Los personajes de Sailor Moon que aparecen en esta historia, son propiedad de Naoko Takeuchi y son usados sin fines de lucro.


Episodio 2: "Primer día"

"Pero siempre al final del día todas las cosas malas pueden cambiar; llegar a tu casa ver las sonrisas de tus hijos, aun en la pregunta ¿cómo te fue hoy?, encierra una pizca de amor, puedes decirle a aquella persona todo lo malo de tu día, y ella al final te reconfortara, posiblemente no con palabras de afecto, pero sus acciones dicen más que mil palabras, un abrazo, una mano palmeándote la espalda, una cena reservada solo para ti… esa es la pequeña magia que deshace todo lo malo que pudo ser tu día."

Su padre sirvió la cena esa noche, estaba tan contento de tener a su única sobrina con ellos que se desvivió en la velada.

-¡Tantos años sin verte Ami!- se sorprendió Seiya de ver a su primita tan grande.

-Creo tenía diez años, cuando tú y mi tío nos visitaron en Japón.

-Recuerdo jugabas con tus muñecas a operarlas- comentó burlón el joven.

Ami rió –ahora ya no juego a eso, pero espero poderlo hacer muy pronto- contestó con ilusión

Ami Mizuno era la única hija de Yuki Kou y Yashiro Mizuno, ambos médicos bastante exitosos en su tierra, Ami admiraba a sus padres y siempre había deseado ser médico como ellos.

-Me alegra que pienses así, sobrina- apoyó orgulloso el padre de Seiya. Y dirigiéndose a su hijo continuó- ¿sabes que Ami vino por un intercambio estudiantil?, es la mejor de su clase y fue escogida para venir a tu universidad.

Seiya se admiró por lo que había dicho su padre.

-¿Iras a la universidad de Génova?- preguntó.

-Sí, hice el trámite porque tienen un excelente grupo de materias y su temario está muy bien planteado, y también porque estaban ustedes y no tendría que rentar ningún lugar en mi estadía-

-Sería muy amable de tu parte, hijo, acompañar a Ami a la universidad para que conozca las instalaciones; ¿no crees?- propuso el hombre, Seiya lo miró por un momento.

-Si… sería buena idea- contestó escueto.

La noche paso rápido y esa mañana Seiya se levantó temprano, cuando bajo las escaleras vio en la cocina a su prima que se preparaba algo de comer, traía puesto un pants y una chamarra deportivas.

-¿Saliste a correr?- preguntó el joven.

-Si, suelo hacer una caminata todas las mañanas; aproveché y conocí un poco el barrio- comentó, sirvió en la mesa un plato con pan tostado untado con mermelada y un poco de fruta picada - ¿gustas?- preguntó mientras le ofrecía el plato; el negó, y se dirigió a la alacena y cogió de ahí su cereal favorito, que sirvió en un plato hondo con leche, para después sentarse en la mesa junto con Ami - ¿Deseas acompañarme a la universidad?, anoche no te vi muy convencido, si no puedes, no te preocupes puedo ir sola-

-No, es eso, con gusto te acompaño- respondió mientras comía pausadamente.

Ambos chicos salieron juntos rumbo a la universidad, Ami se había cambiado su ropa sport por unos pantalones de mezclilla, una blusa y una cazadora; Seiya llevaba consigo su mochila y la funda de su inseparable guitarra. Caminaron varios minutos hasta llegar a la calle principal para tomar el trasporte público. En todo el trayecto ambos se mantuvieron en silencio.

-¿Puedo preguntarte algo?- inició la plática la joven.

-¿Qué sucede?- respondió.

-¿Tú y tío Eiji están molestos por algo?- indagó ella, buscando comprender las indirectas que había percibido en la cena –sé que no es de mi incumbencia pero…-

-No, importa- respondió interrumpiendo lo que iba a decir su prima –es cierto que papá y yo no nos llevamos bien-

-¿Puedo ayudar en algo?- preguntó con la esperanza de ser útil y ayudar de alguna forma en su estancia.

-La verdad, Ami es algo complicado, pero agradezco tu intención- el silencio volvió a inundar la atmosfera de ambos jóvenes.

Tomaron el bus que los conduciría a la escuela. El trayecto fue corto considerando que Génova no es una gran ciudad pero si algo poblada razón por la cual es una de las más importantes de Italia.

Al descender Ami se despidió de Seiya pero él se negó a irse, tomó su celular y escribió un mensaje; esperó por unos minutos para después indicarle que la acompañaría al edificio en donde se impartían los cursos de Medicina.

La universidad de Génova no era un solo recinto dividido en varios edificios, si no por el contrario era una zona del centro de la ciudad en donde estaban esparcidos los diferentes inmuebles en donde se impartían las diferentes carreras. Caminaron por varias calles y el joven se detuvó en frente de una gran construcción barroca.

-Aquí puedes encontrarme- le indicó- esta es la facultad de Derecho; pregunta por mí, la mayoría me conoce, si no me encuentro pregunta por Yaten; él te ayudara en lo que necesites- continuaron su camino por tres edificios más- aquí es la facultad de medicina – señaló- ¿sabes quién es tu profesor?- Ami asintió y le mostro una hoja de su carpeta, él observó la hoja leyendo lo que tenía escrito- Esperemos a un amigo mío él seguramente lo conoce.

Sólo habían pasado unos minutos cuando un joven alto de cabellos oscuros y de coleta se acercó a ellos.

-Ami, te presento a Taiki, él igual que tú estudia medicina- presentó.

-Mucho gusto- saludó ella

-El gusto es mío, de verdad- respondió educado.

-Taiki- Seiya interrumpió- ¿conoces a Darien Shields?-

- Si, lo conozco- respondió para mirar después a Ami –¿tienes clases con él?

Ella asintió. Taiki comenzó a caminar siendo seguido por ambos primos. Atravesaron los pasillos del edificio para subir las escaleras.

-Shields, da clases en el segundo piso, no me gusta hablar de nadie, pero te advierto Ami que es un maestro exigente- cuando llegaron al segundo piso los condujo por aquel pasillo hasta detenerse frente a una de las puertas de aquellos salones.

Seiya se adelantó y tocó la puerta que se estaba cerrada. Esperaron unos momentos hasta que aquella puerta se abrió, de la cual se asomó un hombre de mediana edad.

-¿Se les ofrece algo? Preguntó.

Ami mostró un documento el cual el hombre tomó y leyó rápidamente, levantó la vista del papel y observó al grupo de chicos.

-Señor Kou, tenía tiempo de no verlo- saludó, reconociendo a Taiki.

-Bastante, desde que estuvimos de internos- contestó él con un aire de autosuficiencia, Seiya entrecerró lo ojos, odiaba cuando su amigo se pavoneaba orgulloso.

-Señorita Mizuno…, llega tarde, aunque sea de nuevo ingreso eso no la exime de su obligación de llegar a tiempo.

-Disculpe- contestó apenada la chica.

-¡Oiga!, es su primer día- salió en su defensa Seiya

¿Algún problema?- indagó el profesor.

-Ninguno profesor- Taiki intervino y jaló a Seiya para llevárselo de ahí – Ami pasó por ti cuando cabe la clase-

La chica entro al salón de clases y Seiya se separó molesto de Taiki.

-¿Qué diablos te pasa?- interrogó.

-Salvo a tu prima de ti- él joven médico respondió tranquilo.

-¡No es justo!... es todo, ella acaba de llegar de un país diferente, por eso los extranjeros nos odian…-

-Ya, hombre ya- buscó tranquilizarlo. Ambos se encaminaron a la salida.

-Ese tal Shield es todo un "figlio di puttana"- maldijo Seiya, comentario que sólo provocó la risa de Taiki.