Disclaimer: Fairy Tail es propiedad de Hiro Mashima. Este drabble participa de la CI pairing cup, del foro Cannon Island.
Y otro más(?)
Palabras: 448
Cake
Sting había estado esperando por una oportunidad durante semanas. Día tras día, cada tarde, mientras volvía a casa desde la universidad, había estado esperando. Sus ojos vagaron por el escaparate, mirando la inmensa cantidad de postres y pasteles.
Era su tienda favorita para gastar los pocos centavos que le sobraban y había estado cerrada por mes y medio, por lo que al verla abierta otra vez, empezó a saborearse de antemano. Sin embargo, su vacío bolsillo le gritaba que era imposible conseguir el preciado dulce. No era más que un pobre y quebrado estudiante, quien había gastado casi todo su dinero en rellenar la alacena para lo que quedaba del mes.
Sting suspiró, mirando hacia el prometedor letrero pegado en la pared, el cual decía "Hoy, parejas con cincuenta por ciento de descuento en nuestro nuevo pastel de frambuesa". Tenía todas las ganas de probar el nuevo producto del menú, pero, considerando que estaba quebrado y soltero, no tenía ninguna esperanza de aprovechar la oportunidad antes de que se esfumara. Le dio una última mirada a la vidriera, resignado a volver a casa, y justo cuando volvía a mirar el cartel, escuchó un suspiro.
Siguiendo el sonido, encontró a un chico que parecía de su edad, con cabello negro atado en una cola de caballo, y con la misma expresión resignada que Sting estaba seguro tenía él mismo en la cara. Sting parpadeó un par de veces, considerando las posibilidades, antes de decidir arriesgarse.
– Hey – le dijo al extraño – ¿Quieres tener una cita?
Era una pregunta bastante extraña para hacerle a un desconocido, así que Sting no se lo tomó personal cuando este frunció el ceño y preguntó.
– ¿Qué?
– Digo, ¿por el descuento? Parecías interesado y he estado esperando a que la tienda abriera otra vez por semanas, pero estoy totalmente quebrado ahora y esta es una gran oportunidad, así que pensé que podías estar interesado en fingir ser mi cita por esta tarde, así los dos podemos tener un pastel fantástico y barato.
El extraño debía estar tan ansioso como Sting, porque mientras lo escuchaba, algo pareció iluminarse en sus ojos y no tardó en responder, luego de que Sting terminara de exponer su punto.
– Generalmente diría que esto es una idea terrible, pero los pasteles de esta tienda son mi debilidad.
– ¡Eso es lo que quería oír!
Sting sonrió y se dirigió hacia la puerta de entrada, pero se detuvo un poco antes de tomar el pomo para abrirla.
– ¿Cuál es tu nombre, Extraño? Sería sospechoso si empezara a llamar a mi novio "Extraño" todo el tiempo.
– Mi nombre es Rogue.
– Bien, Rogue, el mío es Sting
Tras eso, Sting abrió la puerta y entró, dispuesto a saborear al paraíso.
