Los personajes de Sailor Moon que aparecen en esta historia, son propiedad de Naoko Takeuchi y son usados sin fines de lucro.


Episodio 8: "La tierra y una estrella en colisión"

(Título tentativo: In dubio pro Reo)*

"Que más decir… a veces uno se decepciona de tantas cosas, del mundo, de los amigos, de los padres, de sí mismo…, que dan ganas de lanzar todo lejos y encerrarse en donde sea, con quien sea."

Por un rato lo estuvo observando, Darien se vio tentado a acercarse y saber porque los habían llevado ahí, si recordaba bien ese chico era estudiante de abogacía… pero ciertamente no daba la pinta, al final se contuvo, todo el rato que lo observo el chico no se movió ni un centímetro.

Pero aun con su imagen apacible a Darien algo le molestaba y eso era que tanto se haba esforzado por tener una imagen impecable, un alumno estudioso, diligente, comprometido; un medico atento, se había esforzado mucho para ganar la confianza de gente como el doctor Andreas Mazzini, cierto que había dejando cosas de lado, posiblemente amigos, oportunidades de socializar, pero ninguna se comparaba al deseo de ser el mejor, y eso en tierras extranjeras no era fácil, debía sacrificar mucho, ahora estaba ahí en los separos de una agencia policial… todo por ir a distraerse y por unos tragos, una frase revoloteaba en su mente –"debiste verte ido a casa"-, cualquiera pensaría que iba tras las faldas de Ami Mizuno pero era algo más que alejado de la realidad, el asunto se simplificaba al hecho de hacer algo diferente, en vez de llegar a tu casa y ver la televisión antes de acostarte, habían pasado años desde que alguno de sus amigos lo invitara a algún lado porque ya todos ellos conocían la frase típica de Darien Shield –"No puedo-, -tengo examen-, -…tengo guardia-, -…tengo que preparar una clase-"; fue así que sus amistades lentamente lo excluyeron por lo menos de las reuniones sociales, pero aunque lo negara ese día que fue con los chicos al ensayo de la banda se había divertido… aun si su cara decía todo lo contrario.

Finalmente vio al chico levantarse camino hacia las rejas, pudo ver su rostro amoratado, pero pese a ello sonreía, realmente era un chico raro… pero de igual forma tenía un aire tan fresco y tan espontaneo, parecido al de Ami pero con más fuerza, comprendía que la educación nipona era bastante rígida y Ami solía esconder esa chispa de alegría para enfocarse en sus deber como estudiante modelo y eso él lo sabía mejor que nadie.

En algún momento sus miradas se cruzaron y se quedaron mirando el uno al otro, varios cuestionamientos cruzaron por la cabeza de Darien pero ninguno de ellos salió de su boca, al contrario de Seiya que fue el primero en hablar de los dos.

-¡Vaya, pero si es el profesor Shields!, ¡qué hace usted por aquí!- saludo sardónico- no será por andar tras sus alumnas…-

Lo que irritaba a Darien con respecto a ese joven no eran sus insinuaciones totalmente fuera de lugar si no el tono de su voz, camino hacia él conteniendo su ira – Usted se equivoca…- se defendió.

-Claro…-

Pero ambos tuvieron que detener su pequeña batalla personal cuando dos gendarmes se acercaron a los separos y ambos hombres miraron hacia dentro de la celda, la cual se sumió en un absoluto silencio. Uno de ellos señalo a los dos jóvenes y les indico que se acercaran a la puerta, la cual fue abierta por su compañero, ambos salieron y siguieron a los policías.

-Tienen derecho a una llamada informo uno de los uniformados, guiaron a Seiya y Darien hasta unos teléfonos fijos que tenían.

Seiya no dudo por un instante marco el teléfono de la única persona sabia le ayudaría a esas horas.

-Bueno…- una voz contesto el otro lado de la línea…sonaba distante como adormilada.

-Yaten… soy Seiya, necesito me hagas un favor… estoy en la Comisaria No 37.-

-¿Cómo?...pero, ¿Por qué?, ¡Qué diablos hiciste!-

-Escúchame bien; voy a pasar con el Juez encargado… necesito consigas dinero para mi fianza- comenzó a explicar y dar indicaciones.

-Pero… Seiya…yo-

-¡Date prisa!...acá te espero- colgó sin más.

-¡Carajo!- se alteró Yaten después de que el joven colgara.

¿Qué sucede?- pregunto una joven rubia de cabello corto que se desperezaba de la cama que compartían esa noche.

-Era Seiya…-

-¿Seiya?...pensé estaría con Michiru-

-Pues no, el muy idiota está detenido y me ha pedido que lo saque- informo molesto- ¿de dónde carajos quiere que saque a esta hora dinero?-

¡Ya!, no te alteres- busco tranquilizarlo mientras acercaba su cuerpo desnudo al de él y lo abrazaba por la espalda pegando sus armoniosos senos- llama a su papá y que él lo saque- recomendó, busco su boca para besarlo.

-Tu deseas que lo maten, ¿verdad?- inquirió dejándose arrastrar por esa mujer que si bien nunca habían mostrado ante todos que ambos se sentían atraídos, era en noches y momentos como esos en los cuales sabían que no necesitaban mostrar a todo mundo que se amaban.

-La verdad no podría mentirte…tu amigo no me agrada para mi "mejor" amiga-

-Diría que sientes celos-

Ambos se besaron por un largo rato volviendo a juguetear y a tocar sus cuerpos. Finalmente el volvió a tomar su teléfono celular.

-¿Me harás caso y hablaras con su padre?-

-No… le enviare un mensaje a Ami y capaz ella pueda conseguir el dinero-

-Deberían dejarlo ahí a ver si aprende a no ser tan idiota- comento Haruka para volver a recostarse en la cama, esperando a que Yaten acabara de escribir su mensaje.

Cuando Seiya acabo de llamar le cedió el auricular a Darien pero el negó con la cabeza, ¿a quién llamaría?, si no tenía ningún familiar que lo sacara de apuros y los únicos que tenía estaban a miles de kilómetros de distancia… eso sin contar que él era inocente; sería un acto de total injusticia si a él le impusieran una multa.

Al ver los uniformados que el medico rechazaba su derecho, indicaron que deberían seguirlos, los condujeron hacia un pequeño despacho al final del pasillo, al entrar vieron un escritorio madera un poco descuidado y en frente de este había unas cuantas sillas los policías les pidieron que tomaran asiento para que esperaran al funcionario público, un policía se quedó a su lado mientras el otro salía del lugar.

No pasaron ni diez minutos cuando un hombre mayor entro al despacho con un fajo de hojas bajo el brazo. Su rostro se veía cansado y adormilado, cruzo a los jóvenes y saludo al gendarme con una leve inclinación de cabeza, tomo asiento en frente de los chicos.

-Buenos días- saludo- les leeré este documento y acabando escuchare lo que tengan que decir- para sin más empezar su lectura con tono pausado y monocorde – Siendo las 5:52 de la mañana del 12 de Mayo del año XXXX, en disposición de los artículos 45, 47,48 del Código Administrativo y 75,76 y 80 del Código de Procedimiento Administrativo de la Ciudad de Génova y los artículos 1,2, 14 y 23 y demás relativos del Reglamento de las Agencias del Ministerio Judicial las cuales me facultan para privar de la libertad civil, imponer multas y sanciones a quienes infrinjan lo determinado en los Reglamentos de Convivencia y de Justicia Cívica- pauso -siendo encontrados los presuntos implicados a las 22:30 horas, así como lo marca el expediente 289759-XX-23; en el bar conocido como "Ecce Homo", alterando la paz pública, siendo que se dentro del mismo se realizaban actividades diversas a su giro, y que dichas actividades fomentaron la confrontación y alboroto dentro del citado giro comercial denominado como "Ecce Homo", por lo tanto impongo una multa de $47,500 euros a cada uno o en su defecto un arresto de 24 horas, las cuales podrán ser pagadas en este momento de igual forma, y como lo marca el reglamento de Justicia Civil.-

Aquel hombre dejo de leer he indico al Policía que podía llevarse a los jóvenes – Esperaran hasta que paguen su fianza o se cumplan las 24 horas- informo.

Seiya asintió pero Darien replicó – Discúlpeme Señor, pero; yo soy inocente – él funcionario miro fijamente al joven médico – yo no estaba dentro de ese lugar, solo estaba de paso cuando dos policías me detuvieron y me condujeron hasta aquí-.

El juez miro a sus hombres pero ellos negaron con la cabeza – Estoy informado que la detención fue a causa de los disturbios que se ocasionaron dentro del giro comercial… la policía fue llamada porque se estaba realizando un evento masivo para el cual el establecimiento no estaba autorizado, el cual ocasiono disturbios dentro del mismo, es lógico que cuando los jovencitos como ustedes ven que se presenta al lugar de los hechos la autoridad intenten huir y después aleguen que "solo estaban de paso"-.

-¡Pero es verdad! ¡Yo acababa de llegar!- refuto el chico.

-¿Es decir que usted pretendía asistir?- inquirió el hombre

Darien al final no supo que decir.

-Mire joven le recomiendo que pague su fianza, así usted queda libre hoy mismo y puede volver a retomar su vida normal…si no puede verse implicado en el fomento de actividades ilegales…en este momento estamos investigando ese lugar por venta de drogas… sería una pena que por una niñería usted fuera arrastrado a cosas de las cuales usted se presume es inocente-

Darien estaba perplejo… ¿Cómo era posible?, un sabor amargo subió desde la boca de su estómago y se depositó en su boca. –Pero… - Seiya lo tomo de la muñeca y él volteo a verlo por unos instantes… pudo leer en su mirada "déjalo así, no le muevas".

Ambos salieron de aquella oficina seguidos del gendarme que se había quedado con ellos, en todo el trayecto desde ahí hasta su celda no dijeron nada.

Cuando entraron fue cuando Seiya hablo- A esa gente no le interesa si eres inocente o culpable si no la cantidad de dinero que puedan sacarte… poco les importa joder una vida-

-Pero, ¿cómo es posible?- se alteró Darien, mientras Seiya sonreía irónico – ¿me dices que les dé a esos hombres $47,500 euros aunque soy inocente?, ¡no puedo creerlo…!-

-Te lo digo porque es mejor así- comentó el joven abogado… pero en su mente maquinaba una justa venganza contra ese juez corrupto. –La venganza es un plato que se come frio…- murmuro, Darien volteo a verlo.

-¿Dijiste algo?- pregunto.

-Nada- se sentó en el suelo ahora solo debía esperar a Yaten.


Gracias a todos los que leen y tienen paciencia con esta historia antes que nada una disculpa por el retraso, este capítulo ya estaba listo hace mucho tiempo, pero cuestiones ajenas a mi persona demoraron que este viera la luz.

Así provecho que estas sean mis primeras palabras dirigidas a ustedes que siguen este experimento y deseo que siga siendo de su agrado.

Malkav-Iztli: "Regina Geli Domina Aquae"