llegamos a este punto, pues no tengo mucho que decir, solo que lo disfruten y pues ya.

aqui quise hacer un pequeño homenaje a un fic que me gusto mucho, solo por acontecimientos, solo eso.

El dia domingo nos leemos con el final de esta historia :3


Un intenso dolor punzante saboteaba su cabeza, se sentía cansada y su cuerpo le dolía, escuchaba a la lejanía un par de voces más, poco a poco fue abriendo los ojos, encontrándose con su visión borrosa, incapaz de definir absolutamente nada, noto un par de siluetas acercarse, instintivamente se echó para atrás alejándose de aquellas cercanías que tenía con esas siluetas.

-Nicocchi….- escucho a una de ellas susurrar su nombre, esa voz definitivamente la reconocía por lo que poco a poco intento aclarar su vista.

Por un breve momento intento tallarse los ojos, pero todo movimiento de sus manos estaba completamente irrumpido por alguna cosa que la estuviese amordazando. Sin tío el calor de alguien cerca, parpadeo un par de veces más antes de abrir los ojos por completo y ver con más claridad.

-¿No…Nozomi?- pregunto llamando a la primera que reconoció de aquel lugar.

-Qué bueno que estas despierta Nicocchi ¿Te encuentras bien?- la peli morada insistía en hacerle preguntas a Nico para comprobar que la pelinegra estaba completamente bien.

Nico terminaba de aclarar su vista logrando identificar todo a su alrededor, parecía que Nozomi, junto con Erena y Rin ya estaban despiertas, las demás estaban en el suelo de lo que parecía una celda, todas estaban amordazadas de las manos con aquellas brillantes cadenas, con ese extraño brillo igual al del sello que bloqueaban. Todos los acontecimientos volvieron a su mente de manera veloz hasta estar consiente de en donde estaba, bajo qué situación y lo riesgoso que era. Aunque nada era peor a lo herida que se sentía por dentro.

-¿Qué si estoy bien? Después de saber que la persona que amo me entrego junto a mis amigas para hacernos quien sabe que cosas….. No Nozomi… no estoy bien….- Respondía Nico bajando la cabeza y recargándose de nueva cuenta contra los barrotes que retenían a todas.

-Sé que estamos en una situación realmente mala, pero…. si pensamos correctamente podríamos salir de aquí Nya- esta vez Rin hablaba proponiendo que comenzaran a planear algo para salir de ahí.

-Es verdad, e visto a algunas personas con batas entrar aquí y examinarnos con la mirada…. No creo que vayan a hacernos algo simple- esta vez Erena trataba de hacer que Nico cooperara pero la pelinegra se mantuvo con la cabeza baja.

El silencio domino a las chicas que estaban consientes en aquel lugar, todas miraban como era que Nico solo permanecía con la mirada en el suelo completamente perdida, se sentían mal, por alguna parte intentaban entenderla, aunque Maki las había traicionado a todas, no se llegaban a imaginar el dolor que podría estar experimentando Nico en ese momento, siendo que la pelinegra era la primera vez que se enamoraba…. Y tal vez sería la última….

-¿En dónde estamos…?- aquella voz rompió con el silencio y cuando todas voltearon se encontraron con Eri que es la que había hablado y con Hanayo que se había comenzado a despertar también.

-¡Ericchi!- Nozomi se movio rápidamente hasta la rubia y recargo su cabeza en el hombro de esta en un intento por abrazarla y permaneció asi hasta que la Kitsune pudo aclarar su vista.

-Kayo-chin también despertó ¿Cómo te sientes? Nya?- pregunto Rin a su amiga que parecía recuperarse más rápido.

-Ri...Rin-chan… estoy bien, eso creo- respondía Hanayo a la peli naranja que solo suspiro y le sonrió con tristeza.

Eri tardo un breve momento más que Hanayo para aclare la vista y poder reconocer que Nozomi la abrazaba y que las demás estaban despiertas, al menos la mayoría, pues Anju que estaba hasta la esquina, aún estaba inconsciente y Honoka que parecía estarlo también dando la espalda.

-Nozomi….. Estamos capturadas ¿Cierto?- fue lo primero que pregunto Eri al terminar de aclarar su vista y prestar atención a las demás. –Esperen…. ¿Dónde están Kotori y Umi?- pregunto Eri algo asustada, todas parecieron mirarse unas a otras tratando de saberlo, pero nadie respondió, hasta que…

-…. Uno de esos hombres les disparo…. Tal vez no estén con vida…- todas prestaron atención a donde estaba Honoka, parecía que estaba despierta y aun permanecía dando la espalda.

-Honoka-chan….- Hanayo exclamo en signo de preocupación, simplemente imaginar que acababan de perder a dos de ellas, era para asustarse y entristecerse.

-¿Qué vamos a hacer?- esta vez Eri pregunto tras el silencio de todas en el lugar.

Nadie decía nada, solo se miraban unas a otras, para que al final las miradas terminaran en cierta pelinegra que seguía mirando el piso con una expresión realmente afligida. Escuchaban ruido fuera de su celda, pero no podían ver nada, cada paso que escuchaban, cada puerta cerrarse, todo…. Era como si su tiempo estuviera contado.

-…No….¡NO! ¡Otra celda mas no!- aquella nueva voz las hizo sobresaltarse y mirar a la última chica que acababa de despertar, esa era Anju que retrocedía con una expresión de miedo en su rostro.

Erena sintió como su corazón se aceleraba y a la vez le dolía en gran manera, al fin aquella chica que tanto amaba, al fin podía estar con ella, aunque su cabeza le decía que no merecía acercarse siquiera a ella porque no le había creído, no merecía a Anju. Aun con ese pensamiento, simplemente no pudo evitar lanzarse sobre ella para abrazarla, aunque fuese imposible debido a sus manos amordazadas.

-Anju…..- susurro su nombre cuando llego hasta la castaña de ojos violetas y la abrazo de la misma manera que Nozomi había hecho con Eri.

-Erena….. Te capturaron también….- susurro Anju calmándose poco a poco sintiendo el calor de Erena.

-No…. Todas fuimos lo suficientemente ingenuas para dejarnos capturar, justo en el momento en que creímos en Nishikino-san…. Firmamos nuestra sentencia de muerte… y tú solo fuiste la carnada para que ella lograra su egoísta cometido…- agregaba Erena frotando su cabeza contra el cuello de Anju en signo de caricia, cosa que la castaña acepto cerrando los ojos y apretándolos mientras un par de lágrimas salían de estos.

-Anju… tienes que explicarnos que sucedió- Eri irrumpía a la pareja para que la mencionada diera su punto de vista respecto a todo lo sucedido y como es que habían terminado las cosas de la manera que terminaron.

La castaña miro a Eri, y después la mirada insistente y asustada de las demás… si morirían no tenía caso seguir ocultando lo que sabía, por lo que indicándole a Erena que le diese un poco de espacio, se atrevió a hablar por fin.

-Yo realmente trabajo para los agentes de KIA, KIA es una organización secreta financiada por el gobierno japonés que se encarga de la regulación de los Wild, Otonokizaka tiene sus propias leyes, y estas son regidas por KIA, nosotros y los Wild somos un conjunto, ambos buscamos la misma meta para los Wild….. Ser aceptados por la sociedad humana como lo éramos en la antigüedad, Así como regulamos a los Wild también tenemos la misión de protegerlos…. Nosotros fuimos enviados al bosque cuando se comenzaron a registrar movimientos ilícitos en los alrededores de Otonokizaka, al principio solo era esa organización de los cazadores que se encargan de secuestrar Wilds femeninas y venderlas como esclavas a los cerdos millonarios humanos; pero con el tiempo notamos que comenzó a aparecer agentes distintos, todos con la misma característica- Comenzaba con la explicación Anju.

-… La R roja invertida….-

-Así es, pensamos que serían algún tipo de nueva generación de cazadores, pero nos equivocamos, había algo en ellos anormal, nosotros registramos el primer ataque que recibió Otonokizaka por parte de ellos, fue aquella ocasión en que las cercas eléctricas fallaron, desde ese entonces estuve constantemente saliendo para investigar, mi madre es quien lidera a los agentes de KIA, y logramos darnos cuenta que "R" busca a los Wild por otro motivo no monetario….. ella no quiere dinero a cambio de un Wild, ella quiere los sellos, poco después descubrimos que había una infiltrada en Otonokizaka, pero no logramos descifrar quien, mi madre planteo una hipótesis a la que no le menciono a nadie… ni si quiera a mí- finalizaba Anju con su breve explicación.

-Eso explica las veces que desaparecías de la nada, y las armas que encontré en el dormitorio- decía Erena pensante mientras las demás se encontraban sorprendidas por la reciente información.

-Pero si KIA está para protegernos ¿por qué no sabíamos de su existencia?- esta vez pregunto Hanayo a la castaña de cabello ondulado que respondió de inmediato.

-Las actividades de los Wild son constantemente monitoreadas y mostradas públicamente para el beneficio de nosotros, mostrarle a la sociedad humana que el gobierno está dispuesto a financiar e invertir lo necesario para nuestro desarrollo podría causar serios problemas en la sociedad humana, por eso ni los mismos Wild deben estar enterados de esto- explico Anju.

-Ya veo…. Ahora las cosas tienen mucho sentido Nya….- decía Rin pensativa, sin embargo aun había una gran incógnita en ese momento.

-Por ahora deberíamos preocuparnos por averiguar… ¿Cómo escapar de aquí?- sugería Hanayo mirando insistente a las demás que se ponían a pensar.

Nozomi instintivamente miro a Nico que seguía sin decir nada y con la mirada baja, las palabras de la directora aparecieron en su mente, aquellas que prometían un gran poder en el sello de Nico que ni ella misma conocía, tal vez si lograban hacer que la pelinegra reaccionara, podrían aprovechar ese poder para escapar.

-Nicocchi…. Ayúdanos a pensar como escapar- pedía Nozomi a la pelinegra que solo agacho más la mirada. –Nicocchi por favor…. todas tenemos miedo…. Debemos hacer algo, no sabemos si solo se conformara con nosotras o si ira a buscar a quien más matar…. Por favor….- rogaba Nozomi, todas miraban lo que sucedía.

-¿Qué importa? ¿Acaso no viste a todos sus hombres armados? Además ella sabe nuestros puntos débiles, sabe dónde está el sello de cada una, sabe cómo nos movemos y como atacamos…. ¡Estúpidamente le enseñamos a superar nuestro poder! Dejen de fantasear con ser libres….. Estamos acabadas ya- terminaba por decir Nico, su negatividad comenzaba a afectar a las demás que comenzaban a tener aún más miedo.

-No… aún tenemos algo que ella nunca ha visto, ni si quiera nosotras… Nicocchi, tú tienes un gran poder oculto…. Ese poder nos ayudara a salir de aquí- Nozomi trataba de persuadir aun, definitivamente no se iba a rendir.

-Ya basta Nozomi ¿Acaso no lo entiendes?- insistía en su negativa respuesta la pelinegra comenzando a derramas lagrimas nuevamente.

-¡No, eres tu quien no lo entiende! Nicocchi el sello de tu padre es especial…- Dijo Nozomi alzando la voz.

Nico con la mención de su padre se sorprendió y miro a Nozomi, después de todo nadie sabía que aquel sello era realmente de su padre fallecido. Simplemente en ese momento se preguntó cómo es que Nozomi sabía aquello si a viva voz solo se lo había dicho a Maki…

-¿Cómo es que tú sabes…?- trato de hablar pero Nozomi ya con desesperación la irrumpió de golpe.

-¡No importa eso! Nicocchi, tu poder es una de nuestras salidas más viables…. No te rindas, tu padre nunca le hubiera gustado ver eso…. Él hubiera usado ese sello para protegerte, de una u otra manera el sigue aquí protegiéndote, protegiendo a tu familia…. Nicocchi…. No podemos decirle a esos lindos niños que su hermana no volverá, si mueres ellos también creerán que los Wild somos malos…. Por favor…. ¡Por favor Nico!- Nozomi dejaba a flote sus verdaderas emociones, estaba asustada no cabía duda, sin embargo no se dejaría vencer, no quería morir, no en un lugar así.

Tras esas palabras de Nozomi Nico no pudo evitar imaginar a sus hermanitos y como las dos mayores habían llorado la muerte de su padre, el hecho de volver a ver aquellos rostros tristes y dolidos la hizo negarse a volver a ser la causa de su sufrimiento. Dando un suspiro se levantó con cuidado y miro a las demás.

-…. Es cierto…. Cometimos un error, es momento de solucionarlo…- dijo decidida y con la mirada en alto.

-….entonces ¿Qué tienes en mente?- Honoka se daba la vuelta y miraba a Nico que dio un suspiro más.

Antes de si quiera decir algo, la puerta de aquella celda se abrió, dejando escuchar a su paso las pisadas de un par de tacones y un par de botas más, todas miraron a las tres personas en el lugar. Al frente estaba aquella mujer pelirroja y de edad adulta sonriendo, a su lado un alto hombre fornido con bata, aquel hombre lo habrían conocido como el padre de Maki la vez que fue a presentarse tras la lesión de la pelirroja, y por ultimo a espaldas de ellos, una cabizbaja Hyo que parecía una escolta.

-Bienvenidas de nuevo ¿Durmieron bien?- pregunto la mujer a las chicas en la celda, ninguna contesto ni miro con buena cara a la adulta. – No me miren así chiquillas, yo no fui quien las trajo aquí….- dijo eso ultimo mirando de reojo a la Dreikon a sus espaldas.

-Nos iremos, tenlo por seguro- aquellas seguras palabras las dijo Nico mirando desafiante a la mujer que solo sonrió más ampliamente.

-Eres muy insolente pese al lio en el que estas metida- dijo la mujer pero aun con aquella satisfacción, se había irritado.

-Se llama autoestima, algo que su pequeña familia de perdedores no parece tener…. Empezando por ella…- respondía Nico y mirando insistente a la joven pelirroja que seguía con la cabeza baja. –De cualquier manera, antes de romper estas cadenas, liberar a mis amigas y marcharnos, quiero saber ¿Qué hacemos aquí y para que nos quieres?- pregunto Nico sonriendo con más seguridad ante el ligero ceño fruncido de Red.

La mujer solo rio tras relajar las facciones de su rostro para después chasquear los dedos, enseguida del sonido aquel alto hombre saco de su cintura un revolver del mismo modelo que habían visto en todos aquellos individuos y posteriormente la pelirroja hizo lo mismo comenzando a apuntar contra ellas.

-¿Te parece si te lo digo en el camino?- dijo con voz retadora y suave, cosa que causo temor a más de una.

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Yukki-san y Minami estaban alistando muchas cosas para el pronto ataque que llevarían a cabo, estaban organizando primeramente a los mejores rastreadores de entre todos los Wild que estaban en la academia para que ellos dieran con el paradero de Red, mientras, los agentes de KIA comunicaban a su base que necesitarían refuerzo, la mayor cantidad de hombres posibles para luchar, ya que R eran muy numerosos.

El resto de los Wild se armaban como lo habían hecho las chicas que habían salido a luchar anteriormente y que no habían vuelto, seguro estarían en manos del enemigo.

-No sabemos en qué posición encontremos a nuestras chicas Minami, pero si entramos a su fortaleza debemos atacar de frente, directo y tener a los más veloces al frente para que disparen a la mayor amenaza que este cerca de ellas, posteriormente nosotras tomaremos el frente para cavar con el mayor número de hombres- explicaba Yukki-san a Minami que estaba sumamente atenta.

La mujer de ojos violetas señalaba algunas partes en las que sus agentes estarían estratégicamente colocados, y algunos más que estarían en la azotea de las instalaciones para atacar por todos lados a aquellos hombres.

-Bien, entonces trataremos de cubrir por aquí, y buscaremos a Nishikino Maki y a su madre, aunque no sé cómo es aquella mujer- expresaba la mujer peli gris.

-Es exactamente como la Hyo, a excepción del cabello, es más opaco y largo y los ojos son más opacos también, también un lunar bajo el labio las diferencia, Red también puede parecer muy inofensiva pero es una experta en armas y además…. También es Wild- continuaba con la explicación Yukki-san.

-De acuerdo, parece que va a anochecer, así que tenemos que darnos prisa- Minami decía poniéndose de pie y acomodando en su espalda un rifle de asalto y cargando otro más en sus manos, así como algunas municiones cargadas en cartuchos listas para recargar el arma cuando ella lo necesitara.

Yukki-san se armó de manera muy similar a Minami y ambas una vez listas salieron al campus a preparar a los Wild y alistarlos en una formación conveniente para que comenzaran su búsqueda una vez que los Wild que habían ido a rastrear volvieran.

-¿Crees que nuestras hijas estén bien? Me aterra pensar que les pueda pasar algo malo- Minami le decía a Yukki-san que solo suspiro.

-Lamentablemente con Red de enemigo…. Podemos esperar hasta lo peor….- dijo con sinceridad Yukki, preocupando más a Minami.

-De vedad no perdonaría la vida de ninguna de esas dos si algo le sucede a mi hija- Minami decía aquello casi en un susurro y apretaba entre sus manos aquel rifle que sostenía.

Ambas mujeres junto a los Wild ya alistados y los agentes de KIA que eran numerosos esperaban cualquier señal o indicación para ponerse en marcha, no fue hasta que algunos murmullos comenzaron a sonar que prestaron atención a la entrada de Otonokizaka.

Cuando las mujeres notaron como los agentes de KIA abrían paso, su cuerpo se tensó al ver a un gran tigre caminar llevando en su lomo a Umi, y esta llevaba recargada contra su propio cuerpo, otro cuerpo que estaba cubierto con la gabardina de la Okami, tanto el tigre como al chica se veían heridas.

Rápidamente ambas mujeres se acercaron corriendo al lugar donde llevaban ambas, Minami sintió un escalofrió al ver el rostro golpeado y afligido de Umi, así como un par de heridas en el cuerpo del tigre, pero peor aún, aquel cuerpo que traían cubierto.

-Sonoda-san…. ¿Qué diablos paso?- pregunto primeramente Minami al ver a Umi.

La morena con gran pesar y dejando escapar algunos sollozos bajo del lomo del tigre para después bajar el cuerpo que llevaba consigo y hacerlo descansar sobre sus piernas una vez que se hinco en el suelo. Posteriormente un flasheo café irrumpió la vista para convertir aquel tigre en su forma original dejado ver a Tsubasa que permanecía con la cabeza baja y de pie.

-Nos emboscaron….. Tratamos de luchar…. Pero… pero ellos….-trataba de hablar Umi, pero no lo logro, simplemente el llanto volvió a ella abrazándose de nuevo a aquel cuerpo que cubría con su gabardina.

Minami sentía que su corazón se aceleraba cada vez más, a tal punto de mirar con miedo a Tsubasa que solo expreso su dolor en su rostro, trago saliva con mucho pesar y ella continuo hablando por Umi, ya que la morena no pudo continuar.

-…. Nos emboscaron, eran demasiados, esa maldita de Maki resulto ser la verdadera traidora….. Tomaron a todas, Nozomi, Erena, Rin, Eri, Honoka, Anju, Nico y Hanayo…. Minami-san….. Kotori…. Ella….- Tsubasa sentía como se formaba aquel nudo en su garganta, no se sentía capaz de decirlo.

-…¿Qué paso con Kotori?... ¿¡Dónde está mi hija!?- pregunto exasperada la peli gris a la Tora que hizo una mueca en un intento de no llorar.

Tsubasa no lo dijo, basto el simple hecho de bajar la mirada y mirar a Umi que permanecía sosteniendo el cuerpo cubierto por aquella gabardina para que la mujer lo entendiera, simplemente se hinco a la altura de Umi y con sus manos temblorosas tomo aquella gabardina para comenzar a bajarla y descubrir el rostro dormido de su amada hija Kotori. Parecía tan tranquilo pese al dolor que sufrió antes de morir, simplemente un rostro dormido perpetuamente…

-… No puede ser…. Mi Kotori….- Dijo en un susurro antes de agachar la cabeza recargando su frente contra la de Kotori, sintiendo el frio de su cuerpo y dejando que sus lágrimas mancharan aquel rostro.

Yukki-san miraba la escena con dolor, Minami había perdido a su única hija antes de si quiera luchar. No quería que le sucediera lo mismo ni a ella, ni a otra de las madres de aquellas chicas raptadas, por lo que se acercó a Minami tocando su hombro tratando de reconfortarla aunque fuese solo una milésima.

-Minami….. Tenemos que luchar ahora…. Antes de que más vidas inocentes se pierdan….- decía con voz suave pero firme a la peli gris que sollozaba aun.

-Sabemos dónde está el lugar…. Sus hombres nos encontraron y ya están ahí…..- Umi limpiando sus lágrimas le decía a la mujer castaña aquella información.

Minami se mantuvo un par de segundos en aquella posición para después levantar a su hija en brazos e indicar a algunos Wild que se acercaran. Una vez que ellos se acercaron, indico a ambos que llevaran a Kotori a su dormitorio y la cubrieran con sus sabanas, cosa que ambos hicieron, después limpio sus lágrimas también y miro a Umi.

-Llévanos Sonoda-san…. No debemos perder más tiempo…. La muerte de mi hija…. No será en vano….- con aquella voz llena de ira y dolor ordeno a Umi y posteriormente ofreció a la Okami el rifle que llevaba en manos.

Umi solo miro el arma y con completa decisión la tomó entre sus manos y la cargo.

-Por supuesto- Finalizo la Okami comenzando a caminar de vuelta a la salida de Otonokizaka, seguida de Tsubasa que tomaba una nueva arma también, Minami no dudo en seguirla ni un segundo.

-¡Muy bien, Wilds, Agentes de KIA, nos movemos ahora mismo!- grito Yukki-san al aire y todos obedecieron la orden caminando y tomando su marcha.

Todos hacia los laboratorios de R

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Las chicas caminaban en fila, con sus manos amordazadas con aquellas cadenas que anulaban su sello, al frente aquel fornido hombre las custodiaba y atrás, Maki que se negaba a mirarlas si quiera a los ojos. La fila la encabezaba Nico y justo al frente Red la llevaba casi a rastras.

-¿Alguna vez escuchaste sobre la leyenda de Wild Stars Yazawa Nico-san?- pregunto Red a la pelinegra.

-Por supuesto, pero es asqueroso que algo tan bello sea mencionado por ti- decía de mala gana Nico pretendiendo provocar a la mujer, cosa que no le estaba funcionando.

-¿Me creerías si te digo que existe?- volvió a interrogar, pero esta vez aquello llamo el interés de Nico.

-¿Quieres verme la cara acaso? ¿Qué harías para probarlo?- le respondió con otra pregunta más a lo que la mujer solo rio sin parar de caminar.

-Soy una prueba de ello mocosa…- con esas palabras Nico se mantuvo incrédula, pero en todo momento escuchando a aquella mujer sobre lo que pudiera decir que probara lo que estaba diciendo. –Oh….. y esa mocosa pelirroja que va allá atrás….. También lo es….- agregaba Red sonriendo ampliamente, como si fuese lo más normal del mundo.

Nico inmediatamente miro hacia atrás para mirar a Maki, la pelirroja solo levanto la mirada sosteniéndola con la pelinegra un par de segundos para después volver a desviarla; Todo sin dejar de apuntar con su revolver.

Nico rio con sarcasmo mientras les daba una mirada más a sus amigas que venían mirando el suelo o hacia los lados, buscando alguna alternativa de escape, pero, parecía imposible.

-¿Enserio, quien fue tan estúpido para dar la vida por ti?- Nico insistía en provocar a la mujer que simplemente reía, ninguna de las palabras de esa niña le harían algún daño, después de todo estaba a punto de matarla junto a todas las demás.

-… ella era una hermosa chica de cabello gris y ojos amarillos, vivimos durante una de las peores épocas del mundo….-

Flashback

Siempre lo escuchaba, todos los días mientras caminaba entre la gente del pueblo, "Otro traidor de Muromachi fue quemado en el pueblo" en ese entonces la lucha por las regiones era un auge total entre todo el país….. Era el Japón medieval después de todo, pero note que algo caracterizaba a la sangre de los seguidores de Yamato… signos extraños y brillantes en su piel… como si fuesen tatuajes…

Durante el periodo Muromachi, el líder Ashikaga se encargaba de exterminar a todos los fieles a Yamato que encontraba… las personas normales huíamos de ellos, a excepción de mí, pues yo tenía a alguien muy especial que pertenecía a Yamato…. Y era un Wild.

Era hermosa, ese sello en su clavícula, del ruiseñor era simplemente hermoso, tanto como ella, recuerdo un día en la que la asamblea estaría por ejecutar a uno de los traidores de Muromachi, y ella estaba ahí, de frente mirando como comenzaban a prenderle fuego, simplemente tome su mano y la lleve conmigo, lejos de aquel espectáculo del horror que era ver como alguien moría quemado.

-Lo volvieron a hacer, mataron a otro más de Yamato…. Ya no sé qué hacer, a este paso…. Terminare como todos ellos-

-No digas eso, no te descubrirán, yo te cuidare… Minami-chan-

Minami era una Wild que poseía el sello Naichingeru, un hermoso ruiseñor de plumaje plateado con ese ligero rojizo….. Yo solo era una humana cualquiera que la amaba en secreto. Minami había quedado huérfana después de que sus padres, seguidores de Yamato, fuesen asesinados por la sociedad humana de Muromachi, le veía todos los días cerca de los árboles del pueblo para conversar.

Aquella tarde ella había sido descubierta entre los oradores de Yamato en el bosque…. Y la siguieron para acabar con su vida.

-El pueblo está siguiendo a los oradores de Yamato…. Están buscándome también, no sé qué voy a hacer…-

-Tranquila, entra aquí, no te podrán encontrar-

Ella me hizo caso y entro, pero fue lo suficientemente tarde para que pudiese pararlos, el pueblo prendió fuego a mi casa y la rodearon, me acusaron de traición a Muromachi por esconder a uno de los seguidores de Yamato y nos condenaron a muerte a ambas en aquel lugar. Pero Minami no se rindió, salió a luchar y a buscar una alternativa de escape para ambas.

-Nishikino-san ¡Por aquí!-

Me llamo para que huyéramos juntas por la única pequeña salida que teníamos y así lo hicimos, pero no les vasto, aun cuando corrimos entre la oscuridad del bosque, entre los árboles, ellos nos terminaron acorralando en el puente de madera que conectaba al pueblo con el bosque, tanto de un lado como de otro estábamos atrapadas…. Prendieron fuego al puente y las cuerdas que lo conformaban comenzaron a quemarse y soltarse con nosotras aun sobre el. Antes de que este se soltara terminamos tambaleando y cayendo, alcance a sujetar una de las cuerdas antes de caer y también la mano de Minami, sosteniéndola fuertemente

-…..Aguanta….. Por favor no te sueltes….-

-Las dos caeremos….-

-Dije que iba a protegerte…. Así que por favor… no te sueltes…-

-Por favor…. no te sacrifiques por mí….-

En ese momento no entendí por qué se aferró tanto a mi mano, simplemente podía ver en sus ojos una calma que trataba de brindarme pero que de igual manera no funciono, simplemente comencé a llorar, sabía que moriríamos ahí… pero cuando cerró los ojos y observe aquella energía comenzar a fluir y contagiarme, entonces lo entendí…

-Cuídate mucho….-

-No, por favor ¡NO!-

-….Te amo…-

Y eso fue lo último que dijo antes de que una cegadora luz me inundara y posteriormente la viera caer mirando hacia el vacío… yo trate de gritar, pero en lugar de mi voz un sonido digno de un bello ruiseñor resonó, creí que yo también caía, pero no era así….. Incluso paso por debajo de ella antes de que se perdiera entre la oscuridad de la noche, cayendo al vacío…..

Ella se convirtió en su sello al mismo tiempo que lo paso a mi cuerpo entregándomelo…. Me amaba y yo la amaba, pero esas palabras nunca salieron de mis labios…. Cuando ella hizo el cambio yo me convertí en aquel pajarillo, de esa manera salvo mi vida, dándome una alternativa para escapar muriendo en ella por mí.

Estuve muchos días convertida en un ruiseñor, tratando de hallar a los oradores de Yamato en el bosque para que me ayudaran a volver a mi forma original.

A pesar de saber que ese sello ni si quiera me pertenecía, me enseñaron a usarlo y con ello me contaron sobre Wild stars y la belleza y pureza que representaba aquel sacrificio, así como otras técnicas, como el hecho de que robar la energía de los sellos de otros Wild podrían prolongar mi vida…..

Fin del flashback.

Nico estaba asombrada, aunque confundida ¿Aquello que demostraba? Solo un relato de como una humana se convirtió en un Wild por el sacrificio de alguien que la amaba, pero solo eso.

-¿Estas confundida? Déjame explicarte….. al morir perdí mis esperanzas, no fue hasta el año 1943 que volví a este mundo en un cuerpo completamente similar, ahí fue cuando entendí que realmente se podía renacer, pero ¿Cómo encontraría a mi persona predestinada? Espere años y no llego, simplemente nunca llego, volví a morir….. y volví al mundo en 2008- continuaba explicando la mujer, ahora todas las demás prestaban atención, simplemente no lo creían. –Esta vez no estaba dispuesta a esperar más y comencé a elaborar un plan que me haría no perder más tiempo viviendo otra inútil vida sin ella….- explicaba con detalles la mujer.

-Robar la energía de los sellos de otros Wild para seguir viviendo…. Como esos monjes te lo dijeron…- esta vez se atrevió a hablar Eri mirando con seriedad a la mujer.

-Correcto chica rubia, pero no cualquier sello, sino aquellos con el potencial suficiente para prolongar aún más mi vida y mantener la apariencia de una adulta, todo para continuar mi búsqueda para encontrarme con ella otra vez, y Aquí están ustedes para hacerlo posible…- afirmaba la mujer deteniéndose y abriendo una gran puerta que dejo entrar mucha luz a los ojos de todas.

Cuando todas comenzaron a entrar, lograron ver una enorme sala custodiada por cientos de esos hombres vestidos de negro, pero lo que más llamaba la atención, era la gran máquina que estaba en el centro del lugar, una maquina con nueve capsulas conectadas a una silla de composición extraña, todas y cada una de ellas fueron en dirección a aquella máquina.

-Como sabrán, un Wild solo puede dar su sello por voluntad propia, lo que implica que no podre tener sus sellos, pero…. este aparato lo hará posible, es simplemente asombroso- Red explicaba a las chicas que miraban con temor aquel aparato.

-Así que solo quieres nuestros sellos para prolongar tu vida y seguir buscando a la persona que amas… sin importarte los demás… que enfermo- esta vez Nozomi decía a la mujer que solo sonrió.

-La desesperación de volver a ver a la persona que amas y tenerla en tus brazos te lleva a cometer cualquier locura….. ¿Verdad Maki?- Red miraba a la pelirroja que aun custodiaba a las demás chicas con su revolver. Ella simplemente no dijo nada. – No culpen tanto a mi pobre bebe, ¿Saben? Ella a sufrido mucho, simplemente la traje al mundo para cumplir con mi objetivo. Ella solo quiere cumplir para que la deje libre ¿Es razonable no?- continuaba diciendo con burla la mujer.

-No justifica que sea la peor serpiente traidora de este lugar…- aquel comentario provino de Erena que solo miro a la pelirroja que no se inmutaba.

-Podrá ser una traidora, pero es mucho más inteligente que todas ustedes como para que nunca la notaran…. Desde el inicio ella estuvo trabajando para mí. ¿Recuerdan a aquel hombre que ella les entrego en aquellos arbustos, después de que vieran a alguien salir del consejo estudiantil? Maki fue quien había robado los primeros archivos….. Aquel hombre decía la verdad, el solo pasaba por ahí cuando Maki lo entrego para salvarse y distraerlas….- con esas palabras Eri abrió con mucha sorpresa los ojos, teniendo un recuerdo de ello….

-Saquen a esta basura de aquí- eran las únicas palabras de Maki

-Buen trabajo Maki, gracias por atraparlo, ahora te retendremos…- fueron las palabras de Eri que se llevaba al sujeto.

-¡No, esa salvaje me ataco de la nada! Suéltenme- se excusaba el hombre sin ser escuchado.

-No deberías estar aquí entonces, ahora te retendremos- fuero las palabras de Eri que se llevaba al sujeto.

-¡No hice nada! Suéltenme miserables salvajes….-

-¿Recuerdan el primer ataque a Otonokizaka? Maki hizo un gran trabajo al sabotear la caja eléctrica que alimentaba las cercas eléctricas, dejando que mis hombres entraran a llevarse a los mismos alumnos que ella selecciono, aunque parece que alguien la vio cuando intento volver a activar la corriente eléctrica dándoles tiempo de escapar a mis hombres- mencionaba un acontecimiento más, en esta ocasión Nico fue quien tubo aquel recuerdo…

Un crujir se hizo presente y de la ventana una silueta brinco adentrándose al lugar y poniéndose en medio de aquel hombre y Nico, aquel hombre al ver a Maki entro en pánico.

-Tu….- dijo el hombre viéndola y apuntándole.

Maki alcanzo a patear el rifle del hombre desarmándolo, este la miro sorpresa. La mirada de Maki era penetrante, este sin pensarlo un momento más salió corriendo del lugar para alivio de Nico.

-¿Estas bien?- pregunto Maki al conejo a sus espaldas y levantándolo del suelo.

Nico solo miro en dirección a un escritorio, señalando con la mirada a Maki donde estaba el fusil de la cerca eléctrica.

Maki se apresuró a llegar hasta ahí y activar de nueva cuenta la cerca eléctrica.

-¿En ese entonces el joven Yukiho te salvo no es cierto? Por entrometido, pue al primero que le quitamos su sello….- continuaba con la reunión de acontecimientos Red, haciendo que las chicas se diesen cuenta de muchas cosas. –Incluso cuando Ayase Eri fue inculpada por la traición y golpeada por todos ustedes…. Cuando ella solo le seguía el rastro a Maki, y estuvo muy cerca de capturarla, pero ustedes mismos provocaron que no fuera así- La mujer continuaba hablando mientras indicaba a los científicos que prepararan las capsulas para ser usadas. – Cuando las sospechas se hacían más pequeñas y descubrían poco a poco rasgos físicos de la traidora tuvimos que parar por un tiempo, no fue hasta que necesite de nueva cuenta sellos, aquella ocasión fue cuando golpearon a mi pobre West y rompieron su máscara, nos preocupamos pero sirvió de algo, descubrimos que podríamos inculpar a alguien y esperar un lapso de tiempo para que termináramos de organizarnos ¿Y qué mejor situación que una sospechosa agente de KIA? Fue tan sencillo, aquella ocasión los agentes de KIA atacaron nuestra base e identificamos a Anju entre ellos, simplemente los dirigimos a Otonokizaka para que los confundieran con nosotros y los atacaran terminando así por acorralar a Anju y culparla a ella ¿Brillante no?- terminaba de explicar Red.

-¿Cómo es que ella tiene tantos sellos y no los notamos?- esta vez Rin se atrevió a preguntar aprovechando la sinceridad de Red.

- Ocultamos las marcas de los sellos nuevos creándole cicatrices nuevas ¿Cómo se darían cuenta ustedes?- daba una sencilla respuesta. –Ella simplemente quería ser libre para encontrar a su persona destinada, Maki nació por primera vez en la época de la construcción del templo Sensoji en el año 645 d.c…. Es aún más antigua que yo, se convirtió en parte de Wild stars por pasear en los bosques nocturnos con su amante… aquella Okami que dejamos en el bosque, las emboscaron y estuvieron a punto de matarla… ¿Qué paso después Maki, diles?- ordeno a la pelirroja que hasta ahora no había dicho absolutamente nada. Las miradas la acosaron hasta que se dispuso a hablar.

-Umi….. Me dio su sello, ella murió por mi…- dijo Maki dejando claras un par de cosas a las que la mayoría pensaba, Nico simplemente se sintió celosa y aún más molesta por dentro.

-¿Por eso preferiste salva a ella y darnos la espalda? Vaya decisión….- Nico simplemente no pudo evitar contestarle a la pelirroja que solo suspiro y volvió a bajar la mirada.

Red miro la reacción de ambas chicas y sonrió de nueva cuenta, simplemente le parecía gracioso, irónico y lamentable a la vez lo que estaba pasando.

-Espera Maki….. Acaso ¿Paso algo entre ustedes dos?- pregunto con gracia en su voz, la pelirroja simplemente apretó los puños sin decir nada al igual que Nico. –Que linda escena, pero vamos Yazawa, ¿Creíste que alguien como ella sabe amar? Lo único que ella amo era el hombre que la engendro y termino muerto por desobedecerme, simplemente se acostumbró a no sentir nada, así que no te desgastes- dijo comenzando a abrir paso a las chicas para que fuesen dirigidas a aquellas capsulas.

Nico se quedó mirando a la pelirroja un breve momento, podía ver la fría expresión en su rostro, como si no le interesara lo que les fuese a pasar, simplemente se sintió herida, pero ya era tarde para lamentarlo, no había vuelta atrás.

-….Cinco, seis, siete, ocho….. ¿Ocho? ¿Maki, donde está la novena chica?- pregunto Nishikino-san a su hija que rápidamente levanto la cabeza y dio un paso para atrás.

-Oh…. Ella umm uno de los guardias le disparo…. Intente ayudarla y subirla con las demás pero no me dejaste….- dijo aquello con voz algo temerosa y la sonrisa de Red desapareció.

-¿Me estás diciendo que perdí uno de esos valiosos sellos? Maki…. Que descuidada eres- con esas palabras que a cualquiera le hubiesen dado escalofríos fijo la vista en su esposo. –Querido, castígala…- ordeno de inmediato y el hombre simplemente giro su rostro hacia Maki que se quedó en shock mirando al hombre. Aquel que había tomado el lugar de su padre….

El hombre guardo su revólver y del otro lado de su cinturas saco un bastón eléctrico que rápidamente choco contra la pelirroja que solo emitió un quejido de dolor y cayo de rodillas sujetando su pecho, lugar donde había recibido el golpe y la descarga eléctrica, la chica no pudo ponerse de pie, pues el levanto el bastón una vez más y dio otro golpe más contra rostro y cuello haciendo que se sostuviera sobre sus manos y rodillas mientras agachaba la cabeza y un par de gotas de sangre manchaban el piso, estas salían de su nariz.

Las demás miraron la acción con sorpresa ¿Cómo es que trataban así a uno de los suyos? Poco a poco un interruptor se encendía en ellas….

-Suficiente, ahora Maki, vas a ponerte de pie y vas a comenzar a ayudarme con estas mocosas ¿Entendido?- daba la orden la mujer y la pelirroja respirando agitada asintió.

Con cuidado se puso de pie y limpio la sangre de su nariz, después tomo a la primera que fue Rin y la coloco dentro de la primera capsula, comenzó a tomar algunos cables y levantando la camisa de la peli naranja coloco aquellos cables sobre el estómago de Rin, lugar donde estaba su sello, finalmente aflojo las cadenas y cerro la capsula siendo Rin la primera encerrada, después hizo lo mismo con Hanayo, Eri, Nozomi, Erena, Anju, Honoka y al final con Nico, pero algo no lo veía bien, aquellos circuitos…. Todas esas agujas y bases metálicas y filosas, no le estaban dando buena espina a la pelirroja, se giró a ver a su madre que comenzaba a sentarse y conectarse de la misma manera en el asiento al que estaban conectados las nueve capsulas, su corazón comenzó a latir con fuerza….

-Red…. Espera….. Estos circuitos en las capsulas…. Creo que están averiados, si activamos la maquina así, las vamos a dañar…- Maki miraba a su madre sonreírle y antes de asegurar su primera mano, chasqueo los dedos, en aquella acción, el padrastro de Maki apunto su revolver contra la pelirroja.

-Al fin te diste cuenta, vamos deja de hacer preguntas y activa la maldita máquina, Minami espera por mí-Ordeno la mujer a la pelirroja que solo se sintió la persona más tonta del mundo. Red la había engañado.

Maki miro de nueva cuenta a sus compañeras, todas tenían expresión asustada, se miraban unas a otras y después la miraban a ella. Su corazón comenzaba a latir demasiado fuerte y los nervios la invadían…..

Honoka: Creo que Maki-chan es una chica complicada, pero eso no significa que sea mala persona, aunque peleamos muchas veces en el pasado, aunque golpeaste a Tsubasa-chan y casi me arrancas un brazo por aquel pan…. Creo que realmente Maki-chan solo necesitaba cariño y aquí hay mucho para ella, todas nosotras te lo daremos…-

Kotori: Honoka-chan tiene razón, además mi madre siempre tuvo cierto interés en ti, acepto que al principio me sentía celosa de que te llevaras la atención de Umi-chan siempre, pero con el tiempo te tome cariño, eres maravillosa Maki-chan-

Umi: ¿sabes? Desde que te conocí tuve un sentimiento extraño que me atraía hacia ti, no se la razón, incluso ahora mismo me pregunto que podría ser… paso el tiempo…. Y sentía que de alguna manera el mundo era solo nuestro, tu y yo justas compartiendo alegrías y tristezas…. Si yo me sentía mal tú también… su tu reías yo también…. Como si te conociera de toda la vida… Te quiero Maki-

Hanayo: Me asustabas la mayoría del tiempo, pero simplemente era imposible odiarte, quiero decir, eres realmente linda, eres una pantera, pero en el fondo ahí hay un felino que desea ser mimado-

Rin: Maki-chan siempre fue gruñona, nada le parecía, pero eso mismo es lo que hizo que sintiera mucho cariño por ella, es divertido abrazarte y mimarte, más si mientras lo hago comienzas a ronronear Nya-

Nozomi: Maki-chan solo necesita darse cuenta que el mundo no está en su contra, puede que te hayan decepcionado muchas veces, que sientas que algo falta, pero nunca te cierres Maki-chan, aun habremos personas buenas en el mundo dispuestas a ayudar a un amigo…-

-Me causaste muchos problemas Maki, como presidenta tenía que estar al pendiente de ti, aunque no lo hice directamente me llego a fastidiar la mención de tu nombre, pero entonces te vi, luchando por nosotras incontables veces, eso se ganó mi afecto y respeto Maki…-

Nico: No estás sola Maki-chan, ya nunca más lo estarás, tal vez pienses que nadie te ama, y que nadie sería capaz de hacerlo, que no puedes confiar en nadie, pero tengo que mostrarte tu error, porque todas estaremos aquí para ti, porque te queremos….. y yo….. Por qué te amo….-

Maki se quedó con todas esas palabras rondando su mente, mirando el dispositivo que les daría el punto final a cada una de ellas…..

-….¿Que no escuchaste lo que he dicho? ¡Activa la maldita maquina!- ordeno Red a la pelirroja que le daba la espalda.

-No…-

-¿Qué has dicho?-

Maki se giró totalmente decidida mirando con firmeza a su madre y haciéndole frente, sin tener miedo otra vez de aquel hombre que seguía apuntándole con aquel revolver.

-Prometiste no hacerles daño, prometiste tomar su sello y liberarlas…..y solo me engañaste para hacer tu voluntad…- decía la pelirroja mirando fijamente a su madre que permanecía conectada al otro extremo de la máquina. –No voy a obedecerte más… pero más importante ¡NO VOY A DEJARTE DAÑAR A MI UNICA FAMILIA!- exclamo la pelirroja con completa decisión.

Aquellas palabras sorprendieron a todas las chicas dentro de las capsulas, simplemente les pareció completamente inesperado, pero principalmente cierta pelinegra sentía como su corazón se comenzaba a acelerar fuertemente.

-Tú ya no puedes negarte…- con esas palabras Red sentencio a la pelirroja y con una señal indico al padrastro de Maki disparar.

El hombre obedeció y dio dos tipos certeros en el costado de la pelirroja que dejo salir un gemido de dolor tras recibir los dos impactos, la fuerza del revolver fue tanta que la Hyo golpeo su espalda contra la capsula que retenía a Erena manchando el cristal con su sangre y poco a poco comenzó a despedir de su cuerpo un aura color amarillo que pronto la abandono.

-¡Maki!- exclamo Nico al ver lo sucedido, se asustó mucho al ver como la pelirroja había sido abatida, pero al parecer esta tocio sangre en señal de estar viva.

-Levántate y activa la maldita Maquina, si no quieres perder los cuatro sellos que te quedan en el cuerpo…- amenazo la mujer mientras el padrastro cargaba de nueva cuenta aquel arma y volvía a apuntarle.

Maki gruñía del dolor, se incorporó lentamente sujetando con una de sus manos su costado lugar donde había tenido un sello robado y ahora lo había perdido, simplemente trataba de retener el sangrado haciendo presión, con cuidado se acercó hasta la caja eléctrica que activaría la máquina y la miro un momento, observando el interruptor para activarla.

-¿Quieres poder?... bien….- dijo sujetando con fuerza aquel interruptor y con voz jadeante. -¡AQUÍ ESTA TU MALDITO PODER!- gritando aquello ultimo destruyo con su mano la caja eléctrica provocando una descarga que fue a dar hasta aquel asiento al que Red estaba conectada, haciendo que la mujer comenzara a electrocutarse.

Rápidamente corrió a la capsula más cercana, la cual era la de Rin y de un golpe rompió el cristal, después subió y de un corte con su mano, trozo las cadenas que retenían a Rin.

-Sé que me odias ahora, pero Rin, por lo que más quieras ¡Ayúdame a liberar a las demás!- con esas palabras, Maki dio un salto para afuera y corrió a la siguiente capsula, la cual era de Hanayo e hizo lo mismo, liberando a la Inu.

-Se metieron con el gato equivocado- con esas palabras y con una evidente sonrisa, Rin rompía la capsula de Eri y la liberaba.

Los hombres de Red no se hicieron esperar y comenzaron a disparar contra las chicas, Maki por su parte trataba de distraer a aquellos hombres subiendo por los muros y comenzando a luchar cuerpo a cuerpo contra ellos, debía liberar algún tipo de camino para que las demás pudieran salir de las instalaciones.

El señor Nishikino luchaba para quitar todos esos cables a la mujer que aún estaba siendo dañada por la electricidad, algunos más se pusieron a intervenir para ayudar. La mujer encontró la forma de liberarse y caer al suelo con varias heridas en el cuerpo y jadeando de dolor.

-..Atra….¡Atrápenlas!- ordeno llamando a más de aquellos hombres que pronto comenzaron a llegar.

La Hyo observo como las demás estaban en aprietos luchando de nueva cuenta contra todos los hombres de Red que acababan de ingresar para defender a su líder, y aun había dos chicas atrapadas Honoka y Nico, por lo que decidió bajar de nueva cuenta para ayudarles a salir. Primero brinco hasta la capsula que retenía a Honoka y la tumbo con la fuerza del impacto haciendo que esta se rompiera y liberara a Honoka.

-Ouch… voy a patearte el trasero traidora infeliz- Honoka con esas palabras se ponía de inmediato de pie y miraba con el ceño fruncido a Maki, pero extrañamente una sonrisa le dedico a la pelirroja que solo le devolvió el gesto.

-Después de que terminemos con esto…-Maki le dijo dirigiéndose rápidamente hacia la última capsula, la de Nico.

La pelirroja golpeo dos veces la capsula que rápidamente se rompió dejando libre a Nico, después medio sus manos y sujeto las cadenas que limitaban a Nico, mirando a los ojos a la pelinegra, esta le dedico una triste sonrisa y la Hyo termino por romper las cadenas liberando a Nico por fin.

Un nuevo disparo rompió el momento, otra bala más que se impactaba contra el hombro de Maki haciéndola caer de rodillas, y de nueva cuenta aquel aura, de ahora un verde color salía de su cuerpo, cansando e hiriendo aún más a la pelirroja. Nico observo y aquel hombre le había vuelto a disparar a la menor.

-Te quedan tres sellos…. Sucia salvaje…- dijo el hombre con triunfo y caminaba rápidamente hacia ellas, Nico estuvo a punto de luchar, pero Maki la detuvo.

-ayuda a tus amigas…. Yo me encargare de el…- dijo adolorida, sin embargo Nico solo asintió y corrió a auxiliar a las demás.

-Te acabare, así como acabe con tu verdadero padre…- con esas palabras el hombre pretendía provocar a Maki, cosa que funciono, pues la pelirroja exclamo un poderoso rugido digno de una pantera lanzándose sobre aquel hombre comenzando a luchar.

Todas estaban luchando con todas sus fuerzas, pero ellos eran demasiados, sentían que pronto no podrían más y las matarían, se comenzaban a preocupar, no fue hasta que miraron a Nico caminar con templanza hacía en centro del lugar. Sabían lo que significaba aquello…. Nico estaba contactando su forma Spiritual.

Algunos hombres intentaron acercarse a herirla, pero simplemente el aura que la chica comenzó a emanar les impedía hacerlo, era como si se pudiesen quemar si se acercaban y tocaran ese aura color rosa.

-Yasei no hoshi, Kami wa, watashi ni chikara o ataemasu (Estrellas salvajes y ancestros denme su poder)- tras recitar aquello la luz que emanaba se intensifico volviéndose cegadora para la mayoría y llamativa para todos que dejaron de pelear por observar lo que ocurría.

-No puede ser…. Ella…..- Red asombrada trataba de hablar pero simplemente no termino la frase.

-Tomo la verdadera forma del Wild….- Maki terminaba la oración mirando maravillada aquello.

Cuando la luz se disipo, a la vista quedo un ser que solo pocos habían tenido el honor de ver, no era humano, ni animal….. Era ambas cosas en un ser poderoso que aun emanaba aquella energía de su cuerpo y que solo se movió tomando su posición de ataque, asustando e intimidando a más de uno de los enemigos.

Las balas comenzaron a llover sobre aquel ser, pero simplemente aquella aura no permitía que tocaran a Nico, era como si rebotaran contra su cuerpo, simplemente aquel ser golpeo el suelo como primer movimiento haciéndolo temblar y a aquellos desafortunados que estuvieran cerca los golpeo con tal magnitud que salieron disparados a varios metros más allá quedando heridos y algunos más muertos.

-Nicocchi lo logro, tenemos que hacer que no gaste toda su energía o puede colapsar, ¡Vamos!- Nozomi llamo a las demás a continuar peleando.

Todos notaban como las balas eran inútiles contra Nico, por lo que intentaron comenzar a luchar cuerpo a cuerpo y por montones, pues aquella criatura terminaría midiendo más de un metro ochenta, uno se lanzó contra la espalda siendo recibido únicamente por un cabezazo que destrozo su rostro, otros más intentaban herir con armas blancas, estas parecían simplemente rosar a Nico que los abatía con golpes y a los más desafortunados con patadas que llegaban a ser tan poderosas que los doblaban y en el peor de los casos, los partían en dos.

Maki tenía una lucha presurosa, pues aquel hombre que tanto la había maltratado y golpeado durante su estado sumiso era un experto en armas y estaba dañándola contadas veces con diversos tiros de bala que le daba, pero la pelirroja no se dejaría vencer, a pesar de tener tres sellos sobrantes, estaba cansada y tenía un costado y un hombro heridos que la limitaban demasiado.

-Después de darte el mejor entrenamiento y el mejor armamento así nos agradeces- exclamaba el hombre disparando repetidas veces contra la pelirroja que esquivaba con dificultad las balas.

-Solo me diste lágrimas y sufrimiento, les estoy pagando de la manera correcta- respondió acercándose a dar un golpe más contra el pecho de él, un certero zarpazo que lo dejo con su bata rasgada y manchada con su propia sangre.

Todo era una lucha campal, Rin tenía una poderosa habilidad de esquivar y golpear a la par de Hanayo que contadas veces aprovechaba cercanías para emitir sonidos ensordecedores que los hacían caer vencidos, Erena había mesclado sus ataques con la ponzoña que su cuerpo podía expulsar, haciendo un dúo perfecto con Anju que con mucha agilidad lograba morder alguna extremidad de sus adversarios matándolos por envenenamiento. Honoka aprovechaba el exceso de fuerza que tenía para correr y llevarse todo aquel desafortunado a su paso, derribándolos como simples maniquís por ultimo Nozomi y Eri hacían la coordinación perfecta entre tomar la forma del sello y su forma humana para luchar tanto por lo alto como por lo bajo.

Entre las instalaciones corría y saltaba Nico, atacando a varios a la vez que al ver que no podían hacerle daño alguno a la criatura comenzaban a huir despavoridos, en cuanto ella se acercaba ellos abrían espacio, se ocultaban y huían de ella.

Red miraba aun convaleciente como es que sus hombres la abandonaban, aquella chica era simplemente indestructible en ese momento, estaba viendo su sueño caer frente a sus pies.

-Esto aún no termina….- con esas palabras y llena de ira, Tomo una de las cadenas para los Wild por primera vez en mucho tiempo tomo la forma de su sello, un pequeño ruiseñor voló con aquella cadena en sus garras y acercándose a aquella criatura en la que Nico se había convertido las dejo caer para después transformarse de vuelta y aprovechar la caída para apuñalar cualquier parte de la criatura, dando justo en su hombro muy cerca de su pecho, esto provocó que aquella criatura emitiera un sonido de dolor y que un poderoso flasheo de luz rosa cegara a todos unos breves momentos…. Cuando la luz se disipo, la pelinegra estaba de vuelta, con una puñalada en el hombro y ahora con Nishikino-san amenazadora justo en la cadera con aquella daga.

-Encontré tu sello sucio roedor…- dijo triunfante para después levantar la voz para todos. –Atrápenlas a todas- ordeno a sus hombres que aún quedaban en el interior para que ellos volvieran contra las demás de nueva cuenta.

Maki continuaba luchando con aquel hombre, sin embargo aquella luz la hizo sobresaltarse y distraerse por lo que el aprovecho para dar un disparo más que dio certero en su pierna izquierda, una luz color vino emano de ella abandonándola posteriormente y haciéndola caer de nuevo.

-Dos más…. Y está muerta….- dijo el triunfante.

Sin embargo no espero que una roja luz nublara su vista para darle paso a una gran pantera que no tardo en echarse encima de él y alcanzar a morder el espacio entre su cuello y su hombro haciendo gritar al hombre, entre el forcejeo, tanto pantera como hombre cayeron de aquel pasillo hasta el suelo del primer piso donde la batalla campal estaba siendo llevaba a cabo. La pantera estaba ganando, no fue hasta que el cuello del hombre por fin emitió un crujido y este dejo de moverse, entonces Maki supo que acababa de matar a ese hombre.

La pantera estuvo apunto de atacar a alguien más, pero un último disparo perforo su cuerpo haciéndola volver a su forma humana, aquel fue en la espalda y tras el comenzó a emanar un aura color morado de su cuerpo, esto la dejo débil y mal herida. Poco apoco se recuperó levantándose y mirando quien le había disparado, ahí estaba ella, su madre Nishikino-san apuntando con un revolver, con una última bala a ella, y con la otra mano, tenía a Nico amenazada, empuñando un afilado cuchillo contra la cadera de Nico, lugar donde su sello se refugiaba.

-Mueve un centímetro más y matare a su chica prodigio….- amenazo Red mirando llena de ira a Maki que al ver el peligro en el que Nico se encontraba obedeció de inmediato. -¡Todas ustedes! Si siguen luchando, voy a matar a Yazawa- dijo amenazante obligando a todas a detenerse.

Ellos tomaron a las chicas y las llevaron de nueva cuenta hasta el centro de aquel lugar haciéndolas arrodillarse justo detrás de Maki que jadeante y herida no despegaba su mirada del otro par de ojos violetas.

-Todas ustedes…. ¡Van a entregarme ese maldito sello a voluntad! Si no quieren y las dejare ir…. Pero Maki…. Ella se queda….- condicionaba a las chicas que se miraban unas a otras con preocupación.

-No le crean….. Ella va a matarnos a todas….- decía esta vez Maki a las demás.

-¿Y a ti si deben creerte? Porque tú fuiste quien las trajo aquí- contraataco la mujer.

-Escuchen, ella no se rendirá, no solo las matara, después ira por la academia y después por sus familias…. Sé que no confían ya en mi pero, por favor no lo hagan por mí, háganlo por las personas que aman- volvía a rogarles Maki.

Nico miraba la situación, todas estaban en peligro, y ahora no solo ellas, la academia, y su familia….. lo que más amaba en el mundo peligraba, no soportaría que por su causa murieran sus hermanitos y su madre….. Ninguna de las que estaban ahí….. Ni si quiera esa pelirroja que a pesar de todo no podía dejar de amar….

-Yo creo que la única que no tiene salida aquí eres tu….- aquella voz hizo que todos prestaran atención a la parte alta de las instalaciones, ahí una peli azul junto a una castaña de ojos verdes estaban apuntando a Red directamente, tomando por sorpresa a la mujer.

-Ustedes…..- dijo sobresaltada mirando como aquellas dos chicas no estaban solas, pues un grupo de hombres armados venían con ellas, Anju fue la primera en reconocerlos, ellos eran agentes de KIA.

-suelta el arma madre…. Se acabó….- aquello se lo dijo Maki a Red que estaba nerviosa esta vez, se sentía atrapada, y la mirada de Maki la hacía enfurecer más.

-No me dirás que hacer…- con esas palabras apunto a Maki con la última bala que quedaba en su revólver y disparo, pero aquella bala paso al lado de Maki quien se quedó en shock mirando cómo le habían disparado y habían fallado.

-¡NOO! ¡Nozomi!- el grito de Eri se escuchó enseguida de la detonación y Maki se giró mirando como aquella bala que había fallado a ella, le había dado a Nozomi justo en el pecho…. Lugar donde estaba su sello…..

La peli morada se sostuvo el impacto y después tosió sangre, Eri se aproximó para sostenerla entre sus brazos.

-Nozomi, ¡Nozomi!... mírame…- Eri hablaba con un llanto que emano rápidamente, la peli morada la miraba con una expresión adolorida.

-Eri…cchi….- fue lo único que pudo articular Nozomi entre el doloroso impacto y las suplicas de Eri que le abría la camisa para revisar el impacto, este había roto el sello de Nozomi y poco a poco comenzaba a desvanecerse en su piel.

-No te vayas….. Tengo tantas cosas que quiero hacer contigo….. Disfrutamos tan poco, Nozomi, por favor quédate conmigo… por favor…..- el llanto de Eri y los ojos con lágrimas amenazando con salir de las demás solo eran testigos de lo que sucedía, su amiga perdía la vida y no podían hacer nada.

La peli morada solo pudo levantar su mano para acariciar la mejilla de Eri y dedicarle una tenue sonrisa mientras sus ojos comenzaban a cerrarse. Eri se aferró a ella y pego su frente con la de la mayor en un intento de apaciguar su dolor y hacer su último intento, la tenue luz azul de Eri se fue apoderando de ambas, pero enseguida se extinguió.

Eri separo su contacto solo para verificar que su intento funcionara, pero no fue así….. En la frente de Nozomi permanecía el sello de Eri, pero este no tenía ningún color…..

Había sido demasiado tarde para la Tanuki, su vida se desvaneció como hojas en el viento…

Todas presenciaron aquello, Maki giro su rostro llena de ira contra red que seguía aferrada a Nico y amenazándola, las lágrimas de Nico bañaban su rostro al igual que las demás que se sentían completamente impotentes.

-Duele ¿verdad? Perder lo que amas…..- dijo aquello mirando directamente a Maki que apretaba los puños y su mandíbula.

-Si no hago algo….. Todas morirán…..- Nico pensó en aquello, por lo que miro una vez más a Maki y le sonrió. –Por los seres que amo…..-

-Nico-chan…..no….-

Maki no entendió que sucedió hasta que vio como Nico sujetaba la mano de Red y la empuñaba contra si misma atravesando su cadera y logrando llegar hasta Red, apuñalando su vientre también, otro sello se acababa de romper….

-¡NOOO!- exclamo Maki y sin importarle nada se abalanzó contra Red después de que Nico cayera al suelo con aquella herida mortal

-¡Disparen!- ordeno Umi a los agentes de KIA que de inmediato comenzaron a abrir fuego contra todos los miembros de "R" que restaban, así como las chicas comenzaron a dispersarse, Anju y Erena corrieron a auxiliar a Nico y sacarla del campo de batalla.

Madre e hija luchaban mano a mano en el centro del lugar, las lágrimas de Maki inundaban su rostro mientras se enfrentaba a aquella mujer, la pelirroja estaba enfurecida al igual que la mujer mayor, ambas sentían que se habían arrebatado mutuamente lo más valioso que habían tenido, cada una golpeando el punto más débil de la contraria.

-Tu padre está muerto…. Tus amigas….. La persona que amas….. ¿Por qué seguir luchando?- le gritaba Nishikino-san a Maki entre los golpes y las heridas.

-Por qué daré todo por las únicas personas en este mundo que me han amado….- respondió Maki devolviendo los ataques.

La pelirroja estaba muy herida ya, y Red aprovechaba las heridas para golpearla en ellas, hubo un momento en el que Red derribo a Maki y piso su mano derecha, lugar donde quedaba el sello original y único de Maki pisando y lastimándola en gran manera. Red elevando en mano aquel cuchillo lo empuño a punto de darle el golpe final a Maki.

-Se acabó el juego…- con esas últimas palabras estuvo a punto de dar el último golpe a Maki, pero una bala atravesó su pecho haciéndola detenerse y soltar aquella arma punzocortante.

Los disparos se detuvieron y los hombres de Red la vieron caer de rodillas sujetando de manera dolosa su pecho. Unos pasos comenzaron a escucharse y justo frente a ella al levantar la vista, ahí la encontró…..Aquellos ojos amarillos, acompañados de ese cabello gris y ese hermoso rostro, dejando ver entre sus manos el rifle con el que le habían disparado, aun sabiendo eso, sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas y con dolor comenzó a Sonreír.

-….Minami…. te en…. contre…..- exclamo Nishikino-san mirando a la peli gris que mantenía un semblante serio, aquel rostro se le hacía tan familiar.

-Te amo…..Minami….-

Ese fugas recuerdo invadió su cabeza, aquella chica que había visto últimamente en sus sueños era la mujer a la que había disparado, sintió ganas de llorar sin saber por qué, pero no lo hizo, simplemente, apunto de vuelta aquel rifle, esta vez contra la cabeza de Red que solo se mantuvo con la vista fija a ella.

-No sé por qué me duele tener que matarte… pero….. No me duele más que el hecho de saber que por tu culpa, mí amada hija este muerta…. No puedo perdonártelo- con esas últimas palabras Minami quito el seguro del rifle.

-Te encontré Minami….. Al menos….. Pude verte una vez más….-

-¿Tienes algo más que decirme?-

-Si….. Te amo….-

Con esas últimas palabras, Minami jalo el gatillo dándole fin a la vida de Red, que a pesar de todo, había muerto con una sonrisa.

-Ni…Nico-chan….- Maki se había arrastrado lo suficiente para llegar hasta donde Erena y Anju tenían refugiada a Nico que poco a poco moría, la pelinegra había permanecido ahí, no muy lejos Eri aun sostenía el cuerpo de Nozomi.

-Maki-chan…- susurro Nico con voz débil mirando como la pelirroja se acercaba a ella, las demás les dieron un espacio suficiente para que ambas chicas pudieran despedirse, Umi también estaba ahí al igual que Tsubasa, sufriendo en silencio la perdida de Nozomi y la que se avecinaba con Nico.

Maki sujeto la mano de Nico y deposito un beso sobre está dejando rastros de sus lágrimas en ella.

-Perdóname….perdóname Nico-chan…. Soy una miserable, soy una basura que se vio engañada y atrapada…. Sin salida…. Por favor perdóname….- Maki sujetaba fuertemente la mano de Nico que respiraba con dificultad.

-Nada de eso importa Maki….. No hay nada que perdonar, luche por los que amaba, incluyéndote, a pesar de todo…. Ahora, podre encontrarme con mi padre….. Lo hecho tanto de menos- decía aquello Nico sonriendo tenuemente.

-Nico-chan….- susurro Maki acercándose lentamente a la pelinegra y cortando la distancia entre ambas rosando la nariz de la mayor. – Cuando la vida te separa de un ser querido, el recuerdo de su sonrisa, es el mejor recuerdo de todos…- susurrando eso ultimo junto sus labios con los de Nico, sintiendo aquella calidez que solo aquella chica podía provocarle, un beso de despedida con sabor a lágrimas y sangre.

-Nico-chan, eres mi más grande tesoro…. Un tesoro que me niego a perder, por eso daré todo por ti, todo para demostrarte cuanto te amo, mi prueba de amor más grande está aquí y ahora….-

Maki sujeto la mano derecha de Nico y la presiono contra su pecho mientras aun mantenían el contacto de sus labios, la mayor sentía con sus últimas fuerzas el latir tan acelerado del corazón de Maki…. Era tan bello.

Algo cambio, el sueño en Nico se iba y comenzaba a abrir sus ojos poco a poco notando como Maki frente a ella se tambaleo y tras unos segundos desfalleció frente a ella mientras la pelirroja aun sujetaba su mano. Esa sensación Nico la recordaba…. El volver a la vida.

-No puede ser….. No…. ¿¡NO, POR QUE LO HICISTE!?- Nico con desesperación se incorporaba de golpe y tomaba a la pelirroja en brazos, ahí fue cuando lo supo, al mirar a Maki retirar su mano de la suya, pudo ver aquel seguimiento de líneas rojas en su propia mano…. Un nuevo sacrificio por amor….

-Mi último sello, el más importante….. Una vez me dijiste que tu padre hizo esto por ti…. Por amor…..-

-No, tu no debiste….- al intercambiar lugares, sus lágrimas comenzaron a brotar de sus ojos de nueva cuenta.

-Tu aun tienes personas que te aman, Nico-chan….. Personas en este mundo que te necesitan y quieren verte volver a casa… en cambio yo….. Siempre en amargura y soledad, deseando el amor de alguien….. Sin los brazos de una madre que esperen por mí, o los de un padre….. No soy tan fuerte para perder… a la persona que amo por segunda vez…. Por eso, acepta esta última prueba de amor de mi parte Nico-chan…. Aunque no sea más que una mísera traidora- Nico simplemente acaricio la mejilla de Maki y le sonrió mientras sus labios temblaban conteniendo las lágrimas.

-Eres quien se robó mi corazón….. Maki-chan….. te amo a pesar de todo… te amo….- Nico sabía que esta era la despedida y que la que tendría que sufrir la ausencia de la otra seria ella….- Tampoco estoy lista para perderte mi amada Maki…-

La pelirroja solo recargo su rostro en la mano de Nico, sintiendo su calor.

-me encontraras Nico-chan….. en el viento soplando suave…. Esa será mi mano acariciando tu rostro….. y cuando la lluvia te moje…. Serán mis lágrimas de alegría….. Cuando las aves canten…. Seré yo susurrándote cuanto te amo….. y cuando las estrellas iluminen el cielo, seré yo viéndote con una sonrisa, ahí…. En Wild stars…-

Ese fue el último suspiro de Maki, antes de cerrar los ojos y dejarle a su amada aquellas palabras que la acompañarían el resto de sus días. Aun cuando todas fueron testigos de todas las pérdidas sufridas, aun cuando habían perdido más allá de la felicidad que las había abrazado, era momento de decirle adiós, aquel más hermoso sueño moría dentro de ellas, decían adiós para toda la vida, aunque toda la vida, siguieran pensando en aquellas que amaron

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un pequeño homenaje a Love marginal 3