N/A: Los personajes no me pertenecen (: (Hola chicas, les informo que los nombres de los pueblitos que pondré a partir de ahora los invente, no existen, bueno no sé si exista solo salieron de mi cabeza. También Kyle y la Señora Nan. xD)
Capítulo 4.
No tenía mucho tiempo que había llegado de vuelta a casa cuando unos golpes sobre la puerta retumbaron con fuerza. Cuando la abrió, no esperaba ver a una jovencita ahí, dudo un poco en tener la puerta abierta pero tenía una apariencia horrible y de su frente escurría sangre, se veía cansada y con la respiración agitada. –Am… hola ¿Estas bien? – le pregunto desconfiada.
-Lo siento, no quise asustarla- le contesto la joven con la mirada perdida- solo quería saber si sabe de algún lugar donde pueda hospedarme.
-Querida, el motel más cerca esta a 10 kilómetros por la carretera ha Cerda, no llegarías al menos que tuvieras un carro.- le informo la anciana mirando a ambos lados para ver si veía un coche estacionado en su terreno.
-¿Quiere decir que está muy lejos, si voy a pie? – su mirada se volvió en un pánico que no paso desapercibido por la anciana.
-Pasa, ven…-se separó de la puerta para dejarla entrar- si gustas puedes quedarte y mañana puedo darte un aventón pero por ahora me temo que es un poco noche para que yo este manejando...
-¿De verdad?- la anciana asintió colocando un botiquín de primeros auxilios sobre la mesa al sentarse, ante la mirada agradecida y no muy convencida de la joven.
-Sí, ven siéntate déjame curarte esa herida- le palmeo la silla frente a ella –dime, ¿Cuál es tu nombre?- le aparto el cabello de la frente una vez que se sentó en la silla.
-Amy Evans-la vio hacer una pequeña mueca al ponerle el líquido sobre su frente.- ¿Qué me está poniendo?
-Alcohol, es bueno para desinfectar heridas- le contesto algo extrañada por la pregunta-¿Alguna vez habías visto uno de estos?- le pregunto la anciana con la mirada muy puesta sobre ella.
-Yo… creo que sí, pero no logro recordar su contenido. – Se mordió el labio inferior algo frustrada- disculpe, ni siquiera le eh preguntando su nombre- la anciana le sonrió sin despegar la vista de ella.
-Natalia, pero todos me llaman Nan-le sonrió colocándole un curita sobre la herida- y dime Amy, ¿Qué fue lo que te sucedió?- se levantó unos segundos después de hacer la pregunta para entregarle una taza de chocolate caliente- La verdad chiquilla, soy buena descubriendo mentiras-le advirtió, por alguna extraña razón Amy sentía que podía confiar en ella.
-Tuve un accidente de avión hace dos meses- le dio un sorbo a su chocolate antes de proseguir- y bueno acabo de despertar sin recordar absolutamente nada de mi vida.
-Oh… ya veo, bueno, puedes quedarte aquí si necesitas algún tiempo para saber hacia dónde dirigirte- le propuso
-Pero si acaba de conocerme-Amy no entendía cómo era posible que le ofreciera su casa sin siquiera saber quién era- ¿Deja entrar a cualquiera y ofrecerle alojamiento?
-Claro que no, solo a los que yo quiero- le sonrió de vuelta una vez más- además se cuidarme muy bien- le hizo una seña de que la siguiera escaleras arriba para llevarla a una habitación al final del pasillo. –puedes dormir aquí y tomar un baño si lo deseas.
-No sé cómo agradecerle, tenía horas afuera sin saber a dónde iba.
-Descuida, mañana podemos encontrar la forma-ambas se rieron un buen rato hasta que Nan se despidió de la joven para dejarla descansar.
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Desde que había subido al tren sentía un mal presentimiento, todas las veces que alguien cruzaba por su puerta no podía evitar dar un brinco o incluso esconderse de bajo de los asientos. Se preguntaba una y otra vez si su vida siempre seria hacía, si alguna vez podría recuperar la memoria y resolver todo ese maldito problema. ¿Quiénes eran esos tipos? ¿Qué querían de ella? ¿Quién era ella?
Esas malditas preguntas seguían ahí clavadas y no parecerían irse. Dio un salto cuando la puerta se abrió y un joven al menos de 25 años creía, no se podía ver bien su rostro por los lentes y el sombrero, el joven se sentó frente a ella sin prestarle mucha atención, ni siquiera le saludo o algo, simplemente se había sentado y dispuesto a leer un periódico.
Se levantó de su lugar con la intención de salir del vagón pero aquella persona la tomo del brazo con rapidez y brusquedad y la azoto contra la pared, de pronto los lentes y el sombrero habían desaparecido dejando ver a Amy aquel rostro…
-Tú mataste a mi hermano-le gruño tapándole la boca con su mano, Amy intento patalear y golpearlo con sus manos, pero aquel hombre era más fuerte que ella y la presiono contra la pared y su cuerpo dejándola completamente inmóvil.- ¿Qué creíste, que te ibas a salir con la tuya?- le susurro contra su oído, su voz le produjo escalofríos y un intenso terror recorrió su cuerpo cuando sintió como una de sus manos ásperas comenzó a introducirse sobre su sudadera, tocando su piel con lujuria- tu piel es tan suave- su lengua caliente y mojada recorrió su cuello hasta oreja- Sabes el jefe te quiere muerta o viva, tal vez te deje vivir para disfrutar de este cuerpo tan maravillo que tienes y para torturarte de mil maneras por lo que le hiciste a mi…-se separó de prisa al escuchar la puerta y ella aprovecho el momento para golpearlo y salir corriendo del lugar - ¡OU!- lo escucho gemir cuando corría por los pasillos del tren, no tenía a donde ir y el la encontraría y mataría por lo que hizo, así que su única opción estaba por esa puerta que había a su lado.
La pensaba insegura, saltar por esa puerta al frio y casi ya oscuro cielo no le garantizaba la vida en lo absoluto. Giro la vista y lo pudo ver salir por la puerta y entonces se dio cuenta que si no saltaba moriría de cualquier manera, así que lo hizo.
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-Buenos días jovencita-la anciana Nan entro a la habitación sin tocar, sacando a Amy de sus pensamientos del día anterior.- tenemos mucho que hacer el día de hoy.
-Creí que me llevaría al motel que esa a 10 kilómetros- le contesto mientras se volvía a poner la misma ropa de ayer.
Nan soltó una risa al escucharla
-Amy ¿y que harás en ese horrible motel?- negó con la cabeza acercándose a ella- querida, he estado tanto tiempo sola que me gustaría tener compañía-le sonrió con dulzura.
La vieja Nan, una señora ya de 80 años que había vivido prácticamente la mitad de su vida sola y nunca se había casado pero si había tenido una hija que se había marchado en cuanto tuvo la oportunidad, dejándola sola y casi en la calle. A pesar del dolor de ser abandonada, jamás se rindió y gracias dios había podio hacer del hogar que ahora tenía una granja, de la cual sacaba para ella misma. Tener aquella jovencita ahí frente a ella le daba al menos un aire de alegría.
-¿Quiere decir que me ofrece a que viva con usted?- le aventó uno guantes que atrapo con facilidad, pudo notar su cara de sorpresa ante su propuesta de vivir con ella.
-Así es Amy, puedo ver en tus ojos que no estas preparada para ir vagando por el mundo, hay cosas que no conoces y que te son muy útiles para vivir haya afuera – se acercó a ella tomándola de las manos- al menos déjame enseñarte el mundo exterior y como es que debes desenvolverte.
-Pero apena me conoce ¿Por qué…-
-No me hace falta conocerte para saber que eres un poco caprichosa y terca, pero eso no quiere decir que seas una mala persona-la interrumpió, con una sonrisa dulce y anhelante.
-Gracias supongo- podía ver en su cara aun la desconfianza
-Es tu decisión pequeña, pero mientras lo piensas puedes ayudarme en el jardín- se encamino hacia la puerta –como pago de mi amabilidad.
-Realmente no sé qué decirle,
Se quedó parada sobre el umbral y por el rostro sonriente de la chica supo que se quedaría con ella un buen tiempo.
N/A: Hola nuevamente, les agradezco por leer mi nueva historia, yo sé que va estar un poco revuelta por el cambio nombre de Pansy a Amy, y los nuevos personajes que saque, pero tratare de hacerlo lo mejor posible para no confundirlas.
Va ser un poco tardado para que aparezca Harry y Draco… pues son 3 años en los que ella estuvo perdida y ellos serán los Auroras encargados para encontrarla xD
Y cuando eso pase, la historia se volverá más interesante: 3 lo prometo (:
Tratare de actualizar lo más rápido posible, ya que esta historia debo pensarla muy bien al momento de escribirla… no quiero equivocarme jejeje Les agradezco a Ying Fa Malfoy de Potter, Artemisa Twin y Siy Simon por sus comentarios y opiniones, me alegra verlas por aquí nuevamente y espero que la historia sea de su agrado.
Besos y Abrazos Elena Potter Malfoy Weasley C:
