Hola a todos y a todas! Muchas gracias por sus lindos reviews. Bienevenidos a quienes comienzan a leer ésta historia y participan de ella, les agradezco :D
Respondiendo un poco a los reviews, pues sí. Nadeshiko era una mujer muy voluble. De hecho, amó a más de un hombre en su vida. Pero sólo uno la hizo verdaderamente feliz.
Hien Li, sí. Traicionó, a quienes confiaban en él. Pero si recuerdan en un capítulo pasado, él le había dicho a Touya que el interés que tuvo por Nadeshiko murió hace muchos años, incluso antes de su muerte. Por ahí hay unas pistas...Hien Li regresaba a la hacienda con otra finalidad y cuando la sepan xD hahah no lo creerán :)
Pero mal ahí que no pudo concretar aquello y murió :(
Ya ven que Fujitaka si es de cuidado...Clow...Clow...quién será Clow? Lo conoceremos en el siguiente cap :D
Disclaimer: Los personajes de ésta historia pertenecen al grupo CLAMP.
MIEL Y CHOCOLATE
Capítulo 14
**Enemistades**
Mansión Kinomoto
Y lo que había imaginado que sucedería, sucedió. Su padre en aquel momento lo único que hizo fue callarse, con la mirada dolida y atormentado se marchó a su habitación dejándolos a solas, a Shaoran y a ella. Todo parecía estar bien, después de despedirse de Shaoran quedaron en que él regresaría a verla al día siguiente, hablaría con Fujitaka ya que iba a dejar de trabajar en la hacienda Kinomoto. Ella lo entendió, ya no tenía porqué pretender ser algo que no era, a pesar de que amase los caballos. Él no sería sirviente de su familia por más tiempo.
Y por supuesto que ella lo entendía, pero le dolía mucho saber que no volvería a ver a Shaoran caminando entre los establos, ni tampoco lo vería rodeado de la naturaleza del bosque y tampoco volverían los paseos hacia el claro.
Pero debía de sobreponerse rápido y simplemente esperar lo que Shaoran vaya a hacer; él le había pedido que permaneciese unos días más allí mientras él solucionaba todo. Tampoco podía sacarla de su casa así como así, ella era una señorita y la trataría como tal.
Sakura se merecía eso y mucho más. Y él estaba dispuesto a dárselo todo...
Pero para sorpresa de la pequeña ninfa los sirvientes de su padre no le habían permitido siquiera cabalgar sola hacía el bosque. El fiel sirviente de su padre, Hiro...la había mirado con pesar y arrepentimiento, pero no podía desobedecer una orden de su jefe. Fujitaka Kinomoto había dado la orden de no dejar salir a Sakura fuera de la mansión bajo ninguna circunstancia. También había prohibido el ingreso de Shaoran Li.
Estaba devastada, ¿Por qué su padre le hacía esto? ¿Acaso no le importaba su felicidad? ¿Ese era el amor que decía tenerle?
Sólo tenía a Tomoyo que la apoyaba y trataba de consolarla, Tomoyo a diferencia de Sakura no tenía prohibida la salida de la casa, por eso la castaña buscó su ayuda; su prima debía entregarle un mensaje a Shaoran y debía hacerlo pronto. Su padre podría tomar alguna absurda decisión y enviarla a algún otro lado sin que ella pueda evitarlo, como hasta ahora le habían impedido salir y estaba desesperada.
- Tomoyo, necesito que hables con Shaoran por favor - Estaba al borde de las lágrimas - Mi padre se ha vuelto loco y tengo miedo - Abrazó a su prima fuertemente mientras la joven amatista la acunaba entre sus brazos.
- Tranquila Sakura, yo estoy contigo. ¿Sí? y descuida que le entregaré tu mensaje al joven Li...supe por Eriol que él se va a quedar en su casa por unos días; iré a verlos hoy y hablaré con ellos, necesitamos toda la ayuda posible en estos momentos - trató de regalarle una dulce sonrisa pero se encontraba igual de angustiada que ella.
- Tomoyo...¿Por qué me hace esto? - ésta vez no pudo evitar que las lágrimas cayesen - No le basta con haberme comprometido con alguien a quien no amo, no le bastó mentirle a la familia de Shaoran por tanto tiempo, estoy segura que por eso mamá lo traicionó, ¡Es una persona horrible! - Estaba furiosa y acongojada, quería gritar de frustración y así poder olvidar por un momento lo que le estaba pasando.
- Cálmate Sakura, tío Fujitaka ha cometido muchos errores; lo sé. Pero comprende que de alguna manera él cree que lo hace es lo mejor para ti - la miró a los ojos tratando de transmitirse un poco de sosiego - Aunque sé que se está equivocando, pero tu padre te ama...ahora está furioso y confundido por la repentina noticia de tu amor por el joven Li; pero dale tiempo ya que no es fácil asimilar algo así, ¿Lo ves verdad? - suspiró - Si el padre del joven Li y tía Nadeshiko tuvieron una relación, para él debe ser complicado que su hija y el hijo del hombre que lo traicionó estén juntos...por favor dale tiempo - Tomoyo trataba de entender a ambas partes, claro que no justificaba el comportamiento de su tío de encerrar a Sakura, pero quería que ella entendiese y quizás así podrían solucionar este gran problema.
- No lo sé Tomoyo...es una persona muy diferente a quién pensé que era, es mi padre y lo amo; siempre lo amaré...pero no tiene derecho a privarme de mi libertad y menos de manejar mi vida, ya no más Tomoyo; no más - Mostró la entereza que necesitaba en ese momento y un rayo de esperanza se posó en su corazón al recordar las palabras de su amado Shaoran cuando enfrentó a su padre.
- Iré ahora a casa de Eriol, allí debe estar el joven Li; es mejor apresurarme, volveré apenas tenga noticias ¿Sí? - le dio un tierno beso en la mejilla y la abrazó cariñosamente - Estarás bien, ¿verdad?
- Sí Tommy...te estaré esperando y...por favor, dile a Shaoran que lo amor con toda mi alma y que quiero ir con él, que estoy dispuesta a todo por estar con él - Le dijo tomando la pálida y delicada mano de su prima, la joven amatista le regaló una sonrisa y asintió.
- Claro que se lo diré, regresaré pronto - Así su prima abandonó su habitación y ella se quedó allí frente a la ventana, anhelando con todo su corazón poder estar allá afuera, con Shaoran. Poder alcanzar su felicidad.
Su padre no estaba, Touya tampoco. Solamente los sirvientes y el mayordomo que era los ojos y oídos de su padre. ¿Podría escapar? ¿Tomoyo le traería alguna buena noticia?
Esperaba que sí...
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La joven amatista cruzaba las empedradas calles de Tomoeda a la mayor velocidad posible, estaba angustiada por su querida prima, ¿Por qué tenía que pasarle todo aquello? ¿Era algún castigo por alguna acción que ella no cometió?
La vida era muy injusta a veces y eso lo sabía muy bien.
Atravesó una amplia alameda llena de árboles y ornamentos para finalmente parar frente al edificio en donde vivía el joven de ojos zafiro. Eriol, su adorado Eriol Hiraguizawa...respiró tomando el aire suficiente como si tomase valor e impulso y se adentró en el edificio. Subiendo por las oscuras escaleras del recinto. Uno, dos, tres hasta llegar al cuarto piso, el ático de los Hiraguizawa; el par de hermanos ingleses se había mudado hace unos años al pueblo y es allí donde residían desde entonces, Tomoyo ya conocía cada rincón de ese lugar y recordar como es que lo hacía le sonrojaba las mejillas.
Si las paredes hablaran...
Pero no se trataba de ella ésta vez, ella no tenía inconveniente alguno con el hombre que amaba y la amaba. El asunto era ayudar a su prima Sakura. Cuando estuvo frente a la preciosa puerta de caoba tocó, tres golpes se oyeron y esperó. Esperó durante un par de minutos hasta que unos ojos verdes se asomaron del otro lado junto a una sonrisa ladina.
- Pero si es la futura señora Hiraguizawa - exclamó el moreno.
- Subaru... - saludó cortésmente con un gesto - ¿Están Eriol y el joven Li aquí?
- Oh...Shaoran, sí. Están en el estudio conversando de algo importante, supongo - le contestó divertido.
- ¿No estabas con ellos? - le preguntó curiosa.
- No, ese par está por las nubes, con eso del amor y las novias...la verdad es que me dan un poco de envidia - le sonrió mientras la dejaba pasar al departamento.
- Pues deberías buscar a una buena chica - contestó tratando de seguirle la corriente y dándole un poco de tiempo a los muchachos para poder pasar a verlos y no interrumpir su conversación, supuso que era algo importante.
- Lo he intentado y créeme, las únicas lindas y buenas chicas del pueblo...o ya están comprometidas con algún lord o señor de algún sitio, o son Tomoyo Daudouji o Sakura Kinomoto - bromeó - hasta Yamazaki tiene una linda novia.
- Nunca cambias Subaru, pero no te preocupes que pronto llegará a tu vida aquella mujer que cambiará todo tu mundo - le dijo como leyéndole la suerte.
- ¿Cómo sabes eso? ¿No me digas que también eres vidente? - siguió bromeándole.
- Sólo en mis ratos libres - le sonrió.
- Es bueno saberlo, Madame Tomoyo - la invitó a sentarse y esperar al par de jóvenes.
Mientras conversaban amenamente y los minutos transcurrían ella estaba apenada, pensaba en Sakura, en lo que debería estar sintiendo ahora que no podía salir de la mansión. Ni siquiera podía salir a montar ni acercarse a los establos a ver a su yegua. Su tío estaba siendo muy cruel.
- Querida Tomoyo... - Aquella voz la sacó de sus pensamientos, ingresando a la sala frente a ella se encontraban ambos jóvenes, Eriol y el amor de su querida prima. Les regaló una sonrisa que se borró al posar los ojos sobre los ámbares del joven Li.
- Eriol - se acercó a él y depositó un suave beso sobre sus labios, él lo recibió gustoso y tomó de su mano posando un beso, saludó al joven Li cortésmente y les pidió sentarse en la sala pues tenía una noticia que darles.
- ¿Pasó algo malo? ¿Le pasó algo a Sakura? - Shaoran se alarmó, Tomoyo sintió un estremecimiento al ver aquella preocupación, la tensión era palpable.
- Bueno...seré directa - suspiró y se dirigió a los tres jóvenes - Sakura está prácticamente cautiva en la mansión - Shaoran la miró totalmente confundido - Mi tío ordenó que no la dejasen salir de la mansión bajo ninguna circunstancia, los sirvientes están custodiando los pasillos y la entrada - concluyó viendo la rostro totalmente enfurecido del joven castaño.
- ¡Maldita sea! ¡No debí dejar a Sakura allí! ¡Soy un imbécil - gritaba frustrado llevándose las manos al cabello, se maldecía por dentro, ¿Por qué no previó eso? ¿Por qué fue tan confiado? ¿Que Fujitaka no le había mostrado ya que era un miserable?
- Cálmate Shaoran - su mejor amigo trató de hacerlo entrar en razón - Debes mantenerte calmado y firme, Sakura te necesita - le recordó.
- Lo sé, lo sé Eriol pero...¿Cómo puedo calmarme cuando ella está allí rodeada de toda esa gente miserable, de Fujitaka, de Tsukishiro? - Masculló.
- Joven Li, le pido que se controle; yo sé que mi tío está actuando mal, yo misma desapruebo esa actitud y por eso estoy aquí. Sakura me pidió que te entregara un mensaje - suspiró y miró al joven castaño - Sakura me dijo que está dispuesta a todo por estar a tu lado, que te esperaría o seguiría todas tus indicaciones; que necesitaba verte y estar a tu lado. Y que te amaba con toda su alma.
- Sakura...mi Sakura - los ojos le brillaban, empañados. Pero no lloró, tenía que ser fuerte por y para ella - Voy a sacarla de allí, la llevaré conmigo - dijo convencido.
- Joven Li, también han prohibido su entrada a la hacienda - le informó la joven, todo sería más complicado ahora.
- Tengo una idea - Eriol los animó - A mi no me han prohibido la entrada, así que seré yo quien vaya a la hacienda Kinomoto.
- ¿Tú? ¿Y bajo que excusa irás allí? - le cuestionó el castaño.
- Querido Shaoran...a veces me sorprende tu lentitud - le dijo burlonamente - Está claro que tenía pensado hacer ésta visita en unas semanas, pero tendré que adelantarla un poco - le guiñó un ojo a la joven amatista que se sonrojó - Voy a pedir la mano de Tomoyo en matrimonio.
- ¡¿Qué?! - Subaru exclamó sorprendido, había conocido a tantas chicas que caían bajo las redes y los encantos de su hermano; muchas jóvenes hermosas y mujeres con mucha experiencia también. Y era ahora a sus escasos veintitrés años que había decidido ya casarse.
- Eriol... - Tomoyo estaba sorprendida, tampoco ella pensó que sería tan pronto, pero finalmente le sonrió, estaba feliz.
- No tengo nada más que pensar con respecto a eso muchachos, Tommy es la mujer de mi vida - les dijo rodeando la cintura de la joven y mirando a Shaoran - Iré mañana mismo y aprovecharé para hablar con Touya sobre lo que está pasando.
- ¿Qué tiene que ver ese imbécil con todo esto? - Espetó colérico el castaño, jamás se había llevado bien con él.
- Joven Li, Touya está enterado de toda la situación y quiere ayudarlos; lo mismo sucede con el joven Yukito. No, no me mire así - le dijo, la mirada del joven era incrédula - Yukito quiere la felicidad para su hermano y él sabe muy bien que Sakura jamás lo amará. Por eso va a ayudarnos...
Shaoran no dijo nada, prefirió callar y escucharlos. Él sólo tenía que verla, que tenerla entre sus brazos y no dejarla ir nunca más.
- Touya ayudará a Sakura a salir de la mansión, yo la esperaré cerca de algún lindero y la traeré contigo Shaoran - le dijo a su mejor amigo.
- ¿Crees que funcione? No conoces a los hombres de Kinomoto, son... - cuestionó el joven chino.
- Él no los conoce, pero yo sí ...y no te preocupes, todo está calculado. ¿Entonces a dónde llevarán a Sakura? - preguntó la joven amatista.
- Eriol, creo que es mejor que yo la lleve, podrían seguirte y todo fracasaría, además no puedes exponerte así; recuerda que pueden tomar represalias contra Tomoyo - le recordó su hermano.
- Tienes razón... - quedó pensativo - Entonces Touya la ayuda a escapar mientras yo distraigo a Fujitaka y a sus ayudantes con la pedida de mano, ¿De acuerdo?, como en toda pedida de mano, es menester que el prometido demuestre sus habilidades y si es merecedor de la mano de la doncella, debe hacer lo imposible por ello; seguro que Kinomoto me la pondrá un poco difícil - le sonrió a su novia - entonces, aprovecharé eso, mientras tú Subaru, la esperarás en el linde cerca del pueblo; no puedes traer a Sakura aquí, sospecharían si te ven entrar con ella, por eso... - miró a Shaoran por un momento - no sé si te va a gustar esto amigo.
- ¿A dónde la podemos llevar para que esté a salvo? - preguntó y Subaru le contestó.
- Puedo hablar con Nanami y pedirle que la acoja en una habitación y...
- ¡¿Acaso estás loco?! ¿Llevar a Sakura al burdel? ¿Estás demente? - Shaoran respondió colérico.
- No es una mala idea Subaru... - Eriol lo secundó, Tomoyo tampoco entendía bien porqué querían llevar allí a su prima.
- Mira, si Subaru la lleva allí y ella puede mantener su identidad oculta, tu podrías verla sin ningún problema, Nanami es nuestra amiga - le recordó - Nos debe muchos favores, es momento de aprovecharnos un poco. Sólo será por unos días hasta que arregles todo y puedan partir a Hong Kong.
- Lo sé, sólo estoy esperando la carta de mi madre con lo que le pedí - contestó - te mataría por sugerir algo así Subaru, pero...no tengo otra opción - suspiró con pesar, su hermosa Sakura en un lugar así...le causaba escalofríos solamente pensarlo.
- Trataremos que sea discreto. Sakura no puede entrar por la puerta principal, ¿De acuerdo? - Eriol le dijo a su hermano - evita por todos los medios que alguien la vea.
- Sí, no te preocupes; lo haré - Subaru estaba serio, ¿Cuándo había ayudado a alguien desinteresadamente? Nunca quizás, pero Shaoran era un gran amigo suyo y la joven Kinomoto no era una mala chica, no merecía lo que le estaba pasando.
- Espero que todo salga bien, yo regresaré a la mansión y hablaré con Touya que ya debe haber llegado; lo pondré al tanto de la situación. Aunque...no le diré a dónde piensan llevar a Sakura...dudo que le agrade, en todo caso le diré que vendrá aquí ¿Sí? - Eriol asintió, Shaoran estaba pensativo.
- Shaoran tú la esperarás en Nenemia, ¿Está bien?
- ¿Están seguros que ella estará bien? - Estaba asustado, debía reconocerlo. No podía acercarse a esa hacienda o podrían hacerle algo, o peor aún encerrarla en algún lado, no sólo en la mansión, podrían...llevarla a otro lugar y aquello lo aterraba. No quería exponerla, no quería que ella pasara ese mal.
- Confía en nosotros Shaoran, todo estará bien - La sonrisa y la confianza que irradiaban los ojos de su mejor amigo lo ayudaron sobremanera a reponerse y pensar optimista.
Sakura...
Su pequeña Sakura...
Quería hacerla feliz, quería estar a su lado.
Quería tenerla para siempre.
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