Los personajes de Sailor Moon que aparecen en esta historia, son propiedad de Naoko Takeuchi y son usados sin fines de lucro.


Episodio 3: "Adaptación y sentimientos"

El ser humano está diseñado para adaptarse al cambio, cuando hizo frio él cubrió sus carnes, cuando se acabó el alimento, él se volvió sedentario e ideo la agricultura; así mismo pasa con la vida, uno se adapta o muere en el intento, el hombre aprendió a luchar contra la adversidad.

Un mes había pasado y Ami sin necesidad de preguntar pudo comprender la naturaleza del distanciamiento que había entre Seiya y su padre, eran muy comunes los reclamos, alguna que otra discusión que se detenía cuando percibían que ella estaba cerca. Pero la joven realmente no podía intervenir, ni hacer nada cuestión que le causaba cierta molestia.

-¿Crees que soy tonto?, ¡Mírame cuando te hablo!; ¡Seiya, mírame!- el joven estaba viendo el televisor que estaba en la sala, ignorando los llamados de su padre; el hombre tomo el control del aparato y lo apago – ¡hazme caso cuando te hablo, jovencito!- Seiya se incorporó y se dirigió al pasillo para subir a su recamara - ¡Seiya!- lo volvió llamar, pero él siguió caminado.

Cuando Seiya estaba subiendo las escaleras, la puerta principal se abrió.

Ami entró viendo la escena que se desarrollaba; su primo subiendo las escaleras, mientras su padre lo llamaba al pie de esta.

- Buenas…noches- atino a decir. Su tío giró su rostro para verla, en el se leía la angustia y la pena de que su sobrina lo viera en esa situación; y momento que aprovechó el joven para escabullirse a su cuarto.

-Buenas noches, hija- saludó, el hombre miró de nuevo hacia las escaleras para ver que su hijo había desaparecido. -Discúlpanos; ¿ya cenaste?- preguntó.

-Gracias tío ya cene-

-Ya veo… si me necesitas estaré en mi estudio- indicó

-Si tío, gracias; pero creo me ducharé y me iré a la cama.

Ambos subieron por las escaleras; pero Ami espero a que su tío entrara a su estudio, cuando hubo cerrado la puerta se acercó al cuarto de Seiya . Tocó la puerta un par de veces.

-¿Estas bien?- preguntó. Escuchó como giraban la perilla.

-Pasa- indicó, ella entró al cuarto y el cerró la puerta tras de ella- Estoy bien, algún día debería enterarse de lo del examen.

-Algo me comentó Taiki- contesto sin sorpresa alguna.

-Hablando de Taiki… ¿él te trajo?- preguntó cambiando el tema.

-No, fue Darien Shields- se dirigió a la salida, sabiendo que había cambiado el tema de conversación a propósito – Deberías esforzarte y mostrarle a tu padre que eres bueno en la música en vez de comportarte como un niño- Seiya se sorprendió del comentario de su prima que en el tiempo que llevaba con ellos la consideraba una persona reservada, ella lo miró y sonrió afable.- Buenas noches, primo- se despidió.

La joven entró a su cuarto, colocó su maleta sobre la cama, la abrió para sacar su bata blanca, y un poco ropa que se había llevado para cambiarse después de las prácticas de laboratorio; al momento de sacar su celular vio que tenía un mensaje; al verlo supo era de Taiki.

-"Disculpa por no poder llevarte a casa…seguro Seiya me matará mañana. Espero llegaras con bien"- la chica rápidamente tecleo para contestarle.

-"¿Qué tan muerto crees estar?, el Profesor Shields me trajo a casa- envió el mensaje el cual no tardó en ser contestado.

-"¡Estoy frito!, ¿mañana estarás libre para almorzar?"- ella sonrió para contestar el mensaje.

Seiya se preguntaba en que momento su prima se había hecho amiga de ese "profesor", pero el asunto no era por decir, nada fuera de lo común; Ami después del día que había llegado tarde, enmendó su falta siendo puntual los días que siguieron; así, todas las mañanas Ami estaba en su lugar cuando el profesor Shields llegaba, en esas semanas demostró que era una de las mejores alumnas; fue así como el profesor cambio la impresión que tenia de ella; y como otro punto a favor supo que ella era Japonesa.

-Señores tienen 5 min para acabar su ejercicio- informó al grupo el profesor Shields; algunos se apresuraron a escribir sobre el papel sus observaciones y análisis de la práctica del día. –Srita. Mizuno le encargó lleve los ejercicios que falten a mi oficina- la chica asintió mientras él se retiraba.

Ami esperó hasta que el último de ellos entregó su ejercicio y se dirigió a la oficina de su profesor. Cuando hubo cumplido con su labor, el hombre aprovecho para ofrecerle un pequeño trabajo extracurricular; ser su ayudante por las tardes en el hospital general de la ciudad; puesto que obviamente ella no podía rechazar.

Cuando comentó la situación a Taiki, él no pudo esconder su asombro, era raro que alguien como Darien diera esas oportunidades. Taiki conocía muy bien a Darien Shields, aunque el fuera alumno de un curso superior, ambos eran asesorados por el mismo médico residente y conocía muy bien como esté cuidaba mucho de su imagen y de su desempeño como médico y alumno.

Fue de esa manera como Taiki había sido encomendado por "ordenes" de Seiya de llevar a Ami a su casa todas las noches. Obligación que el joven de cabellos castaños había cumplido a cabalidad hasta ese día; en el cual uno de sus compañeros había faltado a su guardia y Taiki fue elegido para cubrirlo. Taiki se sintió apenado de no poder cumplir con su misión, pero Ami le dijó que no se preocupara, ya conocía bastante bien el trayecto como para hacerlo sola; y así lo hubiera hecho de no ser que al momento de esperar el trasporte público se encontró con Darien Shields.

Ami esperaba pacientemente el bus cuando un auto se paró en frente de ella, vio como el rostro de Darien se asomaba por la ventanilla del copiloto.

-¿Va para su casa, señorita Mizuno?- preguntó.

-Buenas noches profesor, sí, me dirijo a mi casa-

-Suba yo la llevo-

Ami se sorprendió por la oferta pero no la rechazó; Darien abrió la puerta y ella entró. En el trayecto ambos platicaron de muchas cosas; así fue como Ami supo que Darien era igual japonés pero tenía ya varios años viviendo en Génova, tanto que dominaba a la perfección el idioma y se había librado ya desde hace tiempo de su acento oriental; que no era profesor de tiempo completo y que solo estaba cubriendo a uno de sus asesores.

La joven había quedado impresionada de aquel hombre, y si ella no fuera tan pragmática diría que se había enamorado.

De igual forma podría decirse de Darien Shields, aquella jovencita era diferente a muchas de sus alumnas; Ami Mizuno siempre tenía algo coherente que decir de cualquier tema, diligente y comprometida. El concluyó que Ami era una chica muy especial.