresa de nueva cuenta a la pelirroja, la cegó con un deslumbrante flasheo rosa, dejando caer un peso considerable sobre la pelirroja que al aclarar su vista, tenia de frente a la pelinegra sonriéndole de igual manera que ella lo hizo ase un momento.

-¿Y a ti nunca te han dicho que un conejo te puede robar el aliento?- con esas palabras Nico levanto la cabeza para besar los labios de Maki que no se opuso para nada.

Ambas chicas compartían aquel afecto de una manera dulce, hasta que Nico callo en cuenta de que las demás estaban esperándolas todavía.

-Es… espera Maki-chan- la pelinegra se separaba del contacto y miraba a la menor que estaba algo sorprendida.

-¿Qué pasa? ¿No te gusto mi beso?- pregunto algo herida la menor y Nico solo negó enérgicamente.

-No es eso, me encantan tus besos, pero las demás están esperándonos para comenzar a practicar- Nico exponía la situación y la expresión en el rostro de Maki le dio una respuesta totalmente negativa a la pelinegra.

-Oh… sobre eso…. Yo no iré a practicar hoy, tengo un par de cosas que hacer, ya sabes, cosas de felinos- se excusaba de una ridícula manera la Hyo y Nico solo rodo los ojos.

-¿Cómo qué? ¿Saltarte todo el día laborar por venir a dormir a un árbol? Vamos Maki deja de ser tan infantil, algún día tendríamos que afrontar las cosas, No puedes evadir siempre a Umi ¿Acaso ya no la amas?- con esas palabras de Nico, la pelirroja sintió como un hueco en el estómago.

La mayor estaba en lo correcto, tal vez había decidido amar a Nico de la manera romántica en esta vida, pero eso no significaba que había dejado de amar a Umi de la manera fraternal, había sido el amor de su vida, ahora era la amiga que más quería, y separarse de ella si le había dolido, además…. Debía cumplir un trato.

-¿Qué me dices de ti? Has hecho exactamente lo mismo que yo y huyes de ella- Maki trataba de librarse del tema, haciendo que Nico viera que ella no era la única que evadía a la Okami.

-Ya no huyo de ella…. Durante las últimas horas de clase….. Nos quedamos a solas en el salón- Nico con una expresión más seria le decía eso a Maki, esta última se sorprendió aún más.

-Ella y tu….. ¿Qué ocurrió Nico?- pregunto con temor la pelirroja a su novia, esta solo dejo escapar aire de sus labios y prosiguió.

-Umi se encuentra mejor, me a dicho que no quiere más peleas y que nos extraña… Maki Umi acepto la situación y está dispuesta a estar con nosotras pese a todo, quiere dejar de lado todo lo malo que a ocurrido y que continuemos trabajando juntas- Nico explicaba a la pelirroja que atenta a las palabras guardaba silencio. –A Umi también le dolió perderte, y no quiere estar lejos de ti, ni de ninguna de nosotras…. Hay mejores cosas en las que pensar, por ello me dijo "Les deseo lo mejor de todo corazón" eso fue lo que ocurrió Maki- finalizaba Nico y la pelirroja solo suspiro.

Sentía un gran alivio en su interior, de verdad aquella noticia la había relajado lo suficiente como para dejar de sentir esa tensión que había acompañado a su cuerpo los últimos días.

-entonces….. ¡Entonces que esperamos! Vamos con ellas- con esa enérgica voz, Maki aferro su brazo a la cintura de Nico y sin previo aviso para la pelinegra, salto de la alta rama y aterrizo con normalidad en el verde pasto aun sosteniendo a Nico, que por su parte por un momento se puso pálida. –Corre, ¡tenemos que ir!- con toda la energía del mundo, Maki comenzó a arrastrar a Nico hasta el punto de reunión donde todas acordaban para comenzar a entrenar.

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Umi conversaba tranquilamente con Honoka y Kotori, le alegraba que ambas chicas estuviesen de lo más normal y que la tensión entre las tres se haya esfumado, durante ese breve tiempo se dio la libertad de admirar a la peli gris, cada expresión de ella al reír, cada guiño y cada sonrisa, incluso se percató del nuevo collar que la chica estaba utilizando, hacía que sus ojos resaltaran y era simplemente fantástico.

Algo en Umi le decía que debía prestar atención a la Dreikon, y sin negarse en absoluto eso fue lo que ella hizo inconscientemente.

-¿Umi-chan?- la dulce voz de la chica la llamo y Umi se sobresaltó.

-¿Qué pasa?...- pregunto Umi aun sorprendida y Kotori solo sonrió.

-Es que me sentí un poco incomoda por cómo me mirabas ¿Estas bien?- le dijo la de ojos miel a la morena que se ruborizo rápidamente al ver que Kotori se percató de su mirada.

-Lo…lo siento, solo pensaba que…. Ese collar te queda muy bien- Umi con cierta pena daba aquel cumplido que hizo sentir a Kotori muy bien, tanto que no pudo evitar sonreír y abrazar a la morena que se sobresaltó de nuevo.

-¡Umi-chan se dio cuenta!- decía alegremente mientras frotaba su mejilla contra la de la Okami que no podía sentirme más avergonzada.

-Ustedes dos se ponen muy melosas últimamente- Honoka hacia aquel comentario mirando a sus dos amigas con insinuación.

-¡Cla…Claro que no! Solo….. Somos como siempre- aclaraba Umi con una pinta de estar a punto de desplomarse de vergüenza.

Ambas compartían aquel abrazo todavía cuando notaron la presencia de dos chicas, una Hyo y una Usagi venían corriendo y llegaban hasta donde ellas se encontraban; Umi miro a la pareja, sentía un poco de nervios pero al notar la sonrisa que Maki le dedicaba se sintió más tranquila.

-Kotori…. Dame un momento…- pidió Umi a la peli gris que al ver hacia quien iría Umi solo suspiro desganada y soltó el agarre que tenía con ella.

-Y vuelve a ocurrir… te alejas de mi para ir con ella…- pensó Kotori mientras dejaba ir a Umi y se quedaba de pie observando.

Umi y Maki se acercaron con cierta timidez, ambas se habían extrañado lo suficiente como para sentirse ansiosas en ese momento, la tenue sonrisa que había en cada una de ellas ayudaba a que se tranquilizaran.

-Umi…. Yo…-trato de hablar Maki, pero Umi la irrumpió abrazándola fuertemente.

La pelirroja por un momento no pudo asimilar la situación bien, no fue hasta que miro a las demás presentes, todas le dedicaban una sonrisa, Rin, Hanayo, Tsubasa, Honoka, Erena, Nozomi y Eli y por ultimo con un poco menos de energía, ahí Kotori también le sonreía, todas estaban ahí para apoyarla.

-No me importa nada Maki, todo está olvidado…. Así que por favor, sigamos siendo las buenas amigas que fuimos siempre, porque en este momento, es lo más preciado que podemos tener todas juntas- decía aquello Umi a la pelirroja que aun sorprendida analizaba esas palabras y miraba a las demás dándole apoyo.

Lentamente no pudo evitar sentir como sus lágrimas se acumulaban en sus ojos y comenzaban a caer lentamente, nada de eso paso desapercibido por ninguna de ellas, seguro serian lágrimas de felicidad al ver todo arreglado entre todas.

-Lo siento… lo siento mucho….- decía entre el llanto Maki y se abrazaba con fuerza a Umi que solo acariciaba su cabello.

-Todo estará bien de ahora en adelante Maki, todas estaremos juntas- daba animo Umi con una fraternal sonrisa a la pelirroja.

-Umi… yo…. Yo tengo algo que decir…-

-¿Maki?-

La chica aun temblaba, Umi lo pudo notar debido a su cercanía, pero tras esperar unos segundos en silencio la pelirroja dio respuesta.

-….nada….. se los diré en otra ocasión….-

Lentamente se separaban del abrazo una vez que las lágrimas de Maki habían dejado de caer y Umi solo le dedico una sonrisa más amplia para después mirar a Nico y sonreírle también, pronto les dio la espalda y camino de vuelta con Kotori tomando ligeramente su mano. Esa acción sorprendió a la peli gris.

-Estaremos juntas….. sin importar que pase…- diciendo esas palabras Umi le sonreía a Kotori también, la chica solo se ruborizo y le devolvió la sonrisa.

-Umi-chan….- susurro su nombre con timidez a lo que la morena le sonrió mas cálidamente mientras acariciaba su mano.

-Bien, es hora de ponernos en marcha, porque "R" no va a vencernos, los Wild saldremos triunfantes de esta guerra, todos juntos- con esas palabras al aire Umi levantaba su mano con orgullo y motivación para las demás presentes ahí.

Todo hubiera seguido su orden de no ser por la ligera expresión decaída de Maki…

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Ahí estaba ella, en un borroso paisaje a la vista de un aparente pueblo, todo parecía rustico y viejo, una completa asamblea llena de personas que parecían enfurecidas gritando hacia un lado, giro su vista hacia aquel sitio donde toda esa turba gritaba.

Podía ver como una persona estaba amordazada en un largo poste y como debajo de esta, grandes cantidades de troncos y maderas diversas estaban ahí bajo sus pies, un hombre vestido de negro traía una antorcha en sus manos y amenazaba con prender en llamas aquella hoguera para esa persona.

Algo más llamo su atención…. Uno de los pies descubiertos de esa desdichada persona tenía un símbolo….. Brillaba en un verde morado color, era el sello de un Wild…. Por lo tanto esa persona era un Wild.

El fuego fue desatado y comenzó a quemar a aquella persona, podía escuchar los desgarradores gritos de dolor….. Después alguien tiro de su mano y la hizo separarse de ahí.

Aquella figura femenina, por alguna razón hizo que su corazón latiera rápidamente mientras sujetaba su mano, aunque no pudo apreciar su rostro.

Repentinamente todo se volvió oscuro y escucho miles de voces diciendo un sinfín de cosas totalmente incomprensibles para ella, poco a poco aquella oscuridad se fue disipando y entre ella se encontraba en un puente colgante, aun sujetaba la mano de aquella persona, se encontraban atrapadas por aquellos inquisidores, miro al suelo, las tablas tambaleantes bajo sus pies y pronto estas comenzaron a aflojarse y caer…. Al igual que ella….

Su mano alcanzo a sujetar una de las cuerdas que colgaban del puente, este había comenzado a quemarse, dentro de poco… se caerían, miro hacia debajo de nueva cuenta y aun sostenía la mano de aquella silueta, parecía llorar….

-Por favor…. no te sueltes…..-

Con ese último susurro una cegadora luz invadió sus ojos y de la nada aquella persona había desaparecido y ella comenzaba a caer por aquel mortal acantilado…. Justo antes de perder cualquier cosa frente a sus ojos, un ave paso volando….. Eso fue lo último que ella vio….

Se despertó agitada, su respiración estaba descontrolada e incluso su cuerpo sudaba, toda la habitación estaba a oscuras.

Con cautela y tranquilizándose miro a los lados, solo había sido un sueño…. Pero parecía tan real, que simplemente no pudo evitar sentirse inquieta.

-Otra vez…. El mismo sueño…..-

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