Los personajes de Sailor Moon que aparecen en esta historia, son propiedad de Naoko Takeuchi y son usados sin fines de lucro.


Episodio 5: "Causa y Efecto".

"El ciclo de la vida lleva implícita varias experiencias, algunas amargas otras llenas de felicidad, al final todas se mezclan creando los recuerdos, aquellos que evocamos cuando buscamos alentar o apaciguar nuestros sentimientos; algunos debemos dejarlos ir, su presencia solo lastima nuestra alma o no nos dejan ver lo hermoso que es el día a día"

Darien llegó más tarde de lo usual a su departamento, se sentía como si algunos elefantes hubieran pasado sobre de él y los iodos los tenía tan embotados a causa de la música que pensó no volvería a tener una audición normal. Se desvistió para ponerse algo de ropa cómoda y preparar por lo menos un baño relajante; entró a la ducha pensando en lo que el había sucedido ese dia.

El agua calmaba su ánimo, varias veces deseo irse de ese famoso ensayo, no conocía a nadie excepto a Ami y Taiki y la primera estaba tan concentrada en escuchar a sus amigos que en algún momento de su plática se quedó junto a ella observando a los chicos que tocaban y aquella chica que cantaba, hermoso es cierto, pero en un ritmo y con letras que a él en lo personal no le llamaba nada la atención y él segundo era uno de los integrantes de esa banda; ¡jamás había pensado que Taiki Kou estuviera metido en ese tipo de actividades extracurriculares!, pensó un momento y su única actividad extracurricular era leer libros y resolver uno que otro crucigrama, ¡ah! Y contar los topes de las calles… bueno no era lo más emocionante del mundo pero si era entretenido pensó.

Y por supuesto que se habría ido pero algo ahí lo obligo a quedarse hasta el final.

Desde que llegó aquel diminuto lugar estaba lleno de gente...la mayoría de alumnos de la universidad; busco donde sentarse pero el único sillón estaba atiborrado de gente; busco a Ami que desde el momento que habían llegado se había desaparecido; la vio junto a aquel chico que le reclamo su actitud el día que conoció a la joven; aquel chico al verlo lo observo tan detenidamente que pensó que lo traspasaría con la mirada, decidió esperar a que la joven acabara de hablar con aquel muchacho.

Varios jóvenes le ofrecieron alguna que otra vez mientras esperaba latas de cerveza, las cuales rechazo, al final cuando había decidido largarse sin despedirse Ami se acercó.

-Es mi primo Seiya- informó. Un chico pasó a su lado y le dio una lata de la bebida.

-¡Ah!; está bien que tomes- preguntó.

-Si, si solo es una Darien, además comí muy bien – respondió ofreciéndole, el negó con la cabeza. Lo guio a uno de los extremos de donde los chicos alistaban sus instrumentos, platicaron por algunos momentos, supo entonces que aquella banda era del primo de Ami, que él estudiaba derecho pero su mayor deseo era que su banda lograra forjarse una fama. Darien sonrió para sus adentros, el chico era un total soñador.

Cuando inicio el ensayo sintió que alguien los observaba cuando se dio cuenta observo que Seiya no les quitaba la mirada de encima, Ami los escuchaba emocionada, cerraba los ojos de vez en cuando para canturrear una que otra canción, y se percató que la joven después de haber dado unos cuantos sorbos a su lata solo la tenia de adorno; los jóvenes que repartían las bebidas lo molestaban constantemente… mientras a la joven la pasaban por alto; se maldijo a si mismo por no darse cuenta de la estratagema de su asistente.

Al finalizar el evento Darien estaba por irse cuando el primo de Ami se le acerco.

-¿Desde cuándo mi prima y usted son "amigos"?- cuestiono, su tono era seco y en esa expresión "amigos" había un dejo de sarcasmo que el joven doctor pudo entender.

-¡Ah!, ¿A qué se refiere?- reviró la pregunta con otra.

-No se haga el tonto-

-Discúlpeme, pero en verdad no se a lo que se refiere…- lo encaró.

-De un tiempo para acá, la lleva a casa, está siempre cerca de ella… seguramente hasta le manda mensajitos- reprochó, Darien estaba estupefacto, ¿de dónde diantres ese imbécil había sacado semejante estupidez –Disculpe, pero la relación entre yo y la señorita Mizuno, no es de su incumbencia, la respeto como la colega que es-

En ese instante llegó la joven y ambos detuvieron el pequeño dialogo nada amistoso.

-Ami, me retiro, ya es tarde y mañana debó levantarme temprano-

-Está bien, le veo mañana "jefe"- se despidió ella sonriente.

Darien salió del cuarto de baño y se alisto para irse por fin a descansar, pero algo lo seguía molestando y esa era la actitud que aquel muchacho había tomado en contra de él. ¿Qué tipo de relación pensaría que alguien como él tendría con alguien como Ami, la joven era una chica, por qué no decirlo hermosa, con una inteligencia que atraía y él se deba cuenta de ello, se percataba que varios de sus colegas incluido Taiki Kou eran atentos con la joven…pero él solo la veía como una compañera digna de aprecio y una de las pocas personas que podía catalogar como amiga.

Apagó las luces de su cuarto y se acostó en su cama dispuesto por fin a olvidar ese encuentro y a descansar.

Yaten llevo a los primos a su casa, al entrar Seiya se percató que su padre aún estaba despierto trabajando en su despacho. Ami se despidió de él y se dirigió a su habitación, aunque lo negara el día había sido muy pesado y estaba exhausta.

El joven se quedó un rato mirando hacia aquella habitación dudando si debía ir o mejor dejar las cosas en relativa paz, instantes después se dio cuenta que había tocado la puerta.

-Pase- indicó aquella voz.

-¿Aún estás despierto?- preguntó para dar pie a la plática, aunque para él y seguro para su padre la pregunta era obvia y hasta sonaba tonta.

-Estoy revisando este escrito inicial de demanda, dentro de unas horas lo debemos presentar en el juzgado…- explicó - ¿Qué te trae por aquí?- pregunto intrigado.

-Venía a ver que hacías… que aún no te has acostado…- se justificó tomo unas hojas que aún no estaban revisadas y comenzó a leer.

Su padre lo observo por un momento, sabía que su hijo tenía grandes actitudes para la carrera, tenía los atributos necesarios, pero era tan necio que no lograba entender su preocupación.

-Subraya los errores que encuentres- le ofreció un marca texto, el joven lo tomo y empezó a marcar, para después con un lápiz corregir.

-Eres bueno... ¿lo sabes?-

-Me gusta más la música…- contesto.

-Lo sé- ambos callaron por un momento y reino el silencio entre ellos, solo se escuchaban los trazos de los lápices y los marcadores.

Varios minutos pasaron en silencio hasta que el hombre retomo la plática.

-Aunque no lo parezca… me preocupo por ti, sé que amas la música tanto como tu madre… - se detuvo.

-Mamá era una excelente concertista…- comentó.

-Pero igual deseo que tengas opciones en tu futuro…-

-Sé que triunfare…-

-Yo que más deseo que eso sea realidad, hijo, pero tu, madre trabajo por años, y su carrera se vio truncada por su enfermedad. El cáncer es una enfermedad terrible y desgastante… y la música requiere de mucho sacrificio… lo que te quiero decir es que debes considerar que asegurarte un provenir mientras triunfas… -su padre callo.

Seiya continuo ayudando al hombre pero meditaba mientras tanto sus palabras, al final le pareció comprender que lo que su padre buscaba era afianzar su futuro, Taiki y Yaten sin querer habían trazado ya sus caminos, la música era una opción más, Michiru, tenía ya su carrera definida como una de las mejores concertistas del país… mientras él seguía un sueño uno que anhelaba se cumpliera… ¿pero cuánto tendría que luchar?, era lógico que sus amigos no lo seguirían tan lejos y mucho menos abandonarían lo que habían forjado por su sueño. Un respaldo por así decirlo, su padre buscaba que él tuviera un respaldo. Si triunfaba en la música, sabía que habría alcanzado su más adorado sueño, pero y después… cuando estuviera cansado, cuando el éxito lo abandonara… no podía dejarlo todo a la música… su madre tuvo la suerte de tener a su padre que cuido de ella en sus últimos días.

Ambos hombres acabaron ya entrada la madrugada. Seiya se despidió de su padre y fue a descansar, por primera vez en mucho tiempo, ambos se acostaron tranquilos, como si las cargas que llevaban se hubieran espumado.