Los labios de Justin comenzaron a recorrer lentamente aquella longitud helada causando sorpresa en su tío que abrió los ojos sorprendido. Ernesto había preferido un helado pero Justin escogió la paleta con la forma más fálica que encontró, para sugestivamente mostrarle a su tío como era capaz de usar la boca. Ambos se dirigían al cine a petición del más joven pero a este se le ocurrió pasar por unos helados para ir comiendo en el trayecto. La forma tan explícita con la que Justin chupaba su paleta, provocó que algunos hombres en el camino lo voltearan a ver excitados pero los ignoró fingiendo inocencia, el único hombre que le interesaba era su tío Ernesto.

El primer pasó estaba dado, y por la mirada hambrienta con la que lo miraba su tío, el plan estaba funcionando.